La Avenida de Mayo, ícono de Buenos Aires

La Avenida de Mayo invita a caminar por sus amplias veredas: se trata de un
conjunto edilicio único, con edificios emblemáticos, muchos de ellos institucionales,
de magníficas características arquitectónicas. Su ubicación y su trazado, además, la
definen como una de las avenidas más bellas e importantes de la ciudad.
Legislación para protegerla
Por su interés patrimonial, por la cantidad de hoteles instalados en ella, sus edificios
emblemáticos y la cantidad de locales que presenta, la Avenida de Mayo constituye un
ámbito urbano con muchas posibilidades de desarrollo y al mismo tiempo, un tesoro
histórico.
Localizada en el Casco Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, tiene asignada una
protección ambiental dentro del Código de Planeamiento Urbano (Ley Nº 449 y sus
modificatorias) con el Nivel 1 de Calidad Ambiental (Art. Nº 4.1.2.), el que corresponde
a “Ámbitos Consolidados”. Dicho nivel es el más alto ya que la Avenida de Mayo se
destaca muy especialmente por sus cualidades paisajísticas, simbólicas, sociales y
espaciales.
Es parte del APH Nº 1 (Área de Protección Histórica Nº 1) y cuenta con gran cantidad
de edificios que, por su calidad, están protegidos. Algunos de ellos, además, han sido
declarados monumentos nacionales. Por su calidad de conjunto mereció su protección
ambiental y también el reconocimiento de Lugar Histórico Nacional, por la Comisión
Nacional de Museos Monumentos y Lugares Históricos. (Decreto Nº 437/97)
Su origen
Hacia fines del siglo XIX se iniciaron grandes cambios
urbanos en Buenos Aires.
El propósito: preparar a la ciudad para los festejos del Centenario y así demostrar
la pujanza económica del país. Se proyectó la apertura de la Avenida de Mayo y
de las Diagonales Norte y Sur. En poco tiempo, la Avenida se convirtió en la más
emblemática de la Ciudad. Fue el lugar obligado de reunión de los personajes de la
cultura y el arte durante las primeras décadas del siglo XX. Reconocida como eje cívico
– institucional por conectar la Casa Rosada y el Palacio del Congreso, sedes de los
poderes Ejecutivo y Legislativo de la Nación, fue y es un referente y un símbolo tanto a
nivel nacional como mundial.
La Avenida y su historia
Como se diseñó – Su normativa especial – Sus historias antiguas y recientes
– Sus palacios y edificios emblemáticos
En base a una iniciativa del Intendente Torcuato de Alvear y trazado del
Arq. Buschiazzo, en 1894 el Intendente Pinedo inaugura esta avenida para
solucionar y dar respuesta a:
Las necesidades del crecimiento urbano
Las exigencias sociales
Las exigencias significativas
Así surgió a la manera de Haussman y sus boulevards franceses esta avenida
que se convertiría en el Eje Cívico – Institucional de la Ciudad desde su
nacimiento hasta la actualidad.
Fue la primera experiencia “moderna” de la Ciudad, preparándola para
los festejos del Centenario. Inauguró el 9 de Julio de 1894 con sus veredas
de 6,50 metros de ancho, sus pavimentos de madera, sus plátanos con
elegantes armazones de hierro de protección de raíces, sus refugios para
protección de los peatones del tránsito de los carruajes….
Este nuevo paisaje urbano competía con las tradicionales calles Florida y
Victoria (Actual Hipólito Yrigoyen) las más elegantes y transitadas hasta ese
momento.
Las nuevas veredas tan anchas permitieron la colocación de mesas y sillas
a los bares de la Avenida, en los cuales comenzó a congregarse lo más
destacado del ambiente intelectual, artístico y político. La consolidación final
de la Avenida se da entre 1920 y 1930 y se completa el conjunto urbano
con la apertura de la Diagonal Sur (por la que el Cabildo pierde 3 arcos del
ala izquierda y recupera su torre) en 1931, cuando también se inaugura el
Concejo Deliberante, y de la Diagonal Norte.
El primer subte, la Línea A de la Compañía Anglo Argentina – sus coches
de madera, originales, son los únicos en el mundo tan antiguos aún en
funcionamiento – inaugura su primer tramo Plaza de Mayo – Once en 1914
y debajo de él corría el Túnel Férreo para cargas desde el puerto hacia la
estación de trenes Once.
A partir de 1930 los residentes de la Avenida comienzan a mudarse hacia la
zona de Av. del Libertador.
La apertura de la Avenida implicó:
Demoliciones y expropiación, a lo largo de 10 cuadras, de una
franja de 30 metros partiendo en dos cada manzana, entre Hipólito
Yrigoyen, en ese momento la céntrica Calle Victoria, y Rivadavia.
Implicó también la demolición de tres de los arcos del ala derecha
de los fondos de algunos edificios existentes como el Roverano, de
1878, que tuvo que construir una nueva fachada sobre la nueva
Avenida.
Surgieron así lotes atípicos: Unos de 45 metros de profundidad
y con doble frente. Esto posibilitó el diseño posterior de plantas
bajas pasantes que generaron los típicos pasajes en los edificios
de la Avenida. Las otras tipologías de lotes son los de esquina:
unos de gran desarrollo sobre la Avenida pero muy angostos,
y otros que tomaban la totalidad del ancho de la manzana con
desarrollos mínimos o más grandes sobre la Avenida y sobre
Rivadavia o Hipólito Yrigoyen. En ambos casos generaron diseños
con circulaciones internas sobre las medianeras y ventilación por
los frentes.
También una Normativa Especial en base a un diseño de conjunto se definió
distintas regulaciones a respetar:
Alturas hasta 25 metros
Construcción sobre la línea municipal
Tanto la arquitectura de la época, académica y luego modernista como las
proporciones finales entre ancho de calle y altura de los edificios, el tipo de
remates y el movimiento de las fachadas generó un conjunto único en la
Ciudad por sus perspectivas y armonías así como por el especial mobiliario (3
refugios por cuadra ubicados en la mitad de la calzada), iluminación (3 farolas
de hierro fundido de pie por cuadra y forestación (Plátanos) que se le colocó.
Sus usos originales fueron:
Área residencial privilegiada
Hoteles de gran categoría
Restaurantes y bares de gran calidad
Todas estas características le infundieron a la Avenida:
Gran atractivo residencial para residencia, rentas y/o para
escritorios, como el Palacio Ortiz Basualdo, el Palacio Urquiza
Anchorena, la Residencia Carranza Lawson (Actual Hotel
Astoria), etc.
Gran atractivo cultural, porque reunía a los personajes más
importantes de la cultura de la época tanto argentinos como del
exterior.
Gran atractivo turístico, por sus actividades y la alta
concentración hotelera: En la Avenida, entre 1897 y 1910 abren
18 hoteles, entre ellos el más importante, el Majestic.
Gran atractivo simbólico, por los edificios institucionales, el
Palacio Municipal es uno de los pioneros de la Avenida, e
importantes edificios de empresas como el diario La Prensa, otro
pionero, construido entre 1896 y 1898.
Sus características galerías – pasaje
El atractivo de tener los edificios más altos de la Ciudad
LOS EDIFICIOS MÁS SIGNIFICATIVOS DE LA AVENIDA Y SUS NODOS
Palacio de la Jefatura del GCBA
Av. de Mayo 525 – Bolívar 1
Arq. Buschiazzo – 1891
Sede del Ejecutivo del Gobierno de la Ciudad, el edificio se levanta sobre
terrenos obsequiados al General San Martín por sus victorias en las batallas
de Chacabuco y Maipú.
Es un ejemplo de amalgama de estilos, con mansardas de tradición francesa
junto con elementos de influencias italianas. Los interiores de estilo francés
y mobiliario y equipamientos europeos. Hacia 1911 necesitaba ampliar
su superficie, por lo cual creció tomando edificios linderos adquiriendo su
imagen actual.
Casa de la Cultura
Av. de Mayo 575 – Bolívar 1
Arqs Agote y Gainza – 1898
Nació como sede de Diario La Prensa. Es Monumento Histórico Nacional. El
proyecto fue realizado en París
Pasaje Roverano
Av. de Mayo 560
Fachada sobre Avenida 1918
Primera galería – pasaje de la Avenida. Existía antes de la apertura de la
misma y debió diseñarse y construirse una fachada hacia ella, dado que
su fachada se abría sobre la calle Victoria (Actual Hipólito Yrigoyen). Tiene
comunicación con la Estación Perú del Subte A.
Edificio de la Confitería London City
Av. de Mayo 591-99
1910
Ex Anexo de las Grandes Tiendas Gath y Chaves. En su local de esquina
funciona la tradicional Confitería London City, otro Bar Notable, y conocida
parada del escritor Julio Cortázar.
Palacio Urquiza Anchorena
Av. de Mayo 747-49
Ing Esteban Sanguinetti – 1921
Palacio Ortiz Basualdo
Av. de Mayo 770
Palacio Vera
Av. de Mayo 767- 69
Arq. Prins y Ranzenhoff– 1910
Un bello ejemplo de art nouveau con sus estilizadas y ornamentadas
carpinterías de madera y rejas de hierro forjado de sus balcones. Su gran
acceso y los locales que dan a la Avenida y hacia el interior del Hall de PB
aún mantienen el esplendor de antaño, en especial en la antigua librería con
incunables y colecciones de primeras ediciones que son el atractivo para
muchos ávidos lectores.
Gran Café Tortoni
Av. de Mayo 825
Arq. Christophersen – 1898
Bar Notable, este lugar de encuentro obligado de ayer y de siempre es el más
tradicional de los bares de la Avenida. Bautizado por su fundador en honor al
Tortoni parisino, nació en 1858 en un local ubicado en Esmeralda y Rivadavia.
En la década del 80 se trasladó a la acera opuesta sobre Rivadavia 826. La
apertura de la Avenida, la primera de la Ciudad y verdadero salón urbano de
la sociedad, cada vez más cosmopolita, hizo que el Tortoni construyera su
frente principal sobre ella. La tarea fue encomendada al Arq. Christophersen.
Entre 1926 y1943 la famosa Peña del Tortoni, que se desarrollaba en la actual
bodega, era frecuentada por Quinquela Martín, Lorca, Luigi Pirandello, Xul
Solar, Marcelo T. De Alvear, Carlos Gardel, Filiberto, Alfonsina Storni…. La
ambientación interior mantiene el clima original de vitraux, mesas de mármol
y confortables silloncitos.
Mansión Carranza Lawson