Palermonline Noticias. El Portal del Barrio de Palermo.

A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z

diarios viejos

Continúa en este feriado de semana santa, la venta de entradas anticipadas para el duodécimo Bafici. programación completa del Malba cine


Fuente:
 palermonline
Sección: palermo cine
Fecha: 01 de marzo 2010

Compartir en Facebook

 

(Palermonline Noticias del Barrio de Palermo 01 de abril de 2010)

 

VENTA DE ENTRADAS EN VIERNES SANTO

Continúa en este feriado de semana santa, la venta de entradas anticipadas para el duodécimo Bafici, que comenzará el miércoles 7. Por internet, a través de la página web www.festivales.gob.ar y personalmente en el complejo de cines Hoyts Abasto, Av. Corrientes 3247. Es importante recordar que este viernes, sábado y domingo, la Casa de la Cultura -el otro punto central de venta-permanece cerrada y retomará su ritmo habitual el lunes 5, de 10 a 20 h. Durante el Festival, desde el jueves 8, las localidades se podrán adquirir a $10 en las boleterías de todas las salas de exhibición.

En todas las funciones, habrá descuento para estudiantes que exhiban libreta universitaria o constancia de alumno regular, y para jubilados que acrediten su condición. El valor de las entradas para estos grupos beneficiados, es de 8 pesos. Tanto los estudiantes como los jubilados deben acreditar sus categorías al ingresar a las salas, presentando el carnet con la entrada correspondiente, sin excepción.

Además, Bafici ofrece este año un programa de ingreso gratuito a estudiantes universitarios y terciarios, a las funciones matutinas privadas en los cines Hoyts, previa presentación de libreta universitaria o constancia de alumno regular.

PROGRAMACIÓN ABRIL 2010 MALBA

1. Ciclo
Clásicos de estreno XV
Del jueves 1 al domingo 2 de mayo

2. Festival
12º BAFICI en Malba
Del jueves 8 al domingo 18
- Diálogos
- Música
- Trayectorias
- Found Footage
- Focos
- Cine + Cine
- Baficito
- Nocturna
- Flashback
- Forum
- Métodos
- Otros Films
- Panorama

3. Continúa
Carne sobre carne (Argentina, 2007), de Diego Curubeto
Jueves a las 22:00 y sábados a las 23:55

4. Continúa
Rosa Patria (Argentina, 2008), de Santiago Loza
Jueves a las 20:30

5. Continúa
TL2 – La felicidad es una leyenda urbana (Argentina, 2009) de Tetsuo Lumière
Viernes a las 23.55


6. Grilla de programación

JUEVES 1
14:00 Cuéntame tu vida, de Alfred Hitchcock
16.10 Noche de circo, de Ingmar Bergman
18:00 El amor a los veinte años, de François Truffaut, Renzo Rossellini, Marcel Ophüls, Andrzej Wajda y Shintaro Ishihara
20:00 Rosa Patria, de Santiago Loza
22:00 Carne sobre carne, de Diego Curubeto
00:00 Miss Muerte, de Jesús Franco

VIERNES 2
14:00 Los verdes paraísos, de Carlos Hugo Christensen
16:00 Gritos y susurros, de Ingmar Bergman
18:00 Noche de circo, de Ingmar Bergman
20:00 Sergio, el idiota, de Benjamin Christensen + MV
22:00 El tenorio tímido, con Harold Loyd + MV
00:00 TL2, de Tetsuo Lumiere

SÁBADO 3
14:00 El amor a los veinte años, de François Truffaut, Renzo Rossellini, Marcel Ophüls, Andrzej Wajda y Shintaro Ishihara
16:15 Melody, de Waris Hussein
18:00 La marca de la pantera, de Jacques Tourner
20:00 El cazador de tigres, de Tod Browning + MV
22:00 Sergio, el idiota, de Benjamin Christensen + MV
00:00 Carne sobre carne, de Diego Curubeto

DOMINGO 4
14:00 Dillinger, de Max Nosseck
16:00 El maquinista de la general, de Buster Keaton y Clyde Bruckman + MV
18:00 El tenorio tímido, de Fred Newmeyer y Sam Taylor + MV
20:00 Ultimátum nuclear, de Robert Aldrich

JUEVES 8
12:30 The Falconer, de Chris Petit
14:00 The Forest, de Piotr Dumala
15:45 Lejos de los árboles, de Jacinto Esteva
18:00 El encargo del cazador, de Joaquim Jorda
20:00 Rosa Patria, de Santiago Loza
22:00 Carne sobre carne, de Diego Curubeto
00:00 Black Dynamite, de Scott Sanders

VIERNES 9
12:30 I Just Can’t Go On, de John Cook
13:45 Last Train Home, de Lixin Fan
15:45 Clinch, de John Cook
18:00 The All-Around Reduced Personality: Outtakes, de Helke Sander
20:15 Hamilton, de Matt Portenfield
22:30 Bronco Bullfrog, de Barney Platts-Mills
00:00 The Haunted World of El Superbeasto, de Rob Zombie

SÁBADO 10
12:30 Hunky Blues, de Péter Forgács
14:30 Orphans
16:00 Lanterna Magicka: Bill Douglas and the Secret History of Cinema, de Louis Milne y Sean Martin
17:30 Beeetle Queen Conquers Tokyo, de Jessica Oreck + Cortos argentinos Baficito
19:45 Summer Wars, de Mamoru Hosoda
22:15 Second Moon, de Masahiro Sugano
00:00 Carne sobre carne, de Diego Curubeto

DOMINGO 11
13:30 Cortos Found Footage 1
15:15 Stromboli, de Roberto Rossellini
17:00 Non Ricordo il titolo, de Christine Lhereux
19:00 Morrer como um homem, de Joao Pedro Rodrigues
22:15 Reincarnate, de Thunska Pansittivorakul
00:00 Strange Powers: Stephin Merritt and the Magnetic Fields, de Kerthy Fix y Gail O’Hara

LUNES 12
13:15 Manuel de Ribera, de Christopher Murray y Pablo Carrera
15:45: Found Footage (programa Jay Rosenblatt 1)
17:45 Fire & Rain + Grand Opera, an Historical Romance, de James Benning
19:45 La Reine des pommes, de Valérie Donzelli
21.45 El sol, de Ayar Blasco
23:45 Buen día, día, de Sergio “Cucho” Costantino y Eduardo Pinto

MARTES 13
13:15 Found Footage (programa Jay Rosenblatt 2)
15:00 Et mondana ordinaire, de Daniela Persico + Elephant Skin, de Ulrike Putzer y Severin Fiala + Le Streghe, femmes entre elles, de Jean Marie Straub
17:00 You’ve Gone into My Blood, de Teuvo Tulio
19:15 Trash Humpers, de Harmony Korine
21:15 Prisoners of the Ground, de Stella Van Voorst Van Beest
23:45 Red White & Blue, de Simon Rumley

MIÉRCOLES 14
13:00 Beyond the Road, de Yil Citaku
15:00 The Neotoma Tape + Massage the History, de Cameron Jamie
16:45 Manderley, de Jesús Garay
19:00 Cortos de Marie Losier (programa 1)
20:45 Cortos de Marie Losier (programa 2)
22:45 Metropolis Refundada, de E. Loguercio, D. Panich, L. Tusi y Y. Yablón
00:00 The Haunted World of El Superbeasto, de Rob Zombie

JUEVES 15
12:30 Cortos Found Footage 2
14:00 Metropolis Refundada, de E. Loguercio, D. Panich, L. Tusi y Y. Yablón
15:30 Countryside 35x45, de Evgeny Solomin + Oxygen, de Andrea Pintilie
17:15 Five Elements + Frank Zappa: A Pioneer of the Future of Music, de Frank Scheffer
20:00 Rosa Patria, de Santiago Loza
22:00 Carne sobre carne, de Diego Curubeto
00:00 Trash Humpers, de Harmony Korine

VIERNES 16
12:30 Rocaterrania, de Brett Ingram
14:15 La Batidora, radio en la escuela, de Gustavo Laskier + Permiso para bailar, de Mariana Lifschitz
16:15 31 de abril, de Víctor Cubillo
18:15 Un architecte dans le paysage, de Carlos López
20:00 Muezzin, de Sebastian Brameshuber
22:15 Petals: Journey into Self Discovery, de Beck Peacock
00:00 Prometheus’ Garden, de Bruce Bickford + Monster Road, de Brett Ingram

SÁBADO 17
12:30 Cortos Found Footage 3
14:00 Plusvalía, de Pablo Spatola
16:15 Cortos de Jean-Gabriel Périot
18:15 Ricardo Becher, recta final, de Tomás Lipgot
20:00 Tiro de gracia, de Ricardo Becher
22:15 Comrade Couture, de Marco Wilms
00:00 Carne sobre carne, de Diego Curubeto

DOMINGO 18
12:30 400 km Brandenburg, de Bernhard Sallmann
14:00 El General, de Natalia Almada
15:45 Hunky Blues – The American Dream, de Péter Forgács
18:00 Danza a los espíritus, de Ricardo Iscar
19:45 Facts of Life, de Silvia Maglioni y Graeme Thomson
22:15 Femme Rock Doc, de Denise Elphick
00:00 Black Dynamite, de Scott Sanders

JUEVES 22
14:00 Dillinger, de Max Nosseck
16:00 Bésame mortalmente, de Robert Aldrich
18:00 Rosa Patria, de Santiago Loza

VIERNES 23
14:00 Noche de circo, de Ingmar Bergman
16:00 El séptimo sello, de Ingmar Bergman
18:00 El huracán, de John Ford
20:00 El dinero, de Marcel L'Herbier + MV
22:00 El pan nuestro de cada día, de Friedrich W. Murnau + MV
00:00 TL2, de Tetsuo Lumiere

SÁBADO 24
14:00 Bésame mortalmente, de Robert Aldrich
16:00 Alphaville, de Jean-Luc Godard
18:00 Un día muy particular, de Ettore Scola
20:00 Escrito en el viento, de Douglas Sirk
22:00 The Crazies, de George A. Romero
00:00 Carne sobre carne, de Diego Curubeto

DOMINGO 25
14:00 El extraviado, de Peter Lorre
16:00 Los verdes paraísos, de Carlos Hugo Christensen
18:00 Sergio el idiota, Benjamín Christensen + MV
20:00 Nosferatu, de Friedrich W. Murnau + MV
21:30 El gabinete del Dr. Caligari, de Robert Wiene + MV

JUEVES 29
14:00 El sheik, de Federico Fellini
16:00 Una noche en la Ópera, de Sam Wood
20:00 Rosa Patria, de Santiago Loza
22:00 Carne sobre carne, de Diego Curubeto
00:00 Obras maestras del terror, de Enrique Carreras

VIERNES 30
14:00 Ascensor para el cadalso, de Louis Malle 16:00 El huracán, de John Ford
18:00 El padre de la novia, de Vincente Minnelli
20:00 Greetings, de Brian De Palma
22:00 Miss Muerte, de Jesús Franco
00:00 TL2, de Tetsuo Lumiere

SÁBADO 1
14:00 I pugni in tasca, de Marco Bellocchio
16:00 Crimen y castigo, de Josef Von Sternberg
18:00 El extraviado, Peter Lorre
20:00 Nosferatu, de Friedrich W. Murnau + MV
22:00 Obras maestras del terror, de Enrique Carreras
00:00 Carne sobre carne, de Diego Curubeto

DOMINGO 2
14:00 El hombre de Arán, de Robert J. Flaherty
16:00 Sergio, el idiota, de Benjamin Christensen + MV
18:00 El cazador de tigres, de Tod Browning + MV
20:00 Día de justicia, de Budd Boetticher
22:00 Yojimbo, de Akira Kurosawa

 

 

1. Ciclo

Clásicos de estreno XV

Del jueves 1 al domingo 2 de mayo


Este ciclo nació en julio de 2002, como parte de las actividades de la Asociación de Apoyo al Patrimonio Audiovisual (APROCINAIN), una entidad sin fines de lucro integrada por directores, laboratoristas, historiadores, archivistas y estudiantes de cine, con el propósito de llamar la atención sobre la necesidad de reglamentar la ley de creación de la CINAIN, la postergada Cinemateca Nacional.


En estos ocho años, la entidad emprendió la más importante tarea de rescate audiovisual realizada en Argentina desde el retorno de la democracia. Se organizó y clasificó la inmensa colección Alex depositada en el sótano de la Escuela Nacional de Cine, se compraron películas para salvarla de la destrucción, se rescataron decenas de negativos originales de films argentinos, se hicieron más de cien copias nuevas, se logró la preservación de varios largometrajes en riesgo, se dieron charlas y conferencias, se hizo este ciclo con regularidad ininterrupida. Todo ello se logró sin otro recurso más que el aporte desinteresado de sus miembros y de las entidades que colaboraron con ellos, en particular el laboratorio Cinecolor y la empresa Kodak, que donaron trabajo e insumos para que este esfuerzo fuese posible. Una larga lista de colaboradores se sumaron, en un momento u otro de estos ocho años, a la causa de la preservación audiovisual: Juan José Stagnaro, el Museo del Cine “Pablo Ducrós Hicken”, la Universidad del Cine, Aries Cinematográfica Argentina, Argentina Sono Film, Isabel Sarli, el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y los coleccionistas Christian Aguirre y Fabio Manes son sólo algunos nombres de una lista que por suerte es extensa.


El compromiso del INCAA con el tema, reforzado desde el inicio que la gestión de Liliana Mazure, fructificó a comienzos de este año con la firma del decreto reglamentario por parte del Secretario de Cultura de la Nación, Sr. Jorge Coscia. Ante esa noticia, que aguardamos durante once años desde la sanción de la ley en 1999, corresponde esperar finalmente que la ansiada Cinemateca Nacional sea una realidad en pocos meses más. Su existencia es impostergable: el acervo audiovisual argentino necesita bóvedas con condiciones climáticas adecuadas, necesita salas para la difusión incesante, necesita espacios de consulta para investigadores, documentalistas y curiosos. Cuando todo ello exista, este ciclo ya no tendrá razón de ser porque habrá cumplido su cometido y se verá potenciado en ese resultado.


Fernando Martín Peña

malba.cine




Películas


El tenorio tímido (EUA, 1924) de Fred Newmeyer y Sam Taylor, c/Harold Lloyd, Jobyna Ralston, Richard Daniels, Carlton Griffin. 80’ aprox.

La dificultad de ver sus películas ha opacado la figura de Harold Lloyd, el tercer gran genio que tuvo la comedia muda junto con Chaplin y Keaton. De todos ellos, fue el de mayor éxito comercial y, como observó después Preston Sturges, el que mejor capturó el optimismo norteamericano previo al crack bursátil de 1929. Al igual que sus pares, fue un maestro de la pantomima y se especializó en un tipo de comedia que solía iniciarse en el costumbrismo (hay mucho de americana en la descripción de los ambientes pueblerinos que habita Lloyd) y culminaba en increíbles secuencias de suspenso. El ejemplo más famoso es la escalada de un rascacielos en El hombre mosca (1923), pero casi todas sus películas terminan en situaciones igualmente memorables.

En El tenorio tímido, Lloyd interpreta a un joven sastre incapaz de acercarse a una mujer sin tartamudear. La timidez lo lleva a escribir un supuesto diario con una serie de conquistas imaginarias, que eventualmente lo lleva a lograr una conquista real. En la escena culminante, que es en sí misma una obra maestra de puesta en escena, coreografía y suspenso, Lloyd debe salvar a su amada y corre a su rescate utilizando varios automóviles, un tranvía, una autobomba, un carro, una motocicleta y un caballo.

Hace décadas que esta película no puede verse en fílmico en Argentina. Se exhibirá en copia nueva, recientemente adquirida por la Filmoteca Buenos Aires, con acompañamiento de música en vivo compuesta e interpretada por Matías Mango y Fernando Kabusacki.



Sergio, el idiota (Mockery, EUA, 1927) de Benjamin Christensen, c/Lon Chaney, Barbara Bedford, Ricardo Cortez, Mack Swain. 80’ aprox.

El título de estreno en Argentina, Sergio, el idiota, designa al protagonista del film (interpretado por el gran Lon Chaney), un campesino bruto de la Rusia zarista que llega a sufrir en carne propia los sinsabores de la lucha de clases. El título original se traduce como “burla” y es lo que sirve como detonante para que el idiota de Sergio permita que unos bolcheviques malvados le pongan ideas revolucionarias en la cabeza, tras haberse hecho azotar por defender a una aristócrata. El costado político de la trama está bastante desdibujado —nunca se llama a las cosas por su nombre—, pero por suerte el argumento no se limita a arengar contra el sucio trapo rojo: casi todos los aristócratas resultan ser tan mala gente como los bolcheviques. Christensen (el director de Haxan o La brujería a través de los tiempos) desarrolla el tema en términos de melodrama de acción, con masacres revolucionarias y contrarrevolucionarias, persecuciones sexuales, torturas físicas y todo tipo de humillaciones clasistas.

Entre las escenas más características de Christensen se destaca el cruento inicio, con montones de cadáveres, y un momento muy al estilo Buñuel —que seguramente se habrá divertido mucho viendo esta película— en el que Sergio el Idiota adora los pies de su amada. Por si alguien duda de lo idiota que es Sergio, en una escena culminante Christensen se ocupa de sobreimprimir la palabra “IDIOTA” varias veces sobre la frente de su protagonista. En términos formales, el film tiene un tono más europeo que norteamericano, lo que no sólo se explica por Christensen sino por la presencia del productor Erich Pommer, que fue responsable del mejor cine mudo germano.

Este film no se exhibe en fílmico en Argentina desde su lejana fecha de estreno. Se verá en copia nueva, adquirida recientemente por la Filmoteca Buenos Aires, con acompañamiento de música en vivo interpretada por Fernando Kabusacki y Matías Mango. Texto de Diego Curubeto.



Crimen y castigo (Crime and Punishment, EUA, 1935) de Josef von Sternberg, c/Peter Lorre, Edward Arnold, Marian Marsh, Tala Birell, Gene Lockhart. 88’.

Tras dar por terminada su larga asociación profesional con Marlene Dietrich, el realizador Josef von Sternberg tomó una decisión curiosa: abandonó los estudios Paramount, donde había podido montar a todo lujo sus costosas fantasías con Marlene, y se fue a la Columbia, que en ese entonces era una productora mucho más pequeña, para realizar con un presupuesto modestísimo esta versión, necesariamente sintética, de la monumental novela de Dostoyevsky. El resultado no tuvo ningún éxito comercial en su momento y sigue siendo uno de los films menos vistos de su director, pero es también uno de los más interesantes porque representó su último intento serio por hacer en el cine norteamericano algo más afín al gusto europeo.

El bajo presupuesto no fue un problema, porque Sternberg ya había demostrado lo que podía lograr con nada en su ópera prima, la producción independiente Cazadores de almas (1924). Por otra parte, el tono claustrofóbico —con ecos expresionistas— benefició el tratamiento visual del tema, que esencialmente se debate en el alma de su protagonista Raskolnikov. Pero el acierto mayor fue lograr que ese personaje fuese interpretado por Peter Lorre, quien por ese entonces procuraba apartarse de la imagen de asesino psicótico con la que había saltado a la fama en M de Fritz Lang. Aunque obviamente Raskolnikov también es un asesino, sus motivaciones son muy distintas de la locura y le permitieron una creación sutil y compleja, con algunos de los insólitos rasgos de humor que desplegaría famosamente después en sus películas junto a Sydney Greenstret. Se verá en copia nueva, rescatada por la Filmoteca Buenos Aires.



El huracán (The Hurricane, EUA, 1937) de John Ford, c/Dorothy Lamour, Jon Hall, Mary Astor, Raymond Massey, Thomas Mitchell, C. Aubrey Smith, John Carradine. 102’.

En la década del ’30, se estaba lejos de las profecías mayas, y sin embargo se estrenaron varias películas con catástrofes diversas, incluyendo San Francisco (un terremoto) y En el viejo Chicago (un incendio). En ese contexto, el productor Sam Goldwyn emprendió El huracán, que podría haber sido un film convencional como éstos pero no lo fue, sencillamente porque cayó en manos de John Ford.

En el film, aparece planteada en términos arquetípicos la tensión entre la civilización y lo salvaje que el director trabajará en profundidad después en muchos de sus westerns. En términos formales, Ford trasladó a varias de sus películas de este período la influencia de los cineastas alemanes de la década previa y, en este caso particular, su modelo más evidente parece haber sido Tabú, la obra maestra de F. W. Murnau: también aquí hay una pareja de nativos de la Polinesia que no puede amarse porque una fatalidad lo impide y porque la civilización sólo parece ser una fuente de corrupción que conspira contra ellos. Y también aquí aparece la idea del paraíso perdido, aunque el destino no encarna en un sacerdote pagano que debe llevar a cabo un mandato ancestral (como en Tabú) sino en una fuerza natural terrible que, de pronto, transforma el paraíso en un infierno de destrucción y muerte.

Hace años que este film de John Ford no puede verse en fílmico en Argentina. Se exhibirá en copia nueva, adquirida recientemente en el exterior por la Filmoteca Buenos Aires.



Los verdes paraísos (Argentina, 1947) de Carlos Hugo Christensen, c/Guillermo Battaglia, Aída Luz, Carlos Thomson, Eduardo Cuitiño. 88’.

El director argentino Carlos Hugo Christensen suele ser recordado por la eficacia de sus policiales (La muerte camina en la lluvia, Si muero antes de despertar, No abras nunca esa puerta), por la puesta en escena de sus comedias (La pequeña señora de Pérez y su secuela) o por la intensidad sexual de sus melodramas (Safo, Los pulpos). En comparación, Los verdes paraísos es un film inclasificable, cuyo relativo olvido ha sido atribuido al fracaso de su estreno comercial y éste, a su vez, al presumible error de haber otorgado el protagónico a Guillermo Battaglia, que no tenía peso estelar. Sin embargo, es muy difícil imaginar a un actor más adecuado para el papel.

El tema procede de un cuento de Horacio Quiroga: un hombre atraviesa un extenso período de tiempo en estado inconsciente, durante el cual abandona la mediocridad de su existencia, se transforma es un escritor célebre y conquista a una joven hermosa. Al volver en sí, padece primero la incertidumbre lógica de la amnesia y después comienza a sentirse, insólitamente, un usurpador de logros ajenos. Como en todos los films donde debió lidiar con tensiones emocionales desgarradoras y profundas, Christensen despliega la imaginación visual necesaria para volver aparente un drama que es personal y abstracto. Un prodigioso empleo de la luz, la preferencia por la expresividad de los rostros y la violencia con que se vuelven visibles los espectros interiores del protagonista son algunos de los rasgos más destacados de esta obra mayor que merece revisarse. Se exhibirá en una copia tomada de los negativos originales (hoy perdidos), que pese a su antigüedad se encuentra prácticamente nueva y fue rescatada en el exterior por la Filmoteca Buenos Aires.



El extraviado (Der Verlorene, Alemania, 1951) de Peter Lorre, c/Peter Lorre, Karl John, Renate Mannhardt, Johana Hofer. 97’.

El actor húngaro Peter Lorre se volvió célebre al interpretar a un compulsivo asesino de niños en M, de Fritz Lang, en 1931. Luego, continuó su carrera en Inglaterra y se radicó en Estados Unidos, donde apareció en decenas de films como protagonista o como actor de reparto, muchas veces haciendo papeles de loco. Terminada la Segunda Guerra Mundial, Lorre decidió volver a Alemania, y allí quiso llevar adelante un proyecto propio como director, que además protagonizó, escribió y coprodujo. El extraviado es, por un lado, la demostración cabal de que el talento de Lorre trascendía en mucho los límites que le imponía la industria norteamericana; por otro, es un film excepcional en el contexto del mediocre y conformista cine alemán de la posguerra. En la peripecia de su personaje aparece actualizada toda la desesperación y melancolía que veinticinco años antes se manifestara a través del expresionismo, pero que en esta nueva posguerra no encontraba ninguna salida artística.

Lorre retomó y renovó algunos motivos de M, pero no hizo una remake sino una obra personal y compleja, cuya falta de complacencia la volvió maldita de inmediato. Su fracaso comercial desalentó posibles iniciativas de exportación y, desde entonces, El extraviado quedó en la historia del cine como una rareza prácticamente desconocida. Muchos años después de la muerte de Lorre fue redescubierta, y hoy se la considera un clásico, pese a lo cual nunca había sido vista en fílmico en Argentina, hasta que el coleccionista Christian Aguirre, miembro de la Filmoteca Buenos Aires, obtuvo una copia en excelente estado.



Día de justicia (Decision at Sundown, EUA, 1957) de Budd Boetticher, /Randolph Scott, John Carroll, Karen Steele, Valerie French, Noah Beery, Jr. 77’.

La premisa es semejante a la de la mayoría de los westerns de Anthony Mann: un hombre (Randolph Scott) llega a un pueblo buscando vengarse de otro (John Carroll), a causa de cierto hecho innombrable cometido en el pasado. Pero pronto ese drama personal se desplaza hacia la responsabilidad colectiva que comparte el pueblo por aceptar la corrupción de sus jerarcas. Por su parte, la caracterización del antagonista crece hasta volverse tan interesante como la del protagonista, y Scott comienza a comprender que sus motivos para vengarse son muy discutibles.

Los westerns que dirigió Budd Boetticher con Randolph Scott se volvieron legendarios en la historia del género por su concentración dramática y su desmitificación de ciertos arquetipos, pero hace años que resulta imposible verlos porque la mayor parte de ellos fue producida por el propio Scott en forma independiente y hoy nadie parece saber dónde han ido a parar. Ni siquiera Martin Scorsese logró encontrar una buena copia de uno de ellos (The Tall T, estrenada aquí como Ganó perdiendo) cuando quiso incluirlo en su Personal Journey Through American Movies. Ver este film en una copia nueva, con todos los colores en su sitio, constituye por lo tanto un pequeño acontecimiento.



Obras maestras del terror (Argentina, 1960) de Enrique Carreras, c/Narciso Ibáñez Menta, Lilian Valmar, Osvaldo Pacheco, Inés Moreno, Carlos Estrada, Narciso Ibáñez Serrador, Silvia Montanari. 115’.

Éste es un film excepcional en varios sentidos. Lo es en la vastísima obra de Enrique Carreras, que en ninguna otra oportunidad puso tanto empeño formal como el que se advierte aquí. El esfuerzo probablemente se explique por el perfeccionismo del protagonista Ibáñez Menta y de su hijo Ibáñez Serrador, que solían tener injerencia en lo que hacían y también solían expresar su disgusto cuando no la tenían (como hizo reiteradamente Ibáñez Menta al referirse a sus experiencias con Manuel Romero). En el cine argentino, resultó también excepcional la incursión en el género de horror gótico, al mejor estilo de las películas que la Universal había producido en la década del ’30 y apartándose deliberadamente del color y los golpes de efectos más explícitos que ensayaba por esos años la productora británica Hammer. Muy rara vez el cine argentino produjo después algo en la misma línea y —discutiblemente— nunca de manera tan lograda como en este film.

Pero lo más curioso es, como han observado los historiadores Alejandra Portela y Raúl Manrupe, que al adaptar tres relatos de Edgar Allan Poe (El extraño caso del Sr. Valdemar, El tonel de amontillado y El corazón delator) Carreras y ambos Ibáñez se adelantaron apenas (y sin saberlo) a la serie de adaptaciones de Poe que dirigió Roger Corman en Estados Unidos y que también incluye una antología de relatos (Cuentos de terror, 1962) con versiones de El tonel… y Valdemar.

El negativo original de este film se ha perdido. La copia que se exhibe fue rescatada por la Filmoteca Buenos Aires y es, hasta donde se sabe, la única que existe en Argentina completa y en buen estado.



Miss Muerte (Ídem. / The Diabolical Dr. Z, España / Francia, 1966) de Jesús Franco, c/Mabel Karr, Estella Blain, Fernando Montes, Guy Mairesse, Howard Vernon. 86’.

En la década del ’60, antes de sumergirse en un verdadero huracán de producciones de bajísimo presupuesto en el que puede encontrarse un poco de todo, Jesús Franco hizo algunos de los films más auténticamente extraños y sugestivos del cine de terror europeo, arrimando a la reprimida producción española a los entusiastas excesos que los italianos practicaban por esos mismos tiempos.

Miss Muerte, escrita por el director en colaboración con Jean-Claude Carrière, combina la influencia del exquisito George Franju con las enseñanzas de Orson Welles (de quien Franco fue asistente). Como ha escrito el crítico Pedro Calleja: “Ataviada con un collant que le enmarca todo el cuerpo desnudo y está sugestivamente decorado por un motivo arácnido que anida su centro mismo en el sexo de la joven, Nadia / Miss Muerte / Estella Blain pertenece a una rara categoría de Mujer Fantástica: mezcla de Jekyll y Hyde en femenino, mujer araña de largas y envenenadas uñas, maniquí revivido con fines perversos y Bella con alma de Bestia”. Se exhibirá en copia nueva y versión completa, gestionada por APROCINAIN a partir de un negativo adquirido en el exterior por Fabio Manes.



Ultimátum nuclear (Twilight’s Last Gleaming, Alemania / EUA, 1977) de Robert Aldrich, c/Burt Lancaster, Richard Widmark, Charles Durning, Melvyn Douglas. 146’.

Ultimátum nuclear se ha convertido, por distintos motivos, en una suerte de película “maldita” dentro de la filmografía de Aldrich. Film de producción alemana, realizado en 1977 y de una duración original de 146 minutos, sufrió demoras para su estreno tanto en los Estados Unidos como en Europa. En Argentina, se estrenó en 1981 como El día que estalló el infierno, en una versión de 118 minutos, la misma que recorrió Europa, aunque en Francia redoblaron la apuesta y se exhibió con apenas 91 minutos. En la película, un general de la Fuerza Aérea norteamericana, enviado a prisión por sus cuestionamientos a sus superiores, escapa junto con otros convictos y decide ocupar una base de misiles. El film (en el que no existen personajes femeninos) se desarrolla esencialmente en dos espacios: el lugar donde están atrincherados los convictos y la Casa Blanca, donde el presidente, sus ministros y asesores militares deciden cuáles son las conductas a seguir. Aldrich opone estos dos espacios a través de la tensión física de las escenas que trascurren en el lugar donde están las armas, expuestas a través de un montaje más rápido y crispado, y la tensión “psicológica” que se suscita en la Casa Blanca, desarrollada a través de planos más largos, con un notable uso de los silencios.

A eso debe sumarse la que ha sido, posiblemente, la mejor utilización de la pantalla dividida, aplicada en las escenas más tensas del relato. Alternando momentos de un suspenso casi intolerable con otros más intimistas y reflexivos, Aldrich construye una obra de enorme potencia desde el punto de vista político, en la que vislumbra con claridad cuál es el auténtico poder en los Estados Unidos, ya señalado por el presidente Eisehower en 1961: el complejo militar industrial, capaz de crear una guerra para su propio provecho. Texto de Jorge García.



REPOSICIONES

El gabinete del Dr. Caligari (Das Kabinett des Doktor Caligari, Alemania, 1920) de Robert Wiene, c/Werner Krauss, Conrad Veidt, Friedrich Feher, Lil Dagover. 60’ aprox.

El expresionismo pictórico irrumpió en el cine de la mano de este film, concebido originalmente como una metáfora crítica sobre el poder del Kaiser, que había enviado a su pueblo a matar y ser muerto en la guerra mundial. Aunque el agregado de un prólogo y un epílogo invirtieron exactamente los términos de esa metáfora, anulado su sentido, el film se convirtió —por pura fuerza estética— en un hito insoslayable. Se exhibirá en copia nueva gestionada por APROCINAIN, con aporte de las empresas Kodak y Cinecolor, con música en vivo, compuesta e interpretada por la National Film Chamber Orchestra que coordina Fernando Kabusacki.



Nosferatu (Nosferatu, eine Symphonie des Grauens, Alemania, 1922) de Friedrich W. Murnau, c/Max Schreck, Alexander Granach, Grete Schröder. 80’ aprox.

El primer gran film de vampiros fue en realidad una versión bastante libre de Drácula, la novela de Bram Stoker. Libre no sólo porque Murnau cambió los nombres de los protagonistas (Drácula pasó a llamarse Orlok, por ejemplo), sino porque su visión del mito del vampirismo difería bastante de la del autor inglés. Aquí, el vampiro es ante todo un equivalente de la peste, y su mordida enferma y mata, pero no contagia el vampirismo. Pese a esos y otros cambios, la viuda del escritor advirtió enseguida cuál era la fuente del film y ganó una demanda a sus productores, que debieron destruir negativos y copias. Por suerte para la historia del cine, el film sobrevivió a la justicia y se transformó en un clásico. Se verá en copia nueva, con música en vivo, compuesta e interpretada por la National Film Chamber Orchestra.



El maquinista de la general (The General, EUA, 1926) de Buster Keaton y Clyde Bruckman, c/Buster Keaton, Marion Mack, Glen Cavender, Joseph Keaton. 80’ aprox.

Durante la guerra de secesión norteamericana, un tren del bando sureño es secuestrado por espías del norte, pero el maquinista burlado no se resigna a perder la locomotora de sus amores y emprende la persecución. Esta comedia de simetría perfecta y movimiento perpetuo está, curiosamente, basada en un episodio real. Se verá con música en vivo, compuesta e interpretada por la National Film Chamber Orchestra.



El dinero (L’argent, 1928) de Marcel L’Herbier, c/Pierre Alcover, Henri Victor, Marie Glory, Brigitte Helm, Alfred Abel, Raymond Rouleau, Jules Berry. 120’ aprox.

A partir de una novela de Zola, el director L’Herbier logra lo imposible: realizar un film apasionante sobre algo tan poco poético como la bolsa de valores. Toda clase de artilugios fueron necesarios para sus complejísimos movimientos de cámara, pero el mayor mérito del film no está en esas proezas técnicas sino en la pertinencia dramática de cada una de las ideas formales. El resultado es uno de los films más sorprendentes —y menos vistos— del período mudo. Se verá en copia nueva, con música en vivo, compuesta e interpretada por la National Film Chamber Orchestra.



El cazador de tigres (Where East Is East, EUA, 1929) de Tod Browning, c/Lon Chaney, Lupe Vélez, Lloyd Hughes, Estelle Taylor. 70’ aprox.

Como en todos los films que hicieron Tod Browning y Lon Chaney, éste no se inscribe en el género fantástico (u horror) sino en una forma peculiar de melodrama que el dúo practicó hasta volverla casi un género autónomo, con pasiones desquiciadas que evolucionan y se ramifican con su propia lógica, exacerbada por el contexto exótico. Aquí hay una mujer fatal, de sensualidad irresistible (interpretada por la sugestiva Estelle Taylor), cuya villanía sólo se equipara con su belleza. Por otra parte, hay una pareja joven, inocente y feliz (Vélez, Hughes), amenazada por la siniestra dama. Y finalmente está Lon Chaney, que se dedica a capturar animales en la jungla para luego venderlos a circos occidentales. Este film no puede verse en fílmico en Argentina desde su lejana fecha de estreno. Se exhibirá en copia nueva, adquirida recientemente por la Filmoteca Buenos Aires, y musicalizada en vivo por la National Film Chamber Orchestra.



El pan nuestro de cada día (City Girl, EUA, 1930) de Friedrich W. Murnau, c/Charles Farrell, Mary Duncan, David Torrence, Edith Yorke, Anne Shirley. 90’ aprox.

Esta historia de amor entre una chica de la ciudad y un joven campesino, complicada a causa de la severidad del padre del muchacho, fue concebida muda, pero cuando estuvo terminada la productora Fox decidió que la estrenaría parcialmente sonora, de modo que le cortó una media hora y le agregó escenas habladas que se filmaron sin intervención del director. Así se estrenó para decepción de público y crítica, bajó de cartel a las pocas semanas y nunca más fue vista. Durante décadas, se consideró que el pan nuestro de cada día era un film perdido, hasta que en 1970 se descubrió que la Fox aún conservaba la versión original muda, que de hecho era la que había circulado fuera de los Estados Unidos, y así el film pudo ser redescubierto y celebrado. Se verá esa versión, en copia nueva, adquirida recientemente por la Filmoteca Buenos Aires, con música en vivo de la National Film Chamber Orchestra.



El hombre de Arán (Man of Aran, Reino Unido, 1934) de Robert J. Flaherty, c/Colman "Tiger" King, Maggie Dirrane, Michael Dirrane, Pat Mullin, Patch "Red Beard" Ruadh. 76'.

La quintaesencia del cine documental según Flaherty es un viaje íntimo, expansivo y lírico al corazón de un pueblo de pescadores de las costas irlandesas. Rodada a lo largo de dos años en condiciones completamente alejadas de las prácticas industriales de los años ‘30, El hombre de Arán es un prodigio narrativo y fotográfico que hoy, a más de sesenta años de su estreno y en plena era de las imágenes generadas por computadora, se revela como poderosa herramienta de reconciliación con el realismo cinematográfico. Texto de Diego Brodersen



Una noche en la ópera (A Night at the Opera, EUA, 1935) de Sam Wood, c/Groucho Marx, Harpo Marx, Chico Marx, Kitty Carlisle, Allan Jones, Walter Woolf King, Margaret Dumont. 92’.

El primer largo de los Marx para la MGM es un clásico del cine cómico y funciona por el contraste natural que se establece entre el humor marxiano y el contexto aristocrático de la ópera. Aunque los hermanos le ceden parte de su protagonismo a una pareja romántica bastante insulsa, el film acumula escenas esenciales como la del camarote superpoblado, la de los muebles del hotel o el acrobático climax final.



Cuéntame tu vida (Spellbound, EUA, 1945) de Alfred Hitchcock, c/Gregory Peck, Ingrid Bergman, Leo G. Carroll. 111’.

Un hombre es perseguido por un crimen que no sabe si cometió, pues sufre de amnesia. El psicoanálisis resulta ser la única herramienta que permite descifrar las claves de esta atípica intriga policial, que cuenta con una escena onírica diseñada por Salvador Dalí y con una exquisita partitura compuesta por Miklos Rozsa. La copia nueva que se exhibe contiene un breve toque de color final, al igual que las copias originales, y fue cuidadosamente restaurada por Octavio Fabiano.



Dillinger (EUA, 1945) de Max Nosseck, c/Lawrence Tierney, Edmund Lowe, Anne Jeffreys, Eduardo Ciannelli, Marc Lawrence, Elisha Cook, Jr. 70’.

Dillinger es un ejemplo clásico de lo que podía lograrse desde la barricada relativamente imprevisible del cine de bajo presupuesto. Aunque fue producida por los hermanos King para la modestísima empresa Monogram, el film alcanzó tal impacto que obtuvo una nominación al Oscar por mejor libreto, distinción rarísima para un film tan económico. Hoy nadie se acuerda del director Max Nosseck, uno de los muchos artistas germanos que escaparon de su país debido al nazismo, pero su filmografía es intrigante porque contiene al comienzo comedias al estilo de Lubitsch (que además protagonizó), tres obras mayores del film noir (Dillinger, The Brighton Strangler y The Hoodlum) y el mejor film sonoro de Buster Keaton (Le roi des Champs Elysées).



El padre de la novia (Father of the Bride, EUA, 1950) de Vincente Minnelli, c/Spencer Tracy, Elizabeth Taylor, Joan Bennett, Leo G. Carroll. 93’.

Por cualquiera de los géneros que transite el cine de Vincente Minnelli, siempre podrá disfrutarse del refinamiento de su estilo visual, la precisión de su puesta en escena y un tema que aparece de manera recurrente en todas sus películas: el esfuerzo de los personajes por conciliar sus sueños con la realidad. Habrá quienes prefieran sus muy personales melodramas (es mi caso), otros se quedarán con sus musicales y algunos elegirán sus comedias. A este último género pertenece este film, en el que a través de los avatares por los que atraviesa una familia cuando la hija decide casarse, el director ofrece un ajustado retrato de las conductas de la clase media americana en los años de posguerra. Texto de Jorge García.



El sheik (Lo sceicco bianco, Italia, 1951) de Federico Fellini, c/Alberto Sordi, Brunella Bovo, Leopoldo Trieste, Giulietta Masina, Lilia Landi. 84’.

Una muchacha recién casada, enamorada platónicamente de un héroe de fotonovelas, tiene la oportunidad de conocerlo y poner a prueba sus ilusiones. Sordi, como el héroe en cuestión, se le aparece primero a la altura de sus fantasías en una escena de tono semi-fantástico que anticipa mucho del Fellini onírico posterior. Fue su primera película como realizador, tras participar en varios guiones y codirigir con Alberto Lattuada el film Luces del varieté.



Noche de circo (Gycklarnas afton, Suecia, 1953) de Ingmar Bergman, c/Ake Grönberg, Harriet Andersson, Hasse Ekman, Gudrun Brost. 93’.

Bergman llegó en 1953 a una aproximación cifrada de su obra posterior. Realizó Noche de circo apartándose de la empresa productora Svensk Filmindustri y apartándose también de una ambientación moderna. Su acción parece ocurrir a principios de siglo, en una aldea humilde y en un circo que no tiene siquiera los brillos que los circos suelen adquirir en la pantalla, sino la decadencia, la pobreza y la indigencia de una troupe trashumante que se exhibe para seguir viviendo. En un perspicaz análisis del film, Edgardo Cozarinsky señala que el circo fue elegido como el “mínimo común denominador” de toda actividad artística. Obliga al artista a exhibirse y a depender de su público, pero no tiene para su eventual fracaso las justificaciones de un logro estético y se constituye así en un ámbito propicio para subrayar la faz grotesca de ese fracaso, agregando la humillación física a la humillación moral. Por otro lado, Bergman coloca en intencionado paralelo el fracaso del amor, no sólo para el dueño del circo que es su protagonista, sino también para su amante, la ecuyere que lo acompaña. Texto de Homero Alsina Thevenet y Emir Rodríguez Monegal.



Bésame mortalmente (Kiss Me Deadly, EUA, 1955) de Robert Aldrich, c/Ralph Meeker, Albert Dekker, Cloris Leachman, Paul Stewart. 105’.

“Recuérdame”, le dice una rubia misteriosa al detective Mike Hammer, y poco después la matan y tratan de matarlo también a él. El hilo de la trama lleva al protagonista de un episodio a otro mientras se suceden asesinatos y la acción corre el riesgo de volverse incomprensible. No importa. Lo que importa es el tono dominante, que es el de la desesperación, justificada porque cuando la humanidad ha cometido ya todos los crímenes concebibles, sólo le falta hundirse alegremente en el infierno. El film circuló con dos finales distintos y la copia que se exhibe contiene ambos.



El séptimo sello (Det sjunde inseglet, Suecia, 1956) c/Max von Sydow, Gunnar Björnstrand, Nils Poppe, Bibi Andersson, Bengt Ekerot. 96’.

Surgido inicialmente de la pieza en un acto Pintura sobre madera, el guión original fue rechazado alguna vez antes de convertirse en esta especie de road movie en la que el hombre inicia el paradójico viaje metafísico hacia su propio fin. Oponiendo la razón a la fe y sublimando su propio miedo a la muerte, el director asegura: “Es una de las pocas películas que verdaderamente llevo cerca del corazón”. Texto de Natalia Taccetta.



Escrito en el viento (Written in the Wind, EUA, 1957) de Douglas Sirk, c/ Rock Hudson, Lauren Bacall, Robert Stack, Dorothy Malone, Robert Keith. 99’.

Rock Hudson debe reprimir su amor por Bacall porque ella se ha enamorado de Stack, que es su mejor amigo. Al mismo tiempo, debe rechazar el agresivo asedio sexual de Malone, hermana de Stack, que lo ama desde la infancia. Eventualmente, todos ellos deberán lidiar con sus correspondientes frustraciones de acuerdo con sus personalidades: mientras unos se reprimen, otros se pierden en el sexo y en el alcohol hasta el desastre final. Como en todos estos films, hay varias escenas memorables pero ninguna le hace sombra al baile desaforado de Malone, que Sirk contrapone a una muerte terrible.



Ascensor para el cadalso (Ascenseur pour l’échafaud, Francia, 1958) de Louis Malle, c/Jeanne Moreau, Lino Ventura, Maurice Ronet, Georges Poujouly, Yori Bertin, Jean Wall. 88’.

La premisa es característica del film noir: una mujer y su amante planean y ejecutan el asesinato del marido de ella, pero el destino interviene de modos imprevistos y lo complica todo. Antes que reflexionar sobre el lenguaje, como hacían sus contemporáneos de la Nouvelle vague, es evidente que a Malle le interesó lograr suspenso de manera clásica. Como él mismo afirmó después, el film surgió como resultado de su admiración por el estilo de Bresson y de su deseo de hacer una película como las de Alfred Hitchcock.



Yojimbo (Japón, 1961) de Akira Kurosawa, c/Toshiro Mifune, Tatsuya Nakadai, Eijiro Tono, Isuzu Yamada. 110'.

Es igual que Cosecha roja de Hammett pero con samurais. Toshiro Mifune hace que las dos bandas rivales de un pueblo se enfrenten hasta el exterminio total, en un extenso baño de sangre. Poco después, este film tuvo una versión pirata en forma de spaguetti western (Por un puñado de dólares, de Sergio Leone, con Clint Eastwood). En 1996, Walter Hill volvió sobre el tema con Entre dos fuegos, protagonizada por Bruce Willis. Pese a la dignidad de sus sucesores, el original de Kurosawa sigue siendo imbatible, en especial en la copia nueva en 35mm. rescatada por APROCINAIN.



El amor a los veinte años (L’amour à vingt anes / L’amore a vent’anni / Liebe mit zwanzig / Milosc dwudziestolatkow / Hatachi no koi , Francia / Italia / Alemania Federal / Polonia / Japón, 1962) de François Truffaut, Renzo Rossellini, Marcel Ophüls, Andrzej Wajda y Shintaro Ishihara, c/Jean-Pierre Léaud, Zbigniew Cybulski, Christian Dormer, Kojoi Furuhata, Cristina Gaioni. 120’.

El propio Truffaut ideó el tema y seleccionó a los otros realizadores. Un lugar común de la crítica establece que los films en episodios son desparejos. Eso dijeron en su momento de El amor a los veinte años, y más tarde la fama de Truffaut opacó al resto de los episodios. Una revisión contemporánea demuestra más bien que los distintos episodios de este compendio multicultural se enriquecen entre sí.



Alphaville (Francia, 1965) de Jean-Luc Godard, c/Eddie Constantine, Anna Karina, Akim Tamiroff, Howard Vernon, Christa Lang. 95’.

Demostración casi soberbia de cómo se puede armar un clima futuro a partir de decorados mínimos, autos normales o las calles de París reinventadas. Bastan los ángulos de cámara o la creación de escenas “shocking”, como la ejecución de disidentes que van cayendo en una piscina. Está la musa godardiana (Anna Karina), y una idea básica: el Amor triunfa sobre la frialdad de la deshumanizante computadora Alpha 60. Todo podría ser hasta un poco tonto de no mediar la presencia de Eddie Constantine y sus mejillas poceadas, que aportan el cruce refrescante con la “serie negra”. Texto de Elvio E. Gandolfo.



I pugni in tasca (Italia, 1965) de Marco Bellocchio, c/Lou Castel, Paola Pitagora, Mariano Masé, Liliana Gerace, Stefania Trogio. 105’.

Augusto quiere ser feliz y está por casarse, pero tiene un problema: su familia. Su madre es ciega y exige constantes cuidados; su hermano es epiléptico, su hermana también y además le profesa una adoración incestuosa. El aislado entorno donde todos viven, una antigua villa en decadencia, en las afueras de la ciudad, sólo contribuye a aumentar el clima desequilibrado y opresivo en el que Augusto se debate cada día. Hasta que se le ocurre una solución.

Si Antonioni y Fellini habían abordado ya en sus películas el tema de la decadencia de la burguesía italiana, Bellocchio decidió ir más lejos y mostrarla en avanzado estado de putrefacción.



Greetings (EUA, 1968) de Brian De Palma, c/Jonathan Warden, Robert De Niro, Gerrit Graham, Richard Hamilton. 88’.

Varios personajes habitan este film deliberadamente deshilvanado, que se compone de una serie de situaciones vinculadas únicamente por el tono satírico, por el estilo formal, por las eventuales relaciones entre los protagonistas. De Palma asegura que el cine de Jean-Luc Godard fue una influencia nítida sobre el film: “Sólo que nosotros evitábamos improvisar porque no teníamos suficiente película virgen para poder hacerlo. Pero esa espontaneidad, la idea de contar historias que te estaban sucediendo políticamente en aquel momento, con tus amigos, con tus compañeros de la universidad…Diría en ese sentido que Godard fue la mayor influencia”. Ello se nota además en la libertad para estructurar los distintos episodios y en el interés por la política, que en Greetings se expresa alrededor de dos temas principales que eran absolutamente contemporáneos: la guerra de Vietnam (que los protagonistas procuran evitar a toda costa) y el asesinato de Kennedy.



Melody (Gran Bretaña, 1971) de Waris Hussein, c/Tracy Hyde, Mark Lester, Jack Wilde, Roy Kinnear. 107’.

Dos niños se enamoran por primera vez, pese a las diferencias de clase, a la disciplina represiva del colegio y a las convenciones sociales. El film, escrito por Alan Parker, fue un éxito impensado en Argentina y convirtió en best-seller al disco con la banda sonora, que tiene temas de los Bee Gees, Richard Hewson y Crosby, Still, Nash & Young. Pero una revisión contemporánea demuestra además que ha soportado muy bien el paso del tiempo, en parte debido al carisma juvenil de sus protagonistas y en parte por un realismo casi documental, que logra ser incisivo sin ostentaciones.



Gritos y susurros (Vikningar och rop, Suecia, 1972) de Ingmar Bergman, con Harriet Andersson y Liv Ullmann. 91’.

El punto de partida es la agonía de una mujer ante sus dos hermanas y su sirvienta, pero esa base sencilla y lineal se ve interrumpida por una serie de secuencias que en parte consisten en recuerdos de las protagonistas y en parte representan fantasías que sintetizan sus más profundas angustias y temores, y una común incapacidad para expresar afecto. Pocas veces el primer plano ha sido utilizado con tanta concentración dramática, gracias a la elocuencia de un elenco prodigioso. La copia nueva que se exhibe, procesada por Juan José Stagnaro, recupera las sutilezas de la fotografía de Sven Nykvist a partir del negativo utilizado en el momento de estreno en Argentina. Una curiosidad en los títulos del film es el nombre de Roger Corman, que fue su distribuidor internacional.



The Crazies (EUA, 1972) de George A. Romero, c/Lane Carroll, W. G. McMillan, Harold Wayne Jones, Lloyd Hollar. 103’.

Un avión del ejército que transporta una vacuna sobre la que están experimentando se cae cerca de Evans City, una pequeña ciudad del estado de Pennsylvania. El resultado es que la gente enloquece por culpa de la vacuna y se desata una ola de violencia incontenible, que deriva en una intervención del ejército y en la posible matanza de toda la ciudad para ocultar lo sucedido. Cine político de alto voltaje. Texto de Jorge Bernárdez y Sebastián Rotstein.



Un día muy particular (Una giornata particolare, Italia / Canadá, 1977) de Ettore Scola, c/Sophia Loren, Marcello Mastroianni, John Vernon, Francoise Berd. 110’.

El día particular del título es el 8 de mayo de 1938, cuando tiene lugar un desfile en Roma para celebrar la visita de Hitler a Mussolini y a sus aliados italianos. Todos los habitantes de un enorme edificio de departamentos asisten a la celebración con excepción de Antonietta (Sophia Loren), exhausta madre de seis hijos, Gabriele (Marcello Mastroianni), un descastado homosexual, y la temperamental encargada del edificio (Françoise Berd). Scola yuxtapone con habilidad las conductas amables y protectoras de esa mujer y ese hombre con el comportamiento histérico y detestable de las masas cautivas en la adoración por Hitler. La actriz Sophia Loren logró aquí su mejor trabajo desde Dos mujeres (La ciociara, De Sica, 1960) y Mastroianni es, como siempre, su igual en todo sentido. Texto de Frederic y Mary Ann Brussat.



2. Festival

12º BAFICI en Malba

Del jueves 8 al domingo 18


Como todos los años, malba.cine es sede del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires, con diferentes ciclos y proyecciones especiales.



BAFICI Diálogos


Lejos de los árboles (España, 1972) de Jacinto Esteva. Documental. 101’

No hay más que ver El encargo del cazador, el desgarrador documental que le dedicó su amigo Jordà, para reconocer en Jacinto Esteva a uno de esos personajes extremos que de repente se cuelan entre las grietas del cine español oficial, por lo general tan rancio y casposo. Y no hay que hacer más que echarle un vistazo a Lejos de los árboles para comprobar que su arte no era precisamente reconfortante, sobre todo comparado con lo que hacían sus colegas del Nuevo Cine Español de Madrid o incluso con la Escuela de Barcelona, a la que supuestamente debería adscribírselo. Pues Lejos de los árboles es, literalmente, una salvajada, una puñalada trapera, una descripción implacable y glacial de la España más negra y profunda a través de sus ritos y ceremonias ancestrales.


El encargo de cazador (España, 1990) de Joaquim Jorda. Documental. 90’.

Las filmaciones africanas del cazador Jacinto Esteva (1936-1985) conforman el misterio en el que se convirtió la vida de quien fuera uno de los impulsores de la Escuela de Barcelona y quien dirigiera, junto al propio Jordà, el que se considera como su manifiesto fundacional, Dante no es únicamente severo (1967). El documental de Jordà, una producción de la televisión pública guardada durante años en una estantería, es también el retrato de toda una generación: la de la joven burguesía barcelonesa de los sesenta que, como Esteva, quiso vivir en una adolescencia eterna.


Stromboli (Italia, 1950) de Roberto Rossellini, c/Ingrid Bergman, Mario Vitale, Renzo Cesana, Mario Sponzo. 81’

El primero de los tres films que el director italiano realizó con Ingrid Bergman tuvo su cuota de escándalo para los defensores a ultranza del neorrealismo. Bergman era una estrella de Hollywood mientras que Rossellini era el creador de las películas más significativas del movimiento que parecía ir justamente a contramano del star-system. A su vez, la marcada religiosidad que recorre el film a través del personaje de Bergman y la excesiva atención que la cámara le dedica —esos intensos primeros planos que resaltan su belleza— también molestó a la renovada izquierda italiana de postguerra que defendía un cine más realista y objetivo. Lo cierto es que Stromboli reúne las características atribuidas al neorrealismo (escenarios naturales, actores del lugar, tragedias anónimas) y de hecho por momentos —la notable escena de la pesca del atún— se acerca su versión más radical: La terra trema de Luchino Visconti.


Non Ricordo il titolo (Francia, 2009) de Christelle Lhereux, c/Dominique Auvray, Tuula Whymark. 51’.

Un hombre y una mujer hablan idiomas diferentes, no se entienden bien. Son el recuerdo de Ingrid Bergman y Marcello Mastroianni habitando un área desprendida de la superficie rectangular de la pantalla; un terreno sinuoso, misterioso, inaprensible, habitado sólo por el movimiento de un humo grisáceo, casi volcánico. Justo ahí, donde los recuerdos se funden con los sueños y las visiones individuales. Donde también se experimenta la gozosa incomodidad del olvido, expresado con gracia en el título. Los espectros fílmicos se confunden —los de Stromboli, La aventura, Hace un año en Marienbad— y también otros, alrededor y más allá del neorrealismo y la nouvelle vague, en una dimensión fantasmagórica creada por el cine, donde el espectador cohabita.


Ricardo Becher, recta final (Argentina, 2010) de Tomás Gotlip. Documental. 75’.

Al cineasta, escritor y docente Ricardo Becher le gustan las decisiones extremas, tanto en su vida como en su obra. Ahora, cerca de los 80 años y en un geriátrico, decide no someter a diálisis ni biopsias a su único riñón, que comienza a mostrar achaques según diagnostican los médicos. Al mismo tiempo, el film repasa su historia, desde sus primeros cortos y la colaboración con Torre Nilsson, hasta el nuevo movimiento que Becher fundó con sus alumnos: el neoexpresionismo digital. La relación con su pareja, el bailarín José Campitelli, y los encuentros con amigos, colaboradores y alumnos marcan el presente de Becher y este documental, que se escapa a cualquier visión fúnebre para celebrar la vitalidad, vigencia y herencia de una personalidad rebelde y liberadora.


Tiro de gracia (Argentina, 1969) de Ricardo Becher, c/Sergio Mulet, Franca Tosato, María Vargas, Cristina Plate, Alejandro Holst. 101’.

Film único, profético, aúna el espíritu de la nouvelle vague con el beatnik en una Buenos Aires que anticipa las convulsiones sociales de los ’70, bajo una mirada entre cálida y crítica. Porteña hasta el naufragio, vital hasta el borde mismo de una borrachera, Tiro de gracia es no solamente el más fiel reflejo de una época y un lugar y su fauna —el mítico Bar Moderno—; es un film pleno de hallazgos estéticos, hecho hoy a la mañana. Una obra que, como sus personajes —lúmpenes, artistas, taxi-boys, mercenarios—, inventa sus propias leyes. Se exhibirá en la única copia completa que existe en 35mm., cedida para la ocasión por la Filmoteca Buenos Aires.


Danza a los espíritus (Dansa als esperits, España, 2010) de Ricardo Iscar. Documental. 78’.

Un documental que es fruto de dos intereses complementarios. En primer lugar, el que está en el origen del proyecto: el del antropólogo catalán Lluís Mallart, que ha estudiado los rituales de curación practicados por los evuzok en Camerún, de los cuales el más importante es, precisamente, la llamada “danza a los espíritus”. Esta vertiente que entronca con el documental etnográfico a la Rouch es retomada por Ricardo Íscar para, de algún modo, hacerla totalmente suya.




BAFICI Música


Strange Powers: Stephin Merritt and the Magnetic Fields (EUA / Dinamarca / Alemania / Francia / Gran Bretaña, 2010) de Kerthy Fix y Gail O’Hara. Documental. 89’.

La importancia, el alcance, la influencia de 69 Love Songs, el bellísimo triple álbum conceptual que The Magnetic Fields lanzó en 1999, todavía sigue creciendo. Este documental describe, justamente, el arco que va desde el final de aquella grabación histórica hasta la de Realism, el recién editado último disco de la trilogía “sin sintetizadores” que completan i (2004) y Distortion (2008). Diez años, tres discos e infinidad de horas, shows, charlas y viajes compartidos con Stephin Merritt, el habitualmente esquivo compositor y cantante de la banda, son comprimidos en 89 minutos que desnudan el proceso creativo y los vínculos entre los Magnetic Fields.


Buen día, día (Argentina, 2010) de Sergio “Cucho” Costantino y Eduardo Pinto. Documental. 90’.

La estatura de Miguel Abuelo como artista ha sido muchas veces dejada de lado en favor de los aspectos más triviales de su compleja personalidad. Este documental se ocupa de poner las cosas en su lugar, revelando minuciosamente el genio del autor de Diana divaga y Tema en flú sobre el planeta mediante un vastísimo y raro material de archivo, que incluye dosis generosas de la voz de Abuelo cantando o contándose a sí mismo. Su propio hijo, Gato Azul Peralta, oficia de guía a través de una Buenos Aires nocturna en la que aparecen, aquí y allá, las huellas profundas del paso del poeta y cantante por este mundo.


Prisoners of the Ground (Gevangenen van de grond, Holanda, 2009) de Stella Van Voorst van Beest. Documental. 89’.

Según el científico que abre este documental, la luz es un factor determinante en cada uno de los sentimientos que experimentamos: más o menos luz puede provocar felicidad o melancolía. En su ópera prima, Stella van Voorst van Beest parece seguir esta idea en su recorrido perplejo por la oscura melancolía del tango finlandés, pero paradójicamente el resultado es luminoso. Porque cada personaje, lugar o paisaje, cada acorde y cada historia se corresponden con la conquista de un planeta distinto, incluso para los expertos en el tango argentino.


Frank Zappa: A Pioneer of the Future of Music, Part 1 & Part 2 (Holanda, 2007) de Frank Scheffer. Documental. 108’.

Según el director: “Veo a todas mis películas como una ‘sinfonía’, una ‘composición’, una ‘nota’, si quieren. Pienso en ellas como un proceso de hacer películas de una manera más cíclica. Decidí que quería realizar un proyecto sobre Frank Zappa cuando, en 2000, el Festival de Holanda hizo un foco sobre su obra, para devolverle el honor que él me hizo a mí en mi juventud. En 2002, hice Frank Zappa: The Big Note, y en 2007 terminé esta serie televisiva en dos partes. La primera parte es un recorrido por los primeros veinte años de su carrera, y pensé la segunda parte como una “banda”. Consiste en retratos a varios de los grandes miembros de su banda a través de los años, gente como George Duke, Steve Vai, Terry Bozzio, Bruce y Tom Fowler, etc., llegando hasta la gira de su hijo Dweezil Zappa llamada ‘Zappa toca Zappa’. Veo a todos los Zappa-films como una especie de ensayo y parte de un proceso que espero que conduzca hacia un largometraje documental”. Se exhibirá además el cortometraje Five Elements, del mismo realizador.

Muezzin (Austria / Turquía, 2008) de Sebastian Brameshuber. Documental. 85’.

En la religión islámica, el almuédano es el encargado de convocar (cantando a gritos) las sesiones de rezo, en la mezquita, cinco veces por día. Su voz llega a todo un pueblo a través de parlantes distribuidos por toda la ciudad. El almuédano es una figura jerárquica, con el consiguiente ascenso socioeconómico, hecho paradójico y único para el islamismo, que considera que dedicarse a la música de manera profesional es pecado. La cámara de Sebastian Brameshuber sigue a un profesor de canto y sus alumnos, que desean convertirse en el próximo almuédano mediante un concurso prestigioso que se realiza en Estambul. Y así, el reality de concurso de canto llegó al Islam.


Femme Rock Doc (Chile, 2009) de Denise Elphick. Documental. 77’.

Desde los inicios del punk rock, el “Hazlo Tú Mismo” (DIY) fue esencial para el sonido descontrolado de las bandas. Relacionándose de forma antiacadémica con los instrumentos, las canciones destapaban una música cercana al grito primario como gesto de expresión tan auténtico como desestabilizador. Femme Rock Doc encuentra esa raíz punk en bandas de mujeres del Chile actual. Lilits, Niña con Frenillos, Besos con Lengua y Las Jonathan son cuatro bandas de rock visceral que responden a búsquedas sonoras diversas, pero coinciden en una relación desestructurada y experimental con la música.




Trayectorias


The Forest (Las, Polonia, 2009) de Piotr Dumala, c/Mariusz Bonaszewski y Stanislaw Brudny. 75’.

Éste es el sorprendente primer largometraje del animador polaco Piotr Dumala (cuyos cortos presentó el Bafici en 2007 en una retrospectiva). No es una película de animación, salvo en sus primeros minutos —impresionantes en su clima de pesadilla—, y sólo cuenta con dos personajes: padre e hijo. Cuando termina la breve animación, la narración oscila entre el interior de una casa y el exterior, un portentoso bosque, en diferentes tiempos. Dumala logra en su ópera prima transmitir un dolor innegable, y también trazar un mapa escueto, pero no por ello menos intenso, de la abnegación filial.


Fire & Rain (EUA, 2009) de James Benning. 1’.

¿Cómo se hace que algo dure sólo un minuto cuando en realidad dura diez veces más? Según Benning, “cortando partes y ocultando las elipsis temporales con fundidos-encadenados” Esta miniatura es una referencia a otro film de Benning, Ruhr, retrato de un área que atraviesa profundos cambios estructurales.


Le Streghe, femmes entre elles (Francia, 2009) de Jean Marie Straub, c/Giovanna Daddi y Fiovanna Giuliani. 21’.

Basado en los Diálogos con Leucò de Pavese, el film de Straub dura apenas 21 minutos, pero contiene más texturas y detalles que la mayoría de los largometrajes. Por si eso no representase un motivo suficiente, la obra de Straub vuelve a ciertos acuerdos elementales sobre la función del diálogo en el cine, en los cuales las pausas deliberadas y las inflexiones poéticas son el resultado de un acercamiento altamente estilizado, anti-naturalista.


Trash Humpers (EUA, 2009) de Harmony Korine, c/H. Korine, Rachel Korine, Brian Kotzur, Travis Nichols. 78’.

Trash Humpers se precipita sobre el espectador como si de una pesadilla hipnótica se tratara: una vivencia de la que se ansía escapar, pero que, al despertar, uno desearía no haber dejado atrás. El responsable del invento es Harmony Korine, quien aquí desplaza las coordenadas de su cine hasta un enclave perdido de la mano de dios; es decir, del cine industrial. Filmada y montada en formato VHS, Trash Humpers tiene como protagonistas a un grupo de individuos arrugados y monstruosos que, cual pequeños diablillos, deambulan por los escenarios de la Norteamérica White Trash haciendo apología de su condición de “folladores de basura”.




Found Footage


Hunky Blues – The American Dream (Hungría, 2009) de Péter Forgács. 100’.

Una épica oculta fue protagonizada por hombres y mujeres de Hungría que inmigraron a Estados Unidos entre 1890 y 1921. En esos mismos años, el cine nació y se afianzó hasta convertirse en una de las principales y más convocantes formas expresivas del joven siglo XX. Con una sincronía perfecta, Péter Forgács da cuenta de estos dos fenómenos, usando el archivo visual de esos años donde el cine estaba entre el juguete óptico de espectáculo de feria y el registro amateur con ganas de convertirse en profesional. Con una detallista investigación histórica y estética, Forgács logra una sinfónica emotividad del cruce de dos movimientos: el migratorio y el cinematográfico




Orphans

A fines de los ‘90, el concepto de films huérfanos comenzó a utilizarse como un modo de llamar la atención sobre el destino, la conservación y accesibilidad de una serie de registros cinematográficos de variado origen. Estos materiales incluyen todo tipo de films producidos y exhibidos por fuera de los circuitos comerciales: films amateurs, educativos, etnográficos, institucionales, de propaganda gubernamental, experimentales, censurados, independientes, mudos, estudiantiles, médicos, inéditos, underground, animados, familiares, pruebas de cámara, noticieros, descartes, caseros, y otras producciones que desafían los intentos de clasificación. Texto de Paula Félix-Didier.


The Neotoma Tape (EUA, 1995) de Cameron Jamie. 57’.

Una compilación de grabaciones de la televisión pública, que incluye fragmentos de clases de aerobics new age, entrevistas con fanáticos obsesivos del heavy metal o de bandas como Sonic Youth y The Go-Go’s, segmentos con padres discutiendo sobre paganismo y satanismo, talk-shows con estrellas porno y cristianos renacidos, y filmaciones de unos hermanos adolescentes vomitando en centros comerciales. Las más dementes (pero, en opinión de Jamie, las más genuinas) obsesiones y fantasías que emergen en la vida cotidiana.


Massage the History (EUA / Francia, 2009), de Cameron Jamie. 10’.

Mirada cautivante al alucinatorio mundo de la danza folclórica urbana en la Norteamérica rural, Massage the History documenta a un grupo de hombres jóvenes de los suburbios de Alabama que se filman a sí mismos usando en privado su lenguaje corporal para luego subir sus fantásticamente extraños bailes a Internet.


Respite (Alemania, 2007) de Harun Farocki. 40’.

Realizada como parte del Jeonju Digital Project de 2007, este mediometraje de Farocki resucita el material filmado por Rudolf Breslauer (prisionero del campo de tránsito de judíos de Westbork, Holanda, bajo encargo directo de los comandantes nazis). Las imágenes mudas de trenes llegando y saliendo, del registro de los prisioneros y de las tareas diarias, son intervenidas mínimamente por una serie de intertítulos que comentan sobre la ambigüedad de éste, otro de los intensos documentos de la humanidad rescatados por Farocki.


Wound Footage (Alemania, 2009), de Thorsten Fleisch. 7’.

Un rollo de Super 8 encontrado es literalmente “atacado” por Thorsten Fleisch para desplegar distintas etapas de la distorsión del material original en un recorrido exasperado, que se termina convirtiendo en un mapa de las formas del accidente audiovisual.




Cortos de Gonzalo de Pedro


Tabla aeróbica n° 4. Entrenamiento para pintores (España, 2007). 8’.

Presenta una yuxtaposición de films didácticos, fotografía en rayos X y abstracción pictórica en movimiento, dividida en una serie de ejercicios que confunden sabiamente la plástica y el cine.


Figura (España, 2007). 3’.

Una sucesión de encuadres blancos y negros parpadean sobre el sonido de una voz encontrada, un fragmento de diálogo de una película francesa. La simplicidad total del procedimiento se sitúa al borde de lo cinematográfico para proponer un despojamiento completo de las formas tradicionales de la lógica audiovisual.


Haciendo la colada (España, 2009). 2’.

Es un videoclip found footage para los madrileños pimko-z (sin su consentimiento), del que su autor escribió: “La belleza de los movimientos repetitivos. La belleza del círculo infinito. La belleza de una lavadora centrifugando. Y la belleza de viejas películas en blanco y negro que explican, en idiomas incomprensibles, obtusos conceptos de trigonometría”.



Cortos de Jay Rosenblatt

Hablar de manera personal con fragmentos ajenos es el desafío más grande que logró superar la obra cinematográfica de Jay Rosenblatt. Ese “otro sentido”, que se supone reside en la génesis del metraje encontrado, que lo aleja de sus intenciones originales, es convertido, en manos de Rosenblatt, en un sentido único, inevitable y que parece originalmente destinado a acompañar los textos y las voces que él añade. Fragmentos que parecen haber encontrado el objetivo exacto para el que alguna vez fueron creados conforman la mayor parte de sus películas, que varían en duración pero mantienen siempre un clima íntimo. Ya sea con tono autobiográfico (como en Phantom Limb), en primera persona (como es el caso de The Smell of Burning Ants) o mediante la ironía de entrecasa (Human Remains), sus documentales ponen en el centro a la memoria, como un ejercicio no siempre reconfortante (su experiencia en la psicología se hace evidente de manera sutil) pero necesario. Y que permite, como si fuera poco, la presencia del espectador como testigo privilegiado de procesos profundos y sumamente oscuros. Texto de Leandro Listorti.


Programa 1

King of the Jews; 18’

Restricted; 1’

Human Remains; 30’

The Smell of Burning Ants; 21’

Short of Breath; 10’


Programa 2

The Darkness of Day; 26’

I Just Wanted to Be Somebody; 10’

Afraid So; 3’

Phantom Limb; 28’

Prayer; 3’

Friend Good; 5’

Nine Lives; 2’




Programa de cortometrajes 1


abc etc (Argentina, 2007) de Sergio Subero. 19’.

El material fílmico registrado en vacaciones pasadas vuelve para alimentar las búsquedas actuales relacionadas con el tiempo y la imagen. Con el soporte de una banda de sonido rabiosa, imposible de pasar por alto, se produce una conexión con esas imágenes ajenas. La magia del cine.


Como si fuera el fin (Uruguay, 2007) de Uzi Sabah. 7’.

Una suerte de artesano a contracorriente dentro de la escena contemporánea del found footage, el uruguayo Uzi Sabah sigue apostando al costado más puro y radicalmente físico del reciclaje fílmico. En este caso, se trata de un video musical para la banda montevideana La Foca, lo que dispara un montaje de películas familiares de viaje en Super 8 que, lejos de “ilustrar” o “descarriar” la letra de la canción que da título al film, propone una relación sumamente simple y movilizadora.


Educating Women Trilogy (Argentina / EUA, 2010) de Mariana Quiroga. 20’.

¿Esto es amor?, Matrimonio para modernos y ¡Peligro, mujeres trabajando! son tres partes enlazadas por una misma mirada que produce sigilosamente una serie de mutaciones y desplazamientos sobre antiguas publicidades y films educativos que retratan a mujeres, principalmente en relaciones con hombres dentro de la institución matrimonial y sus alrededores.


Elvira en el río loro (Argentina, 2009) de José Villafañe. 9’.

Los pedazos de memoria reconstruyen una historia. O viceversa. Un hecho del pasado se devela en fragmentos unidos por una voz en off que relata una de las tantas historias ocurridas durante la última dictadura militar, pero con una originalidad que la convierte en la primera de su tipo. Imágenes filmadas en aquellos tiempos vuelven ahora a la pantalla para revelar un poco más del misterio de una desaparición y otorgarle cuerpo a lo abstracto e invisible del presente.


Primera pelea en Venecia (Argentina, 2007) de Cecilia Salim. 6’.

Las historias de amor se vuelven, inevitablemente, con el paso del tiempo, algo melancólico y triste. Aquí, dos voces se complementan (y se contradicen) para narrar en presente los comienzos de una relación a partir de las imágenes y los recuerdos que provienen de un pasado feliz y promisorio.




Programa de cortometrajes 2


The Mystery School (EUA, 2009) de Jerry Tartaglia. 26’.

Perteneciente a la gran tradición norteamericana del collage satírico/político/de género (Bruce Conner, Arthur Lipsett, Luther Price), The Mystery School construye su propia identidad a través de cuerpos fragmentados —provenientes de films educacionales apuntados al cuidado del cuerpo y la mente: varones leyendo, bañándose, cogiendo— y capítulos entrecortados de la historia del pensamiento y la religión occidental.


March 14, 1938 – One Afternoon (Austria, 2008) de Christoph Weihrich. 10’.

Una película casera, obtenida en un mercado de pulgas austríaco, que muestra escenas cotidianas de una familia en un día cualquiera, sin ninguna intervención del director Weihrich. Pero ese día cualquiera resulta ser el 14 de marzo de 1938, el mismo en que Austria es asediada y ocupada por las fuerzas nazis.


Blocking (Argentina, 2005) de Pablo Marín. 2’.

El material fílmico suele estar asociado al fuego. Pero este elemento no es el único capaz de generar, en las emulsiones, imágenes tan irresistiblemente hermosas como las del celuloide en llamas por la ventanilla de un proyector. Un proceso más lento, pero no menos maravilloso, es el de la película expuesta al agua durante cierto tiempo.


FILM QUARTET / POLYFRAME (España, 2008) de Antoni Pinent. 9’.

Cineasta a la búsqueda constante de nuevas técnicas y procesos de manipulación física cinematográfica, el español Antoni Pinent redefinió la gramática audiovisual de la manera más simple y volátil: con unas tijeras y cinta de empalmar.


Mosaik mécanique (Austria, 2007) de Norbert Pfaffenbichler. 10’.

Un corto de Chaplin para la Keystone, A Film Johnnie (1914), es transformado en un gran mosaico: todos sus planos son reunidos en un encuadre único, formando un collage que enlaza sincrónicamente todas las imágenes en loop y logrando un efecto que, entre otras cosas, descompone, reestructura y explica el metraje original.


El pingüino Wenceslao hizo kilómetros bajo exhaustiva lluvia y frío; añoraba a su querido cachorro (Austria, 2009), de Johann Lurf. 3’.

Si la utopía por excelencia del director cinéfilo es apropiarse de todas las imágenes de la historia del cine en una sola película, la de los que realizadores de found footage es también analizar esas imágenes para encontrar ideas y patrones nuevos, impensados. Lurf no quiere que el cine pierda su capacidad utópica, y crea una suerte de tornado hecho de cientos de fotogramas organizados con una lógica precisa pero casi invisible.




Focos


Foco Marie Losier

Hace algunos años, estando en Nueva York, asistí a la celebración de los 45 años de existencia de la Film-Maker’s Cooperative. Sentado en la oscuridad de la sala presencié, entre la variada selección de cortometrajes, uno que pedía especial atención por su originalidad y su ausencia de solemnidad. Permaneció en mi recuerdo de manera desordenada: una serie de personas en una terraza generaba algo parecido a una guerra de fideos, todo rociado con mucha salsa. Era, claro, Flying Saucey!, y la directora de ese descubrimiento, Marie Losier. Al igual que la memoria, la historia de la escena cinematográfica underground, experimental o de vanguardia puede ser bastante incierta en los papeles. En parte por su espíritu efímero, por su inclinación contraria a formar parte de la historia oficial o incluso, también, por cierta actitud autodestructiva. Pero la presencia de esta realizadora, su filmografía y su serie de retratos sobre artistas aparecen para ponerle rostros (como se supone que todo retrato debe hacer) a un puñado de nombres que conocemos desde hace varios años, como George y Mike Kuchar o Guy Maddin, y a ella misma. Sí, sus trabajos son algo que pocas películas de vanguardia son: felices, celebratorias. Del cine y de sus protagonistas. Sus personajes bailan, se divierten, cocinan películas, se ensucian con salsa de tomate. Y trasmiten una alegría que inevitablemente se contagia a quienes tienen la suerte de estar, accidentalmente o no, delante de ellas. Texto de Leandro Listorti.


Programa 1

Eat My Makeup! 6’

Manuelle Labor; 10’

Papal Broken-Dance; 6’

A Musical Ballad of Outtakes, a Work in Progress; 21’

Snow Beard; 3’

The Touch Retouched; 5’


Programa 2

Cet Air La; 3’

Flying Saucey!; 11’

The Ontological Cowboy; 16’

Tony Conrad: DreaMinimalist; 25’

Electrocute Your Stars; 8’




Foco Jean-Gabriel Périot

El programa de cortos de Jean-Gabriel Périot es un combinado de evidente heterogeneidad. Hay ficción, como en Entre chien et loups, que en clave negra cuenta algunos aspectos de la alienación laboral. Hay cortos conmovedores y otros políticos y experimentales, como uno magistral, hecho con fotos, sobre Hiroshima (Nijuman No Borei). Alguno construido a partir de found footage que habla con lucidez sobre culpas, castigos y denuncias; que trata sobre un aspecto tenebroso de la liberación de París (Eût-elle été criminelle...). Algunos muy vertiginosos sobre aspectos de la belleza y la destrucción humanas (Under Twilight), o armados como un viaje en perspectiva por la memoria social hacia un punto máximo de la injusticia (Dies Irae). Hay también algún otro sobre otros aspectos alienantes de la vida actual, construido mediante fotografías que muestran las típicas sonrisas plásticas conseguidas a partir de exigencias más plásticas aún (We are Winning Don’t Forget). Otra zona del trabajo de Périot son sus diarios personales, que pueden reflexionar con humorismo feroz sobre cómo es ser gay (Gay?), o con ironía no menos incisiva trabajar sobre ciertas ideas retrógradas (Avant j'etais triste) o que muestran intimidades extremas con una desnudez shockeante y a la vez extrañamente cómica (Journal intime). Este programa de cortos de Jean-Gabriel Périot muestra a un artista múltiple, vibrante, heterogéneo, de amplias perspectivas, siempre dispuesto a los golpes sorpresivos. El cine de Périot apuesta a conmover —el humor y la denuncia son dos de sus caminos— mediante la memoria y el trabajo sobre ideas y formas actuales y sobre la historia. Un cine político, el más político, que sabe que la forma (o mejor dicho las formas) es la marca indeleble de toda intervención. Texto de Javier Porta Fouz


Gay?; 2’

Avant j’etais triste; 2’

Journal intime; 2’

Dies Irae; 10’

Under Twilight, 5’

We Are Winning Don’t Forget; 7’

Eu-elle été criminelle…; 10’

Nijuman no borei (20.000 fantomes); 10’

Entre chiens et loups; 30’




Cine + Cine


Lanterna Magicka: Bill Douglas and the Secret History of Cinema (Gran Bretaña, 2009), de Louise Milne y Sean Martin.

En la introducción a la retrospectiva de Bill Douglas que el Bafici le dedicó en el 2006, el productor británico Mamoun Hassan escribía, recordando uno de los guiones de Douglas: “Jamás había leído algo así. No había ninguna descripción de un evento que pudiera ser filmado; en cambio, una serie de imágenes y sonidos que, con simpleza y concisión, transmitían sentimientos. Era narración visual. Era cine”. Parte de esa búsqueda esencialmente visual del cine —de unos de los autores británicos más personales y ocultos— estaba apoyada en su colección de juguetes ópticos, memorabilia y artefactos pre-cinematográficos, los que Douglas incorporaría en Comrades, su última película, que le iba a demandar ocho años de trabajo. Mediante entrevistas y la interacción con los objetos de la colección, el documental de Milne y Martin aborda el proceso creativo de su obra maestra, al mismo tiempo que descubre un costado de Douglas no explorado, mágico y valioso.


Metropolis refundada (Argentina, 2010), de Evangelina Loguercio, Diego Panich, Laura Tusi y Sebastián Yablón. 47’.

Cuando en 2002 se presentó la copia restaurada de Metrópolis, el mundo cinéfilo creía estar ante la versión más cercana posible a la película de Fritz Lang. Pero en 2008, el historiador Fernando Martín Peña, a partir de una investigación propia, señaló que la copia de Metrópolis que conservaba el porteño Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken contenía escenas inéditas y tomas alternativas a las ya conocidas, sumando aproximadamente unos 30 minutos de material nuevo. En noviembre del mismo año, Peña publicó un pequeño libro con su trabajo, y sobre ese texto se basó Metrópolis refundada para exponer los avatares de esa copia argentina. El documental registra además el regreso de ese material a Alemania, donde un grupo de especialistas (que luego se encargó de su restauración) pudo verla por primera vez en 80 años. Se exhibió en la muestra The Complete Metropolis, que la Cinemateca Alemana organizó en Berlín a comienzos de este año.




Baficito


Beetle Queen Conquers Tokyo (EUA / Japón-2009), de Jessica Oreck

Los escarabajos son el centro de lo que empieza como un documental más y, de a poco, produce en el espectador una extraña fascinación. Jessica Oreck es entomóloga y dedica su vida a la observación de insectos. Japón tiene una relación especial con ellos: el culto sintoísta, que invoca los poderes de la naturaleza, les da un lugar privilegiado. A partir de algunas costumbres insólitas para un occidental, como la compra y adiestramiento de escarabajos para niños, se explora la presencia del insecto en la cultura nipona, lo que da lugar a algunas revelaciones y también a imágenes que parecen de otro mundo.


Programa de cortometrajes argentinos

Composición para goteras en lluvia sostenida, de Grupo Humus. 1’

Un techo con goteras será la excusa perfecta para componer una sinfonía acuática, y un festín de lluvia musical logrará que la felicidad inunde la casa.
Online, de Federico Santillana. 2’

Un nene y una nena chatean desde sus habitaciones; por medio de internet, crean una imagen virtual de ellos, de cómo son o cómo les gustaría ser. A veces, por creer que estamos tan conectados, no nos damos cuenta de lo cerca que estamos.

Lumi, de Martín Jorge Piana. 3’

Lumi descubre su mundo por primera vez. Mira al cielo y se conmueve ante las estrellas. En ese instante, todo oscurece y aparece repentinamente GriGro, un extraño ser que crece inmensamente con la ausencia de luz.

Copia A, de Pablo A. Díaz y Gervasio Rodríguez Traverso. 6’

Las aventuras y desventuras de Demódoco, un proyectorista, quien por azar descubre una original forma de conseguir placer. Sin embargo, abusar de ello acarrea consecuencias demasiado riesgosas.




Nocturna


Black Dynamite (EUA, 2009) de Scott Sanders, c/Michael Jai White, Tommy Davidson, Arsenio Hall. 84’.

El personaje creado por los actores Michael Jai White y Byron Minns, base del guión escrito a seis manos con el director Scott Sanders, es la quintaesencia de los que poblaron el cine negro de los años ’70; del Shaft del siempre cool Richard Roundtree al Dolomite! del casi siempre ridículo Rudy Ray Moore, de quien Black Dynamite toma varios elementos. Pero, se sabe: analizar un chiste es como leer un reportaje a una modelo. Mejor poner la mente en blanco y recibir las imágenes: una andanada de artes marciales, música funk, frases de presunta seriedad, zooms violentos sobre cualquier cosa y asistentes sociales con peinado afro y cuerpos dignos de Beyoncé.


Bronco Bullfrog (Gran Bretaña, 1969), de Barney Platts-Mills, c/Del Walker, Anne Gooding, Sam Shepherd, Roy Haywood. 86’.

Del es un joven suedehead: una variante de la subcultura skinhead (no confundir con los neonazis) que se distingue por llevar el pelo algo más largo y vestir de forma más elegante, aunque conservando las botas típicas y el gusto por el reggae y el ska. Rodada con actores no profesionales —un grupo de cockneys que no necesita fingir ni su torpeza, ni su desencanto, ni la amargura de las noches en familia—, Bronco Bullfrog es un kitchen sink drama tardío que captura todo el espíritu de la juventud de clase obrera del East End londinense en un retrato mítico de la adolescencia.


The Haunted World of El Superbaesto (EUA, 2009) de Rob Zombie, c/voces de Tom Papa, Sheri Moon Zombie, Clint Howard, Dee Wallace, Ken Foree. 77’.

Huestes del terror, ustedes ya saben que el nombre Rob Zombie representa, desde hace un par de Halloweens, al mejor comecerebros que la clase B (cuando pone su “cara de O”: omnívora, orgullosa, obediente) ha sabido secuestrar. Pero, ¿quién podía imaginar, en sus más salvajes fantasías animadas (es decir en The Haunted World of El Superbeasto), que el metalero de White Zombie estaba, con el cinéfilo nombre su banda, no sólo haciendo una mera referencia sino presentándose ante nosotros como lo que realmente era? Un hombre de acero, un Superman, el último representante de la cultura chatarra, bendecido con todos los superpoderes que brinda su planeta natal. Como si The Ren & Stimpy Show tomara cocaína marca ACME: así, ultrasónico, Zombie da vida cinética a su criatura de cómics El Superbeasto. Tantas son las drogas/clases B que Zombie traga para volverse su propio Mr. Hyde, que sólo el mote de Zombieplotation alcanza para contener a este musical-parodiaBond-porno-JohnKricfalusiano-lucha libre-sinsentido encantador mundo del Superbeasto.


Summer Wars (Japón, 2009) de Mamoru Hosoda, c/voces de Ryunosuke Kamiki, Nanami Sakuraba, Mitsuki Tanimura. 114’.

Es verano y Kenji, un joven estudiante que gestiona el mundo virtual de Oz —una suerte de Facebook hiperdesarrollado—, debe lidiar con dos grandes frentes: hacerse pasar por el novio de la chica guapa del instituto ante la familia numerosa de ésta, que se encuentra reunida en una casa de verano, y luchar contra un hacker que ha penetrado en Oz y se dispone a sumir a la civilización en el caos. El director de The Girl Who Leapt Through Time, Mamoru Hosoda, recoge el testigo de Hayao Miyazaki en Summer Wars, una cinta que se mueve entre el costumbrismo cómico y entrañable y la fantasía exacerbada.


Second Moon (EUA, 2009) de Masahiro Sugano, c/André Ing, Jennifer Shin, Jim Finn. 90’.

Art of Love es una organización que propone el amor libre, y hasta ayuda —a cambio de dinero, que de algo hay que vivir y comprar esos trajes negros— a borrar pistas de engaños amorosos. Uno de los agentes de la organización, Q, está a punto de cometer un error: empieza a interesarse de manera monógama por una chica coreana que, para peor, sabe cocinar bien. Las relaciones monógamas están prohibidas por el jefe de Art of Love, Don Jim (interpretado magistralmente por Jim Finn). Second Moon tiene el aspecto y el tono de un policial lisérgico japonés con mucho deadpan y chistes de todo calibre, pero transcurre en Chicago y está hablada en inglés. Entre elegantes encuadres fríos y alguna brillante reflexión de Don Jim sobre las revoluciones, Second Moon se afirma como una película lunática y, sin miedo al ridículo, se presenta como una farsa que puede combinar lo que le venga en gana.


Reincarnate (Tailandia, 2010), de Thunska Pansittivorakul, c/Panuwat Wisessiri, Tharapong Buasai Lhong. 75’.

Hace menos de un año Tailandia aprobó una ley según la cual toda película debe cumplir con seis requisitos estrictos para poder ser exhibida en el país. La norma tiene como objetivo “preservar” la “moral” del pueblo. La reacción de Pansittivorakul —cuyo largometraje anterior, This Area Is Under Quarantine, se exhibió solamente en Rotterdam debido a esta ley— fue subversiva, vital y primaria: filmar una película que rompiera con cada una de esas normas. Pero lo increíble de Reincarnate, lo asombroso del talento de su realizador, es que existe más allá de toda esta introducción, paralela a toda justificación.


El sol (Argentina, 2010), de Ayar Blasco, c/voces de Jorge Sesán, Sofía Gala Castiglione, Dr. Tangalanga, Divina Gloria, Luciana Condito. 72’.

Fantasías animadas de hoy y mañana, con lenguaje bestial y caótico, sobrenombres como “la Checo” y “Once” (¿o ya son nombres?); malos modos, marginalidad, violencia, agresividad al palo. A todo esto se le suma la destrucción casi total del mundo, un sol (más) dañino, inmensas zonas yermas, pocos sobrevivientes, unos caníbales llamados “los bonitos”, papas radioactivas y hasta un mimo. También hay corrupción a velocidad de rayo y abuso de poder instantáneo. Con todo esto y muchas otras delicias, Ayar Blasco hace todos los chistes que caben en 72 minutos (incluido uno especialmente brillante sobre la forma de la animación plana de la película); comete todas las tropelías contra el buen gusto y las ideas apolíneas del cine (y así mete el sublime corto de las papas); y, a fuerza de incorrección política y artística y un sentido festivo y anárquico del relato, nos vuela la cabeza.


Red White & Blue (Gran Bretaña, 2010) de Simon Rumley, c/Noah Taylor, Amanda Fuller, Marc Senter. 102’.

Los thrillers de revancha realizados con inteligencia se han convertido en una verdadera rareza en estos tiempos en que la porno-tortura facilista de la saga El juego del miedo domina las pantallas de cine. La última película de Simon Rumley tras The Living and the Dead (editada aquí en dvd como Entre vivos y muertos) se centra en Erica, una habitante de Austin que se pasea fría y compulsivamente por las camas de hombres desconocidos. En la ferretería donde trabaja, desarrolla un vínculo bizarro pero cariñoso con Nate, un veterano de la guerra de Irak con inclinación a torturar y matar animales pequeños. Fragmento de un texto de Gabe Klinger.


Petals: Journey into Self Discovery (Canadá / EUA, 2008) de Beck Peacock. 50’.

Sépanlo: no hay muchas flores acá. El título es una metáfora: éste es un documental sobre vulvas. Más precisamente, sobre el libro que el fotógrafo y sexólogo estadounidense Nick Karras les dedica. La idea, provocadora pero sencilla, es hacer un tributo a la parte más sensible de la anatomía femenina. Pero conseguir que sus modelos acepten posar con “eso” al viento implica dejar a un lado décadas de pudor, aún cuando sus caras no vayan a aparecer en el libro. Algunas de ellas se animan a contar aquí sus sensaciones, las que son cotejadas con expertos en sexualidad femenina, desde lo estrictamente clínico hasta la mirada de género.


Prometheus’ Garden (EUA, 1988) de Bruce Bickford. 28’.

Conocido por sus animaciones para Frank Zappa —en cuyo film Baby Snakes explicaba su visión algo incoherentemente—, Bruce Bickford vive encerrado en su casa de Seattle, produciendo complicadas animaciones en plastilina como ésta, la única que considera “terminada” y de la que retiene los derechos. En teoría, es una adaptación del mito de Prometeo, quien creó al hombre del barro y robó el fuego de los dioses, por lo cual Zeus lo castigaría encadenándolo para que un águila le comiera lentamente el hígado. En versión Bickford, esto implica una bizarra compilación de ambientes y personajes en permanente transformación, con torturas, batallas multitudinarias y monstruos que asombran al espectador por unos segundos antes de convertirse, por ejemplo, en una pizza.


Monster Road (EUA, 2004) de Brett Ingram. Documental. 80’.

Genio enrevesado de la animación con plastilina, Bruce Bickford crea a partir de una suerte de sistema artesanal, microscópico y único; con un movimiento perpetuo de formas que se funden entre sí para sostener universos alucinados —como lo demuestran sus colaboraciones en varias películas de Frank Zappa durante los setenta—. Con su excéntrica locura como método, recluido y perdido en su propia vida convertida en una de sus maquetas delirantes y perfectas, Bickford vive cuadro a cuadro, a una velocidad propia, que implica la forma más rara de hacer ejercicios para transformarse en una más de sus criaturas animadas. Brett Ingram mira de cerca el extraño mundo de Bickford, desde su traumática experiencia familiar con un padre enfermo de Alzheimer hasta sus técnicas de trabajo con plastilina y dibujos animados fuera de serie.




Flashback


Countryside 35x45 (Rusia, 2009) de Evgeny Solomin. Documental. 43’.

En los pueblos de Siberia, ex Unión Soviética, el tiempo parece no transcurrir. Nada cambia año tras año. Pero cuando el gobierno decide reemplazar los viejos pasaportes, es necesario que todos los habitantes tengan fotos nuevas. Para ello, un fotógrafo recorre los campos y rompe esa burbuja que encierra un mundo desconocido, que pareciera no contaminado por la modernidad, para cruzarse con una galería de personas y situaciones extraídas de otro tiempo, de otro lugar.


Plusvalía (Argentina, 2010) de Pablo Spatola. Documental. 95’.

En uno de sus cortos de los ’90 —recuerda el cineasta Pablo Spatola en Plusvalía—, quiso filmar a un obrero que se rebela, pero la época en la que se vivía no posibilitó ese final. De todas maneras, el corto se filmó, y sus imágenes realistas revelan una nostalgia profunda por un tiempo de resistencia obrera. En 2005, el padre de Spatola —militante del Partido Comunista— muere, y su hijo comienza este documental para explicar, en parte, el sentimiento de la imposibilidad de esa lucha. Plusvalía, entonces, es una reconstrucción de la historia del Partido Comunista argentino desde una perspectiva íntima, pero también de la dinámica política del país en los últimos cincuenta años.


Comrade Couture (Alemania, 2009) de Marco Wilms. Documental. 82’.

Bolsas de residuos, papeles, cortinas de baño: éstos eran los elementos con los que se confeccionaba la alta costura en Berlín del Este antes de la caída de Muro. La escena under explotaba en cada calle, en cada sótano donde se organizaban desfiles de moda, donde bandas punk tocaban sus pocos acordes o donde simplemente la gente se agrupaba para celebrar sin motivos. El realizador Marco Wilms, quien supo ser modelo en aquella época, recorre ahora esos lugares con la intención de revivir y contar cómo era el espíritu de aquel período y cuáles eran las condiciones que hicieron que todo eso sucediera.


El General (Argentina / EUA / México, 2009) de Natalia Almada. Documental. 83’.

La directora es la bisnieta del general del título: nada menos que Plutarco Elías Calles, presidente de México desde 1924 a 1928. Pero, además, figura clave de la Revolución Mexicana, fundador del Partido Nacional Revolucionario (el antecesor del PRI) y “hombre fuerte” del país hasta 1936. Para contar la historia de su bisabuelo, uno de los principales protagonistas del siglo XX mexicano y una figura polémica y conflictiva, Almada (Al otro lado) demuestra con creces sus virtudes de documentalista, su erudición cinematográfica, su seguridad narrativa; y así puede acercarse y alejarse de semejante antepasado, pasar de la Historia del país a la historia familiar, ligar el turbulento presente de su país con su no menos turbulento pasado, y lograr interesar incluso a quienes no conocen nada de la historia de los Estados Unidos Mexicanos.




Forum


I Just Can’t Go On (Ich schaff einfach nimmer, Austria, 1973), de John Cook. 50’.

I Just Can’t Go On es un debut perfecto: la película transmite una sensación de libertad absoluta gracias al espontáneo trabajo de cámara de Cook, la rugosidad de su textura y la crudeza de su montaje. Pero el gancho de la película son esas puñaladas de ficción: una mujer que lee una carta dramática de su marido, un boxeador frustrado, convierte a todo lo que sigue en un recuerdo urgente, condensa las vidas de sus protagonistas en un relato. Las películas de John Cook se presentan en versiones restauradas por el Museo del Cine de Austria.


Clinch (Austria, 1978) de John Cook, c/Hermann Juranek, Christa Schubert, Franz Schuh, Waltraud Misak, Johanna Froidl. 97’.

Este film no tiene el espíritu anárquico presente en el resto de la obra de Cook. Su belleza está controlada al máximo, el movimiento de cámara es mínimo, su iluminación es exquisita y los diálogos demuestran una especial atención por la manera en que habla la gente. Clinch puede leerse como la derrota de un obrero por el sistema capitalista, razón por la cual su estética controlada ha sido vista como una expresión de ciertas fatalidades de la sociedad. Las películas de John Cook se presentan en versiones restauradas por el Museo del Cine de Austria.


The All-Around Reduced Personality: Outtakes (Die Allseitig reduzierte Persönlichkeit-Redupers, Alemania, 1978) de Helke Sander. 95’.

Edda Chiemnyjewski, una periodista gráfica freelance y madre soltera viviendo en la Berlín Occidental de los ‘70, es confrontada con el hecho de que “una cocinera no tiene tiempo para las cuestiones de Estado”. Tampoco parece poder conseguir un mercado para el proyecto en el cual ha estado trabajando con su grupo femenino de fotografía, cuyo objetivo es documentar la ciudad. Con una carga pesada de ironía autoconsciente, la realizadora alemana Helke Sander —quien a su vez interpreta el papel protagónico— relata una vida dividida en una ciudad dividida.


Grand Opera, an Historical Romance (EUA, 1979) de James Benning. 84’.

El realizador habla del film como su “primer intento de escribir mi propio tipo de historia”. En cierto sentido, también le sirve para inscribirse a sí mismo en la historia, evaluando con precisión su lugar como cineasta experimental del Medio Oeste americano (en ese entonces instalado en Oklahoma) en relación con la escena vanguardista neoyorquina. Así, la película rinde homenaje al cine experimental más destacado de la época, incluida una parodia de Wavelenght, así como cameos de Michael Snow, Hollis Frampton e Yvonne Rainer. Intercalados con esas secuencias, aparecen otros movimientos característicos de Benning: un compilado de todas las casas en las que alguna vez vivió, el interés por la historia del número pi, y la amenaza inminente de explosión de un edificio.




Métodos


La Batidora, radio en la escuela (Argentina, 2010) de Gustavo Laskier. Documental. 40’.

Según estudios de la sede local de UNICEF, son la pobreza, la exclusión y la escasa capacidad de contención de las escuelas lo que deja fuera del sistema educativo a medio millón de adolescentes. Con recursos elementales, una escuela se propone poner en funcionamiento una radio como actividad recreativa y educativa para sus alumnos, y así incentivar la participación dinámica en el proceso de diálogo del trabajo grupal


Permiso para bailar (Argentina, 2010) de Mariana Lifschitz. Documental. 48’.

Nacido en Estados Unidos durante los setenta, el Contact Improvisation es una forma de danza que estimula el contacto entre los cuerpos para crear movimientos espontáneos que no tienen dirección más allá de la propia iniciativa de trascender las formas mecánicas de las acciones cotidianas. Ese espacio de improvisación en grupo, sin coreografías predeterminadas, que se concreta en jam sessions como las del jazz, es el mundo retratado por Mariana Lifschitz. Buenos Aires es uno de los puntos más importantes del circuito mundial de Contact Improvisación, y Permiso para bailar muestra a representantes locales de esta danza.


Un architecte dans le paisaje (Suiza, 2009) de Carlos López. Documental. 60’.

A mitad de camino entre el paisajismo y el arte contemporáneo, el trabajo del arquitecto suizo Georges Descombes sigue siendo prácticamente secreto. Muy prestigioso en el mundo del paisajismo —especialmente en Estados Unidos y los Países Bajos—, él sin embargo se mantiene alejado de la escena actual de la arquitectura. El documental de Carlos López se propone descubrir las creaciones de Descombes en Suiza y el resto de Europa en compañía del mismo arquitecto y de algunos de sus colegas, como el holandés Herman Hertzberger y el paisajista francés Michel Corajoud.




Otros films


The Falconer (Gran Bretaña, 1998) de Chris Petit, c/Kathy Acker, Steven Dilworth, Stewart Home, Francoise Lacroix. 56’.

El cineasta Peter Whitehead sufre un paro cardíaco grave. Muere. O eso parece. Whitehead se arrastra hasta un teléfono para pedir ayuda. Ese recorrido corto le lleva una hora y media. Tiempo muerto: la duración de una película. En el hospital, entre la vida y la muerte, Whitehead llama a una mujer joven, una artista cuyo trabajo él admira, para invitarla a emprender una búsqueda. Ella recorrerá los hechos significativos de la vida del cineasta, reescribirá su historia, le presentará el registro fotográfico de todo eso. Whitehead está intentando manipular su propio obituario.


Last Train Home (Canadá, 2009) de Lixin Fan, c/Zhang Changhua, Zhang Qin, Chen Suqin. 87’.

Durante el Chunyun, las semanas anteriores y siguientes al Año Nuevo, 150 millones de personas se desplazan por toda China. Viajan desde las prósperas zonas costeras hacia el interior agrícola (revirtiendo la migración que muchos trabajadores han realizado desde las reformas económicas de los ’70), se reúnen con los familiares que dejaron atrás en busca de oportunidades laborales y luego vuelven. 150 millones, otra vez en el colapsado sistema de transportes chino. Lixin Fan eligió contar esa hipérbole desde una de sus partículas elementales: un matrimonio, los Zhang, en un viaje de 50 horas de ida y 50 de vuelta a la aldea rural de donde se fueron hace 16 años.


Morrer como um homen (Francia / Portugal, 2009) de Joao Pedro Rodrigues, c/Fernando Santos, Alexander David, Goncalo Ferreira de Almeida. 134’.

La noche de Lisboa como homenaje y réquiem, a través de la historia de Tonia, un transexual cuya juventud ha quedado atrás y desea operarse para cambiar de sexo. El amor le da sentido a su vida, pero también sufrimiento; y es entre esa pasión por vivir la vida intensamente y ese padecer de la soledad —que siempre amenaza— en donde se instala esta poderosa tercera película de João Pedro Rodrigues.


You’ve Gone into My Blood (Finlandia-1959) de Teuvo Tulio, c/Kirsti Hurme, Lauri Korpela, Nestori Lampi. 102’.

Así como por Fassbinder muchos llegaron a Douglas Sirk, el finlandés Aki Kaurismaki es considerado el redescubridor de Teuvo Tulio. Admirador de Von Sternberg y Cukor, Tulio fue, entre los años ’30 y ’50, uno de los grandes cultores del melodrama finés; y sus films abundan en jóvenes sufrientes y llorosas. You’ve Gone Into My Blood —co-escrito con su pareja Regina Linnanheimo, quien también actúa— es una de sus película tardías, cuyo fracaso comercial interrumpiría drásticamente su carrera. Como el cine que intentaba imitar, los films de Tulio pretenden profundidad abundando en sofisticación y dramatismo.


Manderley (España, 1980) de Jesús Garay, c/José Ocaña, Enrique Rada, Juan Ferrer. 103’.

Tras una serie de cortometrajes amateurs y experimentales rodados en su Santander natal y en Barcelona —ciudad en la que se afincó a principios de los años setenta— y de un primer largo en el que filtró el underground de la época con las quimeras fantásticas de Julio Verne —Nemo (1978)—, Jesús Garay emprendió la realización de Manderley. Una peculiar aventura en la que se dan cita la ficción y el documento, la evocación y el reportaje, el retrato de un artista (el pintor José Ocaña) y la influencia romántica de la mansión donde acontecía la historia de la hitchcockiana Rebeca transmutada en el decorado peterpanesco del Nunca Jamás. Fragmento de un texto de Quim Casas.


Rocaterrania (EUA, 2009) de Brett Ingram. Documental. 74’.

Desde hace décadas, Renaldo Kuhler trabaja como ilustrador en el Museo de Ciencias Naturales de Carolina del Norte. Lo que nadie sabía es que en todo ese tiempo, y en paralelo con su actividad habitual, Kuhler diseñó un mundo aparte: Rocaterrania, una república imaginaria instalada al norte de los montes Adirondacks, cuyos habitantes emigraron del este de Europa. Tímido y solitario, Kuhler ocupó buena parte de su tiempo libre en escribir la historia de este país —de la agitada vida política a pequeñas sagas familiares—, en dibujar sus paisajes, crear árboles genealógicos y también unas extrañas criaturas, los peekles, reconocibles por cierta conformación ósea en la parte baja de su espalda.


400 km Brandenburg (Alemania, 2002) de Bernhard Sallmann. 61’.

Es el fin del invierno. Hay cierta vibración en la luz, en el agua que se aliviana, en el movimiento de hojas, ramas, juncos, árboles. Hay algo que se produce en cada encuentro con un lugareño de esta zona desconocida, marcado por tonos de voz extraños y una gracia particular. Los ánimos se ven modificados, atravesados por movimientos ocultos. Como tomados por una fuerza más grande, algo que envuelve. Se palpita el comienzo de la primavera por el irregular, ancho camino de Brandenburgo, alrededor de Berlín. A lo largo de esos kilómetros, la luz, los tonos de sombras y las cualidades del sonido nos instalan sutilmente el ritmo de un cambio natural, casi imperceptible.


Facs of Life (Francia / Italia / Gran Bretaña, 2009) de Silvia Maglioni y Graeme Thomson, c/Robert Albouker, Olivier Apprill, Marielle Burkhalter. 116’.

Algo tan inasible como lo que persigue Facs of Life no podía ser alcanzado sino por vía del collage, por la mezcla de distintos elementos de variada naturaleza. En el centro de todo eso, la obra y figura imponente de Gilles Deleuze. Videos de sus cursos dictados en la Universidad de Vincennes, imágenes de los bosques que rodeaban la institución cuando todavía existía y de aquellos lugares por donde solía caminar. Espacios, palabras, sonidos: pistas y marcas que dejó de manera sutil, pero que permanecen intactas en personas, escritos o registros sonoros. Como una película de miedo, su fantasma recorre cada una de las escenas, invisible aunque presente, negándose a ser atrapado.




Panorama


Hamilton (EUA, 2006) de Matt Porterfield, c/Stephanie Vizzi, Chris Meyers, Sarah Seipp-Williams, Gina Mooers. 67’.

Limitándose a ver y escuchar, Porterfield permite que en Hamilton —su primer largometraje— la narración surja por sus propios medios. El relato ocupa apenas dos días de verano en la vida de una familia muy joven: Lena y Joe, de 17 y 20, quienes por accidente fueron padres hace poco y viven con el resto de su familia en los suburbios de Baltimore. Porterfield no busca desarrollar la historia, sino más bien transmitir sensorialmente las particularidades de ese lugar, de esos personajes y de ese entramado social-familiar. Nada dramático sucede en Hamilton: tan sólo se comparte la genial bondad y el encanto de la observación


Manuel de Ribera (Chile, 2010) de Christopher Murray y Pablo Carrera, c/Eugenio Morales, Samuel González, Eliana del Rosario Almonacid. 93’.

Hay dos construcciones en la chilena Manuel de Ribera. La primera se desarrolla dentro de la ficción de esta ópera prima: Manuel de Ribera, de 48 años, recibe como herencia una isla. Decide, entonces, crear y (re)crearse. Crear una comunidad que edifica casas para ser donadas en sus terrenos y, disfrazado de altruismo, crearse como patrón. La segunda construcción tiene que ver con el método de realización: la improvisación (puesto que mientras uno filmaba, el otro escribía la escena a filmarse después) y el uso del minimalismo como estrategia de mirada micro y telescópica.


La Reine des pommes (Francia, 2009) de Valérie Donzelli, c/V. Donzelli, Jérémie Elkaim, Béatrice De Staël, Laure Marsac. 88’

El despecho es un placer. Cuesta admitirlo. Es más: el despecho —ya nos lo enseñó la comedia romántica— es espinaca para los músculos del clasicismo. ¿Qué mejor ciudad en el mundo para pasearse cinematográficamente despechado, con el corazón roto, que París? Valérie Donzelli decide anclar su desamor en París. Y sabe que eso es —aunque la comedia reine en su film— una responsabilidad grande. Por eso, le pone pecho y cuerpo, y pasos de baile, y caminatas por parques, y encontronazos, y mujeres al borde de un ataque de nervios, y otras rutinas de ésas que sólo valen para cuando no queremos olvidar.


Et mondana ordinaire (Italia, 2009) de Daniela Persico, c/Sara Masotti, Laura Pizzirani, Angela Dematté. 38’.

Tres mujeres, en la Bérgamo de los siglos XIII y XIV, atraviesan momentos de decisión determinantes: Adelita es una viuda rica que entrega todo lo que tiene a niñas pobres para que puedan casarse; Anexia es una terrateniente que da todo a dos hombres; y la abadesa Grace difunde el arte en el convento. En su debut como cineasta, Daniela Persico difumina los límites entre el documental y la ficción, a través de lugares y relatos que ponen en discusión el ida y vuelta entre la memoria histórica de la cultura y la memoria subjetiva de las experiencias particulares.


Elephant Skin (Austria, 2009) de Ulrike Putzer y Severin Fiala, c/Michael Thomas, Oliver Rosskopf, Elfriede Schatz. 34’.

Elfi es una cuarentona gorda que trabaja en la cadena de montaje de una imprenta y el resto del tiempo está encerrada en otra rutina: la de cuidar a su madre agresiva que vive casi postrada. Este mediometraje de Putzer & Severin pinta una Austria baja y casi invisible, cinematográficamente hablando, donde un grupo de no actores terminan de perfilar una sensibilidad que saca este retrato de vida cotidiana de cualquier género que lo quiera.


Beyond the Road (Përtej rruges, Kosovo-2009) de Yill Citaku, c/Donat Qosja, Gresa Pallaska, Luan Jaha. 81’.

A veces basta con cometer un error, del que uno ni siquiera se da cuenta. En el caso del protagonista de Beyond the Road, fue no hablar en el momento indicado. El castigo: precipitarse a un mundo irreal, suerte de purgatorio paralelo, donde lo único que puede hacerse es esperar. El clima pesado, herrumbroso, recuerda al de Stalker. No es poco elogio para una opera prima de un país que hasta hace dos años no existía en los mapas (Kosovo) y cuyo derecho a la independencia todavía es tema de debate en la comunidad internacional.


Oxygen, de Adina Pintilie. 40’.

Durante la dictadura comunista en Rumania (1945-1989), miles de personas arriesgaron sus vidas en el intento por escapar del país. La desesperación las llevó a inventar los métodos más increíbles para cruzar la frontera ilegalmente. Algunas pudieron escapar, pero muchas perdieron la vida en el intento. Oxygen está inspirada en uno de esos casos.


31 de abril (Chile, 2009) de Víctor Cubillos, c/Manuel Cubillos, Vera Puelma, Leonardo Cubillos, Tomás Cubillos. 91’.

Un joven cineasta —demasiado joven y ¿cineasta?— quiere hacer una película sobre su hermano. Más bien, sobre cómo la trágica muerte de su hermano impactó en su familia y en sus amistades. Ése es el argumento de esta película, una sorprendente película para espectadores atentos. Casi podría decirse que 31 de abril se disfruta mucho más en una segunda visión. Es más: en una segunda visión, la película hasta cambia completamente de género.





3. Continúa

Carne sobre carne (Argentina, 2007), de Diego Curubeto

Jueves a las 22:00 y sábados a las 23:55


Ni en sus más salvajes sueños (lo que es mucho decir para un crítico, escritor y guionista que a lo Pacman en fast-forward masticó toneladas del lado B del cine), Diego Curubeto soñó con encontrar el Santo Grial de la Sexploitation nacional: dos camiones de mudanza repletos de escenas borradas, tomas alternativas e imágenes caseras protagonizadas por esa amazona llamada Coca Sarli, transformada en revolución (del cine, de gónadas y de pacaterías demasiado peligrosas en los ‘50, ‘60 y ‘70 argentinos) por el director Armando Bo. Jugando con el dogma johnfordiano, Curubeto, sus entrevistas, sus animaciones y su infartante material de archivo (¡un trailer de la Coca donde suena Alice Cooper!) imprimen la leyenda, la del “¿Qué pretende usted de mí?”, al tiempo que la traducen, sin perder la sonrisa ni el bulto, en la cotidiana y vital lucha de Bo y Sarli contra la censura. Y entre pitos y flautas, Carne sobre carne se confirma como un registro de la pasión: la de Bo por el cine, la de Sarli por Bo, la de Curubeto por su diosa y la de la gente como Octavio Fabiano o Fernando Martín Peña por rescatar a la memoria cinematográfica del polvo.

Texto de Juan Manuel Domínguez




Sobre el film

Isabel Sarli no supo de la existencia de Diego Curubeto hasta varios años después del estreno de Insaciable, acaecido en 1984. Como tantos otros fans de su cine (ya no en la Argentina sino en el mundo) el realizador -egresado de la Escuela de Cine del Instituto Nacional de Cinematografía- crítico, escritor y guionista, soñó hasta la obsesión con esa mujer imponente. Pero no era el fervor sensual lo que lo motivaba, sino la ilusión de hacer alguna vez algo así como Érase una vez en Hollywood, con clips de las mejores escenas de la filmografía de Sarli.


Su tarea como entrevistador en un programa especial para la televisión inglesa lo puso frente a la exuberante diva. Y el azar -aunque Dios no juega a los dados, como dijo Albert Einstein- lo confrontó con centenares de rollos de película desconocidas, para poder encarar su proyecto, que abarcará bastante más que la recopilación de escenas jugadas por Sarli.


Diego Curubeto nació en Buenos Aires en 1965. Se recibió de director en la ENERC, y trabajó en filmes como El cazador de la muerte y Kain del planeta oscuro –ambos producidos por Roger Corman- y Asesinato en el Senado de la Nación. Dirigió también comerciales, videoclips, documentales y videos experimentales. Desde 1985, se desempeña como crítico de cine y música en varias publicaciones, y escribió varios libros de cine. Actualmente está desarrollando un proyecto de ficción y otro documental.



Ficha técnica

Dirección y Guión: Diego Curubeto. Fotografía: Sergio Piñeyro. Dirección de Arte: María Julia Bertotto. Edición: Sergio Zottola, Daniel Zottola. Música: Diego Monk. Productor Ejecutivo: Javier Finkman. Compañía Productora: Flesh & Fire.






4. Continúa

Rosa Patria (Argentina, 2008), de Santiago Loza

Jueves a las 20:30

Néstor Perlongher fue poeta, sociólogo y activista político en los años 70, en la Argentina. Fue uno de los creadores de lo que fue el Frente de Liberación Homosexual, organismo que escandalizaba a los sectores de derecha e incomodaba a la izquierda machista de aquel momento.

El documental, a través de esta figura, reconstruye una lucha casi desconocida en Latinoamérica, la de una de las minorías olvidadas por la Historia. A modo de colage se cruzan testimonios, cartas, imágenes de archivo y del presente de aquellos que fueron parte del movimiento.

Con humor y nostalgia; con miradas que se oponen, el intento de volver visible lo que estaba oculto. La historia de los homosexuales en años de cambio y represión.



Santiago Loza nació en Córdoba, Argentina, en 1971. Egresado de la Escuela de Cine del Instituto Nacional de Cinematografía, ha realizado varios largometrajes y documentales. Su primer largometraje, Extraño, ganó el Tiger Award en el Festival de Rotterdam del 2003. Escribió su segundo largometraje Cuatro mujeres descalzas, en la Residencia del Festival de Cannes. Ambos films fueron presentados en numerosos festivales, obteniendo premios nacionales e internacionales.

Presentó Ártico, su última película, en la Competencia Nacional del Festival Internacional de Mar del Plata de 2008. Es también dramaturgo y director teatral.



Ficha técnica

Dirección: Santiago Loza

Productora Ejecutiva: Liliana Paolinelli y Cristina Fasulino

Dirección de Fotografía: Paula Grandio

Sonidista: Máximo Pochiero

Colaboración Artística: Iván Fund, Eduardo Crespo y Lorena Moriconi

Edición: Lorena Moriconi

Artistas Plásticos: José Escobar, Mariano Villamaría y Nora Chuquina.

Entrevistados: Rodolfo Fogwill, María Inés Aldaburu, Fernando Noy, Juan José Sebreli, Sara Torres, Alejandro Ricagno, Arturo Carrera, Ernesto Hollmann y Flavio Rapisardi, entre otros.

Duración: 90’

5. Continúa

TL2 – La felicidad es una leyenda urbana

(Argentina, 2009) de Tetsuo Lumière

Viernes a las 23.55


“La vida es como un videojuego en el que nunca puedes ganar”. La frase, que cierra unos de los cortos que este largometraje contiene, podría sintetizar buena parte de la filosofía del actor/realizador Tetsuo Lumière. Tras una década y media de bucear por las profundidades del under local e internacional –período coronado por el film-compilación TL-1 (“Mi reino por un platillo volador”)–, el premio obtenido en el último Festival de Cine de Mar del Plata por esta segunda entrega de la saga conectó finalmente la obra de este singular realizador con el gran público, y comenzó a insertarlo en el circuito tradicional del cine local.

La creciente profesionalización de su trabajo permite, además, apreciar con más claridad aquellas particularidades que en obras anteriores la crítica desatendió en su apuro por encasillar a TL como realizador adolescente fan de Ed Wood, el cine clase B, la cultura bizarra, etc., etc. Como sucedía en TL-1, La felicidad es una leyenda urbana ofrece una galería de personajes condenados a habitar los márgenes de la sociedad, sea por su discapacidad (una joven sorda cuyo único contacto con el cine son las proyecciones silentes, y una florista ciega, pareja del protagonista, que al recuperar la vista lo deja de lado por ser un loser), sus orígenes (el no reconocido padre de Lumière, un indígena homeless y peregrino) o simplemente su condición económica (el mismo TL y sus allegados, quienes alternan la vida en la calle con hogares de desconocidos y la usurpación de casas abandonadas).

El mundo de Lumière está plagado de engaños, humillaciones, violencia doméstica y callejera, acciones inconfesables, productoras de mala muerte, clínicas clandestinas, médicos falsos. En medio de tanta miseria humana y material casi folletinesco, Tetsuo Lumière sólo puede pensar en concretar una película de platillos voladores. Su afán sólo se compara con su indolencia, y su voluntad de hacer mucho con muy poco acaba atentando contra su físico y destruyendo (casi) todos sus afectos y amistades.

La vida de TL podría ser la de cualquiera de los millones de pobres del mundo globalizado que desafiara su destino (por ejemplo, negándolo) y sostuviera un sueño, un deseo cualquiera, más allá de la supervivencia o el confort personales. La presente historia podría constituir una gran tragedia o una obra cargada de cinismo, pero las herramientas a las que TL recurre para contarla revelan su profunda condición de artista: el tempo y los gags propios de la comedia slapstick de Chaplin o Keaton neutralizan toda maldad en la violencia, toda sordidez en la crueldad. A la vez, el primer plano de una joven poco antes de ser mordida por una calavera-vampiro o las recurrentes melodías de Mozart y Debussy permiten experimentar belleza donde ésta parecía improbable. Sin otra pretensión que la de practicar una antigua y casi olvidada tradición de comedia cinematográfica, el cine de TL nos permite relacionarnos con zonas oscuras de nuestra sociedad y de nosotros mismos, a través de la luminosidad de la pantalla.


Máximo Eseverri



Sinopsis

Desde muy joven, Lumi soñó con hacer la mejor película de ciencia ficción de todos los tiempos. Para lograr su propósito, filmó con insistencia y con una cámara VHS unos precarios cortometrajes protagonizados por dinosaurios, vampiros e invasores del centro de la Tierra, creyendo que así llegaría a ganar fama y fortuna. Consigue enamorar a una chica ciega llamada Lourdes y, más tarde, a su mejor amiga, Natasha. Vive con ambas un romance secreto y apasionado, al mismo tiempo que convence a su psicóloga de la niñez para que actúe como la villana principal de su largometraje, que será producido por un pequeño empresario textil. Lumi termina cegado por su avaricia y por sus bajos instintos, y nada sale como estaba planeado, lo que provoca que su madre enloquezca y se lance a buscar obsesivamente al verdadero padre de Lumi, al que vio tan sólo una vez en su vida.



Elenco

Tetsuo Lumière, Ana Maria Castel, Natalia Santiago, Diamela Viani, Adrian Goldberger, Daniel Cler, Gabriel Chame Buendía, Claudia Schijman, Gimena Blesa, Simon Ratziel, Leonor De Kirchmayr, Emilio Gei, Gregorio Keleshian, Ezio Massa, Natalia Miranda, Ernesto Suazo, Antu Piazza, Anna Carina, Natalia Kim, Paola Bellato, Pablo Perel, Lisandro Berenguer, Leonela Lesa, Evelyn Bliman, Florencia Smayenka, Anna Carina, Maximiliano Mestre, Octavio Nessi, Sergio Nemirovsky, Caro Chande, Patricia Sanguinetti, Georgina Ciotti, Joaquin Adler, Mariano Ramos, Martín Vilela, Mariano Torres, José Streger, Demian Aiello, Luis Sosa Arroyo, Daniela Perrini, Rebeca Martinez, Lara Correa, Cecilia Oriz Lopez, Paul Meli, Jorgelina Santambrosio, Angeles Cravero, Oscar Barman, Juan Herrera, Julio López Lagar, Mariano Aguerre, Elena Lisogorvsky, Gustavo Durán, Mercedes Delas, Luciano Machado, Alan Machado, Axel Machado, Federico León, Flaviana Skudin, Eduardo Pirone, Ariel Baccaro, Miguel Olivera, Luis Pedro Laferranderie, Mariano Sister, Sebastian Ziccarello, Diego Caton, Karina Noriega.



Ficha técnica

Guión y dirección: Tetsuo Lumière

Producción: Tetsuo Lumière

Cámara: Sergio Nemirovsky, Sebastián Zicarello, Paola Bellatio, Mariano Torres, Mariano Aponte

Asistente de dirección: Octavio Nessi

Efectos especiales: Rebeca Martínez Peralta

Editada por: Tetsuo Lumière

Sonido: Hugo Meyer

Productores asociados: Sergio Alejandro Palma, Gregorio Keleshian, Dr. Orgion


Color: Blanco y negro / color

Duración: 86 minutos

Año: 2009

 

> Comente esta nota

Comente esta Nota y Participe.


El portal del barrio de Palermo Palermonline. Noticias de Prensa independiente. Noticias para la Colección Historica Independiente. Construimos la Historia. Adherido a la Red de Medios Digitales. Miembro del Registro de Medios Vecinales de Comunicación de la Ciudad. Paute publicidad en Palermonline.com.ar La Guia de Empresas y Servicios simplemente funciona.

Copyleft éstas notas pueden ser reproducidas libremente- total o parcialmente (siempre que sea con fines no comerciales)- aunque agradeceríamos que citaran la siguiente fuente: http://www.palermonline.com.ar

diarios viejos

2010 Año del Bicentenario Argentino. Palermonline.com.ar El Medio Digital de Información del Barrio de Palermo.
http://palermonline.com.ar/ index.html
https://twitter.com/ palermonline
http://barriodepalermo. blogspot.com/
http://www.facebook.com/pages/ palermonline/56338272261
Hazte fan
CONTACTO CON PALERMONLINE.
info@palermonline.com.ar


diarios viejos



 

PUBLICIDAD EN PALERMONLINE

Programas para Publicar Publicidad en el Portal del Barrio de Palermo.

Publicar en la Guía de Palermo