El Zoo de Palermo cumplió 124 años

descarga 23El Zoológico de Buenos Aires cumplíó 124 años. Por eso, se realizaron una serie de actividades conmemorativas. La primera de ellas, fue frente al recinto de las Jirafas. Allí chicos de la Escuela Lucas Albarracín, con sus caritas pintadas replicando la de algunos de nuestros animales, cantaron el feliz cumpleaños al Zoo y soplaron las velitas de una torta especialmente preparada por nuestro chef. Por supuesto que nuestros embajadores de la naturaleza también se sumaron al festejo, disfrutando de sabrosas tortas gigantes especialmente diseñadas para ellos por el departamento de nutrición.

Luego, los chicos plantaron un guatambú amarillo (Aspidosperma olivaceum), una especie autóctona de la selva misionera, en homenaje a uno de sus grandes defensores, el naturalista Juan Carlos Chebez, al cumplirse un año de su desaparición.

Un poco de historia

En 1875 se cumplía el sueño de Sarmiento y se inauguraba el Parque Tres de Febrero con una sección Zoológica. Sin embargo, esta sección no alcanzaba el nivel que una ciudad moderna merecía.

En 1883 Carlos Pellegrini escribía desde Europa: “No hay ninguna ciudad de mediana importancia que no tenga un Zoológico, que es el punto favorito de reunión de multitudes”.

Finalmente, con la separación de la Sección Zoológica del Parque Tres de Febrero, en 1888, nacía el Zoológico de Buenos Aires. Su primer director, Eduardo Ladislao Holmberg, fue uno de los mayores naturalistas del país. Estuvo al frente del Zoo porteño durante 15 años y su obra fue continuada por Clemente Onelli, romano y compañero del Perito Moreno Francisco P. Moreno con quien aprendió primero el araucano y luego el castellano. Ambos directores, con sus diferentes orígenes, vertientes y estilos, impulsaron la conformación dentro de la ciudad de un conjunto naturalístico, artístico y arquitectónico que aún hoy podemos disfrutar.

Desde sus orígenes, el Zoo participó activamente en el desarrollo social y cultural de la ciudad de Buenos Aires y de sus habitantes. Además, fue pionero en exhibir especies hasta entonces nunca vistas en el país, con un imponente conjunto arquitectónico y artístico, único en la Argentina. Este capital cultural convirtió al Zoo, emblema identitario porteño, en Monumento Histórico Nacional en 1997. En cada aniversario, el paso del tiempo y nuestra historia nos obliga a entremezclar el presente con el pasado y también con el futuro. Hoy trabajamos para que el Zoo sea un centro de educación ambiental con énfasis en conservar la naturaleza y su biodiversidad, poniendo en valor las especies argentinas, promoviendo actitudes comprometidas con la solución de los conflictos ambientales.