Várices: tips a tener en cuenta durante el embazaro y después

En el embarazo pueden aparecer venas varicosas (azuladas, a veces hinchadas y muy molestas) en cualquier zona de las piernas, pies o pelvis. El motivo es la dificultad de la circulación de retorno, igual que en los edemas, las hemorroides o los calambres. Las varices mejoran tras el parto, pero a veces no es así y hay que tratarlas.

“Lo mejor es tratar de prevenirlas antes del embarazo para entrar en la gestación en las mejores condiciones posibles; pero si ya estás embarazada, tenes que atender los cuidados propios de la etapa sin necesidad de esfuerzo físico”, señala el médico flebólogo e investigador Miguel Ángel Gramajo Booth, creador del método de Flebología Restaurativa.

Te invitamos a poner en práctica estos tips

Es muy importante seguir manteniendo una dieta saludable para que el aumento de peso de cada mes sea el apropiado.
Movilizar las piernas cada una hora. En casa o en el trabajo estar totalmente pendientes de que eso ocurra.
Recostarse y elevar las piernas durante cinco minutos cada una o dos horas. El ángulo ideal para esta posición de descanso es de 45º.
Fundamental: en la medida de lo posible, es conveniente no trabajar hasta último momento.
Asimismo, es importante saber que luego del parto las várices pueden llegar a reducirse y hasta desaparecer completamente en algunas mujeres. Esto sucede porque después de dar a luz, se pierde la carga de hormonas en sangre y el equilibrio vuelve a restituirse paulatinamente.

“En caso de que permanezcan, a partir del segundo mes después del parto se puede comenzar un tratamiento pero esto depende de la evaluación de cada paciente porque, como mencionamos, hay un proceso de “vuelta a la normalidad” que puede mejorar mucho el cuadro si éste es leve.” comentó Miguel Ángel Gramajo Booth, médico flebólogo e investigador

Ahora bien, si no llegaran a desaparecer, hay métodos que permiten tonificar y recuperar esas venas sin necesidad de esclerosarlas o eliminarlas. La Fleboterapia Restaurativa, por ejemplo, es un tratamiento mímamente invasivo que se originó en Europa y fue perfeccionado en nuestro país a través de las investigaciones del Dr. Miguel Ángel Gramajo Booth. Mientras los procedimientos tradicionales anulan la vena, este novedoso tratamiento introduce en la luz del vaso una sustancia natural que repara la pared del mismo y permite que la sangre fluya normalmente.

Sus resultados son rápidamente visibles: la recuperación de las venas se percibe a simple vista luego de cada aplicación y, lo más importante, los síntomas de malestar comienzan a desaparecer. Otras dos grandes ventajas es que puede realizarse en cualquier época del año y la paciente logra reincorporarse de inmediato a sus actividades habituales.

Asesoró:

Dr. Miguel Ángel Gramajo Booth (MN 42.569), – Nueva Flebología

www.nuevaflebologia.com.ar

Tte. Gral. Perón 1457, Piso 3 dto. 30, CABA, teléfonos: 011- 4373- 4968 y 4372-2769.

Médico universitario con experiencia de 30 años en la especialidad. Orador en numerosos congresos nacionales y extranjeros. Miembro del American College of Phlebology. Creador del equipo Phlebomaster – X 100 y del método de electroperfusión oscilante. Pionero en los procedimientos de recuperación funcional sin extirpación.

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