Accidentes domésticos: ¿Cómo prepararse para salvar una vida?

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Anticiparse a los hechos y estar preparado para actuar se vuelve fundamental para poder afrontar situaciones no esperadas o contratiempos que requieren nuestra rápida intervención. Dos hechos recientes nos han llamado la atención. Dos personas electrocutadas y un niño ahogado han sido noticia estos días. Las estadísticas señalan que, en España por ejemplo, la electrocución domiciliaria se encuentra entre las diez primeras causas de muerte que pueden ocurrir en el hogar. Para el caso de los ahogamientos, la OMS señala que ellos constituyen la tercera causa de muerte por lesiones no intencionales en el mundo, siendo los afectados más frecuentemente niños.

Más allá de los números, la prevención primaria sigue siendo la herramienta más útil para evitar este tipo de problemas. Creer que puede pasar, evitar el riesgo y prepararse es la estrategia más inteligente. No obstante, ante un incidente o emergencia doméstica, los primeros auxilios permiten la intervención justa y a tiempo de las personas que nos rodean, y tratar muchas situaciones que de lo contrario se complicarían. Pero, la atención del paro cardíaco es sin duda una de las más desafiantes.

Alguien que no responde cuando la movemos y no respira con normalidad necesita reanimación cardiopulmonar (RCP) de manera inmediata. Afortunadamente, esta maniobra llevada a cabo en los primeros minutos por cualquiera que se encuentre en el lugar permite duplicar o triplicar la oportunidad de que sobreviva. Es importante saber que las personas que sufren un paro cardíaco fuera del ámbito de un hospital tienen escasas chances de sobrevivir; las estadísticas nos muestran tasas de supervivencia de tan solo el 5 al 10%.

Como toda habilidad, entrenarse en RCP y poner en práctica la maniobra mejorará el desempeño y permitirá que dos sencillas acciones, como llamar a la ambulancia y comprimir fuerte y rápido en el centro del pecho, sean realizadas de modo efectivo y brinden, ni más ni menos, la posibilidad de sobrevivir a alguien que de otro modo no podría. La RCP solo con las manos (es decir, sin ventilaciones) puede aplicarse a adolescentes y adultos si uno es testigo del paro cardíaco súbito.

Sin embargo, la RCP por sí sola no logrará que el corazón vuelva a su ritmo normal. Para ello existen los desfibriladores externos automáticos (DEA), que son dispositivos capaces de devolver el ritmo normal del corazón a través de una descarga eléctrica especial. Este procedimiento se denomina desfibrilación e idealmente debe ser administrado dentro de los 3 minutos de producido el paro cardíaco.

¿Qué son los DEA?

Son dispositivos inteligentes que se activan solamente cuando reconocen la arritmia y guían a quien lo utiliza por medio de señales auditivas y visuales. De esta manera, cualquier persona con un simple entrenamiento puede operarlos con seguridad.

Entonces, el accionar de quienes se encuentren con la víctima de un paro cardíaco y la colocación del DEA antes de la llegada de la ambulancia son medidas que la ciencia ha probado como imprescindibles para garantizar la supervivencia de una persona. Por eso, es muy importante que todos nosotros nos encontremos entrenados en RCP y manejo del DEA, y que estos dispositivos se encuentren disponibles de modo que se pueda acceder a ellos rápidamente.

Lugares con gran tránsito de personas como balnearios, aeropuertos, terminales de ómnibus, centros comerciales, cines, teatros, estadios deportivos, y tantos otros, deben contar con DEA a la vista, señalizados y personas entrenadas en su uso. El desarrollo de programas de acceso público a la desfibrilación en estos lugares aumenta significativamente las posibilidades de sobrevivir ante un ataque cardíaco. La Fundación Cardiológica Argentina llama a estos programas Área de Cardio-RESCATE® (RESpuesta CArdiaca TEmprana)” que cuentan con una larga trayectoria y pueden ser implementados por empresas e instituciones públicas o privadas interesadas en desarrollar este tipo de iniciativas.

Para concluir

Si una persona (niño, adolescente o adulto) cae frente a nosotros y no responde ni respira tenemos pedir auxilio al número de emergencias local y comprimir fuerte y rápido en el centro del pecho hasta que llegue a ambulancia. Suena simple, ¿verdad?

Por todo esto, siempre recomendamos que al menos una persona de la familia haya tomado un curso de primeros auxilios y RCP. Esto permitirá atender con seguridad este tipo de situaciones. Tan solo unas horas del día brindarán un conocimiento para toda la vida, y la Fundación Cardiológica Argentina ofrece estos cursos durante todo el año.

Por Fundación Cardiológica Argentina, con el asesoramiento de Fabián Gelpi, Instructor de Fundación Cardiológica Argentina.

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