Análisis de la dinámica laboral y empresarial según el tamaño de las empresas

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Periodo diciembre 2015 -marzo de 2017

Conclusiones

La retracción en el mercado laboral: números a marzo 2017

La retracción del mercado de trabajo desde fines de 2015 ha asentado un nuevo nivel de empleo, más bajo que en el periodo anterior. A marzo de 2017 aún se contabilizan más de 23 mil puestos menos (serie “original” estacionalizada), y más de 51 mil puestos menos si se considera la serie desestacionalizada.
A la sostenida expulsión de trabajadores experimentada desde fines de 2015 hasta mediados de 2016, le sigue una leve recuperación de puestos de trabajo pero impulsados principalmente por demanda de empleo estacional. Es decir, no se percibe en el mercado de trabajo demanda adicional de empleo por fuera de lo “habitual” en cada momento del año.
Una dinámica heterogénea: las grandes son las que más expulsan, la pymes intentan recuperar
Las empresas del segmento más pequeño, con menos de 100 trabajadores, han aumentado levemente su plantilla de trabajadores, a una tasa de 0,24% mensual acumulativa entre diciembre 2015 y marzo 2017. Cabe indicar que hasta septiembre 2016 este segmento registraba una reducción de 31.772 trabajadores, y la recuperación posterior arroja un saldo positivo a marzo de 7.941 trabajadores adicionales respecto de diciembre 2015.
Las empresas de entre 100 y 2.500 trabajadores cesantearon a razón de 0,66%, por debajo del promedio general de 0,80%. Registran en todo el periodo un neto de 16.812 trabajadores menos.
Las empresas que detentan más de 2.500 trabajadores concentran el grueso de los despidos, ya que han reducido sus planteles laborales desde diciembre con una caída de 6,56% entre diciembre de 2015 y marzo de 2017, totalizando 44.059 despidos.
Las pequeñas y medianas empresas involucran cerca del 80% de su producción a la venta en el mercado interno y se han visto serian afectadas por la reducción de poder adquisitivo y consiguiente caída del consumo interno, los incrementos de precios vía costos tarifarios y la creciente e irrestricta apertura importadora. Amén de ello, no han sido las primeras en expulsar trabajadores y, muy por el contrario –y a diferencia de las empresas más grandes-, han sido las que han recuperado en los últimos meses una parte de los puestos de trabajo perdidos.
Son las pymes quienes lideraron la relativa recuperación de empleo, mientras que las grandes empresas mantienen los mismos planteles derivados del comportamiento expulsivo. Así entonces, si a septiembre de 2016 los despidos en las empresas de más de 2500 trabajadores representaban el 52% del total de despidos, en marzo de 2017 ascienden al 83% de los mismos.

La crisis trajo concentración: menos empresas en actividades críticas
Al igual que en cada período histórico signado por crisis, se produce una concentración en el orden empresarial: menos empresas, y de mayor tamaño.
La amplia mayoría de las empresas desaparecidas refieren a empresas de menos de 100 trabajadores, ascendiendo a 3.087 en total entre diciembre 2015 y marzo de 2017. Esta destrucción se aceleró los últimos meses. Entre septiembre 2016 y marzo 2017 pasaron de ser 1.992 bajas, a un total de 3.198 casos. Son 107 las empresas que dejan de existir con un rango de ocupados entre 101 y 2.500 trabajadores. Sólo hay una baja de 4 empresas de más de 2.500 trabajadores. Esto es llamativo dado que son estas mismas empresas las que encabezaron las contrataciones (de empleo estacional) en el período septiembre 2016 a marzo 2017. Se puede concluir que son las grandes empresas las que marcar el pulso en lo referido a sostener en la actualidad niveles de empleo sensiblemente menores a los de 2015 y que aceleran el proceso de concentración.
La retracción en cantidad de empresas pareciera explicarse por la crisis de las economías regionales y asimismo por el sector industrial, ostensiblemente afectado en el último año y medio (48.706 trabajadores industriales menos en la serie estacionalizada, los cuales ascienden a 51.275 en serie desestacionalizada).
Asimismo, tanto la construcción y los servicios asociados tanto a industria y construcción experimentaron un repliegue que explica la destrucción de empresas. En todos estos sectores se fortalece, entonces, un proceso de concentración empresarial.
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