Bisiesto. El 29 de febrero es el sexagésimo día del año del calendario gregoriano

Compartí :-) .

El 29 de febrero es el sexagésimo día del año del calendario gregoriano y solo existe en los años bisiestos. Desde esta fecha quedan 306 días para finalizar el año. En Argentina hoy es el día del ñoqui. Los Ñoquis del 29 es la costumbre de comer los ñoquis (en italiano: gnocchi) el día 29 de cada mes. Costumbre muy difundida en el Cono Sur, especialmente en Argentina, Uruguay y Paraguay, siendo los dos primeros países destino de una gran inmigración italiana a finales del siglo XIX y principios del XX, en donde además constituyen la mayoría étnica.

El ritual que lo acompaña de poner dinero bajo el plato simboliza el deseo de nuevas dádivas. Es costumbre dejar un billete o moneda debajo del plato para poder atraer de esta forma suerte y prosperidad al comensal.

Un año es bisiesto si es múltiplo de 4, con una importante excepción: si es múltiplo de 100 (es decir, si termina en 00), solo será bisiesto si también es múltiplo de 400. Ejemplos:

Sí fueron bisiestos 1600 y 2000 (y lo serán 2400, 2800, 3200,…).
No fueron bisiestos 1700, 1800, 1900 (y tampoco lo serán 2100, 2200, 2300,…).
El actual 2016 es bisiesto, el próximo año bisiesto será 2020.

Año bisiesto es una expresión que deriva del latín bis sextus dies ante calendas martii (repítase el sexto día antes del primer día del mes de marzo), que correspondía a un día extra intercalado entre el 23 y el 24 de febrero por Julio César. En el calendario gregoriano, calendario hecho por el papa Gregorio XIII, este día extra se colocó al final de mes (29 de febrero). El 24 de febrero era el sexto día antes de las calendas (primer día del mes) de marzo. Los romanos no contaban los días del mes del 1 al 31, sino que tomaban tres fechas de referencia: calendas, nonas e idus. Para contar se incluía el día de referencia (en este caso, el 1 de marzo).

Razón y definición del año bisiesto
Este día se añade para corregir el desfase que existe entre la duración del año trópico: 365 días 5 h 48 min 45,25 s (365,242190402 días) y el año calendario de 365 días. Esto requiere que cada cuatro años se corrija el año calendario por una acumulación no contabilizada de aproximadamente 1/4 de día por año que equivale a un día extra.

En el calendario juliano se consideraban bisiestos los años divisibles entre cuatro. Así, el año juliano duraba 365 días + 0,25 = 365,25 días, más que el año trópico, que consta de 365,242190402 días.

Según el calendario gregoriano, la regla para los años bisiestos es la siguiente:

Año bisiesto es el divisible entre 4 -periodicidad de 4 años-, salvo que sea finisecular -último de cada siglo, terminado en «00»-, en cuyo caso ha de ser divisible entre 400. Esta restricción elimina como bisiestos a tres de cada cuatro años finiseculares -periodicidad de 400 años-

Es decir, la gran mayoría de los años que sean divisibles entre 4 son bisiestos. No lo son si su divisibilidad es entre 100 (como los años 1700, 1800, 1900 y 2100), a no ser que además sean divisibles entre 400 (como los años 1600, 2000 y 2400). En 400 años debe haber 97 años bisiestos. De esa manera el año del calendario gregoriano se mantiene muy parecido al año solar. Así el año gregoriano dura 365 días +1/4 -1/100 +1/400 = 365,2425 días (más que el año trópico, cuya duración es de 365,242198 días).

Los nacidos en este día, oficialmente su cumpleaños es el 28 de febrero en los años no bisiestos.

En España la normativa civil española establece que a efectos legales los nacidos un 29 de febrero cumplen años a las 00:00 horas del día 28 de febrero en aquellos años que no sean bisiestos. Por ejemplo, una persona nacida el 29 de febrero de 2004, alcanzará la mayoría de edad exactamente a las 00:00 horas del 28 de febrero de 2022, siendo irrelevante a estos efectos la hora exacta de su nacimiento.

En el calendario romano el día bisiesto, el que se añadía al calendario cada cuatro años, no era el 29 de febrero sino el 23, ya que este era el sexto día antes de las calendas de marzo. Así, había dos 23 de febrero, el primero era “el sexto día antes de las calendas de marzo” y el día siguiente era “el bi-sexto día antes de las calendas de marzo”. En la Unión Europea, el 29 de febrero no se convirtió en día bisiesto oficial hasta el año 2000.

Se calcula de esta manera: un año normal del calendario gregoriano cuenta 365 días cuando en realidad son exactamente 365 días, 5 horas con 48 minutos y 56 segundos (365,25 días). Estas horas se redondean a 6, lo que hace que cada cuatro años (año bisiesto) sumen un total de 24 horas (un día).

Historia del año bisiesto
Transcurría el año 49 a. C., cuando el dirigente Julio César llegó a Egipto. Hasta entonces el calendario romano cargaba con siglos de desfases debido a su imprecisión. Entre otras cosas, Julio encontró un excelente calendario en las tierras de la faraona egipcia Cleopatra. Fue entonces cuando delegó a Sosígenes de Alejandría, astrónomo, matemático y filósofo, la tarea de diseñar un nuevo calendario a la altura y exactitud que el imperio necesitaba. Sosígenes entregó a Julio su calendario entre el 48 y el 46 a. C., basado principalmente en el calendario egipcio, pero conservando los nombres de los meses romanos. Este calendario poseía una duración de 365 días y un día adicional inicialmente cada cuatro años, para compensar un desfase natural producido por la revolución no sincrónica de la Tierra en torno al Sol.

La compensación de los desfases que tenía acumulados el calendario romano obligó a que el año 46 a.C. se convirtiera en el año más largo de la historia, con 445 días de duración para compensar e iniciar nuevamente de cero. A este inusual año se le llamó “año juliano” o el “año de la confusión”.

Ya los egipcios sabían que cada cuatro años la salida helíaca de la estrella Sothis (Sirius) se retrasaba un día, dando inicio al año nuevo. Sin embargo, doscientos años antes, en el concilio de Cánope, cuando pudieron hacer la reforma, los egipcios no la hicieron debido a pugnas entre las castas sacerdotales y la clase política.

Aproximadamente seis siglos antes, el rey Numa Pompilio había agregado los meses de januarius y februarius al ya maltratado año romano, y fue a este último, a februarius, al que se sumó el día adicional. Los romanos solían llamar calendas (o kalendas) al primer día de cada mes y contaban hacia atrás los días que hacían falta. El día primero de marzo se llamaba “calendas de marzo” o kalendas martias. En el calendario Gregoriano, utilizado actualmente, el 28 de febrero sería el día anterior (el 2º día antes, con el cómputo inclusivo, a las calendas de marzo y el 27 de febrero sería el 3.er día antes de estas calendas (téngase en cuenta que hay que contar tanto las calendas como el propio día, pues los romanos y los judíos practicaban el cómputo inclusivo de los días) y así sucesivamente, de modo que el 24 de febrero sería el 6º día antes de las calendas de marzo (ante diem sextum kalendas martias). La reforma de Julio César añadió un día tras el 24 de febrero el ante diem bis sextum kalendas martias. Con el tiempo continuó llamándose Bi-sextum o bisiesto, aunque se añadiera el día extra tras el último día de febrero.

Este calendario fue oficial en Roma durante los siguientes siglos, incluso en el Concilio de Nicea se advirtió que había un error de Sosígenes, pero no hicieron nada por corregirlo, hasta 1582, cuando se adoptó el calendario Gregoriano.

Palermonline

Palermonline Noticias info@palermonline.com.ar

error: Te queremos :-) pero no nos copies. estamos trabajando en Palermo desde 1999