Palermo Diet. Las «cachas» regordetas palermitanas unidas jamás serán «vencidas».

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Muchos vecinos de esta bendito barrio de Palermo no nos damos cuenta de la bendición que tenemos. Vivimos a unas cuadras, a los sumo veinte, de uno de los mayores espacios verdes que cualquier ciudad del mundo pueda tener. Y no lo aprovechamos.

No alcanza suspender los postres vecina del 1ro «9», del 7mo «C» y del 3er «B».

Los bosques de Chapultepec, los Campos Eliseos o el Central Park, modestamente hablando, no tienen nada que hacer al lado de Palermo, si, con los travestis incluidos. Y de yapa. Pero esa actividad la dejamos para la noche y sus clientes.

¿Cuántos políticos serán clientes?

Pero no era este el motivo de la nota. No. Por algún motivo el tema de los travestis se convierte en recurrente cuando hablamos de Palermo y nos olvidamos del inmenso espacio verde que tenemos ahí, al alcance de la mano.

En el peor de los casos tenemos que andar esquivando algunos profilácticos y chau. No es tan grave.

Cuando uno tiene un espacio verde de tamaño valor no puede desaprovecharlo. Bajo ningún punto de vista. Es que un parque tan hermoso con su Rosedal, sus paseos, sus lagos y otras yerbas constituyen un maravilloso lugar para el esparcimiento, para salir a pasear, para invitar a una pareja o para filosofar.

No es lo mismo pensar sobre el sentido de la vida en Esmeralda y Sarmiento que al lado del Planetario.

Bajo ningún punto de vista. El contacto con la naturaleza, el aire más o menos limpio, algún canto de pájaro nos reubica en nuestro verdadero lugar en este Planeta.

Además, ya es archi conocido que para mantener un estado saludable y adelgazar esos kilos que tenemos de más, la actividad aeróbica es esencial. Los especialistas en salud recomiendan caminar unas setenta cuadras por día, o sea siete kilómetros por día.

Eso garantiza una ostensible mejora en el sistema cardiovascular y respiratorio. Acelera el metabolismo. Secreta endorfinas, las hormonas del placer.

Ayuda a superar depresiones. En fin. Y no es lo mismo caminar por el centro de Quilmes, con todo respeto lo decimos, que alrededor de los Lagos de Palermo.

Así que vecinos , “si deseáis vuestra salud mejorar, salgan a caminar”. Caminar una hora a un ritmo más o menos rápido, permite quemar unas trescientas calorías. Lo que sí, al caer el sol, eviten pasar por el Rosedal, a menos que necesiten gastar unos mangos, o…ganar unos mangos (tacos altos mediante).

Notita de la redacción: Ay Magneto, ¿por qué siempre hablando de lo mismo?