Celina Rucci: El robo demuestra la banda «mixta» que opera en Palermo. Comisarías «distraidas»

Celina Rucci: El robo demuestra la banda punga que opera en Palermo. Comisarías «distraidas»

Hace mucho tiempo que las Comisarías de Palermo son un verdadero desastre. Producto de la falta de mando, la obsecuencia, el desinterés. Desde Palermonline le venimos diciendo a los Políticos del barrio que hay una banda que opera en Palermo y no se desarticula una banda mixta de poliladrones. Hoy nada de lo que ocurre en Palermo pasa inadvertido en una comisaría o en las cientos de cámaras que opera el Ministerio, si roban es por que son cómplices.

Celina Rucci supo vivir su etapa de esplendor en Argentina, como una de las vedettes más representativas del teatro. Pero hubo un momento en el que decidió cambiar de vida y se radicó en Nueva York. Allí vive con el médico Federico Girardi, la persona que la apoyó en su momento más complejo, cuando le diagnosticaron leucemia, enfermedad de la que logró recuperarse.

Ya haciendo una vida normal, en los últimos días vivo a Buenos Aires de vacaciones, para visitar a la familia, pero la ciudad la recibió con una triste realidad: fue asaltada. A través de sus redes sociales contó que le robaron mientras estaba desayunando con su familia en un bar del barrio de Palermo.

A raíz de esto, Celina pasó por La tarde del Nueve, el programa que conducen Tomás Dente y Pía Slapka y dio más detalles de lo que vivió. «Estaba sentada, desayunando, un auto paró, nos preguntaron: ‘¿discúlpame, conoces tal calle?’ Mientras saco mi teléfono, intento buscar en Google, el auto arranca y me dice ‘ya está’. Ahí se ve en las imágenes como mi cartera blanca se va con el hombre”, comenzó.

Al notar que muchos le dijeron que pecó de inocente, ensayó una reflexión: “¿La culpa la tengo yo porque tenía mi pasaporte en la cartera? No, paren un poco, yo no soy culpable. La culpa la tiene la persona que está robando, hurtando en este caso”, dijo y contó que donde ella vive pasan estas cosas también, pero comentó que haya se resuelven los hechos y que hay una pena.

“Tengo barrio, soy del Oeste, de Caseros. Me di cuenta de la jugada toda como fue, no es que tenía colgadita la cartera. Automáticamente pedí las cámaras y dije: llamemos a la policía”, dijo y cerró: “Dejemos de naturalizar estas cosas, porque la cartera importa tres carajos, los papeles también, pero hay cámaras, hay herramientas y ojala que todo esto sea para que las usen, porque no sé si es tan así”.