Confirman los procesamientos de dos arquitectos y un técnico en Seguridad por un obrero muerto

La Cámara del Crimen confirmó los procesamientos de dos arquitectos y un técnico en Seguridad e Higiene por el «homicidio culposo» de un obrero que en 2013 cayó en un pozo cuando trabajaba en un obra en construcción en el barrio porteño de Villa del Parque. La Sala Cuarta del Tribunal ratificó los procesamientos de los arquitectos Héctor Pedemonte y Jorge Carballo y del técnico Roque Veloso, a quienes se responsabilizó por la muerte del trabajador Ermindo Delvalle González.

Los hechos juzgados ocurrieron en la tarde del 14 de febrero de 2013 en la obra en construcción de la calle Cuenca 2356/2358 cuando “se desmoronó una porción de tierra del borde de un pozo de tres metros de profundidad”.

En esas circunstancias Delvalle González «caminaba por allí, lo que ocasionó que cayera en su interior e impactara contra un tablón, sufriendo politraumatismos y fractura de cráneo que derivaron en su posterior fallecimiento”, recrearon los jueces Alberto Seijas y Mariano González Palazzo.

“Los arquitectos Carballo y Pedemonte crearon una fuente de peligro al ordenar las excavaciones para hacer los cimientos del edificio, mas sin arbitrar los medios necesarios para neutralizar, o al menos disminuir, los riesgos de caída tanto de los operarios que trabajaban en la obra como de cualquier persona que ingresara a la misma”, afirmaron.

La situación de Veloso también fue analizada por los magistrados quienes describieron que «permitió que los obreros desarrollaran sus tareas en esas irregulares condiciones y no adoptó, en su carácter de técnico en seguridad e higiene, decisión alguna para remediar tales extremos”.

Según constancias del expediente, «las excavaciones existentes en el lugar no contaban con protección contra caída de personas ni apuntalamientos o entibaciones para protección de las paredes por el riesgo de desmoronamientos», es decir que «no reunía las condiciones de seguridad adecuadas”.

Para los magistrados, “ha quedado demostrado que tanto el arquitecto Carballo, en su carácter de director y responsable de la obra, como el contratista Pedemonte y el técnico en seguridad e higiene Veloso, incumplieron con los deberes que tenían a su cargo al no adoptar la medidas de seguridad exigidas por la normativa vigente”.

En ese sentido, enfatizaron que «los encausados incrementaron el riesgo al que se encontraba expuesto Delvalle González, en tanto permitieron que desarrolle sus tareas en una zona insegura y sin los elementos de protección necesarios”.