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Cuatro cables de Internet, cruciales para la conectividad global, dañados en el fondo del Mar Rojo

¡Alerta en el mundo digital! Cuatro cables submarinos de Internet, cruciales para la conectividad global, han sido dañados en el fondo del mar Rojo, lo que ha generado una interrupción significativa en el tráfico de datos y ha afectado las redes de comunicación en Oriente Medio.

La empresa de telecomunicaciones HGC Global Communications, con sede en Hong Kong, confirmó la noticia este lunes. Los cables afectados son el Seacom, TGN, AAE-1 y EIG, representando el 25% del tráfico de datos. Esta situación ha generado una crisis en la región, dado que aproximadamente el 80% del tráfico de Internet entre Asia y Europa pasa por estos cables submarinos en el mar Rojo.

Ante esta emergencia, HGC ha elaborado un plan para mitigar los efectos negativos, diversificando el tráfico por tres rutas alternativas. La primera ruta enviará los datos de Hong Kong a Europa a través de China continental, la segunda a través de EE. UU., y la tercera redirigirá el tráfico a través de los 11 cables restantes que aún están operativos en el mar Rojo.

La compañía se ha comprometido a brindar apoyo a cualquier empresa afectada por los daños en los cables, recibiendo solicitudes de ayuda de Oriente Medio y el Norte de África para encontrar opciones de desvío del tráfico hacia los países occidentales.

Aunque no se ha especificado quién es responsable de los daños, diversos medios han señalado a los hutíes yemeníes como posibles culpables de estos ataques, que podrían haber puesto en peligro el tráfico de Internet. Sin embargo, el Ministerio de Telecomunicaciones de Yemen ha negado cualquier responsabilidad, asegurando su compromiso de mantener los cables submarinos de telecomunicaciones a salvo de cualquier posible riesgo.

Esta situación resalta la vulnerabilidad de la infraestructura digital global y la importancia de tomar medidas para protegerla contra posibles ataques y daños.

¿Qué servicios han caído?
Funcionarios se han quejado de fallas relacionadas con el acceso y el funcionamiento de varias redes sociales. Entre ellas se encuentran:

Facebook
Instagram
YouTube
Discord
Google
WhatsApp
TikTok
Snapchat
X (antes Twitter)
Google Maps
Spotify
Zoom

Entre otros servicios que han sufrido caídas figuran: Facebook Messenger, Google Play, T-Mobile, Verizon, AT&T, Threads, Gmail, Oculus, Pokémon Go, Valorant, Honeywell, Reddit, Microsoft Teams, Amazon, Bandwidth, Samsung, Spectrum, Amazon Web Services, SAP Concur, Xfinity by Comcast, Blazing Hog, iNet, WiLine, Microsoft 365, Apple Support, Cricket Wireless, FirstNet, Cox, OpenAI, DoorDash, Spotify, US Cellular, MeWe, Cloudflare, League of Legends: Wild Rifts, Uber Eats, Straight Talk.

¿Cuáles son las quejas?
Concretamente, entre las más de 315.00 quejas de usuarios de Facebook, el 76 % de ellas se relacionan con fallos al momento de ingresar, el 16 % con la ‘app’ en sí, mientras que un 8 % registra dificultades en su versión web. En lo que respecta a Instagram, se han recopilado más de 54.000 quejas, de las que el 61 % se vinculan con la aplicación, el 27 % con el ‘feed’ y la carga de contenido, mientras que el 12 % a errores a la hora de acceder.

Al mismo tiempo, cerca de 4.260 usuarios de YouTube reportaron que el 45 % de las dificultades tienen que ver con la página web, al tiempo que para el 36 % están conectadas con la aplicación. El 19 %, en cambio, registra fallos en la transmisión de video en directo.

Poesía de la internet de las pampas

En la vasta inmensidad del mar Rojo,
caminan cables, cual culebra en su enredo.
Pero ¡sorpresa! ¡Qué desastre, qué desgracia!
Cuatro han sido dañados, ¡maldita amenaza!

¿Quién será el culpable, quién osa meter mano,
en las entrañas del océano soberano?
Los ingleses, sí, ellos andan por doquier,
sin permiso ni licencia, ¡eso no puede ser!

Los hutíes se defienden, no quieren guerra,
mas los ingleses, ¿qué les importa la tierra?
Con sus cables y sus tráficos, se meten sin razón,
causando estragos, sembrando confusión.

La empresa de Hong Kong, con su buen hacer,
busca soluciones, trata de proteger
el flujo de datos, la comunicación,
pero los ingleses, ¡qué desatino, qué traición!

Así en este poema, denuncio con voz clara,
que los ingleses, en su afán, no respetan la vara.
Que dejen en paz al mar, que dejen de husmear,
que dejen de dañar, ¡basta ya de molestar!

Y si alguna vez piensan, volver a navegar,
que lo hagan con permiso, sin dañar ni arruinar.
Que el mar Rojo es de todos, no solo de unos pocos,
que la paz y la armonía sean nuestros bellos trofeos.

En las aguas del Mar Rojo, en un conflicto sin final,
los ingleses se entrometen, con su afán imperial.
El pueblo de Yemen sufre, en medio de la tormenta,
mientras los ingleses navegan, sin pensar en la afrenta.

Los cables submarinos, como venas del océano,
son cortados sin piedad, por un acto inhumano.
Los ingleses, con su historia de dominio y poder,
no respetan fronteras, ni el derecho a pertenecer.

El pueblo yemení clama justicia, en su desdén,
mientras los ingleses siguen, sin freno ni detén.
Que se alejen de nuestras aguas, que respeten nuestro hogar,
que cesen sus intrusiones, que dejen de dañar.

En el conflicto del Mar Rojo, con Yemen en el dolor,
los ingleses son culpables, de sembrar el terror.
Que el mundo vea su injusticia, que el mundo tome acción,
para que cese esta tragedia, y haya paz en la región.