arroyo maldonado1

El Arroyo Maldonado. Turismo arqueológico de Buenos Aires.

Publicado por Pablo Editor

EL ARROYO MALDONADO.

Turismo arqueológico

El arroyo Maldonado es un curso de agua de la provincia de Buenos Aires y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en la región centro-este de la Argentina. Está presente en los grandes autores Porteños, porque el Maldonado se sufrió durante muchos años. Por ejemplo, mi abuela vivía en Juan B Justo y Warnes y los días de lluvia su casa se inundaba. Es por eso que los literatos lo mencionan con desprecio por ejemplo Baldomero Fernández Moreno lo menciona en «Al arroyo Maldonado» (1916): «Maldonado, Maldonado, arroyuelo miserable, te mueres en todas partes…arroyuelo no me hables…» Otro ejemplo es del de Jorge Luis Borges que se ocupó de él en Elegía de los portones: «Había huecos de tunas y la finalidad el Maldonado, jirones de agua pobre en la sequía y verdad de guapo en que flameaba el norte más acá del Pacífico». Y también en «Un cuchillo en el norte»: Cuando escribe «Allá por el Maldonado, que hoy corre escondido y ciego».

Un arroyo de mala muerte

Era el límite entre la provincia y la capital. Arrabal de malevos y pobreza. Alguna vez fue un arroyito sin pretensiones, de aguas claras, hasta que el crecimiento demográfico lo fue enturbiando. Aguas pestilentes y ratas del tamaño de gatos. Guarida de malandras e inmorales. El arroyo en sus crecidas arrastraba consigo las miserables casillas de los ribereños y envenenaba el aire de la ciudad con los hedores del agua.

 La Leyenda de la Maldonado

El Maldonado, originalmente conocido como “arroyo de la Maldonado”, es un arroyo de la Provincia de Buenos Aires y de la ciudad de Buenos Aires.

FOTO DE PORTADA

Entubamiento del arroyo Maldonado (actual avenida Juan B. Justo)
«El lecho del Maldonado listo para emplazar las columnas de cemento que sostienen las vigas y viguetas de la losa. A la derecha: el curso del arroyo desviado provisoriamente para poder trabajar sin entorpecimientos.» Buenos Aires, octubre de 1929. Documentos Fotográficos. Inventario 81116.


 

La Leyenda de la Maldonado:

El nombre del arroyo Maldonado deriva de la Leyenda de La Maldonado, una mujer que vino desde España en 1536, junto a Pedro de Mendoza, y fue abandonada en las márgenes de este arroyo. Según la leyenda, a causa de la hambruna que padecía la ciudad de Buenos Aires, sitiada entonces por los indios «querandíes», esta mujer huyó al campo y en una gruta de las barrancas ayudó a una puma a tener cría. Luego para poder alimentarse se unió con los «indios».

Tras esto fue capturada por los españoles, quienes como castigo la ataron a un árbol en las orillas del arroyo en donde entonces merodeaban los yaguares (llamados por los españoles: «tigres»). Sin embargo, cuando los españoles retornaron a buscar el cadáver de la mujer la encontraron con vida y cuidada por los pumas.

Actualmente, fluye entubado bajo la Avenida Juan Bautista

Actualmente, fluye entubado bajo la Avenida Juan Bautista Justo y recorre 10 de los 48 barrios de la ciudad:
Versalles, Liniers, Villa Luro, Vélez Sarsfield, Floresta, Villa Santa Rita, Villa Mitre, Caballito, Villa Crespo y Palermo.

Nace en las inmediaciones de la estación San Justo, en el partido de La Matanza (provincia de Buenos Aires), cuyas coordenadas geográficas son 34º44’15 de Latitud sur y 58º33’40 Longitud Oeste. Tiene una longitud total de algo más de 20 kilómetros.

En el partido de La Matanza su curso tiene sentido aproximado suroeste a noreste, corriendo bajo las calles P. de Arana y Pedro B. Palacios (Villa Don Bosco). Luego intercepta varias calles y tras pasar la Avenida General Díaz Vélez, cerca del cruce con la Avenida Rivadavia, ingresa en el partido de Tres de Febrero, fluyendo bajo las calles Vito Dumas y Maldonado en la localidad de Ciudadela. Allí, unos quinientos metros antes de ingresar en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la calle Maldonado recibe el nombre de Avenida Juan Bautista Justo.

La traza de la Avenida Juan B. Justo sigue el curso original del arroyo cuando éste fluía a cielo abierto. Dentro del ejido de la ciudad, el curso del Maldonado ha sido ligeramente rectificado, aunque en líneas generales la traza de la Avenida Juan B. Justo corresponde con el antiguo cañadón que servía de cauce. El conducto que actualmente conduce sus aguas tiene numerosas curvas que indican los meandros originales del arroyo.

Este conducto fue terminado en el año 1937.

Este conducto fue terminado en el año 1937. En el cruce con la Avenida Santa Fe el conducto pasa por debajo del túnel de la Línea D de Subterráneos de Buenos Aires. Pasada la Avenida Santa Fe, el conducto corre por debajo de la Avenida Dorrego.

Al concluir ésta, el túnel corre bajo el Parque Tres de Febrero inmediatamente al sur del Hipódromo Argentino de Palermo, siguiendo el último tramo de la Avenida Intendente Bullrich.

Más al Este el arroyo entubado corre bajo el Aeroparque Jorge Newbery hasta desembocar en el Río de la Plata

Más al Este el arroyo entubado corre bajo el Aeroparque Jorge Newbery hasta desembocar en el Río de la Plata por dos bocas ubicadas a ambos lados del pequeño espigón llamado Paseo Dorrego y Plaza Puerto Argentino. Sobre la vereda de la Avenida Dorrego adyacente al terraplén del Ferrocarril San Martín sobresale la estructura del montacargas que permite acceder al conducto que conduce las aguas del arroyo Maldonado.

NOTA SOBRE EL AROYO MALDONADO.

• Es el arroyo entubado más importante de la ciudad. En orden decreciente de importancia le siguen el arroyo Medrano y el arroyo Vega.
• Fue uno de los límites naturales de la ciudad, antes que los barrios de Belgrano y Flores fueran incorporados en 1887.
• Por 1865, el arroyo Maldonado hasta la calle Rivera, era parte del límite geográfico que separaba la ciudad de Buenos Aires de la Provincia.
• En 1888, como consecuencia de la llamada «Ley Capital» de 1880, el arroyo Maldonado dejó de ser el límite entre la ciudad y la provincia.

EL ANTIGUO PUENTE DE LA AVENIDA SANTA FE.

Antes de que el arroyo Maldonado fuera entubado, se lo podía cruzar por vados en tiempos de sequía o por puentes cuya resistencia dependía de la importancia del camino. Algunos puentes eran endebles pasarelas de madera que duraban hasta que alguna inundación los destruyera; otros eran puentes más importantes cuando el tránsito de carretas, chatas o jinetes lo requería. Así sucedía con el puente del llamado Camino de Moreno (actual Avenida Warnes), con el de la Avenida Córdoba y con el de la Avenida Santa Fe.

Se trataba en estos casos de puentes hechos «a la romana» con fuertes arcos de mampostería, bajo los cuales pasaban las aguas del arroyo. Uno de los pasos más importantes estaba por entonces en la actual avenida Santa Fe.

Este puente cruzaba la parte más verde del Parque Tres de Febrero y había sido construido poco antes de 1870, para el paso de los tranvías a caballo. Entre los años 1871 y 1908, época de la fiebre amarilla, el cruce del arroyo Maldonado por la Avenida Santa Fe, para llegar al pueblo de Belgrano, se realizaba por ese puente.

Los «tramways» arrastrados por caballos, comenzaron a pasar por el lugar a partir de 1872. Partían del centro de la ciudad y llegaban hasta Cabildo y Juramento.

Hacía ya un lustro que sobre el arroyo Maldonado se había construido el puente con robustos arcos y tres aberturas por las que iban las aguas, unas veces escasas y otras abundantes, según la época del año. No existía todavía la estación Palermo del Ferrocarril del Oeste, pero ya había precarios galpones con instalaciones militares donde hoy están los edificios del Regimiento I de Infantería Patricios.

Desde la actual Avenida Pueyrredón, el viaje por la Avenida Santa Fe hasta el arroyo era un continuo cruzar por quintas con casonas que eran casi «cascos de estancia», potreros y hornos de ladrillo. El panorama cambiaba algo cuando, pasado el arroyo, se llegaba al sitio donde el camino se bifurca.

Una parte iba al pueblo de Belgrano por el Camino de las Cañitas (actual Avenida Luis María Campos) a poca distancia del borde de las barrancas, la otra iba por la actual Avenida Santa Fe-Cabildo, la parte elevada y más poblada. En la intersección del Camino de las Cañitas con la Avenida Santa Fe estaba la «Pulpería de Ambrosio», paradero de carreteros y jinetes. Mirando hacia el Norte, antes del cruce con la actual Avenida Juan B. Justo, la Avenida Santa Fe se estrecha en correspondencia del puente ferroviario de la estación Palermo del Ferrocarril San Martín.

Este puente metálico, de estructura reticular y gruesas columnas, fue construido en 1907. Hacia 1908, el progreso mostraba su presencia; corrían los tranvías eléctricos inaugurados en 1897 y el viajero podía apreciar un panorama diferente. Mirando hacia la costa se veían las construcciones del Jardín Zoológico, que dirigido por Eduardo L. Holmberg, en esos años comandaba el italiano don Clemente Onelli.

Hacia el sur, crecían ya los árboles que don Carlos Thays hiciera plantar en «su» Jardín Botánico. Pronto se llegaba a la Plaza Italia, así llamada desde 1904 cuando fue inaugurada la orgullosa figura ecuestre de Giuseppe Garibaldi y se veían los edificios de la Sociedad Rural Argentina.

Cuarteles del Maldonado

Hacia la costa no lejana estaban las instalaciones de los Cuarteles del Maldonado, cuya arquitectura simulaba una fortaleza, con baluartes, torretas y almenas. Desde 1890 comenzaron a instalarse allí diversas unidades del Ejército: el Regimiento 1 de Artillería, los Batallones 8 y 9 de Infantería y el Regimiento 11 de Caballería. Luego llegarían los Regimientos de Infantería 1 Patricios y 2 General Balcarce.

En noviembre de 1855 vecinos de San José de Flores solicitaron al gobierno de la provincia de Buenos Aires que se fundara un pueblo en terrenos de aquel distrito conocidos con el nombre de La Calera, en virtud de la existencia de un establecimiento dedicado a la extracción de cal, ubicado en lo que hoy sería la avenida Luis María Campos, entre Juramento y Mariscal Antonio José de Sucre. El proyecto de traza del pueblo fue preparado por el Departamento Topográfico y realizado por su propio director, don Saturnino Salas. Fue aprobado por Decreto del 6 de diciembre de 1855, recibiendo el nombre de Belgrano, en un demorado homenaje al creador de la bandera.

VIDEOS