giacomo

El conde Giacomo Leopardi en el paseo de los poetas en el Rosedal de Palermo.

Publicado por Pablo Editor

El conde Giacomo Taldegardo Francesco di Sales Saverio Pietro Leopardi (Recanati, 29 de junio de 1798 – Nápoles, 14 de junio de 1837) fue un poeta, filósofo, filólogo y erudito italiano del Romanticismo.

Escritor italiano. Educado en el ambiente austero de una familia aristocrática provinciana y conservadora, manifestó precozmente una gran aptitud para las letras.




El Jardín de los Poetas: El conde Giacomo Leopardi en el Rosedal de Palermo

El Jardín de los Poetas tiene su origen en la derogación de una medida. El 29 de octubre de 1924 se inauguró en el Rosedal un busto de bronce con la imagen del poeta y periodista Olegario V. Andrade que, así, fue el primer «habitante» del jardín. El jardín es una porción del Rosedal, o Rosaleda, sobre el que sí hay datos precisos: de 34.000 m2, está delimitado por las avenidas Del Libertador, Iraola, Infanta Isabel y Pedro Montt. Desde 1973, un sector constituyó la Plaza Holanda, pero en 1988 se redujo el espacio de aquélla, quedando desde entonces fuera de los límites del paseo.

Inaugurado el 14 de noviembre de 1914, los propulsores del Rosedal fueron el intendente Joaquín de Anchorena, el director de Parques y Paseos, Carlos Thays, y su sucesor, Benito Carrasco.

Nacido en el palacio familiar de la costa adriática en Recanati, una aldea a cuatro millas de Loreto. Fue hijo de unos padres casi completamente opuestos: su madre, Adelaide, descendiente de los marqueses Antici, de luengo linaje, era conocida por su fanático catolicismo y su patológica cicatería (se alegró por la muerte de un hijo recién nacido en vista del ahorro que suponía). Por el contrario, su padre, el conde Monaldo, cuya ejecutoria de nobleza se remontaba al año 1200 y era una de las más vetustas de Italia, de ideología reaccionaria, era un erudito local que dilapidó la fortuna familiar y llegó a acumular una formidable biblioteca. Durante los años del apogeo napoleónico, el joven Giacomo crece junto a sus hermanos Carlo y Paolina en un ambiente rígido y reaccionario, cada vez más austero debido a la debilitación del patrimonio familiar por las malogradas especulaciones financieras del padre, y posteriormente sometido al control riguroso y severo de la madre, la cual consiguió recuperar parte del decaído esplendor de la familia a costa de numerosos y humillantes sacrificios impuestos a sus hijos y a su marido. La formación cultural de Giacomo, Carlo y Paolina (de los otros siete hijos nacidos del matrimonio Leopardi, sólo sobreviviría el último, Pierfrancesco) es desempeñada por algunos preceptores religiosos de gran erudición, el jesuita mexicano José Torres y Francisco Serrano y los abates Sanchini y Borne, quienes forman a los jóvenes hermanos en el estudio de las letras y de las ciencias.

Desde su nacimiento Giacomo fue minado por la enfermedad: tuvo una enfermedad de Pott que le combó la espalda y además padeció un severo raquitismo; consumió su infancia estudiando desesperadamente y leyendo con una curiosidad inagotable hasta altas horas de la noche. A los once años lee a Homero, a los trece escribe su primera tragedia; a los catorce la segunda: Pompeyo en Egipto; a los quince un ensayo sobre Porfirio. A esa edad conocía ya siete lenguas y había estudiado casi de todo: lenguas clásicas, hebreo, lenguas modernas, historia, filosofía, filología, ciencias naturales y astronomía. Los maestros que habrían debido prepararle para el sacerdocio debieron admitir que no tenían mucho que enseñarle. Tanto estudio repercutió en su salud: Leopardi fue durante toda su vida un hombre enfermizo. En 1810 recibió la tonsura de manos del obispo Bellini. Pero la lectura de los enciclopedistas franceses destruye definitivamente su fe religiosa. Leopardi evocará estos días de infancia y juventud en su famoso poema «Le ricordanze», («Los recuerdos»). Con motivo de sus trabajos de traducción, entabla correspondencia con el ya anciano humanista Pietro Giordani, que será su amigo y editor. Su primer amor es la prima del padre Gertrude Cassi-Lazzari, de 27 años, que ve llegar a casa como una aparición; a ella está dedicado su poema «El primer amor».

Escribió un tratado de historia de la astronomía y dos poemas en griego antiguo que lograron engañar a ciertos helenistas de la época. El culto de la gloria de los héroes antiguos llevaba a Leopardi a probarse en distintos géneros: a los diecisiete compuso un ensayo Sobre los errores populares de los antiguos; a los diecinueve inicia su cuaderno de apuntes, Zibaldone dei pensieri, que le acompañará hasta 1832; a los veinte compone los que serán sus primeros poemas y «Sobre el monumento a Dante». Al año siguiente, enfermo de la vista, que iba perdiendo progresivamente, y del espíritu, poseído por un pesimismo cósmico, intenta en vano fugarse de Recanati y lo consigue humillado al descubrir que su padre intercepta su correspondencia con el patriota liberal italiano Montani. Desde ese momento su vida se convierte en un círculo vicioso de huidas y regresos a su ciudad natal: Roma (1822 y 823), Bolonia (1825), Milán (1825), Florencia (1830), donde conoce a su inseparable amigo y primer biógrafo, Antonio Ranieri, de nuevo Roma en 1831 y Florencia en 1832, son los hitos de este viaje doloroso, en el que va dejando atrás proyectos de trabajo irrealizados (en 1828 le ofrecen una cátedra en la Universidad de Bonn, que rechaza) y amores imposibles: Teresa Carniani-Malvezi, o Fanny Targioni-Tozzetti (la mujer que fue cantada por Leopardi en sus poemas bajo el nombre de Aspasia, la cortesana amada por Pericles). Subsiste dando clases particulares y emprendiendo trabajos editoriales. En su Dialogo di Tristano e di un amico llega a escribir uno de sus pasajes más desolados:

.
Hoy no envidio ya ni a los necios ni a los sabios, ni a los grandes ni a los pequeños, ni a los débiles ni a los poderosos; envidio a los muertos, sólo por ellos me cambiaría (Diálogo entre Tristán y un amigo).

Este diálogo forma parte de sus ensayos filosóficos, publicados con el título de Opúsculos morales (1827), muchos de ellos en forma de diálogo. En 1830 deja Recanati por última vez, en 1831 aparece la primera edición de sus Canti (la segunda lo hará en 1835.

En 1833 marcha a Nápoles, donde muere en 1837; su gran amigo Antonio Ranieri lo libra de la fosa común y costea su tumba y lápida, publicando años después el primer estudio biográfico sobre el poeta.

Condiciones de salud

En 1815-1816 Leopardi fue afectado por algunos problemas físicos de tipo reumático y psicológicos que fueron atribuidos al menos en parte – como la supuesta escoliosis- al estudio excesivo, al aislamiento, a la inmovilidad y a las posiciones incómodas de los largos días pasados en la biblioteca de Monaldo. La enfermedad se presentó con fiebre y enfermedad pulmonar y, a continuación, con la deformación de la columna vertebral (causa de la doble joroba) con dolor y problemas cardíacos, circulatorios y respiratorios, interrupción del crecimiento, problemas neurológicos en piernas, brazos y ojos y todo tipo de disturbios y cansancio persistente; en 1816 Leopardi estaba convencido de que estaba a punto de morirse. Él mismo se inspiró en estos graves problemas de salud, de los que también habló con Pietro Giordani, para la larga cantiga «La aproximación de la muerte» y, más tarde, para «Los recuerdos», en el que define su enfermedad como «ciego mal», es decir, un mal de orígenes pocos claros.

Obra

Canzoni (1824), edición «Annesio», Nápoles. Es el primer gran libro de poesía de Leopardi donde se presenta como poeta ético y civil. La obra consta de diez composiciones escritas entre 1818 y 1823 y se encuentran en orden cronológico:

All’Italia
Sopra il monumento di Dante che si prepara in Firenze
Ad Angelo Mai quand’ebbe trovato i libri di Cicerone della Repubblica [con dedicatoria a Leonardo Trissino]
Nelle nozze della sorella Paolina
A un vincitore nel pallone
Bruto minore
Alla primavera o delle favole antiche
Ultimo canto di Saffo
Inno ai patriarchi o dè principii del genere umano
Alla sua donna

Versi (1826), edición «Stamperia Le Muse», a cuidado de Pietro Brighenti, Bolonia. Publicado a sus propias expensas; es la segunda y relevante selección poética del autor. Comprende todos los textos aprobados sin incluir ninguna canción de 1824:

Idilli

L’infinito. Idillio I
La sera del dí di festa. Idillio II
La ricordanza. Idillio III
Il sogno. Idillio IV
Lo spavento notturno. Idillio V
La vita solitaria. Idillio VI

Elegie

Elegia I
Elegia II

Sonetti in persona di Ser Pecora Fiorentino Beccaio

Sonetto I
Sonetto II
Sonetto III
Sonetto IV
Sonetto V

Epistola

Epistola al Conte Carlo Pepoli

Guerra dei topi e delle rane

Canto I
Canto II
Canto III

Vulgarización de la sátira de Semónides sobre las mujeres.

Canti (1831), edición «Piatti», Florencia. Estructura tripartita con Canciones, Idilios y Cantos pisano-recanateses. Se compone de 23 obras:

All’Italia
Sopra il monumento di Dante che si prepara in Firenze
Ad Angelo Mai quand’ebbe trovato i libri di Cicerone della Repubblica [con dedicatoria a Leonardo Trissino]
Nelle nozze della sorella Paolina
A un vincitore nel pallone
Bruto minore
Alla primavera o delle favole antiche
Inno ai patriarchi o dè principii del genere umano
Ultimo canto di Saffo
Il primo amore [Elegia I B24]
L’infinito. Idillio I
La sera del giorno festivo. Idillio II
Alla luna [La ricordanza]
Il sogno
La vita solitaria
Alla sua donna
Al Conte Carlo Pepoli
Il risorgimento
A Silvia
Le ricordanze
Canto notturno di un pastore errante dell’Asia
La quiete dopo la tempesta
Il sabato del villaggio

Opúsculos morales (1827), son, en su mayor parte, cortos diálogos en que aparecen expuestas las ideas de Leopardi acerca de la desesperación.

Lista de obras de arte del Jardín Bótanico.

El jardín Botánico alberga una interesante colección de esculturas, de variados materiales y estilos, cuyos motivos evocan a la naturaleza, la historia o la música. Encuentre el recorrido en el plano principal y disfrute de su belleza.

1 – José de San Martín
2 – Ondina del Plata
3 – Los Primeros Fríos
4 – La loba Romana
5 – Canto de la Cosechadora
6 – Esquines
7 – Carlos Thays
8 – L’Aquaiolo
9 – Venus
10 – El Mensaje de Mercurio
11 – Fuente Decorativa
12 – Columna Meteorológica
13 – Bañista
14 – Sagunto
15 – Amazona
16 – La Flora
17 – La Soberanía
18 – 19 – 20 – La 6° Sinfonía de Beethoven
21 – El Despertar de la Naturaleza
22 – Flor Indígena
23 – Pureza
24 – Flora Argentina
25 – Francisco «Perito» Moreno
26 – Saturnalia
27 – Plegaria de la India Tehuelche
28 – La Primavera

MAPA DE ESCULTURAS DEL BOTANICO

  Las especies de árboles de Buenos Aires son 36 y están incluidas en el Plan de Arbolado de la Ciudad

Arce tridente (Acer buergerianum). Alcanza 40 cm de diámetro y se adapta a veredas de entre 2,20 y 3,60 metros.
Fresno dorado (Fraxinus excelsior f. aurea). 40 cm y entre 2,20 y 3,60 metros de ancho de vereda.
Crespón (Lagerstroemia indica). 30 cm y entre 2 y 3,60 metros de vereda.
Fotinia (Photinia frazeri). 25 cm, y entre 1,80 y 2,80 metros.
Ciruelo de flor (Prunus cerasifera atropurpurea). 25 cm, y entre 1,80 y 2,80 metros.
Viscote (Acacia visco). 50 cm y 2,80 a 4 metros.
Pata de Buey (Bahuinia candicans). 50 cm y 2,40 a 3,40 metros.
Anacahuita (Blepharocalyx salicifolius). 50 cm y 2,60 a 3,80 metros.
Fresno americano (Fraxinus pennsylvanica). 60 cm y 2,40 a 4 metros.
Ligustro disciplinado (Ligustrum lucidum aureovariegata). 40 cm y 2,40 a 3,60 metros.
Jacaranda (Jacaranda mimosifolia). 70 cm y 3 a 4,60 metros.
• Liquidambar (Liquidambar styraciflua). 60 cm y 2,80 a 4 metros.
• Tulipanero (Liriodendron tulipifera). 70 cm y 3,20 a 4,40 metros.
• Cedro misionero (Cedrella fissilis). 70 cm y 3,20 a 4,40 metros.
• Arce dorado (Acer saccharinum). 70 cm y 3,20 a 4,40 metros.
• Lapacho rosado (Handroanthus impetiginosus). 60 cm y 3 a 4,60 metros.
Plátano (Platanus x acerifolia). 70 cm y 4 a 7,40 metros.
• Tilo (Tilia moltkei). 70 cm y 3,80 a 7,40 metros.
• Ibira-pitá (Peltophorum dubium). 80 cm y 4,40 a 7,40 metros.
Tipa (Tipuana tipu). 90 cm y 5 a 7,40 metros.
• Falso castaño (Aesculus hippocastanum). 60 cm y 3,20 a 4,40 metros.
• Pezuña de vaca disciplinada (Bauhinia variegata) 40 cm y 2,40 a 3,20 metros.
• Castaño (Castanea sativa). 60 cm y 3,20 a 4,80 metros.
• Catalpa (Catalpa bignonioides). 60 cm y 2,80 a 3,80 metros.
• Almez (Celtis australis). 60 cm y 3 a 4 metros.
• Arbol de Judas (Cercis siliquastrum). 30 cm y 2 a 3 metros.
Ceibo de Jujuy (Erythrina falcata). 60 cm y 3 a 4 metros.
• Parasol de la china (Firmiana platanifolia). 60 cm y 2,80 a 3,80 metros.
Arbol de oro (Ginkgo biloba). 60 cm y 3 a 4,40 metros.
• Palito dulce (Hovenia dulcis). 50 cm y 3 a 4,20 metros.
• Nogal criollo (Juglans australis). 60 cm y 3,20 a 4,40 metros.
• Platano Americano (Platanus orientalis). 80 cm y 3,80 a 6,20 metros.
• Lapachillo (Poecilanthe parviflora). 40 cm y 2,40 a 3,60 metros.
• Algarrobo blanco (Prosopis alba). 50 cm y 2,80 a 4 metros.
• Roble de Eslavonia (Quercus robur). 70 cm y 3 a 4,80 metros.
• Lapacho amarillo (Tabebuia chrysotricha). 50 cm y 3 y 4,40 metros.
•  Palo Borracho, (Ceiba speciosa) 50 cm y 1 metro y 20 metros.

Árboles Prohibidos de la Ciudad de Buenos Aires

Nispero

El Moral, Árbol de Moras

Naranjo Amargo