El jefe de la OMS: «lo peor está por venir».

El jefe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha indicado este 20 de abril durante una conferencia de prensa que «lo peor está por venir» respecto a la pandemia de covid-19. Este responsable de la OMS ha realizado esta advertencia debido a que muchos países han comenzado a aliviar las medidas restrictivas para minimizar la propagación de esa enfermedad. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, no especificó exactamente por qué cree que «lo peor está por venir».

A pesar de que Adhanom no ha especificado por qué cree que el brote que ha infectado al menos a 2,43 millones de personas y matado a más de 166.000 podría empeorar, algunos expertos destacan el posible aumento de contagios en países de África con los sistemas de salud menos desarrollados que otros.

Este alto funcionario comparó la situación actual con la llamada gripe española de 1918, que acabó con las vidas de cerca de 100 millones de personas, ya que estimó que ambos fenómenos tienen «una combinación muy peligrosa».

Además, Adhanom Ghebreyesu aseguró que la OMS advierte «desde el primer día» sobre los peligros del nuevo coronavirus y agregó que «ahora podemos prevenir ese desastre» porque «tenemos tecnología».

BUSCAN UN REGLAMENTO INTERNACIONAL DE SALUD
Declaración del 20 de abril de 2020
COVID-19 ha progresado rápidamente para convertirse en una pandemia global, causando un impacto sin precedentes y de gran alcance en la salud, el bienestar social y económico de las comunidades de todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial del Comercio (OMC) están comprometidas a responder de manera efectiva a la situación, trabajando en conjunto con otras organizaciones internacionales y nuestras respectivas membresías. Se requiere una acción global y coordinada para hacer frente a los desafíos extraordinarios que la pandemia plantea a la salud de las personas, así como a sus medios de vida.

Proteger vidas es nuestra principal prioridad, y estos esfuerzos pueden verse obstaculizados por interrupciones innecesarias en el comercio mundial y las cadenas de suministro. Las decisiones de política comercial de los gobiernos influyen significativamente tanto en llevar los equipos y suministros médicos a donde se necesitan con urgencia como en catalizar el suministro de insumos críticos para la producción de medicamentos y tecnologías de salud para combatir la pandemia. Por lo tanto, mantener el comercio de tecnologías sanitarias tan abierto y predecible como sea posible es de vital interés. Esto ayudará a los países a responder a esta crisis, a recuperarse de ella y a construir sistemas de salud que fomenten una mayor resiliencia en el futuro.

La OMS y la OMC están trabajando juntas para apoyar los esfuerzos para garantizar el flujo transfronterizo normal de suministros médicos vitales y otros bienes y servicios, promoviéndolos cuando sea posible y para resolver interrupciones innecesarias en las cadenas de suministro mundiales, en cumplimiento del Reglamento Sanitario Internacional 2005) y las normas de la OMC.

El propósito del Reglamento Sanitario Internacional es prevenir, proteger, controlar y proporcionar una respuesta de salud pública a la propagación internacional de enfermedades de manera proporcional a los riesgos para la salud pública, con el fin de minimizar la interferencia con el tráfico y el comercio internacional. Las normas de la OMC brindan a los gobiernos la flexibilidad que pueden necesitar para abordar la escasez de suministros médicos esenciales y / o los desafíos de salud pública. Pero cualquier medida que se adopte para promover la salud pública que restrinja el comercio debe ser «específica, proporcionada, transparente y temporal», de acuerdo con los recientes llamamientos de los líderes mundiales. Los gobiernos deben evitar medidas que puedan alterar las cadenas de suministro e impactar negativamente a los más pobres y vulnerables, especialmente en los países en desarrollo y menos desarrollados que generalmente dependen de las importaciones de medicamentos y equipos médicos.

Hacemos un llamamiento a nuestros Miembros para que continúen compartiendo información sobre sus medidas con la OMS y la OMC, de conformidad con los mecanismos de transparencia establecidos, que ahora son especialmente valiosos para apoyar una respuesta coordinada. Para garantizar que las tecnologías sanitarias, incluidos los diagnósticos, medicamentos, vacunas y otros suministros médicos vitales para el tratamiento de pacientes infectados por COVID-19, lleguen a los necesitados rápidamente, enfatizamos la importancia de simplificar los controles de conformidad basados ​​en la cooperación reguladora y los estándares internacionales.

Si bien nos sentimos alentados por los notables esfuerzos de investigación y la rápida movilización de recursos públicos y privados para desarrollar tecnologías de salud COVID-19, hacemos un llamado a los gobiernos para que implementen medidas de política que puedan facilitar aún más su investigación y desarrollo, y para promover su rápida difusión dentro de países y a través de las fronteras para garantizar un acceso equitativo a esas tecnologías. Dichas iniciativas incluyen inversiones específicas, garantizar el acceso abierto a resultados de pruebas clínicas, compartir los derechos de propiedad intelectual relevantes, aumentar la capacidad de fabricación, regímenes de adquisición abiertos y transparentes, la eliminación de aranceles sobre tecnologías sanitarias relevantes y medidas de facilitación del comercio para reducir costos y retrasos .

La acción global, la solidaridad y la cooperación internacional son más necesarias que nunca para abordar esta situación de salud. La OMS y la OMC están trabajando juntas para desempeñar su papel.

FUENTE
https://www.who.int/news-room/detail/19-04-2020-joint-statement-by-wto-director-general-roberto-azev%C3%AAdo-and-who-director-general-tedros-adhanom-ghebreyesus