El kiwi “made in Argentina” conquista paladares

Compartí :-)

Comenzó el ingreso de kiwi nacional al Mercado Central de Buenos Aires, un fruto que está cada vez más presente en los hogares argentinos.
Las primeras partidas de kiwi nacional hicieron su entrada triunfal al Mercado Central de Buenos Aires y despertaron la expectativa de los operadores y consumidores de esta fruta que se impuso en el país en la década del noventa. Con una superficie de cultivo aproximadamente de 900 hectáreas, las zonas productoras de kiwi más importantes se ubican en Buenos Aires, teniendo como protagonistas a Mar del Plata y, más atrás, a Baradero, Lima, Zárate, La Plata y Madariaga.

El kiwi es la fruta de la enredadera Actinidia deliciosa. Introducida en Nueva Zelanda en 1904, fue cultivada desde entonces en muchas regiones templadas por su fruto comestible. Es una baya oval de unos 6,25 cm de largo, con piel delgada de color verde parduzco y densamente cubierta de unos pelillos rígidos y cortos de color marrón. La pulpa, firme hasta que madura completamente, es de color verde brillante jugosa y con diminutas semillas negras dispuestas en torno a un corazón blanquecino. Tiene un sabor subácido a bastante ácido, similar al de la grosella o la fresa.1​ Suele ser un alérgeno frecuente, sobre todo su piel. Además de ser unas de las frutas con mayor concentración de vitamina C (casi 100 mg por cada 100 g de alimento), el kiwi es rico en luteína, un compuesto fitoquímico que reduce el riesgo de cáncer, enfermedades cardíacas, degeneración macular y cataratas, ambas causas importantes de ceguera.

Además, contiene mucha fibra soluble (diabetes, trastornos cardíacos) e insoluble (cáncer del colon, estreñimiento y diverticulitis). Es también rico en cobre, vital para el crecimiento de los niños, fortalece los huesos y hace desarrollar el cerebro y el sistema inmunitario. Tiene más potasio que el banano y controla la presión sanguínea, controla la actividad del corazón y mantiene el equilibrio de los fluidos. Además es rico en folato y magnesio con lo que ayuda a la formación ósea. El kiwi tiene un alto contenido de vitamina E, lo que estimula la producción de colágeno (protege la piel del daño solar, mejora su apariencia y grosor). ​ Es antiinflamatorio y antialérgico. Normalizador de la presión arterial, se recomienda ingerir junto con alimentos ricos en potasio.

El recambio en los ingresos deja de lado a los kiwis importados de Italia por los “made in Argentina”, más ricos, sabrosos y con precios más populares. Al Mercado Central ingresan más de 5.000 toneladas de kiwi por año, fundamentalmente de la variedad “Hayward”. “Es la más conocida por el público en general por su característico color verde”, detalló el ingeniero agrónomo Alberto Beraja, jefe de División Frutihortícola de la Gerencia de Calidad y Tecnología del Mercado Central de Buenos Aires. En diálogo con FM Mercado 90.9, el especialista afirmó que el kiwi “más rico y menos ácido” es el de la variedad Gold, “muy fácil de distinguir por su pulpa amarilla”, aunque con menor salida comercial. Beraja explicó que en el Mercado Central se pone especial énfasis en el grado de madurez de los kiwis que se venden para garantizar su calidad. En laboratorio, se realiza una medición en grados Brix, que permite saber el contenido de azúcar que tiene la fruta. En Argentina, según la norma vigente, el kiwi debe tener un mínimo de 7.5 grados, a partir de ese número la fruta está apta para su comercialización. Es importante señalar que el kiwi es un fruto que podemos disfrutar todo el año gracias al trabajo de los productores y operadores mayoristas que utilizan para su conservación cámaras frigoríficas de atmósfera controlada. En cuanto a sus propiedades, esta fruta es espectacular para la salud. Posee un alto contenido de vitamina C, ya que un kiwi mediano equivale a 3 ó 4 naranjas. También posee vitamina A, potasio y tiene bajo contenido de sodio por lo cual puede ser consumido con absoluta tranquilidad por las personas con problemas de hipertensión.

error: Te queremos :-) pero no nos copies. estamos trabajando en Palermo desde 1999