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«El Mundial ’78 nos dio la llave a la eternidad», afirmó el «Pato» Fillol a 45 años del título

El exarquero campeón del mundo Ubaldo Matildo «Pato» Fillol aseguró que el Mundial Argentina 1978 le otorgó «la llave a la eternidad» al plantel que mañana rememorará el 45 aniversario de la primera estrella para el país, con el emotivo triunfo 3-1 ante Países Bajos en el estadio de River Plate.

«Todos tenemos la misma película grabada, a pesar de que se cumplen 45 años y haya pasado mucho tiempo. Nos marcó la vida, nos dio la llave a la eternidad», afirmó Fillol en dialogo con Télam.

Fillol, de 72 años, fue una de las figuras del equipo comandado por César Luis Menotti junto con Mario Alberto Kempes (goleador del Mundial con 6 tantos), Daniel Passarella; Daniel Bertoni; Alberto Tarantini y Leopoldo Jacinto Luque, entre otros.

El «Pato», titular en los siete partidos, resultó vital para que la Argentina le ganara a Países Bajos en la final, celebrada el 25 de junio de 1978, con dos tapadas monumentales: una a Johnny Rep y la otra a Robert Rensenbrink.

«Me acuerdo todas las atajadas de la Copa del Mundo. Y gracias a Dios también pude atajar otras muy importantes, pero no tanto como las del ’78. Era una final de la Copa del Mundo y hace que tenga muchísimo valor», señaló Fillol.

«Porque si no era por la primera medalla, no existía ni la segunda ni la tercera. Tiene un plus esa Selección porque fuimos la primera en la historia», consideró el ex arquero de River, Racing y Flamengo de Brasil.

En su mirada retrospectiva, Fillol aceptó que el reciente logro en Qatar 2022, de la mano de Lionel Messi, generó una gran repercusión que reubicó en el mapa futbolístico a los seleccionados argentinos de 1978 y 1986.

«Generaciones enteras no nos vieron a nosotros y hoy se preguntan, porqué se ganó la tercera copa. Cómo fueron la primera y la segunda. Con las nuevas tecnologías empiezan a investigar y ven lo que hicimos en el ’78, lo que hicieron en el ’86, y hay como una especie de rebrote. El país tiene eso, el fútbol lo hace feliz. Tuvimos nuestro reconocimiento, pero ahora es más fuerte», indicó el «Pato».

«A los chicos les pido que googleen lo que fue el ’78. Lo que fueron Kempes, Passarella, Fillol. Gracias a la tecnología, los pibes te ven y muchos te tienen como ídolo», sostuvo el ex Quilmes y Atlético de Madrid de España.

Por su parte, el exvolante Omar Larrosa señaló que el Mundial ’78 significa «el mejor recuerdo» de su etapa futbolística.

«Fue cumplir el sueño que tenía de chiquito. Jugar en la selección y un Mundial. Y se dio. Tuvimos que luchar porque Argentina no estaba acostumbrada a obtener esos títulos. Tenía buenos jugadores, pero por una cosa u otra no lo podía lograr. También fallaba en la organización. Fue un logro muy importante para nuestra carrera y para el fútbol argentino», afirmó Larrosa a Télam.

«Ese era un equipo solidario y la mejor virtud fue ayudarse dentro y fuera de la cancha. Era un grupo unido. Le tocara a quien le tocara jugar. El que estaba afuera hacia fuerza para que le vaya bien al que jugaba», apuntó el también ex Independiente y Huracán, quien disputó dos partidos en el campeonato del mundo.

Larrosa, de 75 años, dijo que ese seleccionado cargó «con mucha presión» por su condición de local. «La gente estaba expectante y en todos lados te hacían saber eso, porque querían un campeonato. Tanto la gente como el periodismo, que no había tanto como ahora. Hoy sería una locura jugar el Mundial acá y ganarlo también», señaló.

El ex volante Julio Ricardo Villa coincidió con Larrosa sobre el peso de jugar en el país, en el primer y único Mundial que se disputó en esta tierra hasta el momento.

«Es verdad que nosotros tuvimos una presión extra que fue la localía. Las comparaciones con las selecciones del ’86 y la del 2022 son difíciles, pero pareciera que de local tenés un poco más de compromiso; hay que ganar de cualquier manera, tanto acá como afuera», indicó el ex Tottenham de Inglaterra, quien compitió en dos partidos.

Villa, de 70 años, remarcó la virtud de aquel plantel: «El equipo creyó mucho. Tuvimos una etapa de entrenamiento muy larga. No se dará nunca más eso de estar seis meses juntos antes de un Mundial. Menotti nos había convencido de lo que podíamos dar, hacer y conseguir y eso fue un gran mérito».

«Es un recuerdo hermoso. Pasaron muchos años y los argentinos no somos de recordar demasiado el pasado, pero fue un título del mundo y hay que recordarlo. La tercera copa tardó mucho aunque en el medio hubieron jugadores de gran nivel que no pudieron conseguirlo, pero aparecieron Messi y compañía y jerarquizaron al fútbol argentino otra vez», cerró Villa para Télam.

Argentina logró su primera Copa del Mundo el 25 de junio de 1978 en el undécimo campeonato de la FIFA, con sedes en Buenos Aires, Rosario, Mar del Plata, Córdoba y Mendoza.

El seleccionado nacional dirigido por César Luis Menotti venció a Países Bajos, por 3 a 1, en tiempo suplementario. Mario Kempes, por duplicado, y Daniel Bertoni marcaron para Argentina, mientras que Dick Nanninga señaló el empate parcial para los neerlandeses.

MUNDIAL 78
El Mundial ’78 se refiere al torneo de la Copa Mundial de la FIFA que se llevó a cabo en Argentina en el año 1978. Fue la undécima edición de la Copa Mundial y la primera organizada en Sudamérica desde 1962, cuando se celebró en Chile.

El torneo tuvo lugar del 1 al 25 de junio de 1978, y participaron 16 selecciones nacionales de todo el mundo. Argentina fue elegida como país anfitrión en 1966, y la competencia se llevó a cabo en diversas sedes, principalmente en Buenos Aires.

El equipo nacional de Argentina, dirigido por César Luis Menotti, tuvo un desempeño destacado durante el torneo. Jugadores emblemáticos como Mario Kempes, Daniel Bertoni y Osvaldo Ardiles fueron parte del equipo argentino.

En la fase de grupos, Argentina compitió en el Grupo 1 junto con Hungría, Francia e Italia. Después de ganar dos partidos y empatar uno, se clasificaron para la siguiente fase. En la segunda fase, conocida como la etapa de grupos finales, Argentina enfrentó a Brasil, Polonia y a los Países Bajos. El partido más destacado fue la final contra los Países Bajos, que se jugó el 25 de junio de 1978 en el Estadio Monumental en Buenos Aires. Después de un empate 0-0 en el tiempo reglamentario, Argentina ganó 3-1 en el tiempo extra, con dos goles de Mario Kempes y uno de Daniel Bertoni. Con esta victoria, Argentina se consagró campeón del mundo por primera vez en su historia.

El Mundial ’78 fue un evento significativo en la historia del fútbol argentino y se celebró en un momento políticamente complicado para el país. La competición fue objeto de controversia debido a las acusaciones de que el gobierno militar argentino utilizó el torneo con fines políticos de distracción y propaganda.

A pesar de las controversias, el Mundial ’78 dejó un legado importante en Argentina y sigue siendo recordado como un hito en la historia del fútbol argentino.