El negociado PRO-K-IRSA tropezó con Rodrigo Bueno en la Legislatura Porteña.

«Los vecinos del barrio Rodrigo Bueno no tienen precio, tienen derecho. Ni 15, ni 30 ni 500 millones. La ciudad tiene la obligación constitucional de urbanizar todas las villas de su territorio», dijo vehementemente el diputado Pablo Bergel (Proyecto Sur) ante una multitudinaria concurrencia de vecinos del barrio y ambientalistas que rechazan indignados el mega proyecto inmobiliario Solares de Santa María. Bergel impugnó de esta manera la sugerencia del PRO de que los 15 millones de dólares que, sin fundamentos ni explicación figuran en el proyecto de ley cuestionado, serían derivados a urbanizar la villa Rodrigo Bueno. «La propuesta del PRO es poco creible. La próxima vez podrán ser 30 o 50 millones y la respuesta de los vecinos seguirá siendo que sus derechos constitucionales a un hábitat y un ambiente digno no se negocian», concluyó Bergel.

Como alternativa a la construcción de torres de 160 metros de altura por un valor estimado total de 5000 millones de dólares, apodado la «Dubai Argentina», Bergel presentó hoy un proyecto de expropiación de las 72 hectáreas de IRSA con destino a un parque público costero y a un centro de producción, experimentación y enseñanza de agroecología, hábitat y producción sustentable. (Ver adjunto). «No necesitamos más monocultivo del cemento en la ciudad. Con 350.000 departamentos vacíos hay vivienda para todos. Lo que necesitamos son espacios verdes, alimentos sanos, producción sustentable y reconciliarnos con la tierra y el río junto al cual vivimos», agregó Bergel, vicepresidente de la Comisión de Ambiente y Presidente de la Comisión de Cambio Climático. El proyecto del diputado verde propone que las actividades que impulsa para el predio sean «emisión 0», autosuficiente en energías renovables y con construcciones bioclimáticas.

Los miembros del PRO y del Frente para la Victoria, que impulsan de común acuerdo este oscuro negocio ante la avalancha de argumentos sociales, técnicos y ambientales de la concurrencia y de diputados de la oposición pasaron a un cuarto intermedio la sesión hasta el día miércoles y se retiraron rapidamente del recinto.