EL PRIMER DOMINGO de Beatriz Mosquera Dirección: Néstor Zacco

Un encuentro de Domingo. El espejo de lo social, puesto en escena.

Funciones: Sábados, 20 hs / Domingos 18 hs
En el Teatro del Sur (Venezuela 2255)

Sinopsis:

Es un domingo como cualquiera, o no. Dos parejas se reúnen en una hermosa quinta. Julio, el anfitrión, es todo sonrisas y palmeadas de amigo. Quiere que sus invitados, los Gardela la pasen de diez. Felipe Gardela todavía trabaja en la oficina donde trabajó Julio. Viviana, la esposa de Julio, tiene cara de funeral. Teresa, esposa de Felipe, está obnubilada y feliz por este domingo luminoso al aire libre. Son dos parejas que no tienen nada en común.¿Por qué entonces la invitación?

Dice Beatriz Mosquera sobre su obra:

«»El Primer Domingo» es la historia de cuatro tortugas desorientadas, tal como aconteció hace varios años, con las tortugas gigantes de Malasia que por un cambio climático perdieron el sentido de orientación y huyeron de la tierra a desovar en el mar, perdiendo la totalidad de su descendencia. En el caso de estos cuatro personajes, la desorientación se debió a un cambio social: la pérdida de todas las utopías, lo que les impidió imaginar un mundo distinto donde no rijan los valores tan promocionados del «mercado»; donde dejamos de ser ciudadanos para transformanos en simples consumidores del confort que quieren vendernos. El final, más allá del propuesto por mí, quedará en la profundidad de cada uno».

Ficha Técnica:

Elenco: Nancy Barbero /Teresa; Alicia Nieva /Viviana; Ulises Puigróss /Felipe; Sergio Sánchez de Bustamente /Julio

Escenografía: Maite Corona

Asistencia y Realización escenográfica: Eduardo Peñaloza

Vestuario: Marcela Roig

Iluminación: ViLo

Fotografía y diseño: Leandro Natale

Prensa: OCTAVIA Comunicación y Gestión Cultural

Asistente de Dirección: Eduardo Peñaloza

Dirección: Néstor Zacco

DIJO LA PRENSA SOBRE EL PRIMER DOMINGO en la primera temporada:

Nota a Beatriz Mosquera en Página 12, por Hilda Cabrera:

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/10-22807-2011-09-06.html

Crítica Héctor Puyó, Télam: «EL PRIMER DOMINGO» RETRATA INDIVIDUOS EN LA CRISIS POS 2001. «La autora Beatriz Mosquera obtiene buenos resultados con «El primer domingo», una comedia cínica que dirige Néstor Zacco en El Taller del Angel.
Con un enfoque realista-naturalista que parece abrevar en piezas de Oscar Viale y Nelly Fernández Tiscornia, la autora de «La irredenta» muestra a un nuevo rico y a su esquiva esposa a la pesca de una pareja humilde a la que espera utilizar.
Lo que aparece como un texto superfluo y pasatista durante la presentación de los dos primeros (Sergio Sánchez de Bustamante, Alicia Nieva) va creciendo en interés e intensidad ante el constraste de los otros (Javier Piazza, Romina Gil).
La época de la acción está bien delimitada -la pérdida de las utopías y el «que se vayan todos», de 2001- y supone la desorientación ideológica de los personajes, sazonados con los mensajes mediáticos que llevaron a la Argentina a aquella catástrofe.
Al cabo uno se entera de la ubicación precisa de la acción: una quinta en un barrio cerrado del Gran Buenos Aires, paraíso de la clase media alta en el que supuestamente esos emigrantes urbanos iban a estar a salvo de varias inseguridades.
Por eso el director Zacco recibe al público con los compases de «Fuga y misterio», el tango de Astor Piazzolla que iniciaba «Tiempo nuevo», el programa de Bernardo Neustadt que asoló durante años la pantalla chica y el cerebro de mucha gente.
Ese aire amoral es el que se respira ante la ostentación y el cancherismo de ese triunfador de pacotilla que Sánchez de Bustamante explota con gran esmero y que tiene su primer parate en la intransigencia de su esposa.
Las cosas quedan allí de momento, hasta que un viejo compañero de trabajo, hombre sencillo y sin muchas ambiciones, llega a disfrutar de ese domingo con quinta y pileta junto a una esposa frustrada en su maternidad, una simplona que se deslumbra ante tanto lujo.
Es entonces cuando la pieza pega el volantazo y plantea el dilema de la honestidad frente a la corrupción, que cada cual asume de acuerdo a sus principios, su formación, su historia familiar o el desprejuicio de llevarse al prójimo por delante.
Uno de los aciertos del texto, que elude la facilidad de culpar a los personajes de acuerdo a su ubicación social, es la ruptura del par más débil en una decisión que parece definitiva y en la que prima la incomprensión y acaso la ignorancia.
Hay buenos trabajos en el elenco, con una Alicia Nieva tan intensa como bella y una Romina Gil que despliega su personaje en varias facetas -tan simpática como odiosa, a medida que avanza la acción- y un sensible Javier Piazza, a cargo de un personaje que lo supera en edad.
Es un espectáculo que se ve con agrado gracias a la dirección llana y sin metáforas de Zacco, aunque las entradas y salidas de los personajes parecen por momentos caprichosas.»

Norma Dumas para revista Veintitrés:»Quien sucumbe a la tentación de espiar escenarios puede llegar a toparse con tres versátiles y aventuradas especulaciones como las que siguen. En el Taller del Ángel, ese reducto oficial y oficioso de Patricia Palmer, la indeclinable inspiración de Beatriz Mosquera expone El primer domingo, un declarado «espejo social» que deschava la conciencia de este mundo y de esta vida. Romina Gil, Alicia Nieva, Javier Piazza y Sergio Sánchez de Bustamante absorben fluidamente los lineamientos directivos de Néstor Zacco concibiéndose, al fin, la singular proeza de un «intermezzo» teatral recomendable. »

Verónica Escalante, Leedor.com: «Un domingo cualquiera puede convertirse en “el” primer domingo, en un domingo de resurrección siniestra, de funesta reencarnación del mal, oculta detrás de la fachada del bienestar económico, del consumismo.
Julio (Sergio Sánchez de Bustamante) es un nuevo rico (como muchos, como tantos que hicieron su fortuna en la década del 90´cuando otros tantos quedaban fuera del mapa) que goza junto a su esposa, Viviana (Alicia Nieva), de las frías comodidades de una casa lujosa en un exclusivo country del Conurbano Bonaerense. A pesar de las apariencias no son lo que se conoce como una pareja feliz, casi podría decirse que no son una pareja sino más bien una sociedad regida por la conveniencia. Si alguna vez hubo amor, de eso sólo quedan destellos fugaces traducidos en furia, rencor, culpas y sinsabores del pasado.
Julio y Viviana esperan visitas este domingo: Felipe (Javier Piazza), un antiguo compañero de trabajo de Julio que funciona como contrafigura honesta , decente y trabajadora, y su esposa Teresa (Romina Gil) . El matrimonio Gardela , en un aparente día de reencuentro y descanso, entrará en una farsa ( forjada por Julio con la intención de zafar de algún negocio turbio) de la que no podrán salir ilesos, aun si llegan a salvarse.
Nada en escena es lo que parece y nadie es verdaderamente quien dice ser. Los velos se irán descorriendo en lo que queda del día. Así, Viviana dejará de ser esa mujer indiferente y fría del principio para develar su fragilidad profunda. Teresa, en cambio, dejará atrás su ingenuidad simplona (casi tonta) para trascender los límites de su propia moral, dando respuesta a una pregunta tan básica como fundamental: ¿Qué estamos dispuestos a hacer por un poco de felicidad? Felipe y Julio, en un juego de espejos refractarios, se debatirán entre la preservación de los ideales y la conversión siniestra al culto del dinero como única fe.
El primer domingo fue escrita por Beatriz Mosquera en 1969 y reescrita para la ocasión, en el afán de darle actualidad para poder cuestionar conflictos sociales vigentes. Situada en un tiempo inmediatamente posterior a la crisis del 2001, la obra intenta retratar un punto de inflexión en la historia argentina que supuso la pérdida de los valores solidarios para embarcarnos en un oscuro viaje hacia el individualismo.

Una pequeña historia puntual, concreta, carente de metáforas que, sin embargo, recrea y refleja a la perfección el mapa social argentino de los últimos años, la banalidad, el descrédito, la pérdida de ideales. Los hundidos y los salvados, los inescrupulosos, los necios, los aún soñadores, los estúpidos, los culpables, los culposos, los que gritaban que se vayan todos pero sólo podían mirarse el ombligo, los que se fueron, los que se quedaron, los que sufrieron, los que perdieron, estamos todos ahí como pequeñas astillas de una realidad que todavía nos duele. Por eso los espectadores tampoco podemos quedar indiferentes, algo de lo que vemos en escena nos refleja profundamente y nos llena de preguntas.

Un buen texto, una buena dirección y una música acorde (da escalofrío escuchar “Fuga y misterio” de Astor Piazzola, melodía que quedó lamentablemente identificada con esa sucursal televisiva del menemismo que fue el programa Tiempo Nuevo) acompañan las buenas actuaciones de un elenco que resulta (aún en la exasperación, el estereotipo o el extremismo) sumamente creíble, lo que no es poca cosa. Por eso pienso que la densidad de la obra está puesta en la complejidad vital de cada uno de los personajes, esa complejidad que los atormenta y los acorrala. Como espectadores no podemos dejar de sentir rechazo, miedo, hasta repulsión. Ninguno nos inspira piedad quizá porque lo que ellos dejan ver se parece demasiado a nosotros.

Cuatro seres desorientados que buscan redefinirse en épocas de crisis profunda aunque esa búsqueda los lleve al vacío, a la banalidad, al deterioro moral y al consumismo acérrimo. Alguno tal vez pueda salvarse.
Una obra para pensar quiénes somos, quiénes fuimos y en quiénes nos vamos convirtiendo como sociedad, como seres sociales. Una buena oportunidad también para pensar (eso es lo mejor) quiénes, finalmente, queremos ser».

Charly Borja, Descongelando Mentes: «Excelente actuación de Sergio Sánchez de Bustamante en atrapante obra escrita por Beatriz Mosquera y bien dirigida por Néstor Zacco. Un espejo de la sociedad, en estos tiempo en que la prisa está a la orden del día, muchos razonan que hay que ascender socialmente como sea. (…) Néstor Zacco, director de esta interesante obra de Beatriz Mosquera, supo crear el «timing» necesario para concitar la expectación del espectador desde el minuto uno hasta el final de la represetnación, un hallazgo no tan común hoy en día. Sergio Sánchez de Bustamante compone de maravillas a Julio constituyéndose con el transcurrir de la historia en «el personaje» de mayor gravitación, siendo respaldado por su histrionismo escénico de alto vuelo. (…)
Como bien cuenta la sinopsis de El primer Domingo, la historia es como un espejo de una sociedad acomodaticia que prefiere la plata fácil a cualquier precio que el trabajo fecundo y honesto, el trepar sin importar a quien se pisa y cómo lo hace, esta historia cuenta sobre ello de manera atrapante y hace reflexionar al público sobre el comportamiento de mucha gente de la sociedad del mundo todo diríamos, porque en el exterior “también se cuecen habas, como en todos lados”. Atrayente, entretiene e invita plenamente a la reflexión.»
http://www.descongelandomentes.com.ar/espec_entrevistas/el_primer_domingo_sergio_sanchez_de_bustamante.html

Susanne Franz para Argentinische Tageblatt. ¿Cuánto cuesta un alma? Sardónico, “El primer domingo” plantea preguntas existenciales.
«Que la bendición del hogar está fracasando en lo de Julio y Viviana Gordín (Sergio Sánchez de Bustamante, Alicia Nieva), eso se nota en los primeros minutos. Ella pasa las hojas de una revista e ignora las órdenes (“traéme …) de su marido desde afuera. Después viene la pelea, el primer trago y los primeros cigarillos ya en el desayuno. Julio, un gran tirano del hogar, ha invitado este fin de semana a una parejita a su lujoso hogar con pileta en el country. Ella conoce a su marido, y sabe que este día solo puede acabar en la catástrofe. Y tendrá razón.
El público está ansioso. ¿Qué va a pasar? ¿Qué se trae Julio entre manos? ¿Qué hay detrás de esta visita? Qué espera de ella? Casi le ruega a su mujer que quiera jugar con él ese juego, el de hacer como si todo estuviera en orden.

Entonces llegan los invitados: Felipe y Teresa (Javier Piazza, Romina Gil), vestidos humildemente, con un discreto presente en las manos; las bocas se abren de asombro, Qqué lindo que es acá! Julio está en su salsa, brinda por ahí, lo palmea a Felipe en el hombro y le hace cumplidos a Teresa. En muy poco tiempo los tiene en el bolsillo. Pero Viviana no lo acompaña en su actitud. Tanto que será etiquetada para los invitados como una alcóholica, ante cuyos cambios de humor, él, el pobre Julio tiene que soportar.

Está muy claro: Julio, un mentiroso y estafador, un lobo vestido de oveja, siempre obtiene lo que quiere. En este caso quiere a Felipe, quien está a punto de caer en la ruina y sería un buen chivo expiatorio. Su antiguo compañero de trabajo, un tipo honesto, aunque algo ingenuo, encaja perfecto,Más imprevistos ocurren. Felipe, para sorpresa de todos, no se deja corromper. Teresa se opone completamente. Un domingo puede alcanzar para arrasar con una familia.
Beatriz Mosquera ha escrito con “El primer domingo”, una obra inteligente, en donde la tensión aumenta paso a paso. Una obra que surgió a partir de la crisis económica en la Argentina del 2001/2002, donde, además, remite a conflictos humanos y éticos.El director Néstor Zacco, a pesar de lo estático del escenario, maneja el texto de manera dinámica, dejando desarrollarse todo el drama. Las escenas de la piscina o de la comida en la habitación vecina serán reproducidas por audio. El parque ajardinado se refleja a través de las palabras de los actores frente a la mirada moral de los espectadores. El gran nivel actoral del elenco, en general, hacen al éxito de esta obra.»

Facundo Espósito, Red Teatral: En una hermosa casa quinta de Buenos Aires…
Ventiladas las miserias de un país, en una época en la cual se sufren las consecuencias de un dólar de peligroso costo social, los ciudadanos no saben cómo arreglárselas para seguir “remando”. Dos matrimonios y una misma moneda: una de sus caras, pulida, brillosa – hasta pomposa; la otra – en cambio, oxidada, gastada… “la rema”.
Julio y Viviana asoman la cabeza como aquellos que mantienen un buen pasar. El marido pauta las reglas, dice: “Cuando vengan, vos Viviana sonreí. Sonreí”. Y mejor que sonrías porque sino se te cae la casa de muñecas.
Finalmente, llegan los invitados: Feli y Tere del conurbano. ¡Welcome Home! ¡Pasen y vean! A la derecha la piscina, a la izquierda plantas exóticas y en el centro, presten atención… ¡Ta, tan! “Todos los 2X1 que te puedas imaginar, Made in Miami”.
Teresa está chocha, sueña como si fuese la protagonista de una teleserie Hollywoodense… ¡Qué casa, qué palmeras, qué día feliz! Hagamos de cuenta que…
No todos los maridos son iguales. Sin embargo, existe un punto de inflexión en el cual Julio y Felipe parecen salir del mismo hormiguero. Aunque por cierto, sus propósitos se diferencian de acorde al escalón social al que pertenecen.
Si lo dejan, Julio te vende toditos los buzones. Unas horas en su casa y salís cargando tu plan Austral, tu Convertibilidad y tu Corralito al hombro.
Un primer domingo para un reencuentro inolvidable. Empezarás una nueva vida, no tirarás más como lo hace la mayoría, rendirán tus ganancias y serás feliz, feliz, fe…
Beatriz Mosquera propone un interesante juego de cuatro. Los resultados manifiestan cuestiones como el brillo que ahora se oxida, los años y las desdichas que consumen a las personas y los deseos de abrir una ventana en miras de la salvación.
Si el que no arriesga no gana… ¿Te bajarías del barco? ¿Hasta dónde serías capaz de llegar por unos pesos? ¿Firmarías unos papeles con…? Sabés qué, mejor… Sonreí.»
http://www.redteatral.net/noticias–el-primer-domingo—nota-de-opini-n-.-2169

Arterias de la ciudad, Mauro Albarracín.
«El martes 11 de Octubre nos hicimos presentes en la presentación de “El primer Domingo” de Beatriz Mosquera, una excelente obra interpretada por Romina Gil interpretando el papel de Teresa, Javier Piazza como Felipe su esposo y Alicia Nieva como Viviana esposa de Julio, interpretado por Sergio Sánchez de Bustamante.
En este “Primer Domingo” en el que estas dos parejas de realidades tan disímiles deciden compartir juntas, se suscitan diferentes situaciones relacionadas a los intereses y necesidades de cada protagonista. En un escenario de quinta de fin de semana, sol, y esparcimiento, donde el lujo y la buena vida seducen a Teresa. Julio, ex compañero de trabajo de Felipe, intentará convencerlo de volver a trabajar con él bajo la mirada crítica de Viviana, su esposa que a cada momento quiere advertirles de que no todo es lo que parece. Felipe deberá decidir si comprar toda esta fachada y subirse a la propuesta de su ex compañero o continuar con su vida sencilla y austera siendo fiel a sus valores.
Esta seducción y venta que vemos a diario del consumismo, el confort, lo fácil, el egoísmo y la pérdida de valores se ve excelentemente representado en el papel de Julio en una actuación magistral. Aquel que se deja seducir inocentemente y sube a este tren sin ningún tipo de análisis. El arrepentido pero que sigue en su rol de todos modos. Y una decisión que cambiará o no el destino de estos personajes. Un recorte de nuestra realidad social y de las decisiones que tomamos a diario: de ver o no, de aceptar o no, de ser fiel a nuestros valores, y del papel del poder vigente históricamente instalado en la mano de unos pocos.Una obra fresca, muy bien interpretada. Para no perdérsela, que nos ofrece Beatriz Mosquera de la mano de Néstor Zacco en el Teatro Taller del Angel (Mario Bravo 1239).»
http://arteriasdelaciudad.blogspot.com/2011/10/normal-0-21-false-false-false.html