El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió un alerta naranja

¿Cuáles son los niveles de alerta y qué efectos tienen sobre la salud?
VERDE: Sin efecto sobre la salud
Sin peligro sobre la salud de la población.
AMARILLO: Efecto leve-moderado
Pueden ser peligrosas, sobre todo para los grupos de riesgo: bebés y niños pequeños, mayores de 65 años y enfermos crónicos.
NARANJA: Efecto moderado-alto
Pueden ser muy peligrosas, especialmente para los grupos de riesgo.
ROJO: Efecto alto-extremo
Muy peligrosas. Pueden afectar a todas las personas saludables.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió un alerta naranja por la intensa ola de calor que se registra en Ciudad de Buenos Aires y alrededores, con sensación térmica de más de 42 grados pasado el mediodía del lunes. Aún no hay perspectiva de que bajen las temperaturas y los próximos días se perfilan igual de sofocantes.

El calor se siente de igual manera en varias provincias como Santa Fe y Mendoza (hay alerta rojo) y en las ciudades costeras de Buenos Aires. En Mar del Plata también se registró una sensación térmica de más de 41 grados.

Debido a las altas temperaturas, el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat porteño puso en funcionamiento dos puestos de hidratación ubicados en el Obelisco y Constitución. Allí, hay personal especializado para atender golpes de calor y se entrega agua mineral, frutas y barras de cereales.

El riesgo moderado-alto en las condiciones climáticas afectan la salud de personas mayores y con enfermedades crónicas, embarazadas, niños y bebés, quienes componen el grupo más vulnerable.

El alerta naranja del SMN para la Ciudad de Buenos Aires.

¿Qué es una ola de calor?

Una ola de calor se define como un período en el cual las temperaturas máximas y mínimas igualan o superan, por lo menos durante 3 días consecutivos y en forma simultánea, ciertos umbrales que dependen de cada localidad.

Esos umbrales se establecen en base al denominado Percentil 90 (P90), que también puede verse como la temperatura por encima de la cual uno se encuentra dentro del 10% de temperaturas más altas para ese lugar, acorde al registro histórico de cada localidad. Superado ese umbral, se considera que una temperatura es extrema.

¿Qué se recomienda ante una ola de calor?

– Aumentar el consumo de líquidos sin esperar a tener sed para mantener una hidratación adecuada.

-No exponerse al sol en exceso, ni en horas centrales del día (entre las 11 y las 17 horas).

– Evitar las bebidas alcohólicas o muy azucaradas.

– Evitar comidas muy abundantes.

– Ingerir verduras y frutas.

– Reducir la actividad física.

– Usar ropa ligera, holgada y de colores claros; sombrero, anteojos oscuros.

– Permanecer en espacios ventilados o acondicionados.

– Recordar que no existe un tratamiento farmacológico contra el Golpe de Calor y sólo los métodos clásicos, citados arriba, pueden prevenirlo y contrarrestarlo.

– Ante dolor de cabeza; vértigos; náuseas; confusión; convulsiones y pérdida de conciencia; piel enrojecida, caliente y seca; respiración y pulso débil, y elevada temperatura corporal (entre 41 y 42 grados centígrados), se deberá actuar de la siguiente manera: trasladar al afectado a la sombra, a un lugar fresco y tranquilo; hacer que mantenga la cabeza un poco alta; intentar refrescarlo, mojándole la ropa, aplicándole hielo en la cabeza, dándole de beber agua fresca o un poco salada, y solicitar ayuda médica.

¿Cómo se determinan los niveles de alerta?
Los umbrales para determinar la ocurrencia de una ola de calor (ver arriba definición) se establecen en base al denominado Percentil 90 (P90). Este número, que resulta de la estadística de cada localidad, representa el umbral sobre el cual se considera que una temperatura es extrema.

En el nuevo Sistema de Alerta Temprana por Olas de Calor y Salud, el percentil 90 está calculado para cada localidad, a partir de los datos diarios durante los meses de octubre a marzo, del período 1961-2010. Pero además, el sistema incorpora también otros Percentiles, que denotan eventos más extremos aún. Ellos son el Percentil 95 (P95) y el 99 (P99) y son los que se utilizan para completar el sistema y definir el pase o nó de un nivel de alerta a otro.

El Sistema de Alerta temprana por Olas de Calor y Salud ha sido desarrollado para funcionar de manera automatizada. El Sistema incluye distintas condiciones que involucran las temperaturas registradas en días anteriores y los pronósticos para los siguientes días. En base a esta información el sistema emite los niveles de alerta correspondientes a cada localidad.

El SAT-OCS es producto del análisis conjunto de impactos en la salud y parámetros meteorológicos. Por esa razón, los cambios en el nivel de alerta responden al comportamiento conjunto de esas variables. En general, el pase de nivel de alerta (verde a amarillo, amarillo a naranja, naranja a rojo) está dominado por dos efectos fundamentales: a) la persistencia de un evento y b) la probabilidad de exceder umbrales más extremos (es decir P95 ó P99).

El estudio interdisciplinario ha revelado que la mayor severidad en términos de impacto (alertas rojas) se asocian, con mayor frecuencia, a la ocurrencia conjunta de persistencia y registros térmicos muy extremos.

El cambio a nivel de alerta rojo también puede contemplar condiciones locales tales como falta de agua u otras, que, combinadas con los criterios meteorológicos mencionados arriba (presencia de una ola de calor y con pronóstico de continuidad en las altas temperaturas) resulten en un cambio a nivel de alerta rojo.