El Zoológico de Buenos Aires informó esta tarde que falleció Winner, el último oso polar del predio de Palermo.

De acuerdo con el diagnóstico médico, murió de «hipertermia» debido a no poder controlar la temperatura corporal tras la calurosa jornada del lunes 24.

En la cuenta oficial de Facebook del Zoo se reseña: «Con profunda tristeza, queremos comunicarles que en la madrugada de ayer murió nuestro oso polar, un animal muy querido por todos el personal del Zoo de Buenos Aires. El Zoo porteño ha tenido osos polares durante muchos años».

Winner murió por el excesivo calor. Las altas temperaturas fueron determinantes aunque no se descarta que la pirotecnia le haya provocado un cuadro de nerviosismo», señaló el funcionario.

El oso, último ejemplar de su tipo en el parque porteño, fue hallado sin vida durante las primeras horas de ayer, 25 de diciembre.

«Cuando llegaron los especialistas, el oso ya estaba sin vida», dijo Rivolta, y aclaró «que no se le administraron sedantes, previendo los efectos que produce la pirotecnia a los animales, porque está contraindicado».

«En un zoológico se convive con la vida y con la muerte y lamentablemente, hoy nos toca esto último» Según el informe del funcionario «un animal dormido con calor tiene más probabilidades de morir porque no puede termorregularse mediante el jadeo o el acceso a una fuente de agua».

El Zoo porteño ha tenido osos polares durante muchos años. Originalmente, estaban en la vieja osera con una pileta de 2,5 metros de diámetro que apenas permitía que el oso se bañara.

«Con el tiempo, fueron mejorando las condiciones de alojamiento y en 1993 se inauguró el actual recinto con una pileta de 145.000 litros, una paridera y tres bretes internos», informó el zoo porteño.

«En un zoológico se convive con la vida y con la muerte y lamentablemente, hoy nos toca esto último», expresaron las autoridades del zoo, a través de su cuenta de Facebook.


LA FORMA DE EVITAR MÁS MUERTES ES DISCUTIR QUÉ ZOOLÓGICO QUEREMOS PARA EL FUTURO

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 26 de diciembre de 2012. El legislador del Partido Socialista Auténtico, Adrián Camps, calificó la muerte del oso polar del zoológico porteño como «lamentable». «Pese a que la dirección del zoológico hizo una advertencia para que se disminuya el uso de pirotecnia en la zona, era imposible evitarlo. Por el lugar donde está ubicado va a sufrir permanentemente este tipo de problemas», afirmó.

«Este es el debate que quisimos dar sobre la concesión del zoológico, pero desafortunadamente el Gobierno del Mauricio Macri decidió resolverlo mediante un remate al mejor postor, sin tener en cuenta quién ofrecía la mejor propuesta desde el punto de vista del bienestar animal y científico», advirtió el diputado del PSA. «Nosotros queríamos discutir qué tipo de zoológico queremos para el futuro, considerando que los zoológicos son ya un anacronismo, qué especies era viable albergar según las concisiones de habitabilidad. Es necesario entender estas cuestiones para cambiar la concepción y la función de nuestro zoológico y evitar que sigan sucediendo estas cosas», agregó.

Para Adrián Camps, «es importante tener en cuenta de que el zoológico está ubicado en un clima subtropical; tiene un espacio limitado, porque está dentro de una ciudad y no tiene posibilidades de expandirse; y está sometido a la presión del ruido y de las actividades propias de una gran cuidad. Todos estos factores son limitantes a los efectos de albergar determinadas especies en condiciones dignas de habitabilidad».

Además del oso polar, el zoológico porteño no es un lugar adecuado para tener otras especies que hoy se encuentran allí exhibidas: una orangutana, tres chimpancé, dos elefantes africanos y uno asiático que no pueden convivir. En el futuro no tendría que albergar ninguna especie en situación de cautiverio; pero por el momento, tenemos que analizar cuáles son las especies que están en mayor riesgo.

«Es importante que la muerte de este animal, que siendo aún joven pagó con su vida las condiciones a las que fue sometido durante su cautiverio, sirva de antecedente para que en la Ciudad de Buenos Aires tomemos conciencia y no volvamos a tener osos polares», finalizó el legislador.