Enre prorrogó prohibición a Edenor y Edesur de cortar el servicio por deudas durante la pandemia.

El Enre prorrogó prohibición a Edenor y Edesur de cortar el servicio por deudas durante la pandemia

El Ente Regulador de Electricidad (ENRE) decidió prorrogar la prohibición del corte del servicio eléctrico a usuarios de las distribuidoras Edenor y Edesur, por deudas previas al 28 de febrero que se hayan originado o agravado durante la vigencia del aislamiento social o el distanciamiento social dispuestos por la pandemia de coronavirus.

La decisión se dio a conocer mediante la Resolución 58/2021, en la que se instruyó a Edenor y Edesur a que «se abstengan de suspender el suministro a aquellas personas usuarias» que tengan deuda originadas por las restricciones adoptadas desde marzo de 2020.

A partir de las diversas instancias con asociaciones de usuarios, las multisectoriales, las Cámaras de Comercio, los Municipios, las organizaciones sociales y entidades como la Dirección Nacional de Empresas Recuperadas, la Intervención del Ente registró «las campañas de intimación de pagos con amenaza de corte de suministro llevadas a cabo por las distribuidoras».

La Resolución establece también que las empresas deberán informar el monto que las personas usuarias mantienen como saldo adeudado, al 31 de diciembre del 2020, y las deudas que se originaron entre el 1 de enero y el 28 de febrero del 2021, para que dichos montos puedan ser percibidos conforme a las pautas que establezca, oportunamente, el Ente Regulador.

Asimismo, a fin de que las personas usuarias puedan abonar los consumos actuales evitando incurrir en nuevas deudas, se instruyó a las concesionarias a que, a partir de la publicación de la medida, emitan la liquidación de servicio público incluyendo únicamente los importes correspondientes a los consumos del período, la carga impositiva y, si corresponde, las cargas municipales.

Esta decisión busca «velar por la continuidad, universalidad y accesibilidad del servicio público de distribución eléctrica, ponderando la realidad socioeconómica de las personas usuarias», expresó el ENRE.

«Del mismo modo, tiende a evitar la exclusión de numerosas personas usuarias de los servicios públicos de energía eléctrica, lo cual significaría un agravamiento del perjuicio social producido por la pandemia», concluyó el organismo.