News K

Ex terrorista: Bullrich relanza protocolo y permite disparar por la espalda a la policía

Cuando un protocolo permite disparar por la espalda a la policía en cualquier circunstancia, se produce una grave violación a los derechos humanos y al Estado de Derecho. Esta medida genera un clima de terror e inseguridad en la sociedad, donde la vida de las personas queda a merced de la interpretación arbitraria de un protocolo por parte de las fuerzas de seguridad.

Consecuencias:

Violaciones a los derechos humanos: Disparar por la espalda a una persona que no representa una amenaza inminente a la vida o integridad física del policía constituye una ejecución extrajudicial, un crimen de lesa humanidad.
Impunidad: Los protocolos que permiten este tipo de acciones generan un ambiente de impunidad para las fuerzas de seguridad, ya que se les da la potestad de decidir quién vive y quién muere sin tener que rendir cuentas.
Desconfianza en las instituciones: La sociedad pierde la confianza en las fuerzas de seguridad cuando estas actúan de manera arbitraria y violenta.
Violencia: Se genera un círculo de violencia donde la respuesta a la violencia estatal es más violencia.
Debilitamiento del Estado de Derecho: Se socava la base del Estado de Derecho, donde la ley debe ser aplicada de manera justa y equitativa para todos.

Ejemplos:

Casos Chocobar y Gómez: En Argentina, los casos de Luis Chocobar y Luciano «Chano» González conmocionaron a la sociedad por la muerte de dos jóvenes a manos de la policía, en ambos casos por disparos por la espalda.

Protestas sociales: En diversos países, las protestas sociales han sido reprimidas con violencia por parte de las fuerzas de seguridad, utilizando en algunos casos disparos por la espalda contra los manifestantes.
Alternativas:

Capacitación y formación: Las fuerzas de seguridad deben recibir una formación adecuada que les permita actuar de manera profesional y proporcional ante situaciones de riesgo.
Mecanismos de control: Es necesario establecer mecanismos de control independientes para las fuerzas de seguridad, que investiguen y sancionen las actuaciones indebidas.
Diálogo y transparencia: Las autoridades deben promover el diálogo y la transparencia con la sociedad civil para generar confianza en las instituciones.
En conclusión, los protocolos que permiten disparar por la espalda a la policía en cualquier circunstancia son inaceptables y deben ser abolidos. Es necesario construir un modelo de seguridad pública basado en el respeto a los derechos humanos, la proporcionalidad y la transparencia.

BASICAMENTE LA POLICIA EN ARGENTINA NO ESTAN ENTRENADOS NI PARA USAR EL UNIFORME

Bullrich relanza protocolo para empleo armas de fuego, suspendido por gobierno de Alberto Fernández

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, encabezará hoy la presentación del protocolo general para el empleo de armas de fuego por parte de las fuerzas federales, que reestablecerá la vigencia de la norma que había sido suspendida durante el Gobierno de Alberto Fernández.

La presentación se realizará a las 15 en la sede de la cartera, ubicada en Gelly y Obes 2289, y Bullrich estará acompañada por el secretario de Seguridad, Vicente Ventura Barreiro, y el jefe de Prefectura Naval Argentina, prefecto general Guillermo Giménez Pérez.

Con el restablecimiento del denominado «Reglamento General para el Empleo de las Armas de Fuego por parte de los Miembros de las Fuerzas Federales de Seguridad”, la ministra expresará su «compromiso inquebrantable de proteger a quienes nos protegen”, se informó en un comunicado.

La normativa fue dictada por medio de la resolución 956/2018 cuando Bullrich era ministra de Seguridad del Gobierno de Mauricio Macri.

Este protocolo fue dejado sin efecto por la exministra de Seguridad Sabina Frederic, el 20 de diciembre de 2019, una de las primeras medidas que tomó durante su gestión en el gobierno de Fernández.

El restablecimiento del protocolo fue cuestionado desde la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), que criticó que esa norma «que habilitó a las fuerzas de seguridad federales a disparar por la espalda o a personas desarmadas impunemente, determinó un incremento importante de fusilamientos de gatillo fácil».

«Los números hablan solos. Bastó que en diciembre de 2019 se derogara el protocolo Chocobar para que en los cuatro años siguientes hubiera 35 personas menos asesinadas por la espalda, desarmadas, por integrantes de las fuerzas federales», indicó la Correpi en un comunicado.

El 12 de enero pasado, Bullrich recibió al expolicía Luis Chocobar, condenado por matar a un delincuente que había atacado a puñaladas a un turista estadounidense en el barrio porteño de La Boca en el año 2017.

En el encuentro hablaron sobre planes para “modernizar y adaptar” la legislación del Código Penal para “garantizar un marco legal que ampare a quienes defienden la seguridad pública”.