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Javier Milei imprime $ 2 billones de billetes sin respaldo

Autorizan emisión de deuda por $ 2 billones para compromisos con vencimiento en 2024.

Imprimir billetes sin respaldo significa que un banco central o gobierno emite dinero en efectivo sin que exista una contrapartida en bienes o servicios. En otras palabras, se está creando dinero nuevo sin que haya un aumento en la producción real de la economía.

Las consecuencias de imprimir billetes sin respaldo son principalmente dos:

Inflación: La inflación es un aumento generalizado de los precios de los bienes y servicios. Cuando se imprime más dinero, la demanda de bienes y servicios aumenta, pero la oferta no lo hace. Esto genera un desequilibrio que se traduce en un aumento de los precios.
Devaluación: La devaluación es una disminución del valor de una moneda en relación con otras monedas. Cuando se imprime más dinero, el valor de la moneda disminuye porque hay más unidades de la misma moneda en circulación.
Además de estas dos consecuencias principales, imprimir billetes sin respaldo también puede tener otras consecuencias negativas, como:

Distorsión de los mercados: La inflación y la devaluación pueden distorsionar los mercados, lo que dificulta la toma de decisiones económicas.
Pérdida de confianza en la moneda: Si los ciudadanos no confían en la moneda, es más probable que la guarden o la cambien por otras monedas, lo que puede provocar una crisis financiera.
En general, imprimir billetes sin respaldo es una práctica que puede tener consecuencias negativas para la economía. Por ello, los bancos centrales y los gobiernos suelen tener políticas monetarias que buscan controlar la cantidad de dinero en circulación.

En algunos casos, puede ser necesario imprimir billetes sin respaldo para cubrir necesidades urgentes, como en caso de guerra o catástrofe natural. Sin embargo, en estos casos es importante que la emisión de dinero se haga de forma controlada y que se tenga en cuenta el impacto que puede tener en la economía.

El Gobierno autorizó la emisión de instrumentos de deuda pública por hasta $ 2 billones para hacer frente a compromisos que se realicen en 2023 pero con vencimiento en el curso del año próximo, además de incrementar en $ 1 billón el monto autorizado en la ley de Presupuesto para operaciones con un plazo mínimo de amortización de 90 días.

La medida se dispuso a través del Decreto de Necesidad y Urgencia 56/2023, publicado hoy en el Boletín Oficial, en el que también se incrementa en $ 4.000 millones el monto autorizado para la colocación de bonos de consolidación décima serie.

La emisión de deuda por hasta $ 2 billones se fundamentó en que «durante diciembre se procederán a realizar emisiones» con vencimientos «en el siguiente Ejercicio Fiscal», según indica la norma en sus considerandos.

En ese sentido, señala que «resulta necesario autorizar al órgano responsable de la coordinación de los sistemas de administración financiera a realizar dichas operaciones».

La medida es la primera relacionada con la colocación de instrumentos de deuda pública formalizada en la Presidencia de Javier Milei.