La Casa de los Osos del ex Zoológico de la Ciudad de Buenos Aires.

El ex Zoológico de Buenos Aires contó con un predio de 18 hectáreas, donde se encuentraban 89 especies de mamíferos, 49 especies de reptiles y 175 especies de aves.

En 1883, Carlos Pellegrini, quien años más tarde sería Presidente de la Nación, le escribía desde Europa al Intendente de Buenos Aires:

«No hay ninguna Ciudad de mediana importancia que no tenga un Zoológico, que es el punto favorito de reunión de las multitudes».

Finalmente, el 30 de octubre de 1888, por Ordenanza Municipal, nace el Zoológico de Buenos Aires, separado del Parque 3 de Febrero.

Su primer Director, Eduardo Ladislao Holmberg, un médico con inclinaciones naturalistas, dirige el Jardín Zoológico porteño durante 15 años.

Él construye la casi totalidad de los recintos y lo hace con el concepto de esa época, basado en que el Zoológico era un paseo para la gente, destinando grandes extensiones de parque para ellos y poco espacio para los animales, razón por la cual los recintos son de tipo carcelarios. En 1904 y durante dos décadas, hablar de Clemente Onelli, Su Director del Zoológico, era en la Ciudad de Buenos Aires, hablar del prestigioso Zoológico Municipal.

Un pintoresco italiano que unía su condición de sabio naturalista con una gran dosis de simpatía, no sólo le dio la jerarquía científica a dicho paseo, sino que lo popularizó al máximo imprimiéndole un sentidoeminentemente didáctico, a través de carteles indicadores y confección de guías.

Él implementó paseos en Elefante, en Camello, en Ponys; haciendo que los visitantes aumentaran diez veces en número en el primer año de su gestión.

La Casa de los Osos, la primera estructura de líneas neogóticas construida en 1897. La Casa de los Osos es el pabellón más antiguo del ahora Ecoparque.

Fue construido durante la gestión de Eduardo Holberg (1888-1904) para alojar osos polares, negros y del Tíbet: En 1999 cuando lo privatizaron se ambientó como patetica sobra de lo que se pensó como selva subtropical. Eso si que fué un desastre.

La Casa de los Osos es el pabellón más antiguo fue construido para alojar osos polares, negros y del Tíbet.

La Pagoda, inspirada en los recintos sagrados japoneses, alojó dos pandas rojos. La Casas de los Osos tiene 6.500 metros cuadrados.

Recinto de osos (1897). Edificio historicista de inspiración medieval construido en la gestión de Eduardo L. Holmberg. Es un castillo de planta cuadrada con cuatro torres de base poligonal que se elevan por encima del nivel del cuerpo principal del edificio. La fachada está rematada con almenas y presenta grandes ventanales con arcos de ojiva y pilastras con capiteles de hojas y ornamentación típica del estilo. Este pabellón de escala monumental, conocido como Casa de los osos, es el más antiguo del Zoo. Fue construido para alojar osos polares, negros y del Tíbet. Es un edificio historicista inspirado en el estilo gótico. La arquitectura historicista recrea estilos del pasado, incluyendo frecuentemente elementos técnicos y culturales modernos. En 1999 se ambientó como selva subtropical.
Observen los capiteles con motivos vegetales de las pilastras de la fachada y los ventanales de las torres con forma de arco ojival.

Una nueva casa para Atze, el oso pardo del Zoo de Buenos Aires

20 de marzo de 2014
El animal fue separado de su hermana Barolina, con la que compartía un ambiente aunque salían en diferentes horarios.
La separación física de los ejemplares emparentados permite cumplir con el plan de control y manejo reproductivo, evitando la reproducción consanguínea y habilitando a futuro la posibilidad  de formar nuevas parejas de osos que mantengan la variabilidad genética deseada.
El renovado ambiente, de grandes dimensiones, posee una cascada que es utilizada de forma permanente y permite que el sonido constante del agua minimice los ruidos externos. La nueva casa de Azte tiene abundante vegetación y una gran pileta.


La coloración de la pileta, las paredes y del piso disminuye la intensidad de la luz, lo que reduce la temperatura del ambiente. Además, las ventanas que comunican el recinto con el público tienen vidrios polarizados para disminuir los estímulos visuales provenientes del público.
El traslado de Atze a su nuevo ambiente permitió también realizar controles de salud como parte del plan de medicina preventiva vigente para todos los habitantes del Zoo, que permita seguir de cerca su estado de salud y adecuar la atención a las necesidades específicas de cada animal.

26/12/2012 CIUDAD
Murió el oso polar del zoológico de Buenos Aires a causa de hipertermia

El último oso polar del zoológico porteño, Winner, falleció en la madrugada de Navidad a causa de la alta temperatura ambiente, según informaron autoridades de ese paseo.

Sin embargo, legisladores opositores al gobierno local acusaron a esa gestión y a la concesionaria del predio por esta muerte y la desaparición de otras especies.

En Nochebuena -en una jornada con sensación térmica cercana a los 50 grados- el oso presentaba un cuadro de hipertermia, por lo que la guardia de feriados llamó a veterinarios del lugar, pero cuando estos llegaron, cerca de la 1, el animal había muerto, dijo Miguel Rivolta, director de Bienestar Animal del parque.

El especialista comentó que muchos osos polares -pueden vivir unos 30 años en cautiverio- murieron de viejos en las mismas condiciones en que estaba Winner y estimó que «se trató de una situación muy particular generada por la conjunción del ambiente y del individuo».

Luego de señalar que este animal, de 16 años, era muy activo e inquieto, precisó que «murió por el excesivo calor. Las altas temperaturas fueron determinantes, aunque no se descarta que la pirotecnia le haya provocado un cuadro de nerviosismo que le impidiera termorregular».

«Ocurre a veces que animales como éste forman cuadros irreversibles. La fisiología de un oso polar es muy complicada. Es tal vez uno de los animales más susceptibles del zoo», añadió.

Sin embargo, Pablo Redner, miembro del Consejo Profesional de Veterinarios, dijo a Télam que para un oso polar, «cuyo hábitat natural son las temperaturas bajas y que en cautiverio puede tolerar hasta 10 ó 20 grados, se deberían haber previsto cuidados especiales», en una día con tan altas marcas térmicas.

Tras comentar que uno de los principales cuidados era controlar la temperatura del agua, afirmó que «evidentemente la muerte del oso polar tuvo que ver con no haber podido estabilizar ese instrumento que le posibilita al animal regular su temperatura».

«Los animales en cautiverio luego de varios años sufren un acostumbramiento a ese estado y pueden tolerar condiciones que no son las de su hábitat natural, pero requieren cuidados especiales», dijo Redner.

Este especialista precisó que «solo los veterinarios del zoológico pueden decir cómo influyeron otras circunstancias, como el comportamiento habitual del oso u otros factores que lo hayan estresado, para que el animal muriera».

En este sentido, Rivolta había aclarado que a Winner no se le administraron sedantes ante los efectos que le produciría la pirotecnia, «porque está contraindicado».

Según este veterinario, un animal dormido con calor tiene más probabilidades de morir porque no puede termorregularse mediante el jadeo o accediendo a una fuente de agua.

En tanto, destacaron tras la muerte de Winner el deterioro del zoológico y cuestionaron la renovación de la concesión del predio de Palermo a la empresa que lo gerencia desde hace 20 años, pese a una auditoría que refería falta de mantenimiento del predio.

«Es importante que la muerte de este animal, que siendo aún joven pagó con su vida las condiciones a las que fue sometido durante su cautiverio, sirva de antecedente para que en la Ciudad de Buenos Aires tomemos conciencia y no volvamos a tener osos polares», sostuvo Adrián Camps, del Partido Socialista Auténtico.

Su par kirchnerista Francisco «Tito» Nenna mencionó que habían propuesto una auditoría «que determinara el estado del patrimonio arquitectónico del zoológico y revisara las condiciones en que se encontraba la fauna, pero el macrismo se empecinó en prorrogar la concesión una y otra vez o impulsar una licitación sin auditar».

La renovación de la concesión, siguió este diputado, se dio «pese a que se apilaban denuncias sobre desaparición de especies animales, falta de mantenimiento e inversión y complacencia indefinida con el sector privado. El deterioro del zoológico es responsabilidad absoluta del Gobierno porteño».

El 19 de octubre último, la empresa Jardín Zoológico, que es la concesionaria de ese predio de Palermo desde 1991, ganó la licitación para continuar su explotación por cinco años, con un canon mensual de 1.010.000 pesos.

Los legisladores mencionaron un informe de la Auditoría General de la Ciudad, de 2008, que atribuía a los gestores la pérdida de 100 especies faunísticas y falta de mantenimiento en el predio.

Gabriela Cerruti, del bloque Nuevo Encuentro, destacó que «fue la Auditoría de la Ciudad la que denunció el desastre que es la actual concesión del Zoo, pero Macri se la renovó igual».

Para María José Lubertino «no puede haber un zoológico con la concepción del siglo 19 con animales que están en situación de maltrato por el solo hecho que está fuera de su hábitat natural».

El oso polar es el mayor mamífero carnívoro y vive en el medio polar y zonas heladas del hemisferio norte, aunque a causa del deshielo de la región tiene problemas para conseguir su alimento y es considerado internacionalmente especie en peligro de extinción.

Las autoridades del zoológico anunciaron que no traerán un animal similar para reemplazar a Winner, debido a que el ambiente en Buenos Aires «no es propio para un oso polar».

Viejos links del zoo donde se puede ver una vista nocturna de la casa de osos

El Zoo de Buenos Aires participa de La Noche de los Museos 2013

http://www.palermonline.com.ar/noticias/nota348_zoo_historia.htm









Lista de obras de arte del Jardín Bótanico.

El jardín Botánico alberga una interesante colección de esculturas, de variados materiales y estilos, cuyos motivos evocan a la naturaleza, la historia o la música. Encuentre el recorrido en el plano principal y disfrute de su belleza.

1 – José de San Martín
2 – Ondina del Plata
3 – Los Primeros Fríos
4 – La loba Romana
5 – Canto de la Cosechadora
6 – Esquines
7 – Carlos Thays
8 – L’Aquaiolo
9 – Venus
10 – El Mensaje de Mercurio
11 – Fuente Decorativa
12 – Columna Meteorológica
13 – Bañista
14 – Sagunto
15 – Amazona
16 – La Flora
17 – La Soberanía
18 – 19 – 20 – La 6° Sinfonía de Beethoven
21 – El Despertar de la Naturaleza
22 – Flor Indígena
23 – Pureza
24 – Flora Argentina
25 – Francisco «Perito» Moreno
26 – Saturnalia
27 – Plegaria de la India Tehuelche
28 – La Primavera

MAPA DE ESCULTURAS DEL BOTANICO

  Las especies de árboles de Buenos Aires son 36 y están incluidas en el Plan de Arbolado de la Ciudad

Arce tridente (Acer buergerianum). Alcanza 40 cm de diámetro y se adapta a veredas de entre 2,20 y 3,60 metros.
Fresno dorado (Fraxinus excelsior f. aurea). 40 cm y entre 2,20 y 3,60 metros de ancho de vereda.
Crespón (Lagerstroemia indica). 30 cm y entre 2 y 3,60 metros de vereda.
Fotinia (Photinia frazeri). 25 cm, y entre 1,80 y 2,80 metros.
Ciruelo de flor (Prunus cerasifera atropurpurea). 25 cm, y entre 1,80 y 2,80 metros.
Viscote (Acacia visco). 50 cm y 2,80 a 4 metros.
Pata de Buey (Bahuinia candicans). 50 cm y 2,40 a 3,40 metros.
Anacahuita (Blepharocalyx salicifolius). 50 cm y 2,60 a 3,80 metros.
Fresno americano (Fraxinus pennsylvanica). 60 cm y 2,40 a 4 metros.
Ligustro disciplinado (Ligustrum lucidum aureovariegata). 40 cm y 2,40 a 3,60 metros.
Jacaranda (Jacaranda mimosifolia). 70 cm y 3 a 4,60 metros.
• Liquidambar (Liquidambar styraciflua). 60 cm y 2,80 a 4 metros.
• Tulipanero (Liriodendron tulipifera). 70 cm y 3,20 a 4,40 metros.
• Cedro misionero (Cedrella fissilis). 70 cm y 3,20 a 4,40 metros.
• Arce dorado (Acer saccharinum). 70 cm y 3,20 a 4,40 metros.
• Lapacho rosado (Handroanthus impetiginosus). 60 cm y 3 a 4,60 metros.
Plátano (Platanus x acerifolia). 70 cm y 4 a 7,40 metros.
• Tilo (Tilia moltkei). 70 cm y 3,80 a 7,40 metros.
• Ibira-pitá (Peltophorum dubium). 80 cm y 4,40 a 7,40 metros.
Tipa (Tipuana tipu). 90 cm y 5 a 7,40 metros.
• Falso castaño (Aesculus hippocastanum). 60 cm y 3,20 a 4,40 metros.
• Pezuña de vaca disciplinada (Bauhinia variegata) 40 cm y 2,40 a 3,20 metros.
• Castaño (Castanea sativa). 60 cm y 3,20 a 4,80 metros.
• Catalpa (Catalpa bignonioides). 60 cm y 2,80 a 3,80 metros.
• Almez (Celtis australis). 60 cm y 3 a 4 metros.
• Arbol de Judas (Cercis siliquastrum). 30 cm y 2 a 3 metros.
Ceibo de Jujuy (Erythrina falcata). 60 cm y 3 a 4 metros.
• Parasol de la china (Firmiana platanifolia). 60 cm y 2,80 a 3,80 metros.
Arbol de oro (Ginkgo biloba). 60 cm y 3 a 4,40 metros.
• Palito dulce (Hovenia dulcis). 50 cm y 3 a 4,20 metros.
• Nogal criollo (Juglans australis). 60 cm y 3,20 a 4,40 metros.
• Platano Americano (Platanus orientalis). 80 cm y 3,80 a 6,20 metros.
• Lapachillo (Poecilanthe parviflora). 40 cm y 2,40 a 3,60 metros.
• Algarrobo blanco (Prosopis alba). 50 cm y 2,80 a 4 metros.
• Roble de Eslavonia (Quercus robur). 70 cm y 3 a 4,80 metros.
• Lapacho amarillo (Tabebuia chrysotricha). 50 cm y 3 y 4,40 metros.
•  Palo Borracho, (Ceiba speciosa) 50 cm y 1 metro y 20 metros.

Árboles Prohibidos de la Ciudad de Buenos Aires

Nispero

El Moral, Árbol de Moras

Naranjo Amargo