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La Escuela al aire libre. Mitos, antecedentes y el futuro on line.

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Epidemiólogos y pedagogos proponen un protocolo que busca una educación más amable usando parques, calles peatonales o patios para impartir clase de manera segura. Pero estó significa peligros que ya se vivieron en el siglo pasado con la gripe Europea ógripe española. El cierre de colegios y universidades ha marcado un hito, y continuamente se vaticina sobre las terribles consecuencias que este confinamiento provocará, a nivel social, económico y también educativo.

La escuela como institución con sus edificios está está totalmente terminada.

Prueba de ello son las escuelas ricas que dictan on line y no han perdido un solo día de clases.

Internet ocupa un espacio de especial relevancia en el siglo XXI y la educación ya se ha hecho eco de dicha realidad, creando nuevas metodologías de trabajo en el proceso.









Gripe española

La pandemia de gripe de 1918, también conocida como gripe española, fue una pandemia causada por un brote del virus influenza A del subtipo H1N1.  A diferencia de otras epidemias de gripe que afectan principalmente a niños y ancianos, sus víctimas fueron también jóvenes y adultos con buena salud, y también animales, entre ellos perros y gatos.45 Se considera la pandemia más devastadora de la historia humana, ya que en solo un año mató entre 20 y 40 millones de personas.  Esta cifra de muertos, que incluía una alta mortalidad infantil, se considera uno de los ejemplos de crisis de mortalidad.

ntre 1918 y 1920 una pandemia provocada por la mal llamada “Gripe Española” acabó con la vida de 50.000.000 millones de personas. La pandemia que se extendió en tres oleadas distintas convivió hasta 1919 con la I Guerra Mundial, que terminaría ese año dejando tras de sí 20 millones de víctimas.

El efecto de aquellos dos trágicos acontecimientos no solo tuvo un efecto destructivo en lo meramente demográfico. La economía se resintió por el desgaste del gasto de guerra pero, también, por la alteración de los flujos migratorios que provocó la enfermedad y, como no, el efecto directo sobre la mano de obra que tuvo la aniquilación del 2.7% de la población mundial.

En Italia, María Montessori comenzaría a desarrollar su método educativo (El Método Montessori) a finales del siglo XIX. Entre 1912 y 1917 publicaría “El Método Montessori” y “Desarrollo del método Montessori” donde explicaba su especial filosofía educativa basada en el cuidado físico del alumno (higiene, salud etc.) y la potenciación de su enorme potencial de aprendizaje que, según la italiana, está presente independientemente de la situación socioeconómica del alumno.

María Montessori se abriría las puertas de los Estados Unidos con la publicación de su primer libro que llamó la atención de Graham Bell, que se convirtió en un valedor del método educativo y en el cofundador de la American Montessori Society, y de la administración del presidente Woodrow Wilson.

Aquí, en España, una nueva pedagogía impulsada por Francisco Giner de los Ríos y Joaquín Costa se materializaría en un nuevo enfoque sobre la enseñanza y en la creación de la Institución Libre de Enseñanza que ya en los 20 tendría una influencia gigante en la explosión cultura española y una influencia definitiva en la Generación del 27.

En Inglaterra o en Estados Unidos, desde el final de la Guerra Mundial, comenzó a desarrollarse la necesidad de formar a unas generaciones golpeadas por el conflicto. Además, tras la pandemia, el regreso de los soldados a casa provocó un boom de nacimientos que hizo que tuviera que reformarse la escuela primaria y que se potenciaran institutos y universidades de forma pública para atender a las necesidades de la juventud de postguerra que quería aprender y acceder a la formación superior. La llamada “progressive education” fue la que marcaría el desarrollo educativo que sería luego esencial para los duros años que supondrían el crack del 29 y la II Guerra Mundial posteriormente.

«El niño, con su enorme potencial físico e intelectual, es un milagro frente a nosotros. Este hecho debe ser transmitido a todos los padres, educadores y personas interesadas en niños, porque la educación desde el comienzo de la vida podría cambiar verdaderamente el presente y futuro de la sociedad. Tenemos que tener claro, eso sí, que el desarrollo del potencial humano no está determinado por nosotros. Solo podemos servir al desarrollo del niño, pues este se realiza en un espacio en el que hay leyes que rigen el funcionamiento de cada ser humano y cada desarrollo tiene que estar en armonía con todo el mundo que nos rodea y con todo el universo». María Montessori.

Las primeras escuelas al aire libre

Las primeras escuelas al aire libre nacieron concomitantemente en Alemania y Bélgica en el año de 1904. Estas primeras experiencias han encontrado un proficuo eje de difusión en los Congresos Internacionales de Tuberculosis (1905, 1906, 1908, 1912) y en los Congresos Internacionales de Higiene Escolar (1904, 1910, 1913) (Châtelet, 2003). A lo largo del tiempo, la circulación de saberes promovida por los congresos posibilitó que varios otros países creasen sus propias experiencias de escuelas al aire libre. En 1922 ocurrió el primer Congreso Internacional de Escuelas al Aire Libre (París), evento que buscó establecer líneas directrices para intentar unificar un movimiento internacional polisémico que se encontraba en plena expansión (Jablonka, 2003). En 1922 fue también creado el Comité Internacional de las Escuelas al Aire Libre, bajo la presidencia del médico uruguayo Américo Mola, lo que llevó a la investigadora Anne Marie-Châtelet (2003) a deducir que el movimiento también se extendió a América del Sur.

Las escuelas al aire libre surgieron como respuesta a una serie de críticas que comenzaron a emerger, en la transición del siglo XIX al siglo XX, contra los sanatorios infantiles y las colonias de vacaciones. En este momento, muchos profesionales pasaron a considerar el período de vacaciones escolares muy corto para garantizar efectivos beneficios a la salud de los niños atendidos en las colonias de vacaciones ubicadas en las playas, campos y montañas. Además, al regresar de los viajes, los niños atendidos continuarán viviendo bajo precarias situaciones de saneamiento y vivienda, lo que podría ponerlos nuevamente en riesgo de contagio de la tuberculosis. Otra cuestión fue el hecho de que los sanatorios infantiles promovieron el aislamiento de los niños de la educación formal cuando el tratamiento médico se prolongaba, acarreando retraso escolar. En contrapartida, las escuelas al aire libre podrían permitir que los niños atendidos fuesen sometidos a las terapias naturales y a los ejercicios físicos al aire libre a lo largo de meses sin que el proceso de escolarización fuese interrumpido.

En Brasil también se incorporó la idea, aunque hay pocos registros sobre el tema, pero el investigador André Dalben encontró historias sobre escuelas de este tipo desde 1916 en Campos de Goytacazes, Angra dos Reis y Manaus y, más tarde, la llamada Escuela Débeis, en Quinta da Boa Vista, en Río de Janeiro, entre 1927 y 1930.

«La tuberculosis era una gran preocupación, junto con otras enfermedades infantiles, como la anemia y la desnutrición. En general, las escuelas atendían a los niños de familias pobres, lo que muestra una tendencia hacia la higiene: ya que se pensaba que sus organismos eran más enfermos», explica Dalben a la prensa.

La idea, dice, era sacar a estos niños de lugares insalubres, como viviendas superpobladas, y ponerlos en contacto con la naturaleza, con la intención de fortalecer su sistema inmunológico.

Uno de los programas más duraderos fue el de la Escuela de Aplicación al Aire Libre (EAAL), que operó en el Parque da Agua Branca, al oeste de Sao Paulo, entre 1939 y la década de 1950, cuando la escuela se trasladó a un edificio cercano, en Barrio Lapa.

EAAL fue estudiado por Dalben, ahora profesor de la Universidad Federal de Sao Paulo, en su posdoctorado en la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo.

Debate interminable, mientras los ricos siguen on line

Si bien el tiempo para regresar a las escuelas debe ser definido por las autoridades de salud, la forma en que esto ocurrirá también debe ser discutida por las autoridades que administran las instalaciones públicas de la ciudad, como parques y plazas.

Entre las sugerencias se encuentra la creación de salas temporales en parques, plazas y clubes, dirigidas principalmente a los más pequeños, con el fin de liberar más espacio interno de la escuela para programar el regreso a la escuela de niños mayores y adolescentes.

También sugiere el uso de mesas de picnic o poda de árboles para crear bancos de madera, asociados con materiales livianos (como rotafolios y tableros con sujetapapeles) traídos de la escuela.

Ciudad de Buenos Aires,La escuela. Una Ministra que no es pedagoga. Un liberal de Jefe de Gobierno. Un sindicato estatal, y los padres.

Familiares de alumnos de la escuela Mariano Acosta calificaron este domingo de «inadmisible» la propuesta de dictar clases en plazas, elevada por el Gobierno porteño al Ministerio de Educación, en el contexto de la pandemia de coronavirus.

«Resulta una exposición al contagio inaceptable el dar clases al aire libre en una ciudad con plazas llenas de gente que no cumple la cuarentena, ni los protocolos de salud, porque es justamente el Gobierno de C.A.B.A. quien lo permite y lo alienta», agrega la agrupación de familiares de la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas Nº 2 Mariano Acosta, ubicada en el barrio porteño de Balvanera.

Según FOA, el Gobierno de la Ciudad «en lugar de insistir presentando supuestos planes que sabe que son inviables, tiene la obligación de abocarse a garantizar las condiciones de acceso a la educación de todes les alumnes, sin poner en riesgo su salud».

«Ahora quieren mandar a les chiques a estudiar a las plazas. Muestran imágenes de supuestas plazas impecables que solo existen en contados barrios de la ciudad», añade.

Asimismo, considera que la propuesta del Gobierno porteño es «para mostrar iniciativa y decir que no les permiten dar acceso a la educación a les más vulnerables, cuando estes han sido a abandonades sistemáticamente por su gobierno durante años».

«Les chiques no son mascotas. Les chiques bien cuidados estudiando en sus casas, con conectividad garantizada», reclaman.

«El derecho a la educación es responsabilidad del estado, y el derecho a la salud también. No aceptamos negociar uno por otro», completa el comunicado de FOA.