La estafa del sitio de internet www.clubpoint.com un engaño «a la argentina”.

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A través de Sociedades Anónimas con domicilios truchos, están dejando un tendal de damnificados. Captan a sus víctimas a través de Facebook y Spam. Como Hacer la plata fácil y no fracasar en el intento

Según registros oficiales de la Inspección General de Justicia, hace por lo menos 5 años que vienen operando en el comercio electrónico y orientado a todo el país, un grupo de pujantes y también inescrupulosos empresarios textiles que, amparados en el relativo anonimato que les da un conglomerado de Sociedades anónimas creadas a ese efecto, se manejan con total impunidad cometiendo toda clase de abusos, incumplimientos y estafas en total desprecio de las normas vigentes.

Hablamos – según registros oficiales- de los señores Juan Pablo Torras, (Director de Club Point S.A y Presidente de Andrómano S.A) Argentino, con domicilio declarado en Cerrito 1540 10° CABA y Santiago Bartolomé Pampurro ( Presidente de Club Point S.A), domiciliado en Av. Figueroa Alcorta 3416 PB CABA. A esta lista debe agregarse la Sra. Ana María Rocca, argentina casada, abogada domiciliada también en la Av. Figueroa Alcorta, y un conjunto de “cómplices” que integran este conglomerado de empresarios truchos que cambian de domicilio legal y real, tan rápido como los damnificados descubren su “base de operaciones” o cuando los mismos consorcios terminan por echarlos por los problemas que ocasionan sus depósitos clandestinos de mercadería textil en la Ciudad de Buenos Aires.
En concreto cuentan con una plataforma online de altísima calidad que promociona artículos a precios tentadores ofrecidos por tiempo “limitado”, mismos que se comprometen a entregar vía correo a todo el país y cuyos precios son abonados por el consumidor a través de la Plataforma de pagos “Mercado Pago”, que en este caso funciona como virtual “partícipe necesario” de la presunta maniobra delictiva encarada.

Este diario pudo acceder e incluso tener contacto con decenas de damnificados ( en rigor son miles y contando, según la página “Tu Queja suma.com”) dispersos a lo largo y a lo ancho de nuestro país, los cuales relatan que habiendo realizado pedidos y abonado los mismos a través de Mercado pago, los mismos nunca han llegado a destino, aun en plazos de más de 90 días, resultando imposible tomar contacto efectivo con la supuesta empresa y en el mejor de los casos recibiendo respuestas automatizadas vía correo electrónico con prorrogas de plazos ( llamémosle “ganar tiempo”), que aun así tampoco cumplen.

Las irregularidades son tantas que no alcanzarían estas pocas líneas para describirlas:
Incumplimientos de los plazos; mercadería elaborada en talleres clandestinos de bajísima calidad o con fallas; Depósitos clandestinos en departamentos alquilados de propiedad horizontal sin medidas de seguridad; Datos falsos y domicilios legales truchos; fraude impositivo; infracción a los términos de la Ley del Consumidor, desvirtuación del objeto social y Estafa ( lisa y llana), son algunas de las particularidades de este modus operandi que no reconoce fronteras ni límites, al menos hasta ahora.

Este Cronista recorrió algunos de los tantos domicilios declarados en los términos y condiciones de la propia página web – los cuales también van “rotando”-, así como también los declarados en la IGJ y ninguno de ellos se corresponde con el domicilio actual de dicha empresa, ni de su depósito “rotativo” que al día de la fecha se encuentra -según pudimos averiguar-, en la calle Billinghurst 2476 PB. A, el cual, paradójicamente, es el único domicilio que no es dado a conocimiento ni de los consumidores ni de las autoridades de contralor, en un claro intento de evitar ser notificados o alcanzados por la ley.

Tal es la repercusión por los miles de damnificados que dejan día a día estos empresarios “a la argentina”, que ya existe al menos una petición en Change.org para que esta empresa sea inhabilitada, sin contar los expedientes iniciados en las respectivas jurisdicciones de Defensa del Consumidor y/o denuncias penales que pudieran haber recibido sus miembros por presunta estafa, de las cuales desconocemos su situación procesal.
Lo cierto es que, de momento las Páginas Web “Clubpoint.com y Clubpoint.com.ar” se encuentran plenamente operativas y con las “ofertas” en tiempo de descuento.

Instamos a las autoridades de los órganos Gubernamentales con competencia en la materia que dispongan la suspensión cautelar de actividades de este grupo empresario y adopten los recaudos que resulten pertinentes para evitar aún mayores daños a los cientos de consumidores que día a día caen en esta red perversa que en la práctica, no es otra cosa que una máquina de hacer dinero. El reloj está contando…