La estatua Ciervo, obra del francés Arthur Leduc amaneció con sus cuernos serruchados.

La estatua Ciervo, obra del francés Arthur Leduc, situada desde hace más de un siglo en la plaza Intendente Seeber, en Palermo, amaneció con sus cuernos serruchados.

El paseo público recuerda a quien fue el cuarto intendente de la ciudad, está situado en el cruce de las avenidas del Libertador y Sarmiento, en el parque Tres de Febrero, frente a una de las entradas al Jardín Zoológico.

El gobierno porteño gasta hasta siete millones de pesos por mes -casi 84 millones de pesos al año- para reparar daños por vandalismo en monumentos, frentes de edificios públicos, cartelería urbana y juegos de plazas, entre otros. La cifra incluye también los gastos que ocasiona la reposición de cestos de basura robados y la quita de afiches y pegatinas varias.

Además de la estatua Ciervo, de Leduc, en el mismo espacio verde también está el Ciervo de Prosper Lecourtier, realizada hacia 1900 por la fundición Durenne y comprada antes del inicio de la Primera Guerra Mundial para la colección pública de la ciudad. Por ese entonces la ciudad sumó varias obras de la tendencia francesa de cultura animalística.

La Dirección General de Espacios Verdes del gobierno porteño dijo que el acto vandálico fue descubierto durante la mañana por personal de Monumentos y Obras de Arte. «Se informó inmediatamente a la Subsecretaría de Administración del Ministerio de Ambiente y Espacio Público para que realice la denuncia, ya sea de manera directa o a través de la Procuración General de la Ciudad», indicó un vocero del área.