La final del Open de Argentina entre Dominic Thiem vs Aljaz Bedene en el Lawn Tennis

Dominic Thiem y Aljaz Bedene disputarán la final en la tierra batida del ATP de Buenos Aires, Open de Argentina.

Aljaz Bedene, es una de los finalistas del historial del torneo ATP de Buenos Aires. El jugador nacido en Liubliana y número 51 del ranking venció, durante la sofocante jornada del sábado, por 6-4, 2-6 y 6-1 al azuleño Federico Delbonis, en 1h56m, y hoy, a partir de las 14, luchará por el título frente al explosivo austríaco Dominic Thiem, 6º del ranking y primer favorito, que derrotó al francés Gaël Monfils por un contundente 6-2 y 6-1.

Lawn Tennis Club: La catedral del Tennis en el barrio de Palermo.

El Buenos Aires Lawn Tennis Club es un club de tenis ubicado en el barrio de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires (Argentina). El estadio tiene una capacidad para 5.500 espectadores, y la superficie de juego es polvo de ladrillo (clay). Es sede del Abierto de Buenos Aires, uno de los torneos de tenis más importantes de Sudamérica, y lo fue de la copa davis en las series que disputó el Equipo argentino de Copa Davis hasta el año 2004.

Desde el 2003 también alberga un torneo de exhibición, conocido como Copa Argentina de Tenis (que se disputa generalmente en el mes de diciembre) que además de reunir grandes figuras del tenis, como Carlos Moyá, David Nalbandian, Nicolás Massú y Guillermo Cañas, sirve como preparación para la temporada oficial que empieza en enero. Durante el transcurso de este torneo, el Lawn Tennis cambia su tradicional superficie por una de cemento.

Fundación y Construcción de la Sede (1892 – 1926)

En una circular con fecha 5 de abril de 1892, los señores Arthur Herbert, W.H. Watson, Adrian Penard, C.R. Thursby, H.M. Mills y F.LE. Wallace propusieron a la colectividad británica residente en Buenos Aires la fundación de un club dedicado a la práctica del lawn tennis. La primera reunión se realizo el 8 de abril en la sede del Consulado Británico, ubicado entonces en el número 365 de Reconquista. Para establecer la sede y construir demás insatalaciones, el señor Penard había ofrecido un terreno de su propiedad, situado en la avenida Alvear entre Ayacucho y la calle Callao, que podía arrendarse a un precio conveniente. Se sugirió el nombre “Alvear Lawn Tennis Club” para la nueva institución.
En esa primera reunión se aprobó la iniciativa y se nombró una comisión formada por los señores Herbert, T.V.M. Knox y T.S. Boadle, a quienes se encomendó estudiar la propuesta y se dio facultades para buscar otro terreno en el caso de que el ofrecido no resultara el más adecuado.
La comisión consideró que el terreno de la avenida Alvear resultaba poco apropiado ya que, dadas su dimensiones, no se podía construir allí más que una cancha grande y otra más chica. Para iniciar las actividades, se eligió un terreno ubicado en la intersección de las calles Vicente Lopez y Ayacucho, propiedad del señor Federico Leloir. Hechos los arreglos del caso, el 19 de abril, en una asamblea de la que participaron los señores Herbert, Knox, Boadle, Thursby, W.Harris-Gastrell, A.Bowden Smith, J.Person y M.G.Fortune, se fundó el Buenos Aires Lawn Tennis Club (B.A.L.T.C). Arthur Herbert fue designado presidente, T.S. Boadle, secretario.

La sede original, ubicada en la interseccion de las calles Vicente Lopez y Ayacucho.

La sede del nuevo club estaba a 25 minutos de la Bolsa por el tranvía de la recoleta, a 26 por el tranvía de las Cinco Esquinas y a 22, por tren, desde la Estación Central.Fue Boadle el encargado de organizar la inscripción de socios. El 6 de mayo, en el transcurso de una nueva reunión efectuada en la sede del Consulado Británico, Boadle informó que se habían asociado al club 6 miembros vitalicios, que abonarían un inscripción doce veces mayor que la estipulada para el resto, y 56 socios activos, que habían abonado el ingreso más las cuotas correspondientes a mayo y junio. El dinero reunido permitió disponer la construcción de cuatro canchas y de una casa de madera con un salón, dos vestuarios y un baño. Poco después, se informó que el total de vacantes previstas había sido cubierto por 62 caballeros y 18 damas.
Enterados de la fundación del Buenos Aires, los miembros del Rosario Lawn Tennis desafiaron al nuevo club a disputar un match entre ocho jugadores de ambas ciudades. Con estos partidos se inauguró oficialmente la sede el 29 de junio de 1892. Enfrentó al club de Rosario un equipo integrado por los señores F.M Still, T.V.M. Knox, W.Birschoyle, M.R Leywe, J.d.O. Bydes, A. Bowden Smith, A. Boyd y C. Hills. ¿El resultado? No debía ser muy importante ya que no consta en ningún registro de la época.
Cambio de Sede
La sede de la calle Vicente López fue quedando pequeña para las posibilidades de desarrollo del Buenos Aires. Se hizo entonces necesario resignar la comodidad de las canchas en pleno centro para buscar un lugar más adecuado a las nuevas necesidades. Luego de considerar varias alternativas, la Comisión Directiva obtuvo en 1909 la conseción de un predio ubicado al lado de la Estación Golf (hoy Lisandro de la Torre) del ferrocarril Central Argentino (hoy línea Mitre). El traslado a la nueva sede se demoró porque fue necesario rellenar el terreno, situado en una zona baja de la ciudad y que además estaba zurcado por profundo zanjones, abiertos para extraer la tierra con que fueron hechas las pistas del Hipódromo de Palermo.

El 25 de mayo de 1923, el Club festejaba así la fecha Patria.

En una primer etapa se construyeron allí cuatro canchas y se usaba como vestuario una casa de madera. Meses después, un grupo de socios consiguió que el Ferrocarril enviara los sábados y domingos un coche comedor a la Estación Golf, el que, colocado en un desvío, cumplía las veces de restaurante-bar.

Nuevo Edificio
El actual edificio del Club, cuya piedra fundamental se había colocado el 10 de mayo de 1919, fue inaugurado el 12 de junio de 1920 con una gran reunión social y deportiva, en la que se disputaron dos partidos de Dobles.

Tribuna Central: Estadio Horacio Billoch Caride

El 26 de octubre de 1925 la Comisión Directiva, bajo la presidencia de Henry Woodgate, encargó al señor Diego Cerboni que consiguiera proyectos y presupuesto para construir un estadio para 3.000 espectadores que será, por su capacidad, el segundo del continente después de Forest Hills. Un bono emitido para recaudar fondos tuvo muy buena acogida entre los socios que de esta manera consiguieron reunir lo suficiente como para llevar adelnate la empresa.

La tribuna Central, previa a su inauguración. Octubre de 1926.

La obra, iniciada en mayo de 1926, se hizo de acuerdo a planos gratuitamente preparados por el ingeniero Alberto Dumas y por su hermano, el arquitecto Carlos Dumas, ambos socios del Club.
La Tribuna Central – así se denomina el estadio desde su inauguración – fue utilizada por primera vez para las finales de la copa Mitre en octubre de 1926, cuando el equipo Argentino se impuso al brasileño. En esa oportunidad, la capacidad del estadio fue casi totalmente ocupada. Para entonces, el Club contaba con 770 socios y disponía de 18 canchas de tenis. Años más tarde, en 1953, la Tribuna Central sería ampliada al doble de su capacidad por otro socio del Buenos Aires, el arquitecto Mario Roberto Alvarez.

La Tribuna Central del Club se inauguró oficialmente en 1927, cuando jugaron allí los tres integrantes del Racing Club de Francia que iniciaron en Buenos Aires su gira mundial. Eran los señores Christian Boussus, Jacques Brugnon y Jean Borotra; los dos últimos, integrantes del equipo conocido como Los Cuatro Mosqueteros que ganó la Copa Davis desde 1927 hasta 1932. Fue aquel el primer gran encuentro internacional que se jugó en la Argentina y tuvo lugar gracias a las gestiones realizadas en Paris por Dionisio Mongay, presidente del Buenos Aires desde 1925 hasta 1927 y desde 1940 hasta 1944.Los franceses fueron ganadores invictos de los dos matches que disputaron: uno, contra el Combinado de Sudamérica; el otro, contra la Argentina, cuyo equipo integraron Carlos Caminos, Ronald Boyd, Carlos Morea, Guillermo Robson y Héctor Cattaruzza.

Los Años del Tenis Amateur 1927-1967

En los años que siguieron a la Primera Guerra Mundial, el tenis alcanzó gran popularidad en todo el mundo. Durante ese período, llamado la Edad de Oro del tenis, surgieron jugadores de gran categoría cuyos duelos concitaban la atención del público y de los medios de comunicación. Suzanne Lenglen, Alice Marble, Helen Willis, los Cuatro Mosqueteros (Rene Lacoste, Jean Borotra, Jacques Brugnon, Henry Cochet), Fred Perry y Bill Tilden son algunos de los más famosos.

En octubre de 1930, visitaron Buenos Aires, invitados por el Club, cinco jugadores ingleses: E.C. Peters, H.G.N. Lee, Fred Perry y las señoras P. Holcroft Watson y E.H. Harvey. Llegó también la española Lili de Alvarez, quien había sido finalista en Wimbledon en los años1927 y 1928 y era la número 2 del ranking mundial.Fred Perry tenía 21 años, edad que por entonces era la de un “joven tenista” y, estaba en el inicio de su excepcional campaña. Asombró al público con un juego armonioso y sagaz que le permitió conquistar con relativa facilidad el Campeonato de la República. Pocos años más tarde, llegaría a la cumbre del éxito con una performance pocas veces igualada: fue campeón de Wimbledon en 1934, 1935 y 1936; ganó el abierto de Australia en 1934 y Roland Garros en 1935; disputó 52 partidos de la Copa Davis, de los que resultó vencedor en 45.

Los Años del Tenis Profesional 1968-1991

Entre 1946 y 1968, se hizo cada año más frecuente que grandes jugadores dejaran las competencias amateurs para disputar partidos profesionales, lo que restaba atracción a los campeonatos importantes. El juego estaba dividido en dos mundos: uno, el de los profesionales independientes, otro, el de los amateurs que, dedicados por completo al deporte, debían ser remunerados recurriendo a eufemismos tales como “indemnización por traslado” o “viáticos”. Era por entonces habitual que se hiciera notar la falsa condición de aficionados de los jugadores; sin embargo, los montos que se pagaban parecerían hoy ridículos. Margaret Smith y Lesly Turner cobraron por venir a Buenos Aires 1200 dolares cada una. La visita de Fred Stolle, Roy Emerson y Rafaela Osuna costó 4500 dolares.

En 1967, Herman David, del All England Club, anunció en Wimbledon que a partir del año siguiente el torneo sería “abierto” (open), es decir, que se aceptaría la inscripción de profesionales. Por más que la Federación Internacional de Lawn Tennis intentó oponerse, la desición adoptada en Wimbledon impuso en pocos meses una transformación que parecía, de todos modos, irresistible. Meses después, en mayo de 1968, se disputó en Bournemouth, Inglaterra, el primer torneo Abierto, que fue organizado por la Asociación Británica de Lawn Tennis para la British Broadcasting Corporation (BBC). Lo ganó Ken Rosewall, quien batió en la final a Rod Laver. El interes de los televidentes marcaría un rumbo decisivo para el futuro del tenis, ya que le daría los recursos necesarios para transformarse en un deporte de estrellas que disputan partidos por grandes sumas ante la mirada de millones de espectadores.

El Primer Abierto
En noviembre de 1968, la Asociación Argentina de Tenis organizó el Primer Campeonato Abierto de Sudamérica, a disputarse en la Tribuna Central del Club y del que participaron prestigiosos tenistas extranjeros.

La Revelación Infantil
Uno de los partidos del Abierto de Sudamérica tuvo un resultado que nadie esperaba: la victoria de la infantil Beatriz Araujo, de 13 años, ante la experimentada Mabel Vrancovich, quien era numero 2 del ranking argentino de mayores.
Al año siguiente, Beatriz Araujo alcanzó el primer puesto del ranking argentino de Damas; dos años después, era considerada una de las mejores tenistas de Sudamérica. En 1969, ganó por primera vez el Campeonato del Río de la Plata (foto a la derecha); repitió ese triunfo en 1970 y 1973. De gran talento para sacar el mejor partido de sus virtudes como tenista, Beatriz Araujo sobresalía por su gran concentración y por una facilidad natural para colocar con presición sus envíos.

“Vilas”
Yo era presidente de la comisión de Menores de la Asociación Argentina de Tenis, que dirigía entonces el doctor José B. Casás. Había ido a Mar del Plata a participar de la organización de un campeonato en el Club Náutico cuyo presidente, el escribano Jose Roque Vilas, era amigo mío. Me llamó la atención el juego que tenía el hijo de Vilas, un pibito rubio que se desplazaba en la cancha con mucha seguridad.” El relato pertenece al escribano Juan José Vázquez, quien ayudó al joven tenista a dar los primeros pasos en los torneos de Buenos Aires. Poco después, el joven Vilas ingresó al Club como socio jugador. Se incorporó en agosto de 1967 y durante los primeros años se alojó en las habitaciones ubicadas debajo de la Tribuna Central.
En 1968, Vilas ganó la prueba de singles del Orange Bowl, torneo que se disputa todos los años en Estados Unidos y del que participan más de 300 jugadores de ambos sexos menores de 18 años. Derrotó en la final al mexicano Emilio Montaño. En la semifinal había dejado atrás a James Scott Connors, Jimmy, por 6-4 y 6-4. Al año siguiente, Vilas y Ricardo Cano, también socio del Buenos Aires, conquistaron el título de Campeones de Dobles. En 1970, el equipo de juveniles integrado por Vilas, Cano y Graetz se consagró Campeón Sudamericano en Uruguay.

Era la primera vez que Argentina lograba ese título. El juego de Vilas llamaba la atención por su potencia y su personalidad. “Guillermo no se parece a nadie. No copia lo golpes de ningún otro jugador”, decía Cano.
En 1971, Vilas -tenía 19 años- alcanzó el primer puesto del ranking nacional de Caballeros. En octubre de ese año, el equipo formado por Vilas, Ganzábal, Cano y Romani ganó la Copa Mitre; hacía 11 años que la Argentina no lograba ese triunfo.Al año siguiente, Vilas ganó por primera vez el Campeonato del Río de la Plata. Lo volvió a ganar en 1974, en 1975 y en 1977. Ganó cinco veces consecutivas, de 1973 a 1977, el Campeonato de la República. Sus triunfos y su personalidad lo transformaron en un ídolo popular, hecho inusitado hasta entonces para un jugador de tenis.

El mejor smash del mundo
Vilas volvió a jugar en Roland Garros en 1974, donde tuvo una actuación decorosa: perdió contra el español Manuel Orantes. Luego, jugó en Wimbledon. Fue en Gstaad, Suiza, donde comenzaron sus triunfos internacionales: allí derrotó a Manuel Orantes. Días después, le volvió a ganar en Hilversum, Holanda.Ese año, Vilas se presentó en el Masters de Australia sobre cancha de césped. Jugó su primer partido contra el ídolo local, John Newcombe, a quien venció por 6-4 y 7-6. Según Vilas, fue ése uno de los mejores partidos de su vida: hizo 12 aces. El argentino llegó a la final de ese torneo, en la que derrotó a Illie Nastasse por 7-6, 6-2, 3-6, 3-6 y 6,4. Logró así, con un juego demoledor, su consagración internacional.
“El mejor smash del mundo es el revés de Vilas” diría Harry Hopman, entrenador de Laver y Newcombe. Poco después, en Buenos Aires, Vilas jugó la final del Campeonato de la República y venció nuevamente al español Manuel Orantes.

Un nuevo Campeón: José Luis Clerc
En la final del Campeonato del Río de la Plata de 1978 se enfrentaron el paraguayo Víctor Pecci, quien se había formado en el Buenos Aires, y José Luis Clerc, también socio del Club que contaba entonces con 20 años. Clerc, que había hecho sus primeros pasos en los clubes de River y San Fernando, había surgido como un jugador de potente servicio y buen revés.A diferencia de Vilas, le gustaba arriesgar, intentar un planteo agresivo, jugar en la red. En 1973, se había consagrado Campeón Juvenil Sudamericano y tres años más tarde, había alcanzado el tercer lugar en el ranking mundial de juniors. En 1977, había debutado en la Copa Davis en un partido ante Ecuador.Un diluvio en la mañana del encuentro con Pecci, determinó que la final se jugará al mejor de tres sets. Merced a un excelente segundo saque y a un estado físico que le permitió superar la pesadez del terreno, Clerc se impuso por 6-4 y 6-4.

Amor Propio
Fue el 11 de septiembre de 1977. Se enfrentaron en Forest Hills, por la final del Abierto de Estados Unidos, Guillermo Vilas y Jimmy Connors, apoyado por un público entusiasta, se llevó por delante a Vilas, lo arrolló con su tenis de todo o nada. Poco a poco, Vilas fue logrando imponer a Connors la estrategia de jugar pelotas bajas para el drive, de atraerlo a la red para contraatcar. El argentino luchó pegando muy cerca de las líneas, arriesgando, jugó al borde de la derrota. Para sorpresa del público, logró llegar al tie-break en el tercer set y cuando lo ganó, Connors se derrumbó. Vilas ganó 6-0 el cuarto set. Dos años más tarde, en la tribuna Central, Connors se tomó la revancha. Con una actuación brillante, derrotó a Vilas en tres sets por 7-5, 6-3 y 6-3.

Sin Perder un Set
En Diciembre de 1986, Gabriela Sabatini, la mejor tenista argentina de todos los tiempos, enfrentó en el court Central a la española Arantxa Sánchez por la final del Campeonato de la República. La superó por 6-1 y 6-1 en apenas 55 minutos. El juego de Sabatini, quien contaba entonces con 16 años, fue sencillo y preciso. Sólido, eficaz, con gran variedad de golpes, no dio ninguna posibilidad de recuperación a la española. Sabatini logró así consagrarse campeona sin perder un solo set en ninguno de los partidos disputados.

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