La jojoba, una alternativa sustentable que reemplaza un producto extraido de las ballenas

La jojoba es un ingrediente muy utilizado en productos de cosmética. Es una cera proveniente de las semillas del arbusto simmondsia chinensis, que crece en el desierto. Los ésteres de jojoba, derivados de su cera, son casi idénticos al espermaceti proveniente de las ballenas, que fue uno de los productos más rentables de la caza comercial de este animal. Sin embargo, los ésteres de jojoba y el espermaceti se producen de formas muy diferentes. En la cabeza de los cachalotes se encuentra el órgano del espermaceti o esperma, una gran masa de grasa que se cree que contribuye a la flotabilidad del animal y facilita sus inmersiones. Es producto de la caza de ballenas y para obtenerlo es necesario matar una ballena. Por el contrario, la jojoba es un cultivo del desierto que requiere muy poca agua, y uno de los ingredientes cosméticos más ecológicos.
El aceite de jojoba y el espermaceti tienen una estructura química casi idéntica, lo que hace que uno pueda sustituir al otro prácticamente en todas las aplicaciones comerciales. En la industria cosmética, especialmente en el cuidado de la piel, los dos son emolientes naturales debido a su similitud con el sebo de la piel humana. No existe otra sustancia con tanta afinidad con la piel humana.

En los 70, con el desarrollo de las organizaciones que luchaban por el medio ambiente, se cuestionó duramente el uso del aceite de ballenas. Comenzaron las presiones para dejar de usar este tipo de emulsión y los empresarios se vieron obligados a salir en busca de una solución para no perder el negocio. Fue ahí cuando se descubrieron los beneficios de la cera de jojoba. Hasta que en 1982 la Comisión Ballenera Internacional (CBI), en inglés International Whaling Commission (IWC), determinó el fin de la caza comercial de cetáceos, a través de una moratoria internacional que finalmente se hizo efectiva en 1986. Sin embargo, una cláusula permite la llamada cacería científica, además de la cacería de subsistencia para ciertas comunidades en las que esta actividad forma parte de su cultura.

En la actualidad, los países que realizan cacería de ballenas son: Japón, Noruega e Islandia. Producto de la moratoria a la cacería comercial y las presiones internacionales, Japón ha desarrollado la llamada cacería científica, hecho catalogado por varios países e instituciones como una cacería comercial encubierta. Noruega realiza cacería comercial de una especie más pequeña (el rorcual albiblanco), con cuotas anuales en torno a las 400 a 500 capturas; mientras que Islandia retomó la caza comercial desde 2008, con una cuota anual de 100 rorcuales aliblancos y 150 de rorcuales comunes.
Organizaciones como International Jojoba Export Council (IJEC), que representa a 15 cultivadores y productores de jojoba en nueve países de todos los continentes remarcan la contribución hecha por la industria cosmética para la conservación de las ballenas al reemplazar el espermaceti por la jojoba décadas atrás. E instan a la IWC a que rechace las propuestas para levantar la moratoria sobre la caza comercial de ballenas.

Desde Eco Oil, principal empresa productora y elaboradora de jojoba en la Argentina, su manager, Eduardo Quesada, señala: “Tanto nuestra empresa como el resto de los productores nacionales se destacan por tener cultivos desde hace más de 20 años y por ofrecer a la industria cosmética mundial una fuente natural y sustentable de un emoliente que reemplazó al espermaceti de ballena”. “Eco Oil es sponsor de Whale and Dolphin Conservation (WDC); nuestro producto promueve el cuidado corporal y del planeta”, agrega.

Algunos datos relacionados con la caza de ballenas:

• Los productos obtenidos de la industria ballenera son el aceite de ballena (para usos industriales, iluminación y alimentación, el espermaceti (para cosméticos, lápices labiales, lápices grasos), el ámbar gris (para fijadores de perfumes, considerado como el más valioso de los productos de la industria ballenera), las glándulas endócrinas e hígado (para productos farmacéuticos, hormonas, vitamina A) y la carne (representa al 1,7 % de la carne consumida en Japón).

• Dentro de la cacería permitida para ciertas comunidades en las que esta actividad forma parte de su cultura se cuentan: Canadá, Estados Unidos, Groenlandia, Islas Feroe, Indonesia, Rusia y San Vicente y las Granadinas.

Algunos datos relacionados con la producción de jojoba:

• La planta es originaria del desierto de Sonora (costa del Pacífico al norte de México) y Suroeste de los EE.UU. En la Argentina, encuentra el lugar ideal para el su crecimiento en Aimogasta, provincia de La Rioja, al pie de la Sierra del Velazco, con clima seco y árido, altas temperaturas, escasas lluvias y mucho sol.

• La Argentina es el primer proveedor mundial de esta cera que se emplea en jabones, shampoos, cremas de enjuague, cremas en general, protectores solares, lápiz de labio y perfumes.

• Una hectárea de jojoba cultivada en toda su vida útil salva unas 20 ballenas.

• La cosecha de jojoba no mata la planta. Los cultivos de jojoba pueden vivir y producir jojoba durante más de 100 años. La jojoba puede crecer en zonas áridas, donde casi nada más puede crecer, y les permite a las poblaciones de zonas desérticas tener un cultivo perenne ecológico.

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