La Noche de los Museos, miles de personas llenaron espacios culturales, museos y monumentos.

planetariomuseosCon una nueva edición de La Noche de los Museos, miles de personas coparon centros culturales, museos y monumentos porteños. En su novena edición, ya instalada como un clásico cultural en la Ciudad, la movida giró en torno a la figura del gran compositor Astor Piazzolla, homenajeado durante todo 2012, a 20 años de su muerte. Ayer hubo 183 salas que abrieron sus puertas gratis , un número que crece año a año. Y la Milla Cultural del Sur, con la Usina del Arte como bandera, brilló en una noche nublada y muy destemplada.

El arranque oficial fue a las 20 frente al Planetario porteño. Allí, durante toda la noche, hubo conciertos y una muestra del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín, dirigido por Mauricio Wainrot.

Otra vez se pudo viajar gratis en 85 líneas de colectivos, presentando un pase que se obtenía con la folletería o ingresando a www.lanochedelosmuseos.gob.ar. Pero este año también se usó la bicicleta, porque el sistema público de Bicing también funcionó entre las 20 y las 2.

La jornada tuvo estrellas, ya que coincidieron tres grandes artistas internacionales cuyas obras se exponen en diferentes puntos de la Ciudad: en la Fundación Proa, en La Boca, la gente hizo cola para ver la muestra del escultor y pintor suizo Alberto Giacometti y disfrutar de sus inconfundibles figuras espigadas. En el Bellas Artes, en Recoleta, convocó multitudes la muestra del creador más importante del Barroco europeo, Caravaggio. Su Medusa Murtola hizo furor y fue una de las más buscadas por la gente. Y en Belgrano, el Museo Enrique Larreta expuso algunos de los más reconocidos grabados del artista español Francisco de Goya, considerado uno de los precursores de el Modernismo en el arte.

En Proa, César Olivas y su esposa miraban extasiados “Hombre que camina”, de Giacometti. “Estoy totalmente impactado por la altura de la escultura”, dijo. “La había visto en libros y en Internet pero nunca imaginé que tenía semejante presencia. De acá nos vamos al Quinquela”, explicó.

Es que La Boca, Puerto Madero y San Telmo tuvieron su propio circuito: La Milla del Sur. Abrieron sus puertas el museo Benito Quinquela Martín, el Teatro de la Ribera, la Escuela Taller del Casco Histórico –en donde los artesanos dictaron talleres de ebanistería, de yesería y luthería, entre otros–, el MAMbA y el Pabellón de las Bellas Artes de la UCA, con una exposición de Dalila Puzzovio.

En el circuito Sur hubo dos salas privadas que abrieron sus puertas y también fueron muy convocantes: el Faena Arts Center –con la obra del alemán Franz Ackermann– y el nuevo MACBA, que organizó visitas guiadas para que la gente disfrutara, entre muchas otras, de las obras de artistas locales como Guillermo Kuitca, Julio Le Parc, Marta Minujín, Rogelio Polesello, Pablo Siquier y Gyula Kosice.

En el Sur de la Ciudad, como en otros puntos, hubo también espacio para las performance artísticas. Frente al Museo del Humor, Boulevar de los Italianos al 800, Valeria Schwarz montó una cabina de madera por la que la gente podía pasar y escuchar historias en 15 idiomas diferentes, contadas por personas que leían en su lengua materna. En la Caja Urbana de Voces Otras (C.U.V.O.), de Valeria Schwarz, se escucharon historias en lenguas nativas, como guaraní y quechua.

Como un fuelle entre el Sur y el Norte de la Ciudad, la Casa Rosada y el Museo del Bicentenario atrajeron a miles de familias. Además del mural de David Siqueiros, hubo conciertos de bandas militares, un mapping sobre la fachada Este de la Rosada y fuegos artificiales al final de la jornada. Ya antes de abrir, la Casa de Gobierno tenía cerca de dos cuadras de cola . La familia de Mirco, con dos chicos, esperaba ansiosa para ver el mural del célebre mexicano. “Estoy muy contento de haber venido, como también hicimos el año pasado. Ahora quiero ver esta obra de Siqueiros , porque por distintas razones nunca pude. Y nos vamos a quedar visitando otros lugares en el Casco Histórico, a ver si los chicos aguantan el cansancio y el frío de la noche y llegar a los fuegos artificiales”