La UIA advierte que el empleo “está en jaque”, mientras se derrumban las ventas de autos

El fín de cíclo de Cristina Kirchner se acelera y se vuelve a acelerar con los problemas judiciales de Amado Boudou, de Vido y siguen las firmas. En este contexto Méndez de la UIA señaló que la caída en las ventas de autos se palpa en una parte importante del sector industrial. Y afirmó la caída es general y afecta también a supermercados, textiles y metalúrgicos. Señaló que las críticas del Gobierno no lo afectan y lamentó que desde el Ejecutivo hayan hecho una errónea lectura de los diarios. “Yo hablaba de los ajustes, de los gastos del Estado, y no de los subsidios. Yo apoyé la convocatoria de la Presidenta (Cristina Kirchner)”, apuntó.

“Quiero colaborar pero si es de noche y dicen que es de día, es muy difícil”, concluyó.

Pignanelli del lado de la patronal y de las empresas
El diputado nacional por el Partido Obrero, Néstor Pitrola, y el secretario general del gremio, Ricardo Pignanelli, admitieron los efectos negativos de la medida del Gobierno. Igual se cruzaron fuerte, con insultos incluidos, por el conflicto en la autopartista Gestamp, que hoy volvió a operar pese a las protestas de los despedidos

El Gobierno dejó de hacer pie en los sindicatos
“Creo que este año no se va a poder reactivar”, dijo el secretario general de la Asociación de Concesionarias de Autos (ACARA), Rubén Reato, cuando le preguntaron por la capacidad de reacción de las ventas del sector, duramente golpeadas en los primeros meses del año.

Reato proyectó que, aún si hay alguna mejora, el año cerrará con unas 650.000 unidades vendidas, “que es un 35% de caída” con respecto al 2013.

En mayo las ventas se desplomaron un 39% frente al mismo mes del año pasado. Y en los cinco primeros meses del año, la caída acumulada es del 22% (este año se vendieron hasta mayo 328.709 unidades, frente a 425.461 vehículos del mismo período del año pasado).

Al margen de la ralentización de la actividad económica, uno de los puntos que más golpeó las ventas fue la modificación de los impuestos internos que ahora gravan con una tasa de entre el 30% y el 50% a los autos de más de $ 170.000.

Reato apuntó que en las concesionarias que se dedican a la venta de importados “la actividad prácticamente está paralizada” y “van a tener que cerrar sus instalaciones al mínimo”. El resto, agregó, “tenemos una disminución grande porque de medianos para arriba van siendo alcanzados por el impuesto”.

De todos modos, el dirigente de ACARA comentó que al problema de los impuestos internos se suman el encarecimiento de las tasas de interés, el faltante de autos de Brasil y ahora se suman problemas “entre sindicatos”, como el que afectó la producción en la autopartista Gestamp, donde quedó en evidencia un enfrentamiento entre la conducción de SMATA y los delegados ligados al PTS.