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Los borrachos al volante deben ser castigados severamente y el gobierno de CABA ausente

La falta de medidas efectivas por parte del gobierno de la ciudad para abordar el problema de los conductores bajo los efectos del alcohol puede atribuirse a diversas razones. Entre estas razones, se pueden considerar:

Prioridades políticas: Es posible que el gobierno de la ciudad tenga otras prioridades en su agenda política, relegando la aplicación de medidas más estrictas contra la conducción bajo los efectos del alcohol.

Recursos limitados: La implementación y ejecución de políticas y programas para combatir la conducción bajo los efectos del alcohol pueden requerir recursos significativos en términos de personal, tecnología y financiamiento. Si los recursos disponibles son limitados, el gobierno podría no priorizar este problema.

Resistencia política: Es posible que existan presiones políticas o intereses contrarios a la adopción de medidas más estrictas, como la oposición de grupos de la industria de bebidas alcohólicas o de algunos sectores de la sociedad que podrían ver estas medidas como una restricción a sus libertades individuales.

Falta de conciencia pública: Si la sociedad en general no está lo suficientemente sensibilizada sobre los peligros de la conducción bajo los efectos del alcohol, puede ser difícil generar apoyo público para políticas más rigurosas en este sentido.

Desafíos de aplicación: La aplicación efectiva de leyes y regulaciones relacionadas con la conducción bajo los efectos del alcohol puede enfrentar desafíos logísticos y operativos, como la falta de personal capacitado, la dificultad para realizar controles efectivos o la corrupción en las fuerzas del orden.

OTRO EJEMPLO DE BORRACHO EN LA CIUDAD

En la plaza Congreso, un conductor alcoholizado fue captado por las cámaras de seguridad mientras se subía a la vereda y se quedaba dormido dentro del vehículo, en un hecho insólito registrado en la madrugada del viernes.

La presencia de un Peugeot 207 con el tren delantero dañado sobre la vereda de la plaza Congreso llamó la atención del personal de la Comisaría Vecinal 1 B de la Policía de la Ciudad. Este vehículo había realizado una maniobra inusual mientras circulaba por la avenida Hipólito Yrigoyen.

Las imágenes revelan que el individuo, una vez en la plaza, intentó doblar a la izquierda para continuar su camino, pero fracasó en el intento. Después de bajarse del automóvil y comprobar el daño, decidió volver a subirse y se acostó a dormir.

La intervención de las autoridades se produjo cuando los efectivos llegaron al lugar y despertaron al conductor. Tras someterlo a un test de alcoholemia que arrojó un resultado positivo de 1,22 gramos de alcohol por litro de sangre, la Unidad Fiscal de Flagrancia Este, bajo la dirección de la Dra. Sánchez, ordenó la confección de un acta contravencional y el secuestro del vehículo.

En resumen, la falta de acción seria por parte del gobierno de la ciudad para abordar el problema de los conductores ebrios puede estar relacionada con una combinación de factores que van desde las prioridades políticas hasta los desafíos de implementación y la falta de conciencia pública sobre la gravedad del problema.