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Los tablas para cortar de cocina pueden contener bacterias resistentes a los antibioticos.

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Relacionan la preparación de la carne de ave con la bacteria E. coli hallada en los objetos para manipular los alimentos de los hospitales y las casas.



Las tablas para cortar de cocina pueden contaminarse con gérmenes resistentes a los medicamentos, muestra un nuevo estudio.

Unos investigadores suizos analizaron 154 tablas para cortar del Hospital Universitario de Basilea y 144 tablas para cortar de casas privadas después de que las usaran para preparar carne de ave, cerdo, res/ternera, cordero, animales de caza o pescado.

Los resultados mostraron que el 6.5 por ciento de las tablas para cortar del hospital y el 3.5 por ciento de las de las casas usadas para preparar la carne de ave estaban contaminadas con una bacteria resistente a multitud de medicamentos, la E. coli. Ninguna de las tablas para cortar usadas para preparar los otros tipos de carne y el pescado estaban contaminadas con bacterias resistentes a los medicamentos.

Los investigadores también realizaron pruebas a 20 pares de guantes de los trabajadores de la cocina del hospital después de preparar la carne de ave, y descubrieron que el 50 por ciento de los guantes estaban contaminados con la bacteria resistente a múltiples medicamentos E. coli.

El estudio aparece en la edición de mayo de la revista Infection Control and Hospital Epidemiology.

«La propagación de las bacterias resistentes a múltiples medicamentos se ha asociado con el ámbito hospitalario, pero estos hallazgos sugieren que la transmisión de la bacteria resistente a los medicamentos E. coli se produce tanto en los hospitales como en las casas», comentó en un comunicado de prensa de la revista el autor del estudio, el Dr. Andreas Widmer.

«Nuestros hallazgos hacen hincapié en la importancia de la higiene de las manos, no solo después de manejar la carne cruda de aves, sino también después del contacto con tablas para cortar usadas para preparar la carne de ave», añadió.

La bacteria super resistente KPC-Oxa 48.

Klebsiella pneumoniae (KPC) se denomina la nueva súper bacteria patógena que circula por los hospitales del mundo. La ciencia médica se enfrenta por primera vez a un microorganismo resistente a todos los antibióticos, alertaron científicos británicos.

Un equipo científico británico, dirigido por el especialista Mark Jones del hospital de Wellington, confirmó que ha surgido una súper bacteria patógena multi resistente denominada KPC-Oxa 48, causante de enfermedades infecciosas oportunistas, principalmente en los hospitales.
Ya se sabía que la bacteria nosocomial KPC apareció el año 2000 en Estados Unidos y que circula desde el año 2010 por varios países de América, entre ellos Argentina, Brasil, Colombia, Guatemala, Uruguay, México y Panamá.
La investigadora Julie Segre del Instituto Nacional de Estudios del Genoma Humano de Estados Unidos encontró la bacteria oculta en desagües de lavamanos, e incluso en un pulmón artificial que había sido limpiado con cloro, reportó la publicación Science Translational Medicine.

Segre descubrió que el microorganismo produce una enzima llamada carbapenemasa, la cual inactiva a los antibióticos de última generación denominados carbapenems con los que se solía combatirlo.
En los últimos dos años la bacteria klebsiella pneumoniae fue detectada en varios países latinoamericanos, y solo en Panamá causó la muerte de al menos 118 personas en hospitales de la Caja del Seguro Social; unos 50 bebés y seis embarazadas fallecieron en el hospital de la Caja en Changuinola entre 2010 e inicios de 2011.

Por otro lado, las autoridades médicas de Barbados declararon el estado de alerta en el hospital Queen Elizabeth (QEH) de Bridgetown debido a la propagación de la súper bacteria nosocomial, y ante la gravedad de la situación tuvo que intervenir la OPS. El diario Nation News informó que la cepa provocó numerosas infecciones oportunistas en el tracto urinario, el sistema respiratorio y los tejidos blandos de los pacientes.

En Uruguay el Ministerio de Salud Pública detectó dos enfermos infectados por la bacteria KPC, y a mediados de junio las autoridades sanitarias de Chile reportaron cinco pacientes con la cepa KPC-2 ST258 en la capital y en la ciudad de Temuco de La Araucanía.
En Brasil la bacteria KPC mató a 18 personas, y afectó al menos a 183 pacientes en 17 hospitales de la capital Brasilia. A fines de octubre el ministro de Salud José Gomes Temporao dijo que la súper bacteria se circunscribía a ambientes hospitalarios y atacaba solo a pacientes débiles.

Además, esta semana se supo que la bacteria KPC-Oxa 48 cobró la vida de una persona en Nueva Zelanda.
La OMS pronostica mayor número de muertes por resistencia antimicrobiana
La resistencia a los fármacos antimicrobianos constituye una de las grandes amenazas para la humanidad, alertaron expertos de la Agencia de Protección a la Salud de Reino Unido (HPA). Los antibióticos están perdiendo su eficacia a un ritmo alarmante e irreversible; es algo similar al cambio climático, ejemplificó la jefa médica de la HPA Sally Davies.

Las bacterias se adaptan y encuentran maneras para sobrevivir a los efectos de los antibióticos, y “cuanto más se usan, más resistente se hace la bacteria a ellos”, aseveró Davies. Por esa razón los especialistas recomiendan consumir antibióticos solo bajo prescripción médica, y completar el tratamiento indicado, porque de lo contrario se estimula la resistencia de bacterias y virus.
Algunas bacterias desarrollan resistencia a los antimicrobianos debido al abuso del medicamento, y por esta causa la humanidad podría retroceder a la época anterior al descubrimiento de los antibióticos en el control de las enfermedades infecciosas, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La resistencia a los antimicrobianos es un problema de tal magnitud que estudios recientes pronostican un incremento en la mortalidad por esta causa. Un reciente informe divulgado por la revista PLoS Medicine destaca que solo las infecciones por staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM), y Escherichia coli resistente a las cefalosporinas de tercera generación (ECRG3) son cada vez más frecuentes en los hospitales de todo el mundo.

Los autores del estudio, especialistas del Centro de Control de Enfermedades Infecciosas de Holanda, analizaron datos de 1.293 hospitales de 31 países de Europa e identificaron que en 2007 más de cinco mil personas fallecieron por SARM, mientras la E. coli resistente fue responsable de 2.712 decesos. Solo estas dos bacterias generaron un gasto extra de 62 millones de euros a los países afectados.
El estudio se centró en las infecciones sanguíneas, las denominadas bacteremias provocadas por esos dos microorganismos, aunque existen muchas otras enfermedades ocasionadas por esos patógenos como las infecciones en piel y tejidos, problemas respiratorios, meningitis y otros.