Mosquito

Mal gestionado: el peor brote de dengue en la historia de Argentina

Ante el peor brote de dengue en la historia de Argentina, con más de 180.000 casos y 129 víctimas fatales, según el último informe del Ministerio de Salud, se despliega una situación alarmante. El boletín epidemiológico, publicado recientemente, revela una incidencia de 384 infectados por cada 100.000 habitantes.

La gravedad de este cuadro se encuentra exacerbada por una invasión de mosquitos en Buenos Aires y otras provincias del país, especialmente en el norte, donde las condiciones climáticas, más cálidas y húmedas, son propicias para la proliferación del mosquito transmisor del dengue, el Aedes aegypti. Este mosquito, además, puede ser portador de otros virus como el de la fiebre amarilla, la chikunguña, la fiebre de Zika y el virus mayaro.

En medio de esta crisis, la escasez de repelentes e insecticidas en espiral se convierte en tema de conversación en las calles, comercios y medios de comunicación. La demanda supera ampliamente la oferta, llegando a pagar hasta tres veces más el precio habitual por estos productos. Sin embargo, la raíz del problema no radica tanto en la cantidad de compradores, sino en la paralización de la producción. Según el diario Página/12, la empresa multinacional SC Johnson, que controla el 90 % del mercado, ha detenido la fabricación para evitar un exceso de stock sin vender, ante la proximidad de la temporada invernal.

En cuanto a la vacunación, el Gobierno no ha incluido la vacuna contra el dengue en el esquema nacional, citando la falta de consenso científico sobre su eficacia. La vacuna Qdenga, aprobada por la Anmat en noviembre pasado, ha experimentado un aumento del 90,11 % en su precio desde entonces, dificultando su accesibilidad. Según el diario Ámbito Financiero, en tan solo cuatro meses el costo por dosis ha aumentado significativamente. Aunque algunas obras sociales y compañías de cobertura médica cubren parte del costo, otras no lo hacen.

Frente a esta situación, el ministro de Salud, Mario Russo, ha sido objeto de críticas. Russo ha declarado que la vacuna no detendrá la propagación del dengue y ha instado a la población a usar ropa de manga larga y pantalones largos como medida preventiva. Reconoció el problema de la escasez de repelentes y afirmó que se está trabajando para resolverlo.

Mientras tanto, gran parte de la población recurre a alternativas naturales para repeler a los mosquitos, como la esencia de vainilla, la citronela y las hierbas aromáticas. Sin embargo, queda claro que se necesitan acciones más amplias y coordinadas para hacer frente a esta crisis de salud pública.