Martes 13, no te cases ni te embarques, ni de tu casa te apartes

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«Martes 13, no te cases ni te embarques, ni de tu casa te apartes»

La costumbre quedó instalada en Latinoamérica por una costumbre española que tuvo su origen en la antigua Grecia.

El martes 29 de mayo de 1453, cayó la ciudad de Constantinopla. Según parece, el papa y las repúblicas de Venecia y Génova enviaron una flotilla de ayuda a la ciudad sitiada, pero ésta caería antes de que llegaran. Cuando la flota de socorro iba a entrar por el estrecho de los Dardanelos, se cruzaron con unos pocos barcos de refugiados que huían de la ciudad conquistada; al preguntar cuándo había caído, éstos respondieron que el martes. La caída de Constantinopla supuso un profundo trauma para las potencias cristianas, y el día de su caída, el martes, asociado además a Marte, dios de la guerra romano, pasó a considerarse de mala suerte.

En el libro bíblico de las Revelaciones aparece la llegada del anticristo en el capítulo 13, lo cuál coincide con la carta que representa a La Muerte en el Tarot. La cábala judía se refiere a los 13 espíritus del mal, y fue un 13 de octubre de 1307 cuando más de cien caballeros templarios fueron arrestados en Francia por el rey Felipe IV. Para el escritor Marcos Rafael Blanco Belmonte, el origen de la fecha aciaga en su país se vincula con el martes 13 de junio de 1276, cuando la población de Játiva (actual Valencia) fue tomada por los musulmanes.

Desde muchos siglos atrás, el día martes indica mala suerte tanto para griegos como para romanos, se lo vinculaba con Ares y con Marte, dioses de la guerra.

Marte, es el Dios romano de la guerra, por lo cual el día martes está regido por el planeta rojo, el de la destrucción, la sangre y la violencia.

Mitos y Leyendas indican que un martes 13, se produjo la mítica confusión de las lenguas en la Torre de Babel. Martes es una palabra que deriva del nombre del planeta Marte, que en la Edad Media lo llamaban «el pequeño maléfico» y que significa voluntad, energía, tensión y agresividad. Marte es el dios de la guerra, por lo cual el día martes está regido por el planeta rojo, el de la destrucción, la sangre y la violencia. Además, la leyenda dice que un martes 13 se produjo la confusión de lenguas en la Torre de Babel.

El número 13, que todavía hoy, en tiempos de razón y de ciencia, falta entre los pisos de algunos edificios o en las filas de ciertos aviones, las causas de la maldición son variadas y numerosas: se cree que Judas, quien traicionó a Cristo, era el número trece en la mesa de la Última Cena; del mismo modo que Loki, el dios tramposo, maligno y atrevido de la mitología nórdica fue el treceavo invitado en una catastrófica cena de dioses en el Valhalla.

En las culturas de España, Grecia y algunos de los países de América Latina, como Cuba, Uruguay, Paraguay, Argentina, Chile, Perú, Venezuela México, Colombia y otros, se considera martes 13 un día de mala suerte. Este día es también considerado como el día de la decapitación en EE.UU. por la masacre del 13 de julio de 1716. Las connotaciones aplicadas a este día son iguales a las del viernes 13 en las culturas anglosajonas o el viernes 17 en Italia.

El martes, segundo día de la semana consagrado al planeta Marte y al dios Marte, del que tomó el nombre y con cuya figura le representan, fue considerado entre los egipcios de la Antigüedad como día de muy mal agüero, porque decían era el del nacimiento de Tifón, uno de los gigantes que se atrevieron a escalar el cielo.

– El gato negro. Cruzarse con un felino de pelo oscuro estaba bien visto en el antiguo Egipto pero la Iglesia católica lo consideró un indicio de la presencia del diablo. En muchos países se cree que da buena suerte si se te acerca y mala suerte si camina alejándose de ti.

– Romper un espejo. Antiguamente el espejo se utilizaba en las artes adivinatorias, y se dice que se rompían cuando no querían mostrar un futuro aterrador. Por eso se dice que un espejo roto trae consigo siete años de maldición, que es lo que tarda en «curarse» el maleficio.

– Derramar la sal. Considerada símbolo de amistad y durabilidad, derrarmar por accidente este elemento está considerado un mal presagio para esa amistad o vínculo. Por eso, como antídoto, se suele recomendar arrojar una pizca de sal por encima del hombro izquierdo.

– Abrir un paraguas bajo techo. Esta creencia es de las más antiguas. Se dice que abrir un paraguas bajo techo (especialmente dentro de casa) es tentar a la mala suerte. Esta creencia empezó en el siglo XVIII en Inglaterra y se sospechaba que quien lo hacía moría ese mismo año.

– Pasar por debajo de una escalera. Esto viene por que los triángulos han sido tradicionalmente símbolos sagrados. Sin ir más lejos, en el cristianismo está la Santísima Trinidad: padre, hijo y espíritu santo. Por esta razón, se considera un sacrilegio y una mala acción cruzar la escalera.

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