Mientras los chetos pueden salir a correr por Palermo, los peones de los stud del Hipódromo de Palermo los mantienen encerrados.

Mientras los chetos pueden salir a recrearse y correr por Palermo,los peones deben quedarse encerrados.



Los empleados de los stud Hipódromo de Palermo siguen denunciando que las medidas adoptadas por la administración por la cuarentena los perjudica laboralmente y quieren continuar con las protestas.Esta tarde salieron a reclamar igualdad de condiciones y que se aplique protocolo.

200 trabajadores presos en el hipodromo. Los dueños de los studs los amenazan con echarlos si vuelven a sus casas por que viven en barrios de vulnerables.

Trabajadores del turf denunciaron que permanecen «presos» dentro del predio del Hipódromo de Palermo desde el inicio del aislamiento social, preventivo y obligatorio, bajo amenaza de perder su fuente de trabajo si abandonan el lugar.

Los denunciantes, empleados de los distintos studs, contaron que tienen «prohibido salir» por el riesgo de contraer coronavirus y que, en caso de hacerlo, no pueden volver a entrar al recinto.

«Nos están manipulando, somos varios los que estamos en esta situación y solamente algunos podemos salir a comprar y nada más. El resto se tiene que quedar acá adentro. Queremos que nos garanticen el derecho de poder salir y al otro día ingresar a trabajar sin restricciones», contó un trabajador.

«Algunos chicos son de afuera y otros vivimos acá. Trabajamos de lunes a lunes y si salimos nos suspenden y nos descuentan el sueldo», explicó el mismo trabajador detrás de una reja en el sector de la Villa Hípica, cuyo acceso está sobre avenida Olleros al 1500.

Son al menos unos 200 peones encargados de entrenar a los caballos sobre la pista del hipódromo, bañarlos y darles de comer. Muchos de ellos, según comentaron fuentes del ambiente hípico, trabajan de manera informal y viven en el Barrio Mugica (ex Villa 31).

«Nos sentimos presos hace tres meses, estamos peor que en una dictadura. El protocolo es perverso y siniestro. Podemos salir pero cuando regresamos no nos dejan entrar y nos suspenden. Estamos durmiendo en el suelo, los baños son inmundos, no hay limpieza», denunció otro cuidador.

«Soy de General Rodríguez, quiero salir ahora que viene el Día del Padre. Por estar acá me perdí el cumpleaños de mi hija de seis», reclamó un tercer trabajador.

El Hipódromo de Palermo, ante la consulta informó que de momento «no hay vocero designado» para referirse a la situación.