Lola Chomnalez

Mural para Lola Chomnalez en la Escuela Primaria «Adolfo Van Gelderen», Jerónimo Salguero 2455.

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En 1973 el Consejo Nacional de Educación le designa a la escuela el nombre de «Adolfo Van Gelderen» y en 1983 se inaugura el actual edificio.
En 2018, a 45 años de la imposición del nombre, conmemoramos el «Día del Patrono».

Recuerdo para Lola Chomnalez

En diciembre de 2014, Lola Chomnalez, de apenas quince años, fue asesinada en Valizas, Uruguay. A cinco años de ese recuerdo, la escuela primaria número 26 Adolfo van Gelderen del barrio de Palermo inauguró un mural en su memoria.

A cargo de la Fundación Pinta Argentina, el “Mariposario para la reflexión” se pudo ver terminado este jueves en uno de los costados del colegio que queda en Jerónimo Salguero 2455, donde la joven asistió antes de cambiarse al Liceo 9 de Belgrano para el secundario.

Sus padres, Diego y Adriana Belmonte, estuvieron presentes en la inauguración, junto a Victoria Ferreyra, Ornella Fernández y Máximo del Valle Arias, los artistas creadores del proyecto.

“Nos pareció hermosa la idea. Lola se me apareció en forma de mariposa una vez. El mural es Lola que nos habita, está ahí”, le contó la madre a la prensa. “La mariposa es una bomba de luz, una belleza, algo bien concentrado en algo pequeño y con poco tiempo de vida”, retrató el padre.

Por su parte, Victoria Ferreyra contó que el mural “lo creamos en conjunto con la familia de Lola, con la intención de poner en valor su vida y una causa que requiere urgente atención”. Además, Ornella Fernández explicó: “La margarita es el símbolo de la resiliencia y la mariposa de lo efímero. Todo ello representa a Lola y su familia. En marzo se va a poner una placa cuando empiecen las clases y los alumnos podrán agregar más mariposas”.

¿Quien fué Adolfo van Gelderen?

Datos básicos
Adolfo van Gelderen nació en Rotterdam, Holanda, el 10 de abril de 1835 y murió en Buenos Aires, el 3 de enero de 1918. Se radicó en su juventud en la Argentina. Manejaba varios idiomas y fué un especialista en pedagogía de gran impacto en los orígenes del sistema educativo argentino. Especialmente, se destacó por su aporte a la consolidación del normalismo al colocar las bases de la Escuela Normal de Maestros en Buenos Aires constituyéndola en una institución modelo. Su influencia se manifestó en sus estudiantes y en la profesionalización de la labor de los maestros. Su obra escrita estuvo dirigida a cuestiones pedagógicas y didácticas y a la enseñanza de idiomas.

Biografía sintética
Adolfo van Gelderen nació en Rotterdam, Holanda, el 10 de abril de 1835. Sus padres fueron Manuel Adolfo y Rosa. En la Universidad de Lovaina se graduó como Bachiller en Letras. Antes de cumplir los 20 años, en 1853, inaugura una cátedra de Pedagogía en Lima, Perú. Parecería que, al ser derrocado el presidente peruano José Rufino Echenique promotor de van Gelderen, éste se traslada a Bolivia. En 1855 enseña, filosofía, contabilidad e idiomas en la Universidad de Sucre y en colegios anexos. Se instala prontamente en Argentina, en la ciudad de Tucumán, y en 1856 se lo ubica como profesor del colegio secundario de La Merced, en donde enseña latín, matemáticas, inglés y contabilidad. Se traslada luego a Córdoba. En 1857 contrae matrimonio con Celina Tejerina, que integraba una familia tradicional de esa ciudad. Con ella tendrán tres hijos, Celina, Manuel y Rosa. Sus conocimientos de idiomas eran vastos: manejaba, además del holandés y el castellano, francés, inglés, alemán, italiano, portugués y latín. Brinda entonces clases particulares sobre diversas materias. En 1860, ya en Buenos Aires, es contratado por Antonio Zinny, su director, como profesor en el Colegio de Mayo. Animado por él, van Gelderen rinde el examen de habilitación docente ante un tribunal presidido por Domingo F. Sarmiento, el mismo Zinny y Marcos Sastre, desarrollando, entre otros temas, el sistema lancasteriano de enseñanza múltiple. Fue aprobado y recibió el título de preceptor superior para la enseñanza primaria. El 1º de febrero de 1861, Sarmiento, Director General de Escuelas de la provincia de Buenos Aires, en vistas de los conocimientos de van Gelderen sobre el sistema lancasteriano, lo designa director-maestro una nueva escuela en el delta deñ Tigre (hoy Nº 1). En este establecimiento, con la ayuda de monitores, comenzó una experiencia de trabajo con 40 alumnos isleños de ambos sexos. Además, brindó cursos de idiomas para los vecinos de la zona. Marcos Sastre, inspector de escuelas, lo visitaba frecuentemente y destacaba la obra que llevaba a cabo. Fruto de estos antecedentes, en 1862, en la ciudad de Dolores en la provincia de Buenos Aires, es invitado a fundar el Colegio del Sud. Allí se desempeña como Director y a la vez, para complementar su salario, defensor de pobres ante el juzgado. En 1865, regresa a la ciudad de Buenos Aires y se le encarga la reorganización del Colegio Nacional de Buenos Aires. En 1869 es designado Rector del Colegio Nacional de Paraná, que después se convertirá en la primera Escuela Normal de la nación, pero al poco tiempo regresa a Buenos Aires a causa de la revolución de López Jordán. Según fuentes de la masonería, en 1869 en Paraná, van Gelderen se afilia a una logia masónica. Sin embargo, en el Congreso Pedagógico de 1882 se enfrenta a la masonería y a los liberales y se identifica con los grupos católicos abandonando aquella organización. Con la finalidad de obtener un título acorde con sus conocimientos, en 1871 rindió y aprobó un examen universitario que lo habilitó como traductor público en siete idiomas y como profesor de enseñanza secundaria, con la especialización en idiomas. En 1874, van Gelderen fue nombrado director fundador y organizador de la Escuela Normal de Preceptores (maestros) de la ciudad de Buenos Aires, dependiente, en ese momento, del gobierno de la provincia de Buenos Aires. Hoy subsiste como la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas Nº 2 “Mariano Acosta” en honor del Gobernador de la provincia que tuvo la iniciativa de su fundación. Esta función que asume van Gelderen, le permite desarrollar sus dotes pedagógicas y de conducción y fijar las bases de una institución de formación docente de gran prestigio hasta la actualidad. En el establecimiento, van Gelderen fue también profesor de pedagogía, alemán y francés. También desde 1876, dictó cátedras de francés, inglés y alemán en el Colegio Nacional de Buenos Aires. Son numerosos los testimonios de profesores y alumnos de la Escuela Normal – que luego ocuparon relevantes cargos de prestigio en el país (hasta la presidencia de la nación)- que destacaron su figura y su influencia. De hecho, se llegó a hablar de una formación de maestros “tipo van Gelderen”. En 1877 se aprobó el reglamento para la Escuela Normal, propuesto por van Gelderen a Sarmiento, en ese entonces presidente del Consejo General de Educación. En 1879, organizó la Academia Pedagógica, ensayo de difusión pedagógica y de práctica docente. En 1881, cuando la Escuela Normal es nacionalizada en virtud de la federalización de la ciudad de Buenos Aires, van Gelderen fue confirmado en sus funciones. Fruto de su visión y también de la del reconocido arquitecto e ingeniero italiano Francisco Tamburini, se desarrolla un proyecto monumental y específico como edificio propio de la institución inaugurado en 1888 que aún hoy sigue funcionando en la calle Urquiza en el barrio del Once. La Escuela Normal se constituyó así con el objetivo de ser el modelo de muchas otras de similares características. Van Gelderen junto con los profesores logra darle una impronta, a la vez nacional y cosmopolita, mantiene la enseñanza religiosa brindada por sacerdotes y desarrolla fuertemente la dimensión pedagógica y didáctica de la institución. Motivado seguramente por sus antecedentes y por la creación de la escuela normal, van Gelderen comienza una profusa elaboración de textos educativos y material didáctico. En este sentido, funda la Enciclopedia Escolar Argentina, revista de instrucción general y divulgación pedagógica abierta a la colaboración de los estudiantes. En 1875, sale a la luz la primera edición de muchas de su Curso de Pedagogía Familiar. Esta obra manifiesta su visión y el plan que desarrollará en la Escuela Normal. En primer lugar, trata de la necesidad de las escuelas normales estatales para darle a la educación una cierta unidad y profesionalidad, no dejando todo librado a una libertad de enseñanza mal entendida. Luego caracteriza al maestro no sólo en su hacer profesional y en su relación con el alumno sino también en su constitución moral. En la segunda parte, explica que la educación posee tres dimensiones la física, la intelectual y la moral y se aboca a fundamentar y a dar recomendaciones para cada una de ellas. En este marco, van Gelderen propone una necesaria educación religiosa cristiana del maestro. La tercera parte manifiesta la preocupación de van Gelderen por lo metodológico y lo didáctico en distintas campos del saber. Presenta allí el plan de estudios de cuatro años para la Escuela Normal y de ocho años para la Escuela de Aplicación. El plan secundario para la formación de maestros incluye, entre otras materias más tradicionales, la enseñanza de francés, inglés y alemán, de moral religiosa, de música, gimnasia, contabilidad, agricultura, psicología. También la pedagogía y las metodologías coronadas por las constantes prácticas en la escuela de aplicación. Finalmente, el texto aborda cuestiones organizacionales –hasta edilicias, anticipando ya su intervención en la construcción de la nueva sede de la escuela- y disciplinares y un breve compendio de personalidades educativas tanto internacionales como argentinas. Van Gelderen se nacionalizó como ciudadano argentino en el año 1876. En estos años publica carteles para la enseñanza simultánea de lectura, escritura y lenguaje y en 1877 Elementos de historia natural: ó sea esplicación de los cuadros alemanes de Shcreiber y mapas ingleses de Johnston. En 1878, publica sus Lecciones de Pedagogía que incluirán su libro anterior actualizado y ampliado. Sumará también en ellas algunas conferencias y su visión de la historia de la pedagogía. Nuevamente se evidencian sus conocimientos de la literatura nacional e internacional sobre la materia educativa. Durante la década del 80, van Gelderen publicará con la colaboración de otros profesores numerosos textos referidos a la enseñanza del francés y del alemán, destinados al público en general y a los establecimientos secundarios. En 1881 fue nombrado vocal del primer Consejo Nacional de Educación presidido por Sarmiento. Contribuyo también a la fundación del Instituto Libre de Segunda Enseñanza. En 1882, en la década de enfrentamiento entre el liberalismo secularista y el catolicismo participa del Congreso Pedagógico y forma parte de grupo de siete católicos que se retiran del congreso presididos por José Manuel Estrada ante la exclusión del tratamiento de la enseñanza religiosa en la escuela primaria dentro del plan de estudios. En 1884, funda La Revista de Enseñanza cuyo primer número se publica con fecha de 31 de mayo. La revista es una iniciativa suya en el marco de la Escuela Normal y también ejerce como su Director. Justifica su salida suplantando a una previa que los mismos alumnos del instituto llevaban adelante pero que, por esto mismo, van Gelderen juzga insuficiente. Esta nueva revista se propone dar voz a docentes y a estudiantes destacados publicando sus artículos para uso en las cátedras. Por otra parte, contiene algunas páginas en francés para difundir noticias educativas en el exterior. Van Gelderen publica allí sus artículos sobre historia de la pedagogía. En 1889 van Gelderen se acoge a la jubilación y deja el cargo de Director de la Escuela Normal. Ese año viaja a Holanda, Bélgica, Alemania y Francia y es condecorado por gobiernos europeos. Aprovecha el viaje para profundizar sus conocimientos sobre el estado de la enseñanza, en especial, en el nivel medio y normal. En 1890, acepta ejercer como profesor en el Instituto Nacional de Caballito creado por los hermanos Pizzurno. En 1906, por pedido del Mariano Paunero, Rector del Colegio Nacional de La Plata, se traslada a esa ciudad para dictar cátedra. Una grave enfermedad lo obliga a trasladarse a un clima más saludable y en 1909 regresa a Córdoba. El interventor de la provincia, Eliseo Cantón, lo designa vocal del Consejo Provincial de Educación. En 1911, el gobierno provincial le solicita que se traslade a Buenos Aires para estudiar algunas modalidades especiales de educación. Produce un informe publicado ese mismo año y titulado Escuelas para niños débiles al aire libre. Escuelastalleres y de agricultura teori-práctica anexas a la Escuela primaria. Este texto muestra nuevamente su conocimiento de las experiencias de países europeos y un análisis detallado de las escuelas que visita con recomendaciones de todo tipo incluyendo cuestiones edilicias y presupuestarias y sobre los materiales didácticos. En 1912, es miembro del Congreso Pedagógico Nacional que se desarrolla en Córdoba. Los congresales lo eligen como Presidente Honorario y les dirige a muchos de sus exalumnos palabras de gratitud. En 1913, para colaborar con los estudios de las escuelas normales de la provincia de Córdoba publica un Compendio de Pedagogía y Metodología. Este texto resulta una síntesis de sus escritos anteriores. En 1915 van Gelderen recibe un homenaje nacional de la docencia argentina, presidido por el gobernador, el día 14 de mayo a la edad de 80 años. Allí, Pablo Pizzurno desarrolla un recordado discurso titulado “Honremos al maestro”. Este año, pese a su avanzada edad, se lo designa Presidente del Consejo Provincial de Educación. En 1917, renuncia al cargo. Adolfo van Gelderen fallece en Buenos Aires el 3 de enero de 1918 y está enterrado en el cementerio de Pablo Nogués, provincia de Buenos Aires.