Obesidad y deporte: un desafío posible

El tratamiento integral de la obesidad que propone el Programa OCMI (Obesidad & Cirugía Mini Invasiva), cuida de manera atenta y estricta la relación que el paciente tiene con la actividad física y trabaja intensamente para que la persona logre un incremento del ejercicio en su vida cotidiana.
Convencidos de que la intervención del by pass gástrico es el inicio de un importante proceso, y con el objetivo primordial de lograr junto al paciente un radical cambio del estilo de vida, el grupo de médicos deportólogos del Programa OCMI deposita en la actividad física uno de los pilares fundamentales del éxito del tratamiento. Las estadísticas son contundentes y los resultados predicen cambios asombrosos.

La obesidad conlleva rechazo social y laboral, provocando una considerable pérdida de autoestima y un número importante de situaciones conflictivas. Contemplando esta realidad, el programa plantea un plan de recuperación personalizado evitando entornos donde la persona esté expuesta a miradas críticas o comentarios que lo retraigan. Un entrenador personal les indica ejercicio en forma medida, pudiendo los obesos percibir sus posibilidades y limitaciones.

Un programa bariátrico que contempla la actividad física en todas sus etapas

EN EL PRE-OPERATORIO se busca que el paciente incorpore el hábito de dedicar 30-40 minutos al día exclusivamente para él y su cuerpo. En el caso de los pacientes de un peso cercano a 250 kg es más conveniente una gimnasia de movilidad y flexibilidad articular para hacer sentado, con fortalecimiento de brazos y espalda, ya que sus tobillos y rodillas no soportarían el esfuerzo que implica una caminata. A los pacientes que pesan 100 kg, en cambio, se les puede indicar gimnasia en el agua por ser un entrenamiento de bajo impacto. Para aquellos pacientes que no presentan problemas de rodilla, es bueno caminar parando 1 minuto cada 10 y para quienes tienen la posibilidad, pedalear en la bicicleta fija con el asiento alto.

EN LOS PRIMEROS 15 DÍAS POST CIRUGÍA solamente se camina. La noche del día en que el paciente fue intervenido, el cirujano lo acompaña a circular por el lugar para estimular los músculos. Así, el descenso de peso debe ser producto de la pérdida de grasa y no de masa muscular. Además, el stress pre y post operatorio suele producir una sensación de agotamiento que disminuye con la liberación de hormonas generada por el ejercicio.

Muchos pacientes han cambiado radicalmente su estilo de vida a partir del ejercicio físico y la cirugía bariátrica. Ellos son quienes por su constancia y fuerza de voluntad motivan y estimulan al resto de los pacientes en tratamiento; tal es el caso de Sergio Guarneri, de 49 años, quien comparte su testimonio: “Antes de la operación no podía más que caminar en cinta, hacer bicicleta o algo de musculación en el gimnasio. Mi sobrepeso no me permitía más. Luego del by pass, seguí con el gym, comencé a trotar, y a un año de la operación he participado en cinco carreras de 10 km, tres de 15 km, otro tanto de 21 km, 6 maratones de 28 km y ahora me estoy entrenando para la de 42 km de montaña en Villa La Angostura… obviamente, tengo claro que no podría afrontar una carrera sin los controles médicos necesarios”.

De esta manera, el Programa OCMI no sólo festeja el éxito del by pass gástrico en más de 7.000 pacientes que lograron recuperar su vida, sino que sigue apostando por una mejor salud para toda la comunidad.

Asesoró: Dra. Laura Balestra, Deportóloga integrante del equipo de Clínica Médica del Programa OCMI

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