OMS cambia palabras: “distanciamiento social” a “distanciamiento físico”.

La Organización Mundial de la Salud y otros expertos en salud preferirían que dejáramos de llamarle “distanciamiento social”.

En cambio, ellos optan por el término “distanciamiento físico”.

La palabra «significante» viene del latín significantis y significa «que representa una idea, hecho o sentimiento». El significante es necesariamente una entidad que se percibe a través de los sentidos. Se utiliza en lingüística estructural y en la semiótica para denominar aquel componente material o casi material del signo lingüístico y que tiene la función de apuntar hacia el significado.



¿La razón? El término “distanciamiento social” puede implicar una sensación de desconexión de los seres queridos. Y en un momento en que estar físicamente aislado de los demás puede afectar la salud mental, la organización quiere subrayar cuán importante es que las personas se mantengan socialmente conectadas.

La OMS anunció que se apartaría del término “distanciamiento social” en una sesión informativa el 20 de marzo. Maria Van Kerkhove, epidemióloga de enfermedades infecciosas de la OMS, reiteró esa postura en una conferencia de prensa el miércoles.

“Hemos estado diciendo ‘distanciamiento físico’ porque es importante permanecer físicamente separados pero socialmente conectados”, dijo Van Kerkove, y agregó que las personas deben cuidar su salud mental y la de sus seres queridos durante la pandemia.

“No hay confinamiento de la risa”, dijo. “No hay confinamiento para hablar con la familia y encontrar formas de conectarse”.

El contacto social es vital para la salud mental, dicen los expertos
Mantenerse físicamente alejado de los demás es una de las formas más efectivas en este momento para combatir la propagación del coronavirus. Sin embargo, hacerlo va en contra de los deseos de conexión y contacto físico de las personas, y podría contribuir a sentimientos de ansiedad, soledad, miedo y dolor que podrían crear otra crisis: una de salud mental.

El contacto físico consensuado y las interacciones en persona liberan sustancias químicas en el cerebro y el cuerpo, incluidas las endorfinas, la serotonina y la oxitocina, que pueden aumentar la felicidad y reducir el dolor y el estrés. Pero un abrazo o una mano alrededor de un hombro que de otro modo ofrecerían consuelo en un momento de incertidumbre y miedo es lo que podría poner en peligro la salud física de las personas.

La ausencia de contacto físico y conexión humana puede tener un costo psicológico. Esa es una de las razones por las que el psicólogo de Stanford Jamil Zaki sugiere reformular el “distanciamiento social” como “distanciamiento físico”.

FUENTE

https://www.who.int/home

https://www.who.int/es