¿Cuánta plata le pagó Pachelo a Molina Pico?

¿Cuánta plata le pagó Pachelo a Molina Pico? la pregunta del caso de María Marta. 

La noción de coima, en los países latinoamericanos como el nuestro, se emplea como sinónimo de soborno: la dádiva que se otorga con el objetivo de obtener un favor de un funcionario o de una autoridad en Argentina es un clásico de clásicos. Que No se te van a caer los anillos. No es la primera vez y ni será la última.

Teniendo en cuenta el mundo del hampa, «a precio de hoy deberían haber sido 500.000 dólares» por ejemplo «la libertad en detención de un narco importante por la Policía desde Argentina hasta México, se estima en más de  1 a 3 palo verdes, 5 palos pagaba el Chapo Guzmán y en EEUU Guzmán y Escobar el Colombiano pagaban a la Policía más de 10 palos en efectivo» le dijo a este medio Carlos especialista en cuidar turistas VIP en la noche de Palermo. «Pachelo es un tipo de guitarra», por dinero.

 Carlos el especialista agregó «Así que no estás tan equivocado que Pachelo le habría pagado a Molina Pico 1 palito», le dijo el experto en seguridad y asistencia personal de gente VIP del Barrio de Palermo, al ser consultado por Palermonline Noticias.

«Tu hipótesis les haría caer todo el código Penal en la cabeza a Molina Pico y a Pachelo, si cae Pachelo igual se lleva  obviamente a Molina Pico se lo lleva a la tumba, Pachelo es mal bicho», «resolviste el caso».  Nos dijo Carlos en el Café de Honduras y Serrano.

Investigando sobre coimas en general. Al menos eso es el cálculo de las coimas que se cometieron en el mundo que están documentadas por la prensa internacional. Por ejemplo, las coimas de una investigación preliminar con información derivada de los expedientes del Lava Jato arrojan estas cifras. De 500.000 a 5 millones de dólares.

El ejercicio de calcular cuánto es el día de hoy es la pregunta del caso de María Marta. Luego de la muerte de Maria Marta la vestimenta de Molina Pico cambió sustancialmente, se lo vió hace 19 y 18 años más «pituco» un detalle interesante dada la hipótesis, en base a una encuesta de opinión.

Para el público Argentino del Barrio de Palermo, según una encuesta que realizó Palermonline Noticias con sus lectores.

Pachelo es culpable con un 85%

Molina Pico es el «Gran Coimero» en un 60%

Por supuesto que es, una opinión de redes sociales en base a 750 casos vía web, con un ajuste de error del 10% para ser más ecuánimes en los resultados.

Un lector llamado Dardo de Palermo Soho dijo «Pachelo a esta altura del país debe pagar por justos por pecadores, ya que él es un pecador, así que el infierno lo espera, hay otros en Argentina  que pagan sin haber cometido un delito y Pachelito no es ningún santito flor de hdp».

Una lectora llamada Raquel de Palermo Viejo, le dijo a este medio. «No puedo ni verlo a Pachelo representa el mal en la Argentina, igual tengo amigas que les copa es onda violenta de Pachelo, son re boludas, se nota que tiene cara de mala persona, la gente es muy tonta, creetodo loq ue dice la TV, en no darse cuenta, es el asesino, sin dudas, pone eso, es el asesino».

Un caso resonante que debe tener justicia como tantos otros en Argentina.

Nicolás Pachelo, el principal imputado en juicio por el crimen de María Marta García Belsunce, declaró nuevamente este miércoles y se careó por primera vez con una testigo para desmentir que él haya tenido al perro labrador que le secuestraron a la víctima.

Tal como viene haciendo en las últimas jornadas, Pachelo (46) repitió este miércoles la metodología de pedir declarar cada vez que un testigo lo involucra en alguna situación que lo compromete.

Esta vez fue tras la declaración ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 de San Isidro de la testigo Raquel Fait, citada por los fiscales luego de que el lunes su amiga, Débora Lauces, dijera en el juicio que ella le había contado que una vez estuvo en la casa de Pachelo, en Carmel, jugando con un perro sin saber que se trataba de la mascota de María Marta García Belsunce.

Fait ratificó que entre 1997 y 2002 aproximadamente, concurrió «cuatro, cinco o seis veces» a la casa de Pachelo en Carnel, ya que era amiga de su primo Lucas Laurens, y lo conoció «socialmente» a él y a su por entonces esposa, Inés Dávalos.

La testigo aclaró que vio a Pachelo con el perro «en un asado al mediodía» pero no en Carmel sino en la casa de conocidos.

«Recuerdo que no estuvo mucho tiempo en la reunión y en su camioneta tenía un perro. Era una camioneta oscura. La impresión que me queda es que era chachorrón, oscuro, un perro mediano», dijo Fait, aunque a preguntas de los fiscales no pudo precisar la raza, ni recordaba si era de pelaje corto o largo.

La mujer recordó que en esa oportunidad Pachelo explicó que había encontrado a ese perro perdido en su barrio, que «la sensación del ambiente era ‘anda a llevarlo’ y como que él dijo: ‘yo lo cuido mejor'».

También dijo tener el recuerdo de haberse acercado al vehículo y «de haberlo acariciado», que no era un perro agresivo y si bien no recuerda si tenía o no collar, dijo que «estaba cuidado».

La defensa de Pachelo –quien desde el momento en el que la testigo manifestó conocerlo, le dijo al oído a su abogada Raquel Pérez Iglesias, «es mentira»-, pidió un careo que los jueces aceptaron.

«A la señora, salvo que estéticamente esté distinta, yo no la conozco. No sé si se cambió el pelo o se hizo una cirugía. Yo no la conozco y jamás autoricé el ingreso. No sé mi mujer Inés. Si vino con mi primo, no sé, igual no la conozco», le dijo Pachelo.

«Sí, estuve en la casa de Pachelo cuatro, cinco o seis veces», repitió Fait.

Horacio García Belsunce, el hermano de María Marta García Belsunce, la socióloga asesinada hace casi 20 años en el country Carmel de Pilar, aseguró este viernes estar convencido de que Nicolás Pachelo fue el asesino y al declarar en el juicio contó que el abogado del principal imputado le dijo que su cliente era capaz de haberle bajado «el cargador entero» a su hermana, cuando se supo que la muerte había sido un asesinato.

Además, apuntó contra la labor del primer fiscal de la causa, Diego Molina Pico, a quien calificó como «un estúpido, un sinvergüenza, un gran hijo de puta» y «el gran encubridor» del asesinato.

La definición más categórica del abogado y periodista contra el principal imputado de este juicio, la dijo tras su declaración, en la puerta de los tribunales de San Isidro, cuando consultado por la prensa respecto a si estaba convencido de que Pachelo (46) fue el asesino de su hermana, contestó: «Sí».

Vestido de traje marrón cuadrillé, bufanda al tono, camisa celeste y corbata verde, Horacio ingresó pasadas las 11.30 a la sala del entrepiso de los tribunales de San Isidro y lo primero que hizo cuando los fiscales le preguntaron por su hermana, fue mencionar su nombre y hacer una pausa.

«María Marta… En primer lugar, quiero decir al tribunal que este no es un día cualquiera, que estuve casi 20 años esperando que llegue este día para poder decir todo lo que tengo que decir y para que el asesinato de mi hermana no quede impune», dijo Horacio ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 de San Isidro.

«Se la extraña mucho, pero sé que ella está ahora conmigo», agregó sentado en la misma sala donde hace 11 años fue condenado, aunque ahora declarando como testigo.

García Belsunce recordó que la primera vez que tomó conocimiento de Pachelo fue cuando su hermana le mencionó que ella creía que ese vecino le había secuestrado a su mascota, el perro labrador «Tom».

El hermano de la víctima contó que cuando el 2 de diciembre de 2002 se supo por la autopsia que a su hermana la habían asesinado de seis disparos, «vuelve a salir el nombre del vecino incómodo, molesto y delincuentón de Pachelo».

Explicó que en esa época era «amigo» de Roberto Ribas, si por amigo se entiende que con él solía «jugar golf, tomar un cafecito en tribunales e ir a comer a su casa», y cuando alguien le dijo que el penalista era el abogado de Pachelo le pidió una reunión.

«Nos encontramos y sin que yo le hubiera dicho nada, me dice: ‘Ahí hay un malandra del que yo soy abogado, Pachelo, un pibe bravo, complicado’», relató el hermano de la víctima.

«Me preguntó ‘¿cuántos tiros tiene María Marta?’. Le digo cinco y el ‘pituto’ (por la bala que rebotó en el cráneo de la víctima, quedó en la escena y fue descartada por un inodoro). Y me dice: ‘Le podría haber bajado el cargador entero porque es capaz. Es muy raro porque no me llamó. Cualquier cosa que yo sepa te llamo’, y terminó la reunión».

Tras ese encuentro, García Belsunce aseguró que se reunió con el fiscal Molina Pico, a quien le aportó información sobre Pachelo y de lo que hizo el ahora imputado «antes, durante y después» de ese día dentro de Carmel.

«Vaya a saber dónde carajo se lo llevó (Molina Pico), no lo sé. Siempre sostuvimos que se tenía que investigar esa línea», sostuvo.

El hermano de María Marta García Belsunce aseguró que durante 20 años siempre hubo una sola versión y que, en cambio, Pachelo dio varias como que nunca estuvo en esa hora en el Carmel o que se fue a comprar un juguete a un shopping de Capital Federal, cuando las pericias en las antenas de su celular dieron que estaba en Pilar y que tres chicos se lo cruzaron corriendo en dirección a la casa de su hermana.

«Los fotogramas de una cámara de seguridad lo ven 18.59», dijo sobre el horario en el que el acusado abandonó Carmel el día del crimen, y mencionó a «los tres chicos que lo cruzan a Pachelo trotando».

«Uno de ellos siguió en dirección a la casa de María Marta, a quien ve llegando en bicicleta. Fue la última persona que la vio con vida», señaló.

El testigo apuntó directamente a la investigación llevada adelante por Molina Pico, y opinó: «Ante la posibilidad de la pérdida de su carrera dijo que la familia lo engañó».

«Pone como asesino a (Carlos) Carrascosa, los encubridores la familia y empieza a armar el plexo probatorio para lograr su objetivo. Molina Pico es el gran encubridor de este asesinato», sentenció.