¿Participación Ciudadana en el Código Urbano?

El video muy bonito que confeccionó el Gobierno de la Ciudad con imágenes del Foro Participativo Permanente en el cual los vecinos expresaron sus opiniones respecto a los códigos Urbano y de Edificación. Acompañando dichas imágenes se dice:

“Realizamos el Seminario de los Foros Participativos Permanentes, donde los vecinos siguen participando en la confección de los borradores de los nuevos códigos urbanístico y de edificación. Porque a la Ciudad la hacemos entre todos”.

Daría la impresión – y eso es lo que se busca – que los vecinos están confeccionando los borradores de los códigos, porque el Gobierno los convocó para esa magna y virtuosa tarea. Pero durante las ocho horas que duró el foro los vecinos dijeron todo lo contrario. Veámoslo reproduciendo solo algunos párrafos de unos pocos de los vecinos que destacaron la falsedad del proceso supuestamente participativo en cuestión *.

*Extraído de la Versión Taquigráfica del Seminario de los Foros Participativos Permanentes.

Sr. Wilkinson. Yo hace tiempo ya, aprendí con este gobierno, a dudar de las palabras bonitas que me dice. Y digo esto porque mi primera experiencia con el entonces Jefe de Gabinete del Gobierno de la Ciudad fue preguntarle si iban a cumplir con la ley de comunas 1.777, y él me contestó: vamos a cumplir con la ley. Le pregunté por segunda vez: ¿Pero van a cumplir con la ley de comunas 1.777? “Nosotros vamos a cumplir con la ley”. Tres veces me dijo lo mismo. La realidad es que a 10 años vista no han cumplido con la Ley de Comunas. Con lo cual, obviamente, me da un motivo más que suficiente para dudar cuando veo palabras bonitas. A partir de ahí yo quiero ser muy claro en un concepto. La ciudad es de los vecinos. ¡La ciudad es de los vecinos! No es ni del gobierno ni del Colegio de Arquitectos ni de la Facultad de Arquitectura ni de las constructoras, ni mucho menos de las grandes emprendedoras. (Aplausos.) Entonces, somos nosotros los que tenemos que definir la ciudad que queremos. Ahora, ¿qué lugar nos dieron para definir esto? Ninguno. Entonces, cuando hablamos de participación, hablemos de participación en serio. En esto mi propuesta concreta es que empecemos a trabajar barrio por barrio, comuna por comuna, los vecinos encargándonos de definir cuáles son los parámetros del barrio y de la ciudad que queremos.

Sr. Diringuer. Es interesante leer la propuesta que ustedes mandan, porque dice: “El vecino será el principal beneficiario”, “Va a responder a las necesidades actuales de la ciudad”. Y yo me pregunto: ¿cómo saben cuáles son las necesidades actuales de la ciudad y lo que para los vecinos es sentirse beneficiarios? Porque a las comunas no las consultaron. Yo integro el Consejo Consultivo hace cinco años, seis, soy parte de la Coordinadora, y jamás vinieron a preguntar. Eso sí: vinieron diez veces al barrio Santilli, Larreta, Macchiavelli, siempre puenteando a la comuna, nunca respetando lo que acá se dijo -pero vale repetirlo-: no se respetan los institutos de la Constitución de la Ciudad; ni el artículo 1° -que habla de promover la participación ciudadana- ni el artículo 128 ni el artículo 30 -que se refiere a un impacto ambiental previo- ni el artículo 63, que obliga a una audiencia obligatoria pública para poder tratar estos proyectos de impacto comunal.

Sra. Díaz. No viene mal recordar tampoco por qué y cómo llegamos acá. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires redactó los proyectos de Código Urbanístico y de Edificación solamente con los desarrolladores inmobiliarios. Es decir que fueron convocados exclusivamente a elaborar el proyecto la industria de la construcción y los distintos agentes del mercado inmobiliario. Los vecinos fuimos cuidadosamente excluidos de esa discusión. Cuando uno comienza a enterarse de los detalles del código, nos enteramos de que la esencia, la médula, el eje del código -sobre todo el urbanístico- es el negocio inmobiliario. Y ahí entendemos por qué se necesitaron dos sentencias judiciales -gracias al recurso de amparo que interpuso un grupo de ciudadanos- para que el gobierno, contra su voluntad, nos incluyera en la discusión. Tampoco es casual que el Foro Participativo Permanente sea convocado un día laborable a las 9:30 de la mañana, cuando la mayoría de los ciudadanos está trabajando.

Sr. Valdivieso.- En primer lugar, dejar constancia del “éxito democrático y participativo” que ha tenido este código: la mayoría de los participantes que han participado en las reuniones por comunas han manifestado la escasez de participación y la poca posibilidad de realizar preguntas y respuestas que han tenido esas reuniones. Por otra parte, esta audiencia no ha cumplido con los requisitos que establece la ley 6, por ejemplo que tenía que haber sido convocada a la tarde y no a la mañana, justamente para que no haya esta gran ausencia de personas inscriptas y que no puedan venir a hablar.

Sr. Rodríguez. Estamos acá nosotros en un llamado seminario que no tiene ningún tipo de validez, por el motivo que ya anteriormente -y con eso dejaron ellos la huella- se reunieron primero con los desarrolladores, con las inmobiliarias y en secreto lo quisieron mandar a la Legislatura. Eso salió un poco a la luz, y por una acción jurídica todos nosotros nos encontramos reunidos acá. Así que por convicción democrática y participativa, se perdió completamente. Esto hace que no hicieron -para nada- participar a las comunas. Si hubieran hecho participar a las comunas, ya no sería no vinculante sino que sería vinculante, y a su vez estarían discutiendo con el cuarto poder de la Ciudad de Buenos Aires, que son las comunas y que tienen tanto la Junta como el otro cuerpo, el Consejo; tiene que venir directamente del Poder Ejecutivo a las comunas para poder discutir este tema, que es muy amplio, muy grande y muy profundo para aplicar en un período bastante prolongado de tiempo.

Sr. Flores. Porque la jueza Liberatori en diciembre del año pasado dicta una cautelar ordenándole, en función de que había mucho secretismo con estos proyectos, al Gobierno de la Ciudad…
Le ordena que tiene que haber consulta comunal. Y consulta comunal es una cautelar judicial, es una orden judicial de la jueza Liberatori (Aplausos.) Aclaración, lo dice en el punto 2 de su resolución la jueza Elena Liberatori, que es lo que impone esta reunión. Dice que la consulta tiene que ser de los dos órganos comunales. ¿Cuáles son esos dos órganos comunales, conforme la ley y la Constitución? Son la Junta Comunal y sobre todo el Consejo Consultivo Comunal; comuna por comuna tiene que haber acreditación fehaciente, pública, oficial y divulgada por todos los medios.

Sra. Pedro. Comparto todos los reclamos respecto de los aspectos democráticos con los que estos cambios de normativa se están debatiendo. Creo que no están bien y creo que es justo que todos los vecinos, los consejos consultivos y las organizaciones los rechacen y planteen una nueva manera de debatir algo que va a cambiar profundamente el tejido de la ciudad. Quiero decir que hasta en la villa 20 se han discutido más democráticamente algunas de las cosas que se están discutiendo acá.

Sra. Sánchez. Entonces, no podemos olvidar que esto, desde ya que esta instancia supuestamente participativa fue mediada por un amparo judicial, pero lo que estamos discutiendo se gestó entre gallos y medianoche en un foro del cual su mayoría eran desarrolladores inmobiliarios. Mi propuesta es que empiecen por un diagnóstico en las comunas (aplausos) a través del cuarto poder comunal, que se desoye sistemáticamente, de tal manera que se inventa Buenos Aires Elige, para hablar ciudadano por ciudadano mediado por Internet (aplausos) que nadie puede pensar quién está participando. Entonces, yo lo que propongo es que se haga un diagnóstico por comunas, que realmente se evalúe cuáles son las necesidades de las comunas, las situaciones deficitarias de infraestructura, de equipamiento, que son gravísimas; de espacios verdes, porque los vecinos no se van a colgar en los jardines que piensan hacer en las fachadas a tomar sol y a tomar mate. Muchas gracias. (Aplausos.)

Sra. Giménez. Cuando los equipos técnicos de la ciudad van a los barrios por el tema de urbanización, no nos hablaron nunca de la existencia de este código, y particularmente con esta nueva gestión en la ciudad estamos teniendo reuniones quincenales con personal del IVC, y nunca nos habló de este código. Será porque quizá no les interesa nuestra opinión o porque quizá no entendemos de negocios inmobiliarios.

Sr. Verdile. Yo creo que esto es una tipificación de intenciones en un escrito que tiene el nombre presuntuoso de “código”. Los que hicieron esto debieron haber hecho al revés. Cuando nosotros vamos a la facultad y aprendemos, lo que primero nos enseñan es que hay que hacer un programa de necesidades para hacer una casa. Entonces, para hacer un código, por analogía, pasa lo mismo. ¿Quién hace el plan de necesidades o el programa de una cuestión urbanística? Los dueños de la ciudad, los vecinos, no el gobierno, que fue votado para administrar. (Aplausos.)

Sr. Balosi.- El resumen es: miren, lo que dijeron los vecinos en la audiencia, en la reunión, es que no quieren este código; no les parece que se haya construido participativamente, no creen que defiendan y les beneficie en ninguna medida a su calidad de vida. Y lo vemos en Caballito con una experiencia concreta, a la que ya hicieron referencia otros oradores, pero me parece importante porque grafica cuál es la composición del Gobierno de la Ciudad hoy y cuáles son los intereses detrás de este nuevo código.

Sra. Corgatelli.- Considero que los cambios que se proponen para el Código Urbanístico apuntan a promover negocios inmobiliarios sin riesgo, que enriquecerán a los conocidos de siempre de los poderes políticos y económicos. La ciudad actualmente es un caos. Con este plan la calidad de vida descenderá aún más. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires emplea sistemática e impunemente el doble discurso. Mientras proclama “Vos estás en todo” y derrocha cuantiosos recursos públicos en cartelería y propaganda, va digitando a espaldas de la ciudadanía qué hará, de qué manera y con quién. A lo sumo, el gobierno convoca cada tanto a estas audiencias para que hagamos catarsis y no toma en cuenta las exposiciones. Siempre avanza con obstinación, intolerancia e ignorancia hacia sus objetivos, sin escuchar a especialistas. Es más, el gobierno de esta ciudad ha sido capaz de hacer una demanda millonaria a la doctora Sonia Bergman y a Basta de Demoler por defender el patrimonio de la ciudad, algo insólito en el mundo, que no lo pueden creer.

Sr. Aguilera. Nosotros nos oponemos a este borrador del Código Urbanístico y Código de Edificación. Pensamos que no fue trabajado correctamente en las comunas (aplausos) ya que el medio de difusión de las comunas son los Consejos Consultivos. Entonces, desde acá proponemos que esto comience a trabajarse en los consejos consultivos, que se le dé verdadera acción a los vecinos (aplausos), al trabajo en el Código Urbanístico y que se haga una ciudad para la gente, no para las inmobiliarias o los grandes inversores.

Sra. Corvalán. Se incumple la Constitución de la Ciudad, porque proyectos como este, de esta envergadura, implican y necesitan de una audiencia pública. Bienvenido sea que tengamos versión taquigráfica y versión fílmica de esta reunión para que quede constancia de todo esto. Queremos la participación de los consejos consultivos como ámbito de control y consultivo -valga la redundancia- (aplausos.) de todos estos ámbitos que necesitan específicamente de la opinión de los vecinos, que saben mucho sobre este tema y que viven en cada uno de sus barrios.

Sr. Iommi.- Creo que el único camino que tenemos -ante estos funcionarios que no escuchan, que no tienen nada que ver con nuestra vida, que lo único que están haciendo son negocios inmobiliarios- es seguir organizándonos, seguir yendo a la Justicia, como hicieron Jonathan Valdivieso y los distintos referentes que consiguieron que la doctora Liberatori logre que se pueda establecer un nuevo mecanismo de discusión.

Sr. Ponce de León. Entiendo que estos códigos no deben ser aprobados y se debe proceder de ahora en más a realizar una profunda revisión de los mismos con la más amplia participación vecinal, en los términos que establece el Título VI de nuestra Constitución de la Ciudad y la ley de comunas, número 1.777, con la intervención de las Juntas Comunales y los Consejos Consultivos de las mismas, quienes deberán expresarse respecto de las características e improntas de sus respectivos barrios.

Sr. Liska. Lo que quiero sintetizar de esto es que estamos necesitando tiempo, y efectivamente la posibilidad de trabajar con seriedad si queremos realmente llegar a códigos democráticos, participativos y alineados fundamentalmente con el Plan Urbano Ambiental que debería ser su marco estratégico de referencia. Es decir, si queremos trabajar seriamente, insisto, el punto -ya se ha dicho varias veces- es trabajar con los consejos consultivos comunales, es decir, con las instituciones -las juntas comunales obviamente- que la ley 1.777 ha instituido generosamente, pero que el gobierno central insiste en desconocer con intentos, por ejemplo, del programa “Buenos Aires elige”, en el que no se elige nada o simplemente se evita reconocer a las instituciones comunales.

Sra. Naddeo. También comparto que la ley de comunas en realidad es una ley histórica para la ciudad, que costó muchos años y mucha incomprensión de parte de todos los sectores políticos, con mucha energía del movimiento comunero, del movimiento de los vecinos. Sin embargo, hay artículos de esa ley que están siendo incumplidos absolutamente. Y las grandes obras y las pequeñas obras que se hacen en las comunas tienen que tener opinión vinculante de los consejos consultivos y de las juntas comunales.

Sra. Eroles. Lo que vengo a decir es que entendemos que es necesario un cambio de código, obviamente, pero un cambio en serio, un cambio -como venimos trabajando, venimos planteando durante toda la mañana- que tenga en cuenta la voz de la gente, la voz de todos, y particularmente la voz de los que nunca tienen voz, la voz de la gente que está siendo en este momento desalojada. Un código necesita tener en cuenta a la gente, a las personas, y tener en cuenta uno de los problemas más serios que tiene en este momento la ciudad, el problema de acceso a la vivienda.

Sra. Cullen de Arauz.- Tras algunas instancias restringidas de consulta, la Justicia ha ordenado nuevas instancias de participación ciudadana, más amplias y mejor informadas. Hemos asistido a decepcionantes reuniones comunales; sin información adecuada y sin un mapa de edificabilidad y usos, el proyecto de Código Urbanístico es inasible. Busquemos el diagnóstico en los consejos consultivos comunales. Informemos a estos consejos sobre cuál será la pisada del código en manzanas de sus barrios para verificar la aplicabilidad y la aceptación de la norma. Invitemos a identificar el patrimonio de proximidad que desean conservar.

Sr. Reese. Nosotros no podemos hacer ninguna otra cosa que rechazar esto enérgicamente e insistir en la necesidad de que el conjunto de las organizaciones sociales desconozcamos este código y empecemos una discusión barrio por barrio, con los derechos barriales, con la construcción del respeto absoluto por la imagen, por la identidad barrial y por los derechos de cada uno de los ciudadanos. Muchas gracias. (Aplausos.)
Sra. Colombo. Celebramos igual que gracias a la medida judicial de las organizaciones hoy el Gobierno de la Ciudad se encuentra obligado a hacer este espacio de participación, pero quiero decir una vez más que, como comunera de esta comuna, vimos avasallados los espacios de participación, porque no solamente a la Junta Comunal no se la convocó para poder discutir y para poder debatir sobre el código, sino que también se desconoció, como bien se dijo durante todo el día hoy acá, al Consejo Consultivo y a los distintos espacios y organizaciones que vienen trabajando activamente en los distintos barrios.

Sra. Costa Díaz.- Ahí los veo a los funcionarios. Es muy difícil discutir con ustedes porque no nos dicen la verdad. Nos mienten, nos dicen que el código es para que los vecinos puedan entender, para poder incluir más vecinos, para que venga más gente, y la realidad es que es un código hecho por las inmobiliarias, por Toribio Achával, por Caputo, por todos los desarrolladores que conocemos y que a lo largo de estos diez años se han beneficiado con las excepciones que ustedes han dado al código. Ahora quieren venir rápido para que ese código sea ley, por lo que ustedes estuvieron trabajando todos estos años con todas esas excepciones y esos permisos que ustedes dieron a cosas que no se podrían haber hecho con el código actual.

*Extraído de la Versión Taquigráfica del Seminario de los Foros Participativos Permanentes.

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