Rabindranath Tagore en el Jardín de los Poetas del Rosedal de Palermo.

Rabindranath Tagore en el Jardín de los Poetas del Rosedal del Parque Tres de Febrero

Rabindranath Tagore, nació en Calcuta un 7 de mayo de 1861 y falleció un 7 de agosto de 1941, fue un poeta bengalí, poeta filósofo del movimiento Brahmo Samaj (posteriormente convertido al hinduismo), artista, dramaturgo, músico, novelista y autor de canciones que fue premiado con el Premio Nobel de Literatura en 1913, convirtiéndose así en el primer laureado no europeo en obtener este reconocimiento.


Escritor indio. Es el más prestigioso escritor indio de comienzos del siglo XX. De origen noble, era el último de los catorce hijos de una familia consagrada a la renovación espiritual de Bengala, y se educó junto a su padre en el retiro que éste tenía en Santiniketan. En 1878 fue enviado a Gran Bretaña, donde estudió literatura y música.









Tagore revolucionó la literatura bengalí con obras tales como El hogar y el mundo y Gitanjali. Extendió el amplio arte bengalí con multitud de poemas, historias cortas, cartas, ensayos y pinturas. Fue también un sabio y reformador cultural que modernizó el arte bengalí desafiando las severas críticas que hasta entonces lo vinculaban a unas formas clasicistas. Dos de sus canciones son ahora los himnos nacionales de Bangladés y la India: el Amar Shonar Bangla y el Jana-Gana-Mana.

Tagore, quien desde muy pronto estuvo en contacto con la sociedad y la cultura europeas, «se convirtió a todos los efectos en uno de los observadores más lúcidos y en uno de los críticos más severos de la europeización de la India».

Contactos con intelectuales de su época

A lo largo de su vida, Tagore mantuvo múltiples contactos con otros intelectuales de su tiempo, incluyendo a Henri Bergson, Albert Einstein, Robert Frost, Mahatma Gandhi, Thomas Mann, George Bernard Shaw, Victoria Ocampo, H. G. Wells y Romain Rolland.

Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí (ésta dominaba el inglés, por su familia bilingüe de Puerto Rico) empezaron a traducir a Tagore del inglés en 1915, con La luna nueva y El jardinero;3 y prosiguieron esa tarea abundantemente, tanto con su teatro y su poesía como con su prosa. Fue una verdadera recreación, que tuvo enorme eco en los escritores de lengua española de todo el mundo. Se sabe por el archivo de Juan Ramón Jiménez que hubo un proyecto de viaje de Tagore y su hijo en abril de 1921, con un recorrido por los alrededores de Madrid (o acaso Andalucía) y una fiesta en la Residencia de Estudiantes, con intervención de Federico García Lorca. Finalmente, el poeta se refugió en su Santineketan.

Particularmente famoso fue el encuentro Tagore-Einstein que tuvo lugar en el hogar de Einstein en Kaputh (Berlín) el 14 de julio de 1930; la segunda parte de la conversación fue cuando Einstein visitó a Tagore en la casa de un amigo común, el Dr. Mendel. Discutieron sobre una amplia variedad de temas incluyendo la epistemología, ontología, teoría musical y creatividad.

En su viaje hacia Perú, contrajo una enfermedad que lo obligó a hacer reposo en Argentina durante dos meses en 1924. Allí conoce a la escritora argentina Victoria Ocampo, con quien entablará una gran amistad. Ella le pagaría su estadía en Buenos Aires, en la quinta Miralrío, los dos meses que él estuvo en reposo. En su estadía, él escribió un poema de amor para Victoria que el bengalí la título «Puravi», en un volumen dedicado a «Vijaya», como él cariñosamente la llamaba. Antes de morir, él compuso otro poema hacia ella, contando la admiración de ser una mujer transgresora para la época. En 1930, se volvieron a ver, ya que Ocampo, organizó una exhibición en París, con los extraños dibujos que Tagore componía en sus manuscritos.

Comenzó a pintar a los sesenta años, realizando varias y exitosas muestras de su arte en gran parte de Europa. Murió en su Jorasanko el 7 de agosto de 1941, un día que aún es recordado en actos públicos dentro del mundo de habla bengalí.

Estas influencias le sirvieron de base para declarar un pensamiento célebre y significativo, tal como se recoge en la siguiente frase:

“Convertid un árbol en leña y podrá arder para vosotros; pero ya no producirá flores ni frutos.”

VIDA RESUMIDA

Evocó este viaje en Cartas de un viajero (1881), que publicó en el periódico literario Bharati, fundado por dos de sus hermanos en 1876. De la misma época son los dramas musicales El genio de Valmiki (1882) y Los cantos del crepúsculo (1882), y la novela histórica La feria de la reina recién casada (1883).

En 1882, unas experiencias místicas le llevaron a escribir los Cantos de la aurora (1883). En este mismo año casó con una joven de dieciséis años, y a partir de entonces se dedicó a administrar los bienes de la familia de su esposa y a viajar por toda Bengala. En 1890 realizó un segundo viaje a Gran Bretaña. De este período son las colecciones poéticas Citra (1896) y El libro de los cumpleaños (1900).

En 1901 fundó una escuela en Santiniketan (Hogar de la Paz), en la que estructuró un sistema pedagógico que defendía la libertad intelectual del ser humano. En 1904 publicó el ensayo político El movimiento nacional, en el que se pronuncia en favor de la independencia de su país. En 1910 apareció La ofrenda lírica, una de sus obras más conocidas.

A partir de 1912 recibió numerosas invitaciones para pronunciar conferencias en Europa, EE UU y algunos países asiáticos, labor que le sirvió para acrecentar su prestigio. Durante la I Guerra Mundial, y al agudizarse la agitación en la India, tuvo que definir su postura política y adoptó una postura pacifista exenta de nacionalismo. En sus últimos años se dedicó casi por completo a la administración de su centro de estudios, que a fines de 1921 se convirtió en universidad internacional con el nombre de Visva Bharati, y fue declarado universidad estatal en 1951.

De su extensa producción literaria cabe citar además los dramas Kacha y Devayani (1894), El cartero del rey (1913), Ciclo de la primavera (1916) y La máquina (1922); las novelas Gora (1910) y La casa y el mundo (1916); los poemarios La luna nueva (1913), El jardinero (1913) y La fugitiva (1918), y algunas colecciones de sus conferencias, como Sadhana (1912) y La religión del hombre (1930). Recibió el premio Nobel de Literatura en 1913.

23 de agosto de 2018 referente al Expte. 2360-D-2018. de la Legislatura de Buenos Aires

Artículo 1°.- Acéptase la donación efectuada por la Embajada de la República de la India en Argentina de un busto en homenaje al poeta y Premio Nobel de Literatura Rabindranath Tagore a ser emplazado en el Jardín de los Poetas sito en Plaza Holanda.

Frases célebres

Cuando mi voz calle con la muerte, mi corazón te seguirá hablando. La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido. Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas. El Amor es el significado ultimado de todo lo que nos rodea. No es un simple sentimiento, es la verdad, es la alegría que está en el origen de toda creación. Convertid un árbol en leña y podrá arder para vosotros; pero ya no producirá ores ni frutos. Dormía…, dormía y soñaba que la vida no era más que alegría. Me desperté y vi que la vida no era más que servir… y el servir era alegría. Aunque le arranques los pétalos, no quitarás su belleza a la otra. Es fácil hablar claro cuando no va a decirse toda la verdad. Agradezco no ser una de las ruedas del poder, sino una de las criaturas que son aplastadas por ellas. Déjame sólo un poco de mí mismo para que pueda llamarte mi todo. La verdad no está de parte de quién grita más. Cada criatura, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios todavía no pierde la esperanza en los hombres. ¡He perdido mi gotita de rocío!, dice la or al cielo del amanecer, que ha perdido todas sus estrellas. Para los hombres, aceptar es dar; para las mujeres, dar es recibir. La verdad levanta tormentas contra sí que desparraman su semilla a los cuatro vientos. El benefactor llama a la puerta, pero el que ama la encuentra abierta. Hacer preguntas es prueba de lo que se piensa. El hombre en su esencia no debe ser esclavo, ni de sí mismo, ni de los otros, sino un amante. El bosque sería muy triste si sólo cantaran los pájaros que mejor lo hacen. Sólo tengo el derecho de corregir, pues sólo puede castigar a quien ama. Si cerráis la puerta a todos los errores, también la verdad se quedará fuera. Llevo dentro de mí mismo un peso agobiante: el peso de las riquezas que no he dado a los demás. Cada niño que viene al mundo nos dice: «Dios aún espera del hombre».

Bustos del Paseo de los Poetas en el Rosedal dek Barrio de Palermo

Gabriel Garcia Marquez
Miguel de Cervantes
Alejandro Casona
Dante Alighieri
Giaccomo Leopardi
Gibran Khalil Girban
Ramón Pérez de Ayala
Miguel Ángel Asturias
José Martí
Jorge Luis Borges
Rubén Darío
Miguel Hernández
Julián Aguirre
Rosalía de Castro
Paul-François Groussac
Fernán Félix de Amador
Rabindranath Tagore
Amado Nervo
Antonio Machado
Federico García Lorca
William Shakespeare
Taras Shevchenko (está fuera del Jardín por las locuras de los Legisladores Enfermos Porteños, (literalmente lo dejaron a fuera del Rosedal)
Alfonsina Storni
Schólem Aléijem