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Retorna el crédito hipotecario a 30 años, ¿Los nuevos futuros estafados?

Retorna el crédito hipotecario a 30 años: ¿Una carga financiera insostenible para los compradores?
¿Los nuevos futuros estafados?
El Banco Hipotecario ha anunciado el relanzamiento de dos líneas de crédito UVA destinadas a facilitar la adquisición, construcción, ampliación o refacción de viviendas. Sin embargo, estas nuevas opciones de financiamiento plantean preocupaciones sobre la capacidad de pago de los potenciales compradores.

Bajo estas nuevas líneas de crédito, los compradores podrán acceder a préstamos de hasta $250 millones, con plazos de pago extendidos a 30 años. Sin embargo, el monto y las condiciones de estos créditos podrían resultar prohibitivos para muchos, especialmente considerando el contexto económico actual.

Con tasas de interés iniciales del 4,25% para los clientes del Banco Hipotecario que cobran sus salarios en la entidad, y del 7% para otros clientes, estas cifras pueden aumentar significativamente en el transcurso del tiempo, particularmente en un contexto de alta inflación, que ha alcanzado una tasa interanual del 78,5%.

Un aspecto preocupante es el monto de las cuotas mensuales iniciales, que pueden ser abrumadoras para los compradores. Por ejemplo, para un préstamo de US$40,000, la cuota mensual inicial sería de $202,400, lo que requiere ingresos mensuales de al menos $809,600. Esto está casi $200,000 por encima del promedio salarial, lo que plantea interrogantes sobre la accesibilidad financiera de estos créditos para la población en general.

Además, los gastos adicionales asociados con la compra de una propiedad, que no están cubiertos por el financiamiento, representan una carga adicional significativa para los compradores. Para un inmueble de US$50,000, por ejemplo, los gastos adicionales podrían ascender a unos US$15,750, lo que aumenta la barrera financiera para aquellos que deseen acceder a estos créditos.

Si bien estas líneas de crédito hipotecario podrían brindar oportunidades para la adquisición de viviendas, es crucial considerar si las condiciones financieras son realistas y sostenibles para los potenciales compradores, especialmente en un contexto económico marcado por la incertidumbre y la volatilidad.