sholemaleijem

Schólem Aléijem, escultura de Israel Hoffman en el Jardín de los Poetas del Rosedal.

La escultura es un busto de Schólem Aléijem, obra del entrerriano Israel Hoffman donada por su hijo Dr. César Hoffman e instalada en el mencionado Rincón de los Poetas, junto a los grandes clásicos de la literatura.

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Israel Hoffmann

Israel Hoffmann fue un escultor argentino. Sus obras adornan los espacios públicos de diversas ciudades de la Argentina, destacándose Paraná, ciudad en la que ejerció la docencia durante muchos años y en la cual hay expuestas una gran cantidad de obras suyas en las distintas plazas.

Hoffman también es conocido por ser el autor del cuadro que aparece en la portada del disco «Gaucho», de la banda de Rock estadounidense Steely Dan.

Sus textos literarios están empapados de  humor, pleno de ternura y empatía .

 Sus relatos, novelas y dramas no escamotean las penurias ni los sinsabores de la gente sencilla, quienes muchas veces reflexionan sobre su condición a través de memorables monólogos. Las penas se convierten en motivo de sonrisa, “mientras un ojo lloraba, el otro reía”. “La risa es salud, los doctores recetan risas”, reza uno de sus más famosos epítetos.

Schólem Aléijem

Schólem Aléijem fue en ese aspecto, un gran doctor, esbozó sonrisas allí donde solo había desesperación. Es en su comprensión profunda de la condición humana en que sus personajes atravesaron los límites de lo vernáculo para convertirse en clásicos universales. Ejemplo de esto son sus personajes más célebres: Tevieh el lechero, Menajem Mendl, Iajne Dvoshe, Motl el hijo de Peisi el Cantor.

Escribió para niños y adultos y expresó en bellas páginas literarias su compromiso irrevocable con aquellos necesitados de apoyo y ayuda. Schólem Aléijem describe la dramática y hasta a veces trágica existencia del pueblo judío en las postrimerías del siglo XIX, en los villorrios de la Rusia zarista, plagada de miseria, hambre y persecuciones que empujan a miles de personas a emigrar a América.

 Es en ese entorno en que se produce la primera inmigración judía a la Argentina.

Estos judíos de la Europa Oriental traen consigo su rica cultura y milenarias costumbres, de la mano de su idioma vernáculo, el ìdish, idioma en el que Schólem Aléijem escribe, y en el que vuelca todo su sabor popular en giros y expresiones idiomáticas que “embrujan” a los lectores. Es uno de los patriarcas de la literatura judía moderna, y es, sin duda, el más popular y querido de los escritores en el seno de la comunidad judía mundial.

Tal vez el personaje más universalmente conocido fue Tevieh el lechero, el protagonista del “Violinista sobre el tejado”, pieza teatral en donde se compilan varios de los monólogos escritos por Schólem Aléijem. La obra musical teatral “El violinista en el tejado” fue llevada al cine en el año 1971, dirigida por Norman Jewison. Su versión teatral ya había sido estrenada en el año 1964 en Broadway. En nuestro país fue estrenada en el año 1969 en el Teatro Astral y fue protagonizada por Raúl Rossi y Paulina Singerman. Se reestrenó en el 2007 con los primeros actores Pepe Soriano y Rita Cortese en los papeles de Tevie y Golde.

También se hicieron versiones televisivas y, fuera del circuito comercial, un sinnúmero de representaciones de aficionados y escolares. Tan popular y querido es este autor en el seno de la comunidad judía de la Argentina que dos editoriales distintas, Acervo Cultural e IKUF, publicaron en español sus obras completas (el original en idish abarca 28 volúmenes) en dos distintas traducciones magistrales.

La trascendencia de la obra de Schólem Aléijem

 La trascendencia de la obra de Schólem Aléijem ha determinado que su nombre distinga a diversas instituciones, entre ellas bibliotecas y escuelas. En la ciudad de Buenos Aires dos escuelas llevan su nombre en su honor: la Escuela Schólem Aléijem en Villa Crespo, y la Escuela Schólem Aléijem- Bialik, en Mataderos.


También un club deportivo del barrio de la paternal lleva su nombre, El Club Schólem Aléijem el de la calle Maturín. En la ciudad de Buenos Aires, en la encrucijada de las calles Córdoba y Gascón, se encuentra la “Plazoleta Schólem Aléijem”.

Mediante la Ley Nº 598 sancionada el 31 de mayo de 2001 por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se aprobó que “El Poder Ejecutivo de la Ciudad de Buenos Aires emplazará una escultura en homenaje al escritor Schólem Aléijem en el Jardín de los Poetas del Parque Tres de Febrero”.

La escultura de Schólem Aléijem

La escultura es un busto de Schólem Aléijem, obra del entrerriano Israel Hoffman donada por su hijo Dr. César Hoffman e instalada en el mencionado Rincón de los Poetas, junto a los grandes clásicos de la literatura universal.

Schólem Rabinovich muere el 13 de mayo de 1916 en Nueva York. Miles de personas concurrieron a su entierro y todo un pueblo lo acompañó, puesto que pidió expresamente no ser llorado. Antes de morir dijo a sus amigos y familiares “Lean mi testamento y elijan uno de mis cuentos y recítenlo en el idioma que les resulte más comprensible” “Que mi nombre sea recordado con una sonrisa o que yo no sea recordado”.

A cien años de su muerte, la Comunidad Judía ha denominado al año 2016 como “Año de Scholem Aleijem”.

En el marco de estos festejos, la Fundación IWO, institución dedicada a la preservación del idioma idish y su cultura, realizó un acto en el jardín de los poetas en el Rosedal, el 13 de mayo 2016, para reponer el busto del escritor que fuera vandalizado y rendirle un sincero y cálido homenaje al padre del humor judío.

Scholem Aleijem

Scholem Aleijem nació el 2 de marzo de 1859 con el nombre de Sholem Yakov Rabinovitsh o Rabinnovitz en el pequeño poblado judío de Periaslav, cercano a Kiev, Ucrania. Es posiblemente el autor popular más reconocido de la literatura judía en idish.
Originariamente escribía en hebreo y ruso, además de idish, pero en 1893 decidió hacerlo solamente en el idioma popular de los judíos ashkenazím. Ese mismo año se casó con Olga Loev, hija de un comerciante, con quien tuvo seis hijos: Lyla, Ernestina, Emma, Marusi, Elimelej y Najum.

En los años siguientes escribió una importante cantidad de obras y en 1890 fue considerado el más popular de los escritores judíos europeos, lo que le permitió poseer una pequeña fortuna, parte de la cual dedicó a promover a otros escritores judíos. En 1890 pierde su fortuna en la Bolsa de Valores, y siguió escribiendo, pero lo hacía en ruso para un periódico de Odesa, y en hebreo para la publicación de la intelectualidad judía rusa, Vosjod.

En esos años se enfermó por primera vez de tuberculosis, trasladándose en 1891 a Odesa y luego a Kiev. En 1905 viajó a Estados Unidos, mientras su familia se quedó viviendo en Ginebra,  Suiza, a donde regresó para seguir escribiendo y realizando giras por los centros judíos dando charlas y presentando sus obras.

De ese tipo de recaídas en la vida Scholem buscaba que el pueblo judío aprendiera y lo plasmaba en su literatura, sobre todo a través de Menajem Mendel, “su personaje más importante, que fue el que mejor representa la figura del judío”, según contó Berliner. Ya en el nuevo milenio, tuvo una recaída en su enfermedad y pasó dos meses internados en un hospital ruso en el que se encontraba de gira. Quedó imposibilitado por cuatro años y casi no podía escribir. Pero con mucho esfuerzo, su familia sobrevivió gracias a importantes donaciones de amigos y de admiradores.

En 1914, la mayor parte de su familia emigró a Estados Unidos, residiendo en Nueva York. Su hijo Misha enfermó de tuberculosis y no pudo regresar al país, por lo que debió permanecer en Suiza junto a su hermana Emma. Falleció en 1915, suceso que dejó a su padre profundamente deprimido.

Un año después, el 13 de mayo de 1916, Scholem Aleijem falleció en la ciudad de Nueva York, a los 57 años, y fue enterrado en el cementerio judío de Brooklyn, a donde acudieron unas cien mil personas a rendirle homenaje.

Tanto en las comunidades judías de la diáspora como en Eretz Israel, innumerables instituciones llevan su nombre como permanente homenaje no sólo a su obra, sino a la difusión que realizó de la cultura judía.

Su legado

Durante su vida fue un ferviente idishista, pero también adhirió al ideario sionista, que está presente en muchas de sus obras.

Si bien su obra “Tebie Hamiljeke” (Tebie el lechero) resulta la más conocida, al punto de que llegó al cine en varias versiones y también fue convertida en obras de teatro, Scholem también posee un vasto volumen creativo traducido al inglés, hebreo y castellano, entre otros idiomas.

Sus obras han sido ampliamente traducidas.  El violinista en el tejado (1964), basado en las historias de Sholem Aleijem sobre el personaje de Tevye el lechero, fue la primera obra de teatro comercialmente exitosa que trató sobre la vida de un trabajador judío de la Europa del Este.

2015 – Robaron obras de arte en el Rosedal, Crónica de vandalismo

Los bustos de bronce de José Martí y de Scholem Aleijem fueron sustraídos durante el último fin de semana.

Martes 7 de abril de 2015

El Parque 3 de Febrero volvió a ser víctima del vandalismo. Este último fin de semana fueron robados los bustos del poeta José Martí y del escritor y humorista Scholem Aleijem, emplazados en el Jardín de los Poetas, dentro del Rosedal.

Además, fueron robadas cuatro placas conmemorativas, también hechas en bronce. Dos de ellas recordaban a Alfonsina Storni; las otras dos, a Jorge Luis Borges y Antonio Machado.

Los trabajos de reposición estarán a cargo de la Coordinación Monumentos y Obras de Arte (MOA), dependiente de la Subsecretaría de Mantenimiento del Espacio Público, y tendrán un costo de más de 200.000 pesos; 85.000 pesos por cada busto y el resto por las placas.

El busto de José Martí fue realizado por el escultor cubano Alberto Lescay y donado en 2002 por la República de Cuba; la figura de Scholem Aleijem, emplazada en el Rosedal en 2001, fue esculpida Israel Hoffmann y donada por la Fundación IWO (Instituto Judío de Investigaciones).

2016 –   Crónica de reconstrucción

13 de mayo 2016

El pasado viernes 13 de mayo, la Fundación IWO reinauguró el busto del escritor Scholem Aleijem (1859-1916), al cumplirse el centenario de su fallecimiento, en el sector conocido como el Paseo de los Poetas del Jardín Rosedal, ubicado en los Bosques de Palermo de la ciudad de Buenos Aires.

El busto, copia de la obra del escultor Israel Hoffmman (1896-1971) expuesto en la sede de la Fundación IWO, fue emplazado en 2001 en el mencionado lugar hasta que en abril de 2015 fue vandalizado y robado. Ante la solicitud efectuada por la Fundación IWO, el Departamento de Monumentos y Obras de Arte (MOA) del Gobierno de la Ciudad se hizo cargo de reponerlo, efectuando la fundición en cobre de una nueva copia del original.

Miembros y funcionarios de la Fundación IWO, encabezados por su presidente Oscar Hansman y su director Abraham Lichtenbaum, junto a alumnos de sexto y séptimo grado de la escuela Scholem Aleijem, participaron del acto.

Al respecto, Lichtenbaum manifestó: “Esta mañana nos reunimos por tres motivos. Primero agradecer al Gobierno de la Ciudad, a la Dirección de Espacios Verdes y al Departamento de Monumentos y Obras de Arte, quienes muy rápidamente repusieron un monumento que se inauguró en 2001 y fue robado. El segundo homenaje es al autor de este busto, Israel Hoffmman, un judío de Entre Ríos muy poco conocido, pero que tiene obra en casi todas las plazas de la Argentina, porque los bustos y las estatuas de San Martín son obras de Israel Hoffmman, de quien se cumplen este año 45 años de su muerte. El tercero es al Senado de la Nación, por una pequeña sorpresa que muy poca gente sabe”.

En su momento Debora Kacowicz explicó que hacía una semana se presentó un proyecto para que el Senado de la Nación declare el año de Scholem Aleijem como de interés cultural de la Nación Argentina, que ya es un anteproyecto de Declaración y que en dos meses fué aprobado.