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Setsubun: El fin del invierno japonés

El 3 de febrero (pudiendo variar entre el 2 y el 4 según el año) marca en Japón la celebración del Setsubun, una festividad que simboliza el final del invierno y la bienvenida a la primavera. Aunque inicialmente referido a las vísperas de los cambios estacionales, Setsubun se ha consolidado en la actualidad como la víspera del comienzo de la primavera.

Setsubun: La Celebración del Fin del Invierno en Japón

Setsubun (節分) es una festividad celebrada en Japón justo antes del inicio de la primavera. Su nombre, en sentido literal, significa «la separación de las estaciones», pero comúnmente se refiere al Setsubun de primavera, conocido como Risshun (立春), que se celebra anualmente el 3 de febrero como parte del Festival de la Primavera.

Originario de China, Setsubun fue introducido en Japón en el siglo VIII. Inicialmente, era un ritual de la corte imperial para ahuyentar a los espíritus malignos y buscar una cosecha abundante. Con el tiempo, se convirtió en un festival popular amado por personas de todas las edades.

La actividad más destacada de Setsubun es el mamemaki (豆撒き), o lanzamiento de judías. Los miembros de la familia, especialmente los hombres, arrojan judías tostadas por la ventana o la puerta mientras gritan «Oni wa soto! Fuku wa uchi!» (鬼は外!福は内!), que significa «¡Fuera los demonios! ¡Bienestar dentro de casa!» Se cree que las judías alejan a los espíritus malignos y traen buena suerte para el nuevo año.

Otras actividades comunes de Setsubun incluyen:

Consumir ehomaki (恵方巻), rollos de sushi enrollados en una dirección específica que se cree traen buena suerte para el nuevo año.
Participar en ceremonias en templos y santuarios, donde los monjes lanzan judías a la multitud.
Presenciar actuaciones de danzas de leones y dragones, que se cree que ahuyentan a los espíritus malignos y atraen la buena fortuna.
Setsubun ofrece una manera emocionante y vibrante de dar la bienvenida a la primavera y desear un nuevo año lleno de fortuna.

La tradición de Setsubun involucra el lanzamiento de semillas de soja mientras se grita «Oni wa soto, Fuku wa uchi» (fuera los demonios, que entre la fortuna). Este ritual tiene como propósito ahuyentar a los espíritus malignos, y se realiza en hogares, escuelas y templos, arrojando semillas de soja a alguien que lleva una máscara de oni o demonio japonés.

Históricamente, Setsubun estaba asociado con rituales como oni-yarai o tsuina, que implicaban quemar cabezas de sardinas secas colgadas en ramas de acebo para alejar a los espíritus malignos. Aunque esta costumbre ha disminuido, algunas casas aún cuelgan cabezas secas de sardinas durante el anochecer del Setsubun como protección contra la mala fortuna.

En las noches de Setsubun, las maikos y geishas celebran el Obake, una especie de carnaval donde se disfrazan y participan en eventos y banquetes. Además, la festividad ha adoptado nuevas tradiciones, como el consumo del ehō-maki, un rollito de sushi ancho con siete ingredientes relacionados con los siete dioses de la fortuna. Se come en la dirección afortunada, determinada por el calendario japonés.

Setsubun es celebrado en varios templos y santuarios, con festivales destacados en lugares como el Santuario Yasaka en Kioto, el Templo Sensoji y Zojoji en Tokio, y el Templo Naritasan Fudoson en Osaka. Cada uno de estos lugares ofrece experiencias únicas, desde lanzamientos de semillas hasta desfiles y rituales tradicionales.

Setsubun, con sus prácticas arraigadas y festividades vibrantes, representa la transición esperanzadora del invierno a la primavera, marcada por la creencia en la expulsión de la mala fortuna y la atracción de la buena suerte para el año nuevo.