Sublime tu viaje. Una «Calamar» en Tecnópolis. La gran FeriFiesta Comunista que siempre soño el PC Argentino

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AMIGOS TODOS AMIGOS DESDE HACE MUCHOS AÑOS. Otros tiempos, todos fachos pero por el dinero, ni por el poder, miles de familias del entorno son y son más millonarios, El Señor dueño de Techint, Paolo Rocca, díscolo ahora, solo le metieron el dedo en el culito, y ahora se queja, pero Paolo Rocca empomo y no con el dedito a cientos de Trabajadores, Proovedores, y por supuesto Gerentes que se han puesto la camiseta de techint tan adentro del culo que ahora les sale la remera de la boca, en mayo de 2007 Chávez citó al líder de Techint para quejarse por una empresa del grupo, “Lo he citado para que venga de Buenos Aires para mantener una conversación directa”, señaló Chávez. “Le voy a decir a Rocca: vamos a hacer una ley y te vamos a obligar a suministrar primero que nada el acero venezolano al mercado nacional antes de que te lo lleves para otros países”, sostuvo el mandatario venezolano.

“Si no estás de acuerdo, se acabó; si no estás de acuerdo, dame que yo agarro la empresa. Dámela y te pago lo que cueste porque yo no te voy a robar”, precisó Chávez al anticipar el planteo que le hará a Rocca.
El mandatario dijo que quiere discutir directamente con Paolo Rocca un nuevo acuerdo comercial con la siderúrgica Sidor, controlada por Techint. Avisó que si no está de acuerdo, le pagará y la reestatizará.

Por Alejandro «Calamar» Bellini

«Me encantó ir a Tecnópolis. Hasta en el trasbordador espacial viajé. Por unos momentos, me sentí Yuri Gagarín.

Mientras paseaba acompañado por multitudes deslumbradas, me detuve a mirar, en pantallas gigantes, videos de jóvenes camporistas, todos altruistas ad honorem, colocando un ladrillo tras otro para ayudar a los jujeños sin vivienda, Máximo a la cabeza, por supuesto.

Por algunos momentos tuve un flash. Lo vi al “Che”, machete en mano, trabajando en la zafra.

Pero no, era el Canca Gullo con una camisa Grafa toda sudada. El tipo regalaba MP3 con la Marcha Peronista.

A un costado, Julio de Vido montado en una retroexcavadora hacía una demostración de los miles de kilómetros de rutas construidas. Después, tenía un taller de dibujo. Es que desde el 2003 a la fecha, su patrimonio solo aumentó en algo más del doble.

Doña Alicia, a un costadito mostraba documentos de todos sus bienes a quienes quisieran escucharla: 100 mil dólares en total. Tiene menos que yo.

A un costado, Sergio Shoklender, con un bonete en una esquina, estaba castigado. Por ser Tecnópolis el bonete parecía una capucha de astronauta, llena de luces de colores. Quien quisiera, tenía piedras virtuales para tirarle. ¿Quién soporta ese terrible escarnio? El que le pegaba justo en la puntita, recibía un premio especial: el libro de Sandra Russo.

Cuando me subí a la Torre de Babel, percibí que del otro lado de la General Paz estaba Macri. Con su gabinete en pleno estaban desplegando su propia Feria Tecnológica. Por ahora en el único stand había una demostración de cómo se pueden inflar hasta 200 globos amarillos por minuto. El cierre, desde luego, lo hacía Fito Páez.

Había uno que no sabía bien para que lado encarar si para Villa Urquiza o para Villa Martelli. De tan confundido que estaba, quedó en el medio del tráfico y casi pierde el otro brazo. Eso si, la sonrisa no se le borró nunca.

Sin duda que del lado de Provincia la cosa estaba más movida. Duhalde paseaba espiando todo, disfrazado con una campera “montonera”. Lilita preguntaba donde quedaba la Cama Solar. Tiempo le va a sobrar.

¿Pino? Antes era un winner, ahora es Binner.

Alfonsín y De Nárvaez no sé como hicieron. Estuvieron en Tecnópolis como cinco horas y ni se cruzaron. Para mi que cada uno llevaba un GPS para evitarse.

De tanta tecnología quedé ensimismado y emprendí el regreso. Tomé el 21 para el lado del Puente la Noria, donde dicho sea de paso hay otra Feria pero no tan tecnológica, y bajé en la Estación Saenz Peña.

Tomé el San Martín. Venía gente en el estribo y tuve que viajar en el furgón. Éramos como 300 y la mitad venían fumando porro. No hice una encuesta, pero calculo que el sueldo promedio que ganan los centenares de miles que viajan todos los días en ese tren, debe andar por las dos lucas y media.

Lo que cuesta un poncho de Mario Ishii. ¿Cómo hacen para llegar a fin de mes?

Con tecnópolis, tecnópolis.

EL kirchnerismo entra de lleno en su etapa Fascismo por el dinero.
¿Pero que es ser facho?

El fascismo es una ideología y un movimiento político que surgió en la Europa de entreguerras (1918-1939). El término proviene del italiano fascio (‘haz, fasces’), y éste a su vez del latín fasces (plural de fascis).
El proyecto político del fascismo es instaurar un corporativismo estatal totalitario y una economía dirigista, mientras su base intelectual plantea una sumisión de la razón a la voluntad y la acción, un nacionalismo fuertemente identitario con componentes victimistas que conduce a la violencia contra los que se definen como enemigos por un eficaz aparato de propaganda, un componente social interclasista, y una negación a ubicarse en el espectro político (izquierdas o derechas), lo que no impide que habitualmente la historiografía y la politología ubiquen al fascismo en la extrema derecha y lo vinculen con la plutocracia, identificándolo algunas veces como un capitalismo de Estado,3 o bien lo identifique como una variante chovinista del socialismo de Estado.

Se presenta como una «tercera vía» o «tercera posición»5 que se opone radicalmente tanto a la democracia liberal en crisis (la forma de gobierno que representaba los valores de los vencedores en la Primera Guerra Mundial, como Inglaterra, Francia o Estados Unidos, a los que considera «decadentes») como a las ideologías del movimiento obrero tradicional en ascenso (anarquismo o marxismo, este último escindido a su vez entre la socialdemocracia y el comunismo, que desde 1917 tenía como referente al proyecto de Estado socialista que se estaba desarrollando en la Unión Soviética); aunque el número de las ideologías contra las que se afirma es más amplio:

El fascismo tiene sus enemigos agrupados en estos tres frentes: el social-comunista, el demoliberal-masónico y el populismo católico.