Pablo Milanes

Un homenaje salsero a Pablo Milanés: Amor y Salsa – 80 Aniversario

Alejandro Sanz, Ana Belén, Juanes, Diego Torres, Oscar D’León, Gilberto Santa Rosa y Rosario Flores son parte del nutrido elenco iberoamericano reunido por el músico Dagoberto González, impulsor, director musical y arreglador de «Amor y Salsa – 80 Aniversario», una celebración del fallecido trovador cubano Pablo Milanés, a quien define como hacedor de «una obra muy inmensa».

«Pablo era un cantor del pueblo, era un cantor del mundo, de la humanidad y su obra, tan clara y tan extendida, lo dice claramente y por eso es merecedora de este proyecto», asegura González durante una entrevista con Télam.

Desde la ciudad de Madrid, donde reside y desde donde planeó este homenaje sonoro, el violinista cubano que desde adolescente trabó relación musical con Milanés, considera que el diverso legado del artista, fallecido en noviembre pasado a sus 79 años, «implicaba el amor a todo».

El músico fue conocido en Argentina, sobre todo, por haber sido junto a Silvio Rodríguez la cara más visible del Movimiento Nueva Trova Cubana, una agrupación de cantautores también encabezado por Noel Nicola y Vicente Feliú, entre más, que de alguna manera puso en canciones los ideales revolucionarios.

Y aunque Milanés venía renegando del proceso político cubano y de la música brotada en su seno, aquella impronta que nutrió a canciones como «Amo esta isla», «Yo pisaré las calles nuevamente», «Si se calla el cantor», «La vida no vale nada», «Años» y «Yolanda», sigue siendo una referencia ineludible para el gran público.

«Podría hablarse del cantor político o del compositor romántico, pero ciertamente la esencia de la obra de Pablo es el amor. La filosofía que tenía Pablo de ver la vida era la de una persona de verdad que nos abrió mucho camino a todos sus fanáticos, a todos los que lo seguíamos desde siempre», subraya Dagoberto.

Con ese pulso y a ritmo sabroso, el músico fue urdiendo este material de atmósfera salsera que el propio Milanés supo impulsar en vida, tal como reveló a esta agencia en febrero de 2019, un par de meses antes del que fuera su último concierto en Argentina.

«Hay un proyecto que se está haciendo de llevar mis canciones para el lado de la salsa y es algo que me encanta como posibilidad y para derribar un prejuicio porque en tiempos del son había un repertorio de canciones muy profundas y muy bellas», dijo entonces.

Para acompañar desde el presente aquellos dichos, González apunta: «Pablo era fanático de este disco, la verdad, lo escuchaba todos los días de este mundo y siempre su deseo mayor fue que este material saliera a la luz».

«Y yo creo que este homenaje es póstumo y tiene sentido que estas versiones se lleguen a conocer ahora porque Pablo así lo quería», insiste quien también fue responsable de otros álbumes tributo como fueron los dos volúmenes de «Querido Pablo».

«Amor y Salsa – 80 Aniversario», de reciente publicación, se grabó entre La Habana, Madrid, México, Puerto Rico y Estados Unidos y ostenta versiones de «El breve espacio en que no está» (Gilberto Santa Rosa), «Para vivir» (Alejandro Sanz), «Yo no te pido» (La India), «Años» (Oscar D’León), «Día de luz» (Juanes), «Amor» (Diego Torres), y «Quien me tienda la mano al pasar» (José Alberto «El Canario»).

La nómina incluye también a «Ámame como soy» (Aymée Nuviola y Gonzalo Rubalcaba), «El tiempo, el implacable, el que pasó» (Ana Belén), «Los caminos» (Yotuel), «El primer amor» (Luis Enrique), «Quiero ser de nuevo el que te amó» (Caco Senante), «Matinal» (Ismael Miranda), «Desde el portal» (Francisco Céspedes), «Ser y no ser» (Víctor Manuelle), «Canción» (Andy Montañez), y «Canto a la Habana» (Isaac Delgado).

La presencia del artista nacido el 24 de febrero de 1945 en Bayamo no solamente firma y acompaña el repertorio sino que incluye dos participaciones solistas en «Quiero poner en la tierra mis pies» y «Cuánto gané, cuánto perdí».

«Fue el último tema que grabamos y por eso es el último tema del segundo disco de este álbum doble y lo cantó solo, y la impresión fue tremenda porque cantó el tema de arriba abajo sin detenerse en nada, o sea, lo cantó así como con su naturaleza, con su grandeza musical», evoca González.

En esa cuerda, su compañero de músicas subraya que «Pablo, con todos sus problemas de salud de toda la vida, era un gladiador musical, un artista, un guerrero del arte que cuando tenía un micrófono adelante se le quitaba absolutamente todo».

Y para redondear esa sentencia, añade: «Yo creo que la salud física de Pablo no tenía nada que ver con su salud artística. Para mí Pablo es inmortal artísticamente y su voz nunca dejó de estar intacta».

Consultado acerca de la estelar convocatoria para el tributo, comenta: «Fuimos llamando artistas y cuando nos detuvimos a ver ya teníamos 18 colaboraciones y entonces esto fue impresionante por el amor, el cariño y la dedicación que nos han brindado todos estos grandes artistas por la obra de Pablo, por la admiración que sienten por él y que sentimos todos».

De la mano de ese lazo de admiración y cariño, y a pesar de la diversidad estilística y geográfica reunida, González avisa que sí van a hacerse presentaciones de este disco: «Queremos tocarlo en vivo en algunos países y en cualquier momento aparece en publicidad un concierto en Dominicana, en Miami, en Nueva York, en España, en México o en Argentina».

«Queremos ver de qué manera -promete- podemos llevarle este disco físicamente y realmente con estas colaboraciones a todos los países que Pablo visitaba regularmente».

Por último, Dagoberto confiesa: «Hablar de Pablo y hablar de despedida no me cabe dentro de mi alma, dentro de mi corazón, porque yo creo que lo voy a tener presente el resto de mis días. Lo siento cerca, lo siento todavía dándome consejos, dándome ese cariño siempre, alumbrando los caminos porque ha sido también un gran maestro».