Patricia Bullrich

Una copita de vino: Bullrich dijo que se recibieron 800 denuncias

Una copita de vino y nada más.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, informó que se recibieron más de 800 denuncias a la línea 134 con eventuales extorsiones para participar de la movilización prevista hoy al Congreso nacional, con motivo del discurso que brindará esta noche el presidente Javier Milei ante la Asamblea Legislativa, para dar inicio del período de sesiones ordinarias.

«Hay un fuerte operativo (de seguridad) en el Congreso. Hubo un llamado a la movilización de parte de una serie de organizaciones. Ayer hemos recibido 803 llamadas a la línea 134 por un grado grande de apriete que sufrió la gente», afirmó Bullrich en declaraciones para Cadena 3 Rosario.

Según explicó la ministra, en esos llamados se están recibiendo denuncias de que «los obligan a ir» y también que «les han dicho que tienen que ir con palos».

«Les han dicho que tienen que ir con palos y tratar de saltar las rejas del Congreso. Vamos hacer un operativo como se merece la apertura de sesiones y sobre todo cuando hay grupos que se movilizan con prejuicio ideológico», amplió la funcionaria.

En una publicación del ministerio de Seguridad se recordó que está vigente la línea 134 para realizar denuncias ante eventuales extorsiones para participar de las movilizaciones convocadas en el Congreso, ante el discurso que dará el presidente Javier Milei para dar inicio al período de sesiones ordinarias.

«Si sos empresario, comerciante o trabajador independiente, si sos transportista, empleado en relación de dependencia, o cobrás un plan; si sos un argentino que la pelea todos los días para salir adelante y te extorsionan para que el 1 de marzo vayas a la movilización, defendé tus derechos haciendo la denuncia al 134», dice un comunicado del Ministerio de Seguridad publicado ayer por la funcionaria desde su cuenta personal de la plataforma X.

Se trata de una línea anónima y gratuita para presentar las denuncias.

Por otra parte, Bullrich también replicó la hipótesis que desplegó ayer la canciller Diana Mondino en declaraciones a TN, donde aseguró que «hay cuentapropistas que vienen a hacer lío» al país y que tienen un «grado de preparación importante» en materia de desestabilización, y consideró que «el premio por sacar» del Gobierno al presidente «debe ser muy grande».

Para Bullrich, «es una hipótesis que la canciller desplegó muy claramente» y recordó que esto «ha sucedido en Chile, Ecuador y Colombia, dónde elementos externos, organizados, y parte de los servicios venezolanos y cubanos pueden venir a intentar generar caos».

En este sentido, la funcionaria aseguró que en las últimas dos manifestaciones de protesta se han «detenido a dos chilenos, uno de los cuales participó de acciones violentas en Chile».

«Venimos controlando y monitoreando esto y estamos viendo si realmente esta es la intención. Tenemos control en las fronteras contra personas que han participado de manifestaciones violentas», agregó.

POESIA GAUCHA PARA UNA GAUCHA QUE TOMA TINTO

En las calles de la gran urbe, donde el asfalto es testigo
de las luchas y los sueños que en la noche se deslizan,
donde el eco de la injusticia se alza como un grito,
se teje una historia que en sombras se desliza.

La ministra Bullrich, con su cargo en la mano,
aliada de los poderosos, de los oscuros entramados,
bajo el manto de la ley, escondiendo sus pecados,
se mueve en las sombras, como un lobo desbocado.

800 denuncias, al 134 llegaron,
un grito ahogado en la noche, de los que se negaron,
a doblegarse ante el miedo, a los narcos que acechan,
la ministra, ¿cómo explicarlo?, ¿cómo siquiera se asquean?

Extorsiones y amenazas, para marchar al Congreso,
palos en mano, como si fuera un exceso,
un circo de la política, donde el pueblo es el rehén,
y la ministra, borracha de poder, ¿dónde está su frenesí?

En la oscuridad de su alma, se ocultan sus verdades,
mientras en las calles se gestan las batallas de realidades,
un pueblo que lucha, contra viento y marea,
mientras la ministra, embriagada, sigue su carrera.

Pero no todo es sombrío, entre las luces y las sombras,
el pueblo levanta su voz, con fuerza y sin maniobras,
la línea 134, un bastión de esperanza,
donde los valientes alzan su denuncia, con la misma balanza.

Y mientras la ministra y sus aliados conspiran,
en las fronteras se vislumbra una luz que no se retira,
la verdad se abre paso, entre mentiras y engaños,
y el pueblo, con su fuerza, seguirá siendo el dueño de sus años.