Una plazoleta en Villa Luro recordará a Gatica

Publicado por Ernesto Magneto

Vivió en el barrio. Siendo niño, en 1932 llegó a la ciudad de Buenos Aires, donde en sus comienzos trabajó lustrando botas. Llegó a ser ídolo popular del boxeo argentino. Apoyo legislativo a las organizaciones que mediante la técnica del payaso teatral contribuyen a la recuperación de niños hospitalizados.
Una ley aprobada este jueves en forma definitiva establece que la plazoleta ubicada en las avenidas Juan B. Justo, César Díaz y la calle Molière de Villa Luro (Comuna 10), se denomine José María Gatica, en homenaje al popular boxeador que viviera en el barrio.

Si bien nació en Villa Mercedes, provincia de San Luis, el 25 de Mayo de 1925, a los siete años Gatica llegó a la ciudad de Buenos Aires donde en sus comienzos, trabajó lustrando botas hasta que conoció a Lázaro Koczi quien lo introdujo al mundo del boxeo. El 7 de diciembre de 1945 debutó como profesional ante Leopoldo Mayorano en el Luna Park, noqueándolo en el primer round. Desde entonces en la categoría de peso ligero dejó su sello de luchador aguerrido. Como profesional combatió 94 veces, ganando 85 y 72 de ellas por nocaut, en 2 oportunidades empató y perdió 7 veces. Sus contiendas tuvieron una gran convocatoria de público al punto que se agotaban las entradas, y mucha gente quedaba agolpada en las afueras del estadio.

En el año 1951 realizó una gira por Estados Unidos en la que enfrentó a Terence Young en el mítico Madison Square Garden de Nueva York noqueándolo en el cuarto round. Su gran nivel boxístico sedujo al campeón mundial de los livianos, Ike Williams, quien le propuso combatir en ese mismo escenario, unos días después. Gatica perdió por nocaut en el primer asalto, lo que generó una gran decepción.

Después de una derrota ante Prada por nocaut técnico en 1953, donde el “Mono” heroicamente combatió cuatro rounds con el maxilar inferior fracturado, peleó por última vez en 1956 ante el bahiense Jesús Andreoli, a quien venció por nocaut. Por entonces, su adhesión al movimiento justicialista lo había llevado a un lugar de privilegio cercano a Perón quien junto a Evita, apadrinaron a su primera hija: María Eva. Esta relación política le generó consecuencias negativas a partir de 1955 cuando el Presidente fue derrocado. A pocos años de haberse retirado del profesionalismo se encontraba nuevamente sumido en la pobreza y fue noticia cuando una inundación arrastró sus escasas pertenencias.

Gatica murió el 12 de noviembre de 1963 tras un accidente de tránsito en Avellaneda. Su trayectoria deportiva dejó una impronta imborrable dentro del boxeo argentino que lo convirtió en un auténtico ídolo popular.

La ley se aprobó en segunda lectura por 53 votos y la abstención de Fernando Vilardo (AyL), a partir de un despacho de la Comisión de Cultura que cumplió con lo dispuesto en los artículos 89 inc. 3 y 90 de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, realizándose la Audiencia Pública el 22 de setiembre de 2015. Y la Comisión Permanente de Nomenclatura Urbana se expidió favorablemente. La diputada María Rosa Muiños (FpV) presentó el proyecto parlamentario.

Homenaje a la sonrisa que cura

El día 5 de noviembre de cada año fue instituido como “Día del Payaso de Hospital” en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en conmemoración al “Día Internacional del Payaso” en honor al nacimiento de Emilio Alberto Aragón Bermúdez, conocido como “Miliki”. Según la ley sancionada hoy «no implica el cese de actividades, sino el homenaje a la tarea que llevan adelante diariamente los Payasos de hospital» y «el Ministerio de Salud, dispondrá los medios necesarios para dar difusión a la Jornada y programar las actividades que crea pertinente».

«Desde la Legislatura porteña creemos que es importante mostrar nuestro apoyo a la causa y orientar nuestras políticas de salud bajo este nuevo y prometedor paradigma de tratamiento de pacientes», argumentó la Comisión de Salud. El proyecto de ley fue autoría de los diputados Eduardo Petrini, Gabriel Sahonero y Victoria Inés Roldán Méndez (PRO).

Los Payasos de hospital realizan intervenciones con pacientes hospitalarios, brindando no sólo el apoyo y sostén necesario sino otorgando salud emocional, la cual es sumamente importante en el tratamiento de la enfermedad. Para evaluar el impacto de esta actividad la organización brasileña «Doutores da Alegría» realizó una investigación con los profesionales sanitarios de los hospitales de San Pablo y Río de Janeiro con los siguientes resultados: 96% de los niños se sienten más cómodos con el entorno del hospital, 95% se vuelven más activos, 89% colaboran con los profesionales de la salud, 85% de los niños presentan evidencia clínica de la mejora, 77% se alimentan mejor y 75% aceptan más exámenes y procedimientos médicos.

Actualmente en la Ciudad de Buenos Aires hay dos organizaciones no gubernamentales: «Alegría Intensiva» inspirada en «Doutores da Alegría», de Brasil, y Clown CareUnit, de Estados Unidos, entre otras, fue creada en 2008 por iniciativa de los médicos Andrés Kogan y Mariano Rozenberg. Y «Payamédicos Asociación Civil» fundada en el año 2002 por el Dr. José Pellucchi, que utiliza recursos psicológicos y artísticos relacionados con el payaso teatral, juegos, música, teatro, magia y el arte humorístico en general.