Velódromo municipal de la Ciudad de Buenos Aires

Velódromo municipal de la Ciudad de Buenos Aires

El Velódromo no existe más. Ahora está también entre otras  actividades el Skate Parks de la Ciudad de Buenos Aires. Pero el ciclismo ha dejado su marca en el Barrio de Palermo. 

Pórticos de antaño del Velódromo

Sobre lo que fué el Velódromo

Durante las décadas de 1950, 60 y 70, el Velódromo de la Ciudad de Buenos Aires –ubicado en el Parque 3 de Febrero- fue escenario de las competencias más prestigiosas del ciclismo argentino. Pero la falta de mantenimiento, el antiperonismo de los Porteños, el mal manejo de las autoridades municipales y el desuso convirtieron a la prestigiosa pista en una ruina. Hoy es un paruque que lo han transformado.

Skate Parks de la Ciudad de Buenos Aires.
Hoy es un Skate Parks de la Ciudad de Buenos Aires.

Fue construido durante el gobierno de Juan Domingo Perón para celebrar los Juegos Panamericanos de 1951. Durante varios años fue sede de carreras internacionales y eventos deportivos, siendo el tercero en importancia de la región en la disciplina de ciclismo en pista.

Después se usó para la realización de recitales musicales y eventos, y se presentó el grupo De la Guardia en 1998.

Su construcción presentaba fallas por el paso de los años y el deterioro por el abandono, obligaron a demoler dos tribunas de gran porte que estaban adosadas a la pista. Según los informes de los ingenieros, no era viable económicamente reparar la estructura de la pista ni sus gradas, lo que motivó su cierre y caída en desuso.

Velódromo y rock

 

Construido en 1951 bajo el gobierno de Juan Domingo Perón, el Velódromo Municipal se emplazó en la zona de los bosques de Palermo (entre Belisario Roldán, la avenida Figueroa Alcorta y las vías del ferrocarril Mitre) para albergar épicas deportivas. El público del rock nacional argentino  lo recuerda, sin embargo, como el escenario de las primeras dos ediciones de BA Rock: el festival organizado por Osvaldo Daniel Ripoll y su revista Pelo por donde pasaron Los Gatos, Manal, Almendra, Vox Dei, Moris, Pajarito Zaguri, Arco Iris, Alma y Vida, Totem, La Pesada y La Cofradía de la Flor Solar.

¿Dónde está ubicado El Velódromo?

El Velódromo, ubicado en el Parque Tres de Febrero, fue restaurado como un espacio abierto y de primer nivel para la práctica de distintos deportes, en una puesta en valor que llevó adelante el Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad. Las obras incluyeron la construcción del primer superpark de Argentina para la práctica profesional del skate, tanto para entrenamiento pre-olímpico como campeonatos mundiales.

¿Ahora se puede visitar?

Además, se crearon dos canchas de hockey (una sobre césped y otra sobre cemento) y se recuperaron los espacios verdes de todo el predio.

En el exterior de la pista y distribuidos a lo largo de las 5 hectáreas del predio se creó un circuito aeróbico para caminar y correr, estaciones de entrenamiento, espacios de estar y de juegos.

Bajo la antigua pista, en tanto, se instalaron oficinas de administración y servicios.

Pistas en Buenos Aires  de antaño

Las Pistas de Ciclismo Porteñas

Una travesía de 120 años por las históricas pistas de ciclismo de la Reina del Plata.

El Ciclismo —junto con la Pelota— fue una de las primeras manifestaciones deportivas profesionales en Argentina. Las carreras de bicicletas ya eran moneda corriente a finales del siglo XIX.

Una de las primeras pistas de bicicletas de la Ciudad de Buenos Aires fue la del recreo Belvedere, ubicado en la barranca del Río de la Plata en la Recoleta. El circuito tenía una longitud de 242 metros.

Entre 1900 y 1910 las instalaciones del Belvedere fueron alquiladas por el Club Ciclista Italiano, que cambió su nombre a Club Italiano cuando se mudó a la Av. Rivadavia en Caballito.

El Belvedere pertenecía a Carlos Dose, quien habitaba en un palacete sobre la Av. Alvear. En 1908 la Municipalidad le compró la mitad norte del terreno del Belvedere y lo anexó a la lindera plaza Intendente Alvear.

La evolución de la residencia de Carlos Dose, ubicada en la esquina de Ayacucho y la Av. Alvear. En el siguiente video vas a poder ver el entorno y su tiempo.

Otro importante recinto ciclístico de fines del siglo XIX fue el velódromo de Palermo, ubicado detrás del mítico café de Hansen en la intersección de la Av. Sarmiento y la actual Av. Figueroa Alcorta.

El velódromo Palermo contaba con tribunas y palcos para el público. Por la noche el local se transformaba en un animado recinto bailable, en el que se cuenta que el tango dio algunos de sus primeros pasos en la ciudad.

La pista del velódromo Palermo reunía características técnicas de avanzada, era de cemento, tenía curvas peraltadas y una longitud de 333,33 m.

En el velódromo Palermo no sólo se corrían carreras de bicicletas, sino que además se organizaban espectáculos acrobáticos que incluso asombraron a los actuales cultores del freestyle.

En los albores del siglo XX se dio gran impulso al ciclismo. El Parque Chacabuco original de 1903 contaba con una pista ciclística. Entre 1909 y 1918, el club Atlanta tuvo su campo de juego en este parque.

La Sociedad Sportiva Argentina también organizaba pruebas ciclísticas en su pista de 1.200 m. de longitud de la Av. Vertiz (hoy Av. Del Libertador), frente al Hipódromo de Palermo.

A fines de la 1ª década de 1900, las autoridades desalentaron el ciclismo profesional para combatir las apuestas. Se desmontó el velódromo de Palermo y originó allí el KDT, que fomentaba actividades deportivas de carácter amateur.

En 1924 el club Huracán construyó un velódromo de 400 m. de longitud en su estadio de la Av. Amancio Alcorta y Luna, en el barrio de Parque de los Patricios.

A mediados de los años ’30, Huracán modificó su velódromo para adaptar la pista a las carreras de motocicletas (speedway), que reunían verdaderas multitudes.

A fines de la década de 1920, se corrieron carreras incluso en la cancha de River Plate en Alvear y Tagle, y hasta en el flamante estadio de cemento de Independiente en Avellaneda.

En los años ‘20 surgió en la Av. Las Heras, entre Lafinur y Malabia frente al Jardín Botánico, una pista de ciclismo en la que se disputaban carreras profesionales. Fue el Velódromo Argentina.

El recinto luego se convirtió en el Parque Romano, un estadio de boxeo al aire libre. En los años ‘60 Boca Juniors regentó este espacio durante un breve lapso de tiempo.

La consolidación de un gran escenario porteño para la actividad ciclística profesional siempre encontró escollos en la Ciudad. En 1932 se anunciaba la instalación de una novedosa pista de madera en el estadio Luna Park.

La pista del Luna Park finalmente se inauguró en 1936. Durante casi 50 años, los “Seis Días en Bicicleta” constituyeron un clásico del calendario ciclístico porteño.

Durante los primeros 40 años del siglo XX, el desarrollo de las pistas de ciclismo en la Ciudad de Buenos Aires sufrió todo tipo de avatares. Se contaban muchas más pistas desaparecidas que en actividad.

A fines de la década de 1930, la pista más importante de Buenos Aires era la que tenía el club Sportivo Palermo en su campo de juego de Canning (hoy Salguero) y el Río de la Plata.

Apenas comenzada la década de 1940, el club Platense instaló un velódromo en su campo de juego de Manuela Pedraza y Cramer. Durante años fue el único en la Ciudad de Buenos Aires.

Cuando Platense reformó su estadio en 1965, giró 90º la orientación de los arcos y la cancha de fútbol ocupó parte del espacio del velódromo.

En 1944, el club Nueva Chicago también inauguró un importante velódromo en su 4ª cancha en Mataderos. Tenía grandes curvas peraltadas y una longitud de 370 metros.

Desde 1924, la Asociación Deportiva de Comercio e Industria (ADCI) tenía su sede en los bosques de Palermo (frente al estadio de Maldonado de GEBA). Era un club de clase media que fomentaba el desarrollo de variadas disciplinas deportivas.

En 1950 la Municipalidad revocó la concesión de la ADCI y, en ese solar, construyó un amplio velódromo para 15.000 espectadores que inauguró en los Juegos Panamericanos de 1951.

El Velódromo Municipal fue la principal pista ciclística de la Ciudad durante los siguientes 30 años. En 1979 fue sede del campeonato mundial juvenil en el que descolló Greg LeMond, quien llegaría a ganar 3 Tours de France.

Las instalaciones del Velódromo Municipal cayeron en desuso y, debido a severas deficiencias estructurales, las tribunas fueron demolidas. Recientemente se instalaron en el interior de la pista una cancha de hockey y un área para deportes sobre patines.

Durante los años ’50 y ’60, el KDT (Kilómetro, Distancia, Tiempo) se consolidó como circuito de carreras cortas en el mismo terreno que —a principios del siglo XX— había ocupado el primitivo velódromo de Palermo.

A fines de los años ’70, en el terreno del viejo circuito KDT se edificaron las instalaciones deportivas del actual Club de Amigos. El KDT se mudó entonces al terreno que en los años ’30 había ocupado la pista de Sportivo Palermo.

El modesto velódromo de este circuito KDT, es hoy el último eslabón de esta larga cadena de pistas históricas en las que durante 120 años se forjó el desarrollo del ciclismo en la Ciudad de Buenos Aires.

Lo nuevo.

La pista de skate fue diseñada y construida por la firma Vans, que además la va a mantener para la Ciudad a través de un sistema de padrinazgo. Se trata del primer superpark apto para campeonatos mundiales y pre-olímpicos en esa disciplina deportiva, y va a permitir mejores niveles de aprendizaje y mayor versatilidad y creatividad para andar.

También cuenta con la posibilidad de incorporar gradas para el público cuando se hagan competencias en esa disciplina.

Mientras que la pista de hockey fue construida y va a ser mantenida por el Club Universitario de Buenos Aires (CUBA) a través de un Convenio de Colaboración firmado en forma conjunta entre el GCBA y la institución.

Bajo los términos de este acuerdo, CUBA va a poder hacer uso exclusivo de la cancha los días de semana entre las 16.30 y las 21.30 horas.

Un velódromo es una pista artificial de forma de rectángulo redondeado

Un velódromo es una pista artificial de forma de rectángulo redondeado, con las curvas peraltadas, donde se disputan competiciones de ciclismo en pista. La superficie suele ser de madera, aunque también las hay de cemento y compuestos sintéticos. Los velódromos olímpicos y para campeonatos del mundo deben tener un perímetro de entre 250.

Para otros eventos oficiales deben medir entre 133 y 500 metros, de modo que la suma de vueltas o medias vueltas permita completar 1000 metros exactos.

 Las bicicletas utilizadas en velódromos suelen ser de piñón fijo, sin frenos y sin rueda libre (es decir, no se puede parar de pedalear sin parar la bicicleta). Esto ayuda a maximizar la velocidad, reducir el peso y evitar las frenadas bruscas.

La elevación en las curvas, denominada peralte, permite a los ciclistas mantener sus bicicletas relativamente perpendiculares a la superficie, cuando se conduce a gran velocidad. La velocidad aproximada de una bicicleta en la curva puede superar los 80 km/h. El peralte intenta hacer coincidir la inclinación natural de la bicicleta en la curva. De esta manera se logra que la inercia o fuerza centrífuga sea en todo momento casi perpendicular a la pista.

¿Por qué se llama velódromo?

La palabra velódromo tiene el significado de «pista de carrera para bicicletas» y viene del latín velox = «rápido» y el griego dromo = «pista de carrera».

¿Qué es el velódromo en ciclismo?

Podemos definir al velódromo como una pista cubierta o no destinada a la práctica del ciclismo, de forma ovalada y que cuenta con dos curvas peraltadas (es decir con una inclinación respecto a la horizontal).

Los ciclistas, no obstante, no viajan siempre a la máxima velocidad. En ciertas carreras de equipo (como la Madison) algunos ciclistas van más lentamente. Por esta razón, el peralte tiende a ser de 10 a 15 grados menor a lo que se prevé necesario para eliminar la fuerza centrífuga. Además las rectas están ligeramente peraltadas para reducir los cambios en la inclinación. Todas estas modificaciones hacen que la pista sea utilizable en un amplio rango de velocidades y permita a los ciclistas dar las curvas sin bruscas modificaciones en la dirección, mejorando su rendimiento.

Fragmento de la película «Dar la cara» dirigida por José Martínez Suárez en 1962. Donde se desarrolla una carrera en el velódromo de Palermo, Buenos Aires, Argentina.